Historia y evolución del Mercado de Triana en Las Palmas
El Barrio de Triana, situado en el corazón de Las Palmas de Gran Canaria, es uno de los barrios más emblemáticos y con mayor carga histórica de la ciudad. Su origen se remonta a los primeros años de la conquista de la isla en el siglo XV, convirtiéndose en un punto estratégico para el desarrollo económico y social del archipiélago canario.
Triana comenzó como un barrio marinero, donde se asentaron los primeros comerciantes y navegantes europeos. Con el paso del tiempo, este enclave se transformó en una zona residencial para la clase alta y burguesía insular, lo que propició la construcción de numerosas edificaciones de gran valor arquitectónico y cultural. La Calle Mayor de Triana, eje central del barrio, se consolidó como la principal zona mercantil y núcleo de la vida social de la ciudad.
A lo largo de los siglos, Triana ha jugado un papel clave en el comercio con América y en la historia de la ciudad. Hoy en día, este barrio no solo conserva su riqueza histórica, sino que también se ha adaptado a los nuevos tiempos, ofreciendo una vibrante combinación de tradición y modernidad.
Triana posee a arquitectura colonial en sus edificios y plazas y tiene miles de anécdotas de sus habitantes más célebres, como el escritor Benito Pérez Galdós, nacido en este emblemático barrio.
Calle Mayor de Triana.
Orígenes y nombre de Triana
Y para no volvernos locos, cogemos por un atajo para advertir que por allí andaba el emperador Trajano, del cual no viene la palabra y la acción de trajinar, sino el nombre del barrio más conocido de España: Triana. De Trajano, Triana. He leído también en varios sitios, y ésto le va de miedo a Podemos, que fueron los árabes los que pusieron el nombre de Triana a ese lugar tan castizo de Al Andalus. Porque Triana en árabe quiere decir algo así como más allá del río.
Siguiendo la exposición, nuestra calle Mayor de Triana, también está más allá de un río que es barranco y es el Guiniguada. Así, adquiere su nombre del entorno sevillano. Obviamente, hay una salvedad necesaria de significar: el pescaíto frito y las aceitunas fueron sustituidas por las papas con mojo, el sancocho y la ropavieja.
Barranco de Guiniguada.
Importancia histórica y cultural
Vegueta fue declarada Conjunto Histórico-Artístico Nacional en 1973 y, años más tarde, en 1993, fue reconocido el núcleo histórico de Triana. Hasta que se construyó el puerto, hoy uno de los más importantes del Océano Atlántico, Triana fue un barrio marinero. Y la mar estrellaba sus olas donde el urbanismo ha colocado calles, jardines, edificos, plazas y la Avenida Marítima.
No es casualidad que personas de gran valía cultural y artística hayan residido en esa calle. Entre ellos Benito Pérez Galdós, el poeta Tomás Morales y el político Juan Negrín (último presidente del Gobierno de la II República Española).
CAMINANDO POR EL CASCO HISTÓRICO DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA🇮🇨📍- VEGUETA- TRIANA- CATEDRAL👀
El Mercado de Triana: un punto de encuentro histórico
Hubo un tiempo, antes de que se llevaran el paisaje humano del mercado de Triana (en larga provisionalidad) entre las calles Pagés del Corro y Alfarería, en el que los placeros eran familias tanto por apellidos como por cuarteladas. Fue cuando aún se pisaban los ... huesos sepultados del Castillo de la Inquisición y nadie pensaba en el repelús de vender o comprar sobre la historia.
Ya ha llovido desde que en el sigo XIX unos vendedores ambulantes empezaran a tomar un solar junto al Altozano para ofrecer sus mercancías a los vecinos del arrabal, y ya ha habido inundaciones del Guadalquivir, que impedían llegar a los vendedores de los pueblos ribereños al mercado, en funcionamiento desde que en 1830 el Ayuntamiento decidiera desarrollar unas instalaciones que sufrieron pocos cambios durante unos cien años.
La imagen que viene hoy a esta página fue tomada a mediados de los años setenta por Ángel Doblado desde el puente, junto a la Capillita del Carmen. Ofrece una visión en claroscuros de una plaza que se venía abajo. La decadencia es evidente, con jaramagos creciendo en los tejados y en las chapas onduladas para dar sombra a los puestos, cuyo abandono es palpable. El bar del primer término, con un parroquiano mirando directamente al fotógrafo, el luto de algunas mujeres, cestas y carritos de la compra, nos llevan a un tiempo no muy lejano, en el que pese a su estado, el mercado no había perdido su luminosidad y alegría. Dos años antes se había levantado la torre.
