Análisis del Tejido Empresarial Europeo: Desafíos y Oportunidades para el Crecimiento y la Productividad
Las pequeñas y medianas empresas (pymes) constituyen el eje principal de la economía de la Unión Europea (UE), representando el 99% de sus empresas. Son una fuente esencial de emprendimiento e innovación, características vitales para la competitividad de las empresas de la Unión, y emplean a aproximadamente 100 millones de personas.
La Propuesta de "Small Mid-Caps" y su Impacto Potencial
La Comisión Europea propuso en mayo la definición de una nueva categoría empresarial según su dimensión, las denominadas small mid-caps. Estas empresas, con entre 250 y 750 trabajadores y una facturación anual de entre 50 y 150 millones de euros, se sitúan en la transición entre las medianas y las grandes. El objetivo es que puedan beneficiarse de una regulación más proporcionada que facilite el salto de escala en el tejido productivo europeo, una idea sobre la que el informe Draghi hizo hincapié para recuperar competitividad a escala global.
True Value Small Caps: Inversión en Small & Mid Caps
Relación entre Tamaño Empresarial y Productividad en Europa
Las diferencias de productividad entre países pueden deberse a divergencias en las condiciones generales de eficiencia de una economía -como el marco institucional o legal-, o a estructuras productivas con distintas características, ya sea a nivel sectorial o empresarial. La menor dimensión empresarial es especialmente acusada en algunos países de la UE, como Grecia, Italia, Portugal y España.
Disparidades por País
Mediante una sencilla descomposición estadística, podemos aproximar la contribución de cada uno de estos elementos a las diferencias de productividad entre países europeos y con el conjunto de la UE. Así, por ejemplo, dentro de las cuatro grandes economías, Alemania y Francia muestran una caracterización similar: su productividad por persona empleada supera el promedio europeo gracias a una distribución concentrada en empresas de mayor tamaño que en el resto de la UE, aspecto asociado a una mayor productividad.
En cambio, este factor tiene una contribución negativa en España y, especialmente, en Italia. En el caso español, además, la composición sectorial también resulta desfavorable, mientras que en Italia el mayor peso de empresas más pequeñas (y menos productivas) se compensa con niveles generales de productividad superiores a la UE. Entre otros Estados miembros, destacan Portugal y Grecia, para los que los tres componentes -estructura sectorial, tamaño empresarial y eficiencia general- contribuyen de forma significativa a explicar una productividad notablemente inferior a la del promedio europeo.
El tejido empresarial español está compuesto en un 99,2% por micro y pequeñas empresas. En España las medianas y grandes empresas representan un 0,7% y un 0,1% respectivamente sobre el total. Si lo comparamos con el resto de países de nuestro entorno económico, podemos observar que el tejido empresarial de Italia y Portugal es parecido al de España. En Alemania y Reino Unido el peso de las pequeñas y medianas empresas (pymes) es superior al del resto de países que se han tomado como referencia con un 16,3% y un 10% respectivamente, frente al 6% de España.
Tabla 1: Estructura del Tejido Empresarial Europeo por Tamaño (2013)
| País | Microempresas (%) | Pequeñas Empresas (%) | Medianas Empresas (%) | Grandes Empresas (%) | Pymes (%) |
|---|---|---|---|---|---|
| España | 92.5 | 6.7 | 0.7 | 0.1 | 99.2 |
| Italia | 95.2 | 4.0 | 0.7 | 0.1 | 99.9 |
| Portugal | 95.5 | 3.8 | 0.6 | 0.1 | 99.9 |
| Alemania | 83.2 | 13.8 | 2.5 | 0.5 | 99.5 |
| Reino Unido | 89.0 | 9.0 | 1.0 | 0.2 | 99.9 |
Fuente: Eurostat (2013)
Tamaño Medio Ponderado por Personas Empleadas
Una alternativa, consistente con la descomposición previa de productividad, es calcular el tamaño medio ponderado por el porcentaje de personas empleadas en cada categoría, que nos acerca más a la capacidad productiva real de la economía. Para los países antes analizados, el tamaño medio ponderado de las empresas en Francia es el más elevado con 750 personas empleadas, seguido a cierta distancia por Alemania con 530 y España con 400, mientras que no superan las 300 en Italia y Portugal; Grecia cierra con menos de 150.
