Tasa de Fracaso en Emprendimiento: Causas y Estrategias para Evitarlo
En el mundo del emprendimiento, tanto el éxito empresarial como el fracaso son experiencias comunes. Hablar del fracaso parece que sea un tabú cultural, pero en muchos países el fracaso se toma como parte del aprendizaje en la puesta en marcha de una empresa. De hecho, antes de cada empresa de éxito que conocemos, existen varios fracasos previos que fueron necesarios hasta dar con la clave. Pero, ¿cómo entendemos el éxito o el fracaso?
Éxito: Triunfar con tu nueva empresa es conseguir crear una empresa rentable que no nos proporcione grandes problemas (pequeños percances siempre vamos a tener) que nos de bien de comer, que cubra nuestros objetivos personales (que pueden ser de tipo social….) y cree empleo estable.
Fracaso: También es crear una empresa más del sector, sin ventaja competitiva (+), empresa ZOMBIE, que solo gana cuando el sector va bien y toda la competencia gana, donde trabajamos más de 12 horas, toda la familia… y que da muy justo.
Crear una empresa es fácil y está al alcance de cualquier persona, lo difícil es tener éxito, ser GACELA y no ZOMBIE.
¿Qué porcentaje de empresas fracasan?
No hay datos exactos, ni estadísticas fiables, pero está claro que cuanto menos pasos hayas dado en la puesta en marcha, más probabilidades de fracasar.
- De las buenas oportunidades fracasan el 99%.
- Los proyectos innovadores tipo startup fracasan el 90%.
- Las startups financiadas por inversores privados (+) fracasan en un 80%.
- Nuevas empresas en negocios tradicionales fracasan el 70%.
- De las empresas que cotizan en bolsa cada año fracasan el 10%.
Todas las empresas tienen un ciclo de vida (nacen, crecen, se estabilizan y mueren) que se ha ido acortando con el tiempo. ¡Son muy pocas las empresas de más de 100 años de vida!
Causas Comunes del Fracaso Empresarial
Conoce las causas más frecuentes del fracaso empresarial para evitarlas y que tu negocio no caiga en los mismos errores de otros emprendedores:
- TIMING no adecuado. Lanzar tu proyecto demasiado pronto para cubrir una necesidad que los clientes todavía no tienen o demasiado tarde, cuando los clientes ya no tienen el problema que nosotros solucionamos. A veces demasiado pronto, cuando no hay demanda; a veces demasiado tarde, cuando ya no hay una ventana de oportunidad.
- Nuevo PRODUCTO O SERVICIO que no cubre ninguna necesidad real. ¿Cuántas apps se crean al día, que realizan funciones asombrosas y que no consiguen clientes? Es un error enamorarse de tu producto en lugar de enamorarte de tu cliente y de la necesidad que cubres. ¡Hay que validar y centrarse en el cliente! Muchos emprendedores no ofrecen el producto o servicio que el mercado demanda, un motivo que aducen el 42% de los emprendedores para el cierre de su empresa. Puede que el emprendedor haya hecho un gran producto, pero el consumidor no busca premiar con su dinero al emprendedor más competente, sino resolver una necesidad.
- RIVALIDAD ENTRE SOCIOS. Equipo promotor no adecuado. Cuando empieza tu empresa, para evitar la soledad, admites como socio (+) a personas que en el futuro van a tener diferentes intereses. Los primeros beneficios van a querer repartirlos en lugar de reinvertirlos en hacer más fuerte el negocio. ¡Antes de incorporar un nuevo socio, piénsalo mucho!
- TESORERÍA (+), falta de liquidez. Muchas empresas tienen que cerrar al mes 9-12 por falta de liquidez para pagar gastos, a pesar de que tengan clientes satisfechos y buenos márgenes. Esto una consecuencia de una mala previsión de tesorería. ¡Planifica, sal a buscar financiación cuando no la necesites, mucho antes!
- FALTA de VENTAJA COMPETITIVA, te lleva a crear una empresa ZOMBIE.
- EQUIPO PROMOTOR INCOMPLETO. Otra causa del fracaso puede surgir al depender de un tercero para desarrollar el producto o servicio. Debemos tener mucho cuidado si el desarrollo de nuestro producto o servicio lo realiza otra empresa o persona que no tenga nada que ver con nuestra empresa. Dejamos en manos de un tercero una de las partes más importantes de nuestro negocio. En este sentido, es mejor buscar a alguien de mucha confianza o tener a una persona dentro de la empresa que realice esa labor.
- NO SABER DELEGAR. Para no asumir costes, un emprendedor tiende a ser todo; director general, departamento de marketing, administrativo, departamento de contabilidad, etc. Es decir, tendemos a hacer de todo y a no delegar nada. Pero eso, a la larga, pasa factura, porque es imposible hacer todo el trabajo. Poco a poco debemos aprender a confiar en terceras personas para delegar tareas que no tengamos que hacer nosotros estrictamente.