Mercado de Triana en los años 70.
El Mercado del Puerto y la influencia de la Torre Eiffel
Perdón, La Torre. Y que me disculpen los gallegos. Desde entonces, el hierro se puso de moda, y quedó inevitablemente ligado al coloso parisino. Así, no es de extrañar que durante años se haya dicho -y aún se repite- que el Mercado del Puerto de Las Palmas de Gran Canaria guarda una conexión directa con la Torre Eiffel.
Algunos incluso aseguran que fueron los mismos técnicos que trabajaron en la creación parisina quienes viajaron hasta Gran Canaria para construirlo. Pero no hay pruebas de ello. "Para comprobarlo habría que raspar bien el forjado y buscar un sello que así lo identifique", explicaba hace años la arquitecta Magüi González a este mismo periódico.
Ahora bien, eso no significa que nada relacione ambas construcciones. Tras la construcción de la Torre Eiffel en 1889, gracias a los planos de Gustave ídem, todos querían un pedazo de fama. Así, este modelo de arquitectura llegó también a Gran Canaria, impulsado por la necesidad de la ciudad de crecer en torno al recién formado Puerto de la Luz. Aunque hoy pase inadvertida para muchos, el resultado marcaría una forma de estar. Un edificio pensado para durar, sin excesivas pretensiones.
Una planta cuadrada de cruz centralizada y una arquitectura en hierro forjado, sostenida por 44 columnas de hierro fundido en el exterior y otras 20 en el interior. Todo llegado de talleres belgas, presumiblemente. "La simetría y la funcionalidad presiden siempre las características de la obra", resumió el ingeniero de Caminos, Canales y Puertos Pablo Pujadas Álvarez.
Mercado del Puerto en 1934. / Fedac
La construcción del Mercado del Puerto: un proyecto demorado
Aunque el proyecto del Mercado del Puerto fue encargado por el Ayuntamiento en 1891, no sería hasta más de veinte años después cuando finalmente se construiría, como explica Fernando Martín Galán en La formación de Las Palmas: Ciudad y Puerto. A pesar de tratarse de una necesidad evidente para la ciudad, el proyecto quedó paralizado durante años.
Fue la presión vecinal, organizada en 1903, la que resultó decisiva: los residentes del barrio, conscientes del crecimiento del Puerto de La Luz, exigieron al consistorio sustituir el "tinglado provisional", que servía de mercado improvisado, por una estructura definitiva y techada. Su insistencia dio sus frutos.
El artífice de la obra no fue un francés, aunque no estuvo lejos. El arquitecto catalán Laureano Arroyo llegó a Gran Canaria en 1888, motivado por la delicada salud de su mujer, y ya no abandonó la isla hasta su muerte en 1910. Desde su llegada asumió el cargo de arquitecto municipal de Las Palmas de Gran Canaria y fue responsable de algunos de los proyectos más emblemáticos de la ciudad entre finales del siglo XIX y comienzos del XX, como la Comandancia Militar de Marina o la Casa-Asilo de San José, actual Clínica San José.
Laureano Arroyo y su legado arquitectónico
El historiador Miguel Rodríguez Díaz de Quintana llegó a identificar hasta 500 planos firmados por Arroyo en el Archivo Histórico Provincial de Las Palmas. Entre ellos, el definitivo que serviría para construir el Mercado del Puerto. Concebía su estructura "toda ella de hierro", siguiendo el modelo de arquitectura funcional y moderna que se expandió por Europa tras la Exposición Universal de París de 1889.
Según recoge Martín Galán, las obras tuvieron un coste de 183.385 pesetas de la época. En términos actuales, eso equivaldría aproximadamente a entre 1,1 y 1,5 millones de euros.
Techo del Mercado del Puerto en una fotografía tomada entre 1970 y 1980. / Fedac
La parcela destinada al mercado fue analizada por el propio Laureano Arroyo como parte del plan de ensanche de la ciudad en la zona del Puerto, recoge la arquitecta Gazmira Galtier Barroso en su tesis doctoral. Al tratarse de un terreno ubicado en la zona marítimo-terrestre, el Ayuntamiento se vio obligado a solicitar una concesión estatal para su uso.