Las diferencias por sectores son también notables y presentan una dimensión sensiblemente superior al promedio los servicios administrativos y auxiliares, las actividades de transporte y logística, y los servicios de información y comunicación, mientras que el tamaño es en general inferior en empresas de construcción, hostelería y actividades profesionales y técnicas. En cuanto a la dispersión por países dentro de un mismo sector, las mayores diferencias se encuentran en los sectores de manufacturas y de servicios de transporte, con un tamaño promedio en Alemania y Francia que más que duplica los registros en los otros Estados miembros considerados. En estos casos parece que la mayor dimensión de estas economías permitiría explotar la importancia que tiene la escala en ambos sectores.
Empresas Grandes y de Manufacturas: Claves para la Innovación
En el caso de las manufacturas, más allá de la asociación positiva entre tamaño y productividad, la divergencia en dimensión empresarial tiene también una lectura en términos de innovación y progreso tecnológico para el conjunto de la economía. El porcentaje de valor añadido que dedican las empresas a gasto en investigación y desarrollo (I+D) varía de forma sustancial según su tamaño, observándose los mayores saltos entre el segmento de microempresas y el de pequeñas empresas, así como entre el segmento de las medianas y las grandes.
Para el conjunto de la UE, las empresas de mayor tamaño ejecutan dos tercios del gasto en I+D, con cerca del 80% de financiación proveniente del propio sector empresarial y con las actividades manufactureras como principal sector inversor (un 60% en la UE y por encima del 80% en Alemania).
Buscando un Buen Equipamiento para Escalar
La asociación positiva entre tamaño empresarial y productividad avalaría la reducción en la carga regulatoria propuesta en mayo por la Comisión Europea para facilitar el salto de escala en el tejido productivo, suavizando el efecto discreto que tienen las regulaciones en función de la dimensión de la compañía. Más allá de este elemento, y a la luz de las grandes diferencias que persisten entre Estados miembros y para el conjunto de la UE respecto a EE. UU., este paso debería complementarse con una batería adicional de medidas a nivel nacional y comunitario.
Marco Institucional y Eficiencia
Entre los factores que condicionan la distribución de empresas por tamaño, se ha señalado el papel significativo que juega el marco institucional, con la eficiencia judicial y gubernamental como factor especialmente favorable para aumentar la dimensión empresarial, en mayor medida en actividades innovadoras e intensivas en capital. En este sentido, los países con un mayor peso de las empresas de reducido tamaño presentan peores indicadores en aspectos como la calidad regulatoria o la protección de los derechos de propiedad.
Integración del Mercado Único y Acceso a Financiación
A nivel comunitario, siguiendo el camino marcado por los informes Letta y Draghi, la Brújula de la Competitividad presentada en enero por la Comisión tiene entre sus grandes prioridades avanzar en una mayor integración del mercado único, incluidos los mercados de capitales. Al eliminar los obstáculos que condicionan su fragmentación, se favorece la actividad transfronteriza de las empresas europeas y se facilita un salto de escala que para algunos sectores es crucial para competir globalmente.
A menudo, las pymes no conseguían la financiación necesaria a través de los mercados financieros. Se ha avanzado en cierta medida en relación con la mejora de la disponibilidad de financiación y créditos para las pymes gracias a la concesión de préstamos, garantías y capital de riesgo. Las instituciones financieras europeas (el Banco Europeo de Inversiones y el Fondo Europeo de Inversiones) han aumentado sus operaciones relativas a las pymes.
En noviembre de 2011, la Comisión propuso un plan de acción para mejorar el acceso a financiación de las PYME. Entre otros aspectos, el plan de acción incluía iniciativas políticas destinadas a facilitar el acceso de las pymes a los mercados de capitales de riesgo. En el marco de la Estrategia europea de pymes, en la que se anima a las pymes hacia una transición sostenible y digital, va a ser necesario realizar nuevas inversiones para la mayoría de ellas. Con este objetivo se va a establecer un Fondo de Oferta Pública Inicial para pymes gestionado por el programa InvestEU, a través de la creación de un nuevo fondo público-privado. También se va a lanzar una iniciativa con perspectiva de género para estimular la financiación de empresas y fondos dirigidos por mujeres.