El fracaso es una experiencia común en el mundo del emprendimiento, pero debe entenderse como una oportunidad de aprendizaje y mejora. Identificar y comprender los factores de fracaso es fundamental para tomar medidas y evitar su repetición en el futuro. Algunos de estos factores incluyen el desconocimiento del mercado, la falta de formación y experiencia, la falta de recursos económicos y la ausencia de un plan de negocio sólido. La falta de conocimientos adecuados, tanto teóricos como prácticos, es otro factor relevante, así como la falta de un proyecto empresarial bien definido. Sin embargo, es importante recordar que el fracaso no debe ser visto como un obstáculo insuperable, sino como parte del proceso de aprendizaje y crecimiento. Numerosos ejemplos de figuras destacadas demuestran que el fracaso puede ser el primer paso hacia el éxito, siempre y cuando se mantenga la determinación y la voluntad de aprender y perseverar.
Consejos para reducir el daño del fracaso
Para reducir el daño del fracaso de tu empresa y evitar que te afecte también a tu vida personal y familiar , no mezcles amistad y familia con negocio. Yo personalmente la financiación FFF (+) la evito, y si no me queda más remedio, no genero expectativas. En la financiación evita los avales personales y las aportaciones de garantías personales. Al principio crea estructuras de costes variables, evita los fijos, no inviertas hasta que hayas alcanzado ventas recurrentes.
Hay signos que anticipan un posible fracaso que debes de evitar:
- No consigues tus primeras ventas, es normal que el primer euro de tus clientes tarde en llegar, pero si has pivotado muchas veces y no llegan las ventas, tienes un gran problema de modelo de negocios.
- Perder a clientes recurrentes.
- Alta rotación de empleados.
Las tasas de mortalidad de las nuevas empresas siguen siendo extremadamente altas… ¿Por qué es tan difícil que una empresa sobreviva?. ¿Qué las empuja a la tumba?. A riesgo de seguir con un tono siniestro, deberíamos analizar la cuestión y no quedarnos en que “falta financiación” (que es cierto). Y es que aunque podríamos argumentar que la causa principal de cierre de empresas es la falta de liquidez, sería como decir que han muerto porque se les ha parado el corazón (y el corazón de toda empresa es su caja). Es algo que nos da información de la razón inmediata de la muerte, pero no de la causa raíz. Y sin duda existen muchas causas que pueden hacer que una empresa tenga problemas para financiarse o que se quede sin ingresos, pero la mayoría de ellas son el resultado de un problema de base:
“La empresa no ha sabido crear suficiente valor para sus clientes, y tras unos años renqueantes muere de apatía, de mediocridad. Pero sobre todo muere de comodidad”.
Muere sin ser recordada, sin ser añorada por nadie más que aquellos que la vieron nacer y los que se quedan sin trabajo. Es otra más que engrosa las estadísticas de mortalidad empresarial. Una auténtica tragedia. Pero una tragedia evitable. Seguramente a todos, a toro pasado, se nos hubieran ocurrido mil ideas geniales que hubieran cambiado el rumbo de la empresa: apostar por internet antes que nadie, comprar esa máquina que nos intentaron vender hace tanto y que luego fue el estándar o hacerle caso a aquel chaval que nos dijo que el futuro era tal o cual producto. Hacia atrás es muy fácil predecir el futuro y tomar las decisiones correctas. Pero no lo hicimos. No las tomamos porque era más cómodo seguir haciendo más de lo mismo, ordeñar a la vaca, imitar a los grandes del sector y dedicarnos a cuidar nuestro pequeño terruño.
Haya crisis o no, hay dos tipos de empresa: las que agachan el lomo y siembran… y las que se dedican a mirar al cielo a ver qué cae, a esperar que los clientes vengan. ¿Y adivinas cuál de ellas es la que lo está pasando peor ahora, y que tiene más visos de morir? La mayoría de las empresas mueren porque no han sabido crear un producto o servicio que realmente aporte valor a sus clientes, o al menos valor suficiente como para que paguen por ello. Y aunque en algún momento del pasado lo consiguieran, a menudo lo que sucede es que se desconectan de esos clientes, se apoltronan y hacen más de lo mismo… que ya es suficientemente duro el día a día (otro gran asesino de empresas).
El problema es que olvidan que esos clientes iniciales que tan fieles eran han evolucionado, han ido cambiando mientras que nosotros no… y la competencia si. Así que si no queremos morir, hay que salir a la calle todos los días, a hablar con los clientes, manteniendo un ojo en el presente y otro en el futuro… y con lo que aprendamos, tendremos que agachar el lomo y sembrar. No es cómodo ni fácil, y costará que suceda… pero el otro camino nos lleva a convertirnos en muertos vivientes que finalmente acabarán en el cementerio. Un mal plan, si me preguntas.
La Zona Gris
Crear una empresa es una de las cosas más apasionantes que alguien puede hacer en su vida… pero también una de las más complicadas. No sólo porque una gran mayoría cierran a los pocos años, sino porque, como los bebés, vienen sin manual de instrucciones… y claro, es difícil saber si el éxito está a la vuelta de la esquina o si estamos atascados en la “zona gris”.
