La Iniciativa Emprendedora como Competencia Transversal: Clave para el Desarrollo Personal y Social
Emprender un proyecto propio es una de las salidas laborales por las que optan cada vez más profesionales en España. Las razones para emprender son variadas. Desde personas que buscan impulsar sus ingresos hasta aquellas que lo hacen para perseguir una pasión propia, aprender nuevas habilidades, tener flexibilidad horaria o poder trabajar de forma remota, entre otros motivos.
Pero, ¿qué es exactamente la iniciativa emprendedora? ¿De verdad es un requisito necesario para tener éxito con un proyecto propio? ¿Cómo podemos fomentar esta iniciativa emprendedora?
¿Qué es la Iniciativa Emprendedora?
La iniciativa emprendedora se define como la capacidad de una persona para transformar ideas en acciones. El emprendimiento o espíritu emprendedor hace referencia a llevar adelante una obra o negocio, suele ser un proyecto que se desarrolla con esfuerzo y haciendo frente a diversas dificultades con la determinación de lograr un determinado objetivo final.
En la sociedad actual, la capacidad de tener iniciativa, de luchar por conseguir las propias metas, el liderazgo, la innovación y la habilidad para hacer cosas diferentes con el fin de alcanzar nuevos objetivos son valores en alza.
¿Por qué es Necesaria la Iniciativa Emprendedora?
Sin duda, la iniciativa emprendedora es esencial para la economía y el desarrollo de cualquier país en pleno siglo XXI. Más allá de generar riqueza, el papel de los emprendedores contribuye a satisfacer cada vez mejor las necesidades del mercado y la sociedad actuales. Por lo tanto, el espíritu emprendedor contribuye al bienestar de la sociedad. Los emprendedores son agentes dinamizadores en la economía de una sociedad.
Estimula el Crecimiento Económico y el Cambio Social
La iniciativa emprendedora estimula el crecimiento económico y el cambio social. Los bienes y servicios innovadores que ofrecen los empresarios reducen la dependencia de procesos y tecnologías obsoletas, favoreciendo el cambio social. Para ello, la innovación es clave, además de ser impulsora de diferentes técnicas efectivas de productividad.
Promueve la Innovación
La iniciativa emprendedora promueve la innovación, ya que se identifica con la construcción de soluciones de una manera que no se ha hecho antes.
Favorece el Desarrollo Industrial y Mejora las Empresas Actuales
Las nuevas ideas de negocio de los emprendedores pueden impactar de forma directa en las empresas existentes, contribuyendo a su desarrollo y expansión. Por este motivo, tiene sentido cultivar, motivar y remunerar las iniciativas emprendedoras en la medida de lo posible, tanto desde las instituciones públicas como privadas.
El Impacto del Emprendimiento en el Desarrollo Económico y Social del Eje Cafetero de Colombia
¿Cómo Fomentar la Iniciativa Emprendedora? 4 Ingredientes Clave
Fomentar la iniciativa emprendedora es crucial para el desarrollo individual y colectivo. A continuación, se presentan cuatro ingredientes clave para lograrlo:
Desarrollar una Mentalidad Emprendedora
El éxito como emprendedor no solo depende de la habilidad para lidiar con los números y las finanzas. Por fortuna, la mentalidad emprendedora se puede desarrollar con tiempo y esfuerzo. Esto incluye enfrentarse a retos y situaciones desafiantes, asistir a eventos empresariales para crear redes de contactos o apoyarse en mentores experimentados que guíen al emprendedor por su nueva aventura empresarial y ofrezcan nuevas perspectivas.
Pensar «Fuera de la Caja» (Innovación)
La curiosidad, la inquietud y la creatividad son la base del espíritu empresarial. Se trata de identificar una idea de negocio basada en una oportunidad detectada en el mercado. Conviene diferenciar ambos conceptos, ya que una idea de negocio en sí misma puede no resultar fructífera si no se acompaña de una mentalidad innovadora.