Estrategia para las Pymes en Europa: Hacia la Sostenibilidad y Digitalización
En marzo de 2020, la Comisión publicó dos Comunicaciones: «Un nuevo modelo de industria para Europa» y «Una estrategia para las pymes en pro de una Europa sostenible y digital», además de propuestas al objeto de ayudar a las pymes a operar, crecer y expandirse. La Estrategia europea de pymes “Liberar todo el potencial de las pymes europeas, en pro de una Europa sostenible y digital” tiene el objetivo de apoyar, no solo el crecimiento y escalado a las que lo deseen, sino también su competitividad, resiliencia y sostenibilidad.
Según el Eurobarómetro 2017, casi un 25% de las pymes ofrecen servicios/productos verdes que habilitan la transición social y empresarial hacia una mayor sostenibilidad, generando especialmente valor social local. Al resto de pymes no es que no les interese ser más sostenibles, sino que encuentran principalmente frenos administrativos para serlo, y por tanto, necesitan tanto cambios legislativos como también apoyos específicos para poder identificar sus nuevas oportunidades de negocio en un entorno cada vez más exigente. Europa, que ha sido la cuna de las tecnologías verdes, pretende seguir liderando la transformación industrial para convertirse en el primer bloque climáticamente neutro del mundo de aquí a 2050, para ello aportará fondos a través del nuevo Plan de Inversiones del Pacto Verde Europeo.
La transición hacia la sostenibilidad debe apoyarse en la transición digital. La digitalización de la información es clave para poder optimizar los procesos internos y externos de las pymes buscando su eficacia y eficiencia en el uso de los recursos materiales y energéticos. Aunque hasta el momento únicamente el 17% de las pymes parece haber integrado tecnologías digitales frente al 54% en el caso de grandes empresas. Con el fin de apoyar a las pymes en una mayor integración de la digitalización se crearán hasta 240 Digital Innovation Hubs, o Centros de Innovación Digital, que ubicados en cada región europea garantizarán a las pymes el acceso directo a dichos servicios.
El Mercado Único es el mercado internacional natural para las pymes europeas, pero su acceso actualmente no ofrece la homogeneidad y facilidad necesaria para que sea una realidad. A día de hoy, la inmensa mayoría de las pymes europeas no disponen de recursos para poder hacer frente a la compleja diversidad de estándares, regulación, requisitos de etiquetado, y de procedimientos administrativos que sigue existiendo entre los diferentes Estados Miembros. Con el fin de reducir las barreras actualmente existentes se ha publicado también una Estrategia específica para fortalecer el Mercado Único europeo. Con el fin de ampliar la contratación de pymes en el Mercado Único también resulta clave que se facilite el acceso de las mismas a los procedimientos de compra pública, ya que este mecanismo les supone poder acceder a grandes clientes con garantía de cobro. En la actualidad los procedimientos de compra pública son complejos y poco flexibles lo que dificulta que pymes participen.
El Papel del Parlamento Europeo
Desde 1983, el Parlamento proclamó el «Año Europeo de las Pequeñas y Medianas Empresas y del Artesanado» y puso en marcha una serie de iniciativas para fomentar su desarrollo. Desde entonces, el Parlamento ha seguido demostrando su compromiso con el fomento del desarrollo de las pymes europeas. En junio de 2010, el Parlamento aprobó una Resolución sobre la política comunitaria de innovación en un mundo cambiante. En ella, el Parlamento pedía que se desarrollasen instrumentos de financiación de las pymes, como microcréditos, capital de riesgo para las personas que se proponen invertir en empresas innovadoras y asesores de empresas voluntarios para acompañar proyectos empresariales de jóvenes investigadores.
En mayo de 2011, el Parlamento aprobó una Resolución sobre la revisión de la «Small Business Act». El Parlamento subrayó su preocupación por el hecho de que la prueba de las pymes no se hubiera aplicado correcta y sistemáticamente en todas las nuevas propuestas legislativas, en particular a escala nacional. En su Resolución de julio de 2023 sobre el estado de la Unión en lo que respecta a las pymes, el Parlamento pidió a la Comisión que lleve a cabo una evaluación global del efecto acumulativo de la legislación de la Unión sobre las pymes y que proponga simplificaciones cuando sea necesario. Pidió también que se adoptara urgentemente una Directiva revisada sobre morosidad y que se evaluara una posible revisión de las normas sobre ayudas estatales con el fin de valorar cómo se salvaguardan los intereses de las pymes.