El expediente se inició en 1898, pero entre los costes previstos de la obra y la complejidad administrativa del trámite, pasarían diez años hasta que se redactara un proyecto definitivo. La concesión fue finalmente otorgada por Real Orden del 20 de enero de 1909, sobre la base del último proyecto redactado por el propio Arroyo en 1908. Las obras comenzarían en 1911, ya fallecido el famoso arquitecto.
Triana hoy: comercio, cultura y dinamización
Ahora Triana es luz, convivencia, paseo, músicos bohemios self made, periódicos agitados por la brisa, jubilados con boina hablando de lo que fueron y de los médicos de los Centros de Salud. Y también es Triana un emporio comercial que, a mi juicio, ha conseguido en los últimos años arrebatar el liderazgo económico a la más moderna zona de Mesa y López. Los empresarios de la calle y sus correspondientes y peatonalizadas perpendiculares han tenido mucho éxito con acciones coordinadas.
En 2013 la zona de Triana (Asociación de Empresarios Zona Triana) recibe el Premio Nacional a Centros Comerciales Abiertos, que se otorga por la dirección general de Comercio Interior del Ministerio de Economía y Competitividad de España, destinado a galardonar el asociacionismo comercial orientado a la promoción de Centros Comerciales Abiertos (CCA).
Antes Triana no tenía noche. Ahora tiene día y noche, circuito de tapas, música en directo, conversación, pensamiento y sonrisas. Triana se hace y se consolida haciendo y consolidando ciudad. La ciudad de Las Palmas de Gran Canaria.
"Triana, una semana a cielo abierto": cultura y ocio en el corazón de la ciudad
Las Palmas de Gran Canaria se prepara para recibir la primera edición de “Triana, una semana a cielo abierto”, una propuesta cultural y de ocio de la mano de la Zona Comercial de Triana que ofrecerá toda una serie de actuaciones musicales, talleres, exposiciones y exhibiciones, así como numerosas sorpresas en comercios y locales desde el 22 al 26 de octubre.
Se ha presentado oficialmente con la presencia de Pedro Quevedo, primer teniente de alcaldesa y concejal de Desarrollo Local, Empleo, Solidaridad, Turismo, Movilidad y Ciudad de Mar del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Felipe Afonso El Jaber, viceconsejero de Industria, Comercio y Consumo del Gobierno de Canarias, Ramón Redondo, director de Comercio Interior y Empleo de la Cámara de Comercio de Gran Canaria, Marc Llobet, secretario de la Asociación de Empresarios Zona Triana y Haiza Pozuelo, productora de La Tournée de L´Art.
Pedro Quevedo aseguraba que “Triana y Vegueta tienen suficiente valor cultural, histórico, arquitectónico y artístico” para diferenciar a esta zona comercial, de modo que “la actividad económica y comercial debe ser una consecuencia de esa riqueza”, por lo que daba la enhorabuena, “éste es el camino y el Ayuntamiento apoyará esta iniciativa.”
Para Felipe Afonso El Jaber “esta combinación entre cultura, comercio y patrimonio histórico es una alianza invencible y para ello hacen falta entidades como la Cámara de Comercio y la Asociación de comerciantes de Triana, que de forma coordinada realizan esa promoción y dinamización.”
Ramón Redondo puntualizaba que esta iniciativa pretende “invertir en la dinamización, en las zonas comerciales” y aprovechando que Triana es líder en la organización de eventos “buscamos la participación de los comercios beneficiando indirectamente al sector de la restauración y generando ingresos, ventas y empleo.”
Haiza Pozuelo destacaba las Artes Escénicas “como una herramienta muy poderosa de marketing.” Con la filosofía de llevar “la cultura a pie de calle, no hay calles más bonitas que las de Triana y esperamos que el comercio, la digitalización y la cultura caminen de la mano.”
Según Marc Llobet, “El comercio se enfrenta con muchos retos, como la venta online o las grandes superficies,” de ahí la necesidad de diferenciarse. Para mantener todo este patrimonio histórico y cultural debemos mantener vivo nuestro pequeño comercio.”