Acceso a Financiación
La falta de financiación es uno de los principales muros que frenan las iniciativas emprendedoras. Es fundamental mejorar el acceso a fondos de capital riesgo y otras fuentes de financiación para apoyar los nuevos proyectos.
Formación Empresarial Continua
La formación empresarial resulta vital para que una iniciativa empresarial llegue a buen puerto. De hecho, aprender los principios subyacentes para dar vida a un negocio debería ser tarea obligada de cualquier persona con iniciativa emprendedora. A través de la formación no solo se adquieren habilidades y conocimientos para generar ideas de negocio o desarrollar y hacer realidad empresas propias, sino que se profundizan en áreas clave para el emprendimiento como las finanzas, las ventas, el marketing o la contabilidad. El aprendizaje continuo debe ser una máxima de cualquier emprendedor que tenga como objetivo prepararse para el éxito.
El Emprendimiento en la Educación
Marco Normativo y Desarrollo de Competencias
El “sentido de iniciativa y emprendimiento” es una de las ocho competencias clave para la formación continua definidas por la Unión Europea. En 2016, la Comisión Europea desarrolló el marco de referencia EntreComp, Marco europeo de la competencia emprendedora. Este marco establece una herramienta que posibilita analizar la orientación emprendedora de los planes de formación y estudios en la UE. Se define el emprendimiento como “una competencia transversal que se aplica a todos los ámbitos de la vida: desde promover el desarrollo personal hasta participar activamente en la sociedad, (re)acceder al mercado laboral como empleado o como autónomo y también crear empresas (de valor cultural, social o comercial)”.
En España, la Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la calidad educativa (LOMCE) introdujo novedades en los currículos de las distintas materias, entre ellas, los contenidos relativos al emprendimiento, a la educación financiera y a la cultura económica en general. El nuevo modelo de currículo que propone la LOMLOE, que comenzará a implantarse en 2022, apuesta por trabajar ocho competencias avaladas por los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030.
Desde la implantación de la LOMCE se está hablando mucho del espíritu emprendedor también en el ámbito educativo. El emprendimiento ha llegado a nuestro sistema educativo de la mano de la LOMCE en la que tiene un peso específico ya que lo encontramos como objetivo, elemento transversal competencia clave, e incluso como asignatura.
El Espíritu Emprendedor como Fin de la Educación
Efectivamente, ya en el artículo 2 de la LOE en la redacción dada por la LOMCE aparece como uno de los fines del sistema educativo español el desarrollo de la iniciativa personal y el espíritu emprendedor. A continuación, aparece como uno de los objetivos a conseguir en cada una de las etapas:
- Educación Primaria (artículo 17): Desarrollar hábitos de trabajo individual y de equipo, de esfuerzo y de responsabilidad en el estudio, así como actitudes de confianza en sí mismo, sentido crítico, iniciativa personal, curiosidad, interés y creatividad en el aprendizaje, y espíritu emprendedor.
- Educación Secundaria (artículo 23): Desarrollar el espíritu emprendedor y la confianza en sí mismo, la participación, el sentido crítico, la iniciativa personal y la capacidad para aprender a aprender, planificar, tomar decisiones y asumir responsabilidades.
- Bachillerato (artículo 33): Afianzar el espíritu emprendedor con actitudes de creatividad, flexibilidad, iniciativa, trabajo en equipo, confianza en uno mismo y sentido crítico.
- Formación Profesional (artículo 40): Afianzar el espíritu emprendedor para el desempeño de actividades e iniciativas empresariales.
Elementos Transversales en la LOMCE
La LOMCE, aunque directamente no los llama así, establece en su artículo 18 para primaria y en los artículos 24 y 25 para secundaria una serie de elementos que deberán trabajarse en todas las áreas, de ahí su carácter transversal que ha determinado que en la normativa de desarrollo posterior y en la práctica docente, se les denomine “elementos transversales”:
- Comprensión lectora
- Expresión oral y escrita
- Comunicación audiovisual
- TIC
- Emprendimiento o espíritu emprendedor
- Educación cívica y constitucional
Competencia Sentido de Iniciativa y Espíritu Emprendedor
También encontramos el emprendimiento como competencia, en la Orden ECD/65/2015 se define como la capacidad de transformar las ideas en actos: adquirir conciencia de la situación a resolver, elegir, planificar y gestionar los conocimientos, destrezas o habilidades con criterio propio para conseguir los objetivos propuestos.
Incluye conocimientos sobre el mundo del trabajo, la educación económica y financiera, la organización y procesos empresariales; capacidad de análisis, capacidades de planificación, organización, gestión y toma de decisiones, capacidad de adaptación al cambio y resolución de problemas.
Requiere por tanto las siguientes destrezas o habilidades:
- Capacidad de análisis;
- Capacidades de planificación, organización, gestión y toma de decisiones;
- Capacidad de adaptación al cambio y resolución de problemas;
- Comunicación, presentación, representación y negociación efectivas;
- Habilidad para trabajar, tanto individualmente como dentro de un equipo;
- Participación, capacidad de liderazgo y delegación;
- Pensamiento crítico y sentido de la responsabilidad;
- Autoconfianza, evaluación y auto-evaluación, ya que es esencial determinar los puntos fuertes y débiles de uno mismo y de un proyecto, así como evaluar y asumir riesgos cuando esté justificado (manejo de la incertidumbre y asunción y gestión del riesgo).
Por tanto, a partir de la LOMCE aparecen en el currículo básico de primaria y en los currículos oficiales de las diferentes comunidades autónomas como objetivo a desarrollar, elemento transversal y como competencia. Por tanto, se deberán desarrollar desde todas las áreas.
Asignatura Optativa en Secundaria
En la Educación Secundaria, además de aparecer como un objetivo a alcanzar, ya que en esta etapa se consolidan las capacidades adquiridas en Primaria y se enriquecen dichas aptitudes con nuevos elementos como la iniciativa, el sentido crítico y el espíritu innovador; podemos encontrarlo como asignatura optativa de la ESO dentro del bloque de asignaturas específicas, en este caso se denomina “Iniciación a la Actividad Emprendedora y Empresarial”.
Inclusión del Emprendimiento en la Programación Didáctica y su Evaluación
Dónde Incluirlo en tu Programación Didáctica
La inclusión del emprendimiento en la programación didáctica es fundamental y debe hacerse, al menos, en tres momentos clave:
- Al describir las competencias clave: Se debe explicar cómo se contribuye desde el área al desarrollo de la competencia “Sentido de iniciativa y espíritu emprendedor”.
- Al hablar de los elementos transversales: Indicar cómo se incluyen en los contenidos y propuestas didácticas.
- En las unidades didácticas: Incluir actividades concretas para trabajar transversalmente el emprendimiento y permitir que el alumno desarrolle progresivamente esta competencia a lo largo de la educación obligatoria.
Evaluar el Emprendimiento
Es imprescindible evaluar si efectivamente se está alcanzando dicho desarrollo para ello se necesitarán ítems concretos y sencillos. En el currículo de cada comunidad autónoma se encontrarán los criterios de evaluación, indicadores de logro, o descriptores que permitirán valorar el desarrollo de esta competencia.
Son todos aquellos que indican que el alumno es capaz de imaginar soluciones, desarrollar proyectos con cierta autonomía, tiene confianza en sí mismo, actúa con responsabilidad y sentido crítico, etc. Algunos ejemplos incluyen:
- Realizar un proyecto, elaborar y presentar un informe creando documentos digitales propios (texto, presentación, imagen, video, sonido, mapa conceptual,…), buscando, analizando y seleccionando la información relevante, utilizando la herramienta tecnológica adecuada y compartiéndolo con sus compañeros (del área de matemáticas).
- Plantear nuevos problemas, a partir de uno resuelto variando los datos, proponiendo nuevas preguntas, conectándolo con la realidad, buscando otros contextos, etc. (Matemáticas).
- Elaborar informes sobre el proceso de investigación realizado, exponiendo las fases del mismo, valorando los resultados y las conclusiones obtenidas. (Ciencias).
- Preparar reportajes sobre temas de intereses cercanos, siguiendo modelos. (Lengua).
- Escribir diferentes tipos de textos adecuando el lenguaje a las características del género del tipo de texto: diarios, opiniones y entradas en blogs, cartas, correos electrónicos, noticias y periódicos, encaminados a desarrollar su capacidad creativa en la escritura. (Lengua).
- Construir alguna estructura sencilla que cumpla una función o condición para resolver un problema a partir de piezas moduladas (escalera, puente, tobogán, etc.) (Ciencias).
Es importante tener en cuenta que estamos hablando de procedimientos, destrezas y capacidades, por lo que las estrategias de evaluación deben estar adaptadas a estos. Difícilmente se podrá comprobar el desarrollo de competencias, que se basan sobre todo en “saber hacer”, con las tradicionales pruebas escritas. Las rúbricas pueden ser de gran ayuda en esta situación, como por ejemplo una rúbrica para evaluar el funcionamiento de los grupos colaborativos.
Investigación y Prácticas en Educación Emprendedora
La educación en emprendimiento en la educación básica es un tema de interés en los sistemas educativos pues mediante ésta los niños pueden conocer y apropiarse de contenidos teóricos y prácticos del ámbito empresarial y, es un elemento clave para que desarrollen competencias transversales que les son útiles en otros aspectos de su vida, altamente demandadas en el sector laboral y que proporcionan las bases para formarse como ciudadanos responsables.
A lo largo de los años, se han realizado diversas iniciativas y se ha acumulado una gran cantidad de investigación educativa en este campo. Algunos ejemplos y recursos relevantes incluyen:
- "Educación emprendedora: iniciativas y orientaciones" editado por Mariona Masgrau Juanola, que explica una serie de iniciativas emprendedoras llevadas a cabo en seis países diferentes, dirigidas a diversas etapas educativas.
- "Educación y competencia emprendedora: retos teóricos e implicaciones socio pedagógicas" coordinado por Tamara de la Torre Cruz, una reflexión socio-pedagógica sobre el significado y alcance del emprendimiento como innovación.
- El volumen "Veinte años de educación emprendedora (2000-2020)" que recopila la abundante investigación educativa sobre el emprendimiento aparecida en estas dos décadas.
- El número 513 (octubre 2020) de Cuadernos de pedagogía, con el tema del mes "Aprender a Emprender", que aporta una reflexión a los modelos de Educación para el Emprendimiento más eficaces.
Un estudio de 2022 en Estudios pedagógicos, vol. 48, Nº. 1, destaca que los niños en contextos vulnerables son capaces de aprender temas de emprendimiento y aplicar competencias transversales. Este estudio desarrolló una intervención educativa en un grupo de educación primaria de carácter multigrado perteneciente a una Casa Hogar, donde se abordaron temas sobre educación en emprendimiento.
Estos recursos y estudios demuestran el compromiso y la creciente importancia que se le da al emprendimiento como una competencia transversal esencial para el desarrollo integral de los estudiantes.
| Proyecto EDIA Nº | Desafío | Autores |
|---|---|---|
| 39 | 0 | María Cruz García Sanchís, Daniela Gimeno Ruiz |
| 47 | 1 | María Cruz García Sanchís, Daniela Gimeno Ruiz |
| 51 | 2 | María Cruz García Sanchís, Daniela Gimeno Ruiz |
| 46 | 3 | María Cruz García Sanchís, Daniela Gimeno Ruiz |
| 53 | 4 | María Cruz García Sanchís, Daniela Gimeno Ruiz |
| 54 | 5 | María Cruz García Sanchís, Daniela Gimeno Ruiz |
| 64 | 6 | María Cruz García Sanchís, Daniela Gimeno Ruiz |
| 60 | 7 | María Cruz García Sanchís, Daniela Gimeno Ruiz |
| 61 | 8 | María Cruz García Sanchís, Daniela Gimeno Ruiz |
| 62 | 9 | María Cruz García Sanchís, Daniela Gimeno Ruiz |
| 63 | 10 | María Cruz García Sanchís, Daniela Gimeno Ruiz |