Hoy me gustaría compartir con vosotros una idea a la que llevo algún tiempo dándole vueltas, y que llamo “la zona gris”. Aunque hay muchas metodologías que supuestamente explican los pasos que deberíamos dar para tener éxito en una nueva empresa, o al menos validar rápido si las hipótesis en las que nos basamos tienen sentido, nadie nos prepara para la realidad.
Lo que creemos que va a pasar:
Es habitual que cuando uno crea su primer negocio, y tras algún tiempo trabajando en el producto, salimos al mercado esperando que suceda una de estas tres cosas:
- ÉXITO (verde): tras unos pocos meses de pruebas, el mercado acepta el producto con entusiasmo y nos convertimos en uno de esos animales míticos, los famosos “unicornios”.
- REGULAR (naranja): un tiempo de debacle y trabajo duro nos permitirán llegar finalmente al éxito que nos merecemos, dado lo mucho que hemos peleado por conseguirlo.
- FRACASO (rojo): tras poco tiempo el mercado rechaza lo que hacemos y resulta claro que lo mejor es cerrar. «Game over».
Lo que realmente suele pasar:
Sin embargo, la realidad es mucho más terca, y como es habitual pocas veces cumple lo que esperamos. Desgraciadamente lo que sucede a menudo no es eso, ya que:
- Los unicornios son animales mitológicos, o por lo menos, estadísticamente irreales.
- El mercado raramente tiene en cuenta “lo que nos hemos esforzado”.
- Habitualmente somos los últimos en darnos cuenta de que hemos fracasado.
De todo lo anterior, realmente lo más grave es lo último…, ya que, implica que hemos dedicado meses o años de nuestra vida a algo que finalmente no ha tenido éxito (aunque siempre aprendamos, y la definición de éxito en una startup es algo muy personal). La realidad a menudo se parece más a unas laaargas vacaciones en la “zona gris”:
¿Cómo saber si estamos en la zona gris?
Realmente no sería tan difícil detectar que estamos en la “zona gris” si tomáramos perspectiva… Algunos síntomas que te pueden ayudar a detectar que vives en la “zona gris”:
- Siempre parece que el éxito está al girar la esquina… pero nunca acaba de llegar. En la próxima presentación. Al cerrar el siguiente acuerdo. Cuando alcancemos x.000.000 usuarios…etc.
- El mercado aún no ha “entendido” nuestra proposición de valor, estamos por delante de nuestro tiempo, habrá que “educar al mercado”…etc. (una de las frases que más miedo da oír, y con razón).
- El éxito no llega porque al producto le faltan las funcionalidades x o y, y son absolutamente imprescindibles. O porque aún no tenemos suficiente volumen de clientes… o porque introduce aquí tu excusa.
☟ Cómo evitar el fracaso de una empresa o emprendimiento [CONSEJOS PARA NEGOCIOS]
Entonces, ¿hay algo que podamos hacer?
Sin duda. Estar en la “zona gris” no es per se un problema, es más bien la realidad para miles de emprendedores a lo largo y ancho del planeta. El problema es no ser consciente de ello y autoengañarnos, algo en lo que los fundadores somos unos maestros. El problema es que el imaginario startup nos ha vendido que las curvas de crecimiento de la mayoría de las startups de éxito se parece a esto:
Y claro, si no cumplimos el camino prefijado del famoso “palo de hockey”, vamos mal ¿no? Pues NO necesariamente. Es una cuestión de escalas: ¿Sabes que pasaría probablemente si hiciéramos zoom en los 2-4 primeros años de cualquiera de esas empresas? Que seguramente nos encontraríamos esto:
En resumen
TODAS las nuevas empresas pasan una época de turbulencias en la zona gris. La diferencia es que las más sensatas trabajan duro para salir lo antes posible de la “zona gris” aunque eso implique enfrentarse con la ingrata realidad.
Y sólo hay 2 formas de salir: o bien porque trabajan muy duro, tienen suerte, y el mercado las acepta… o bien porque descartan el negocio y deciden cerrar.
Y esto sólo hay una forma de conseguirlo: forzando experimentos que, o nos llevarán un poco más cerca del éxito, o nos confirmarán que estamos en la zona de fracaso y que mejor cerrar. En cualquier caso, la clave es ponernos como prioridad salir lo antes posible de la “zona gris”, ya sea por abajo o por arriba. Todo esto NO quiere decir que la persistencia y el...
Algunos emprendedores han alcanzado la cima del éxito, mientras que otros se han enfrentado a fracasos empresariales. Pero en ambos casos, hay lecciones valiosas que aprender.
Factores Clave que Influyen en el Fracaso Empresarial
Aquí hay algunos factores clave a considerar:
- Falta de planificación: Un plan de negocios sólido es fundamental para el éxito empresarial.
- Escasa gestión financiera: La falta de conocimientos financieros y una mala administración del dinero pueden llevar al fracaso empresarial.
- Mala toma de decisiones: Tomar decisiones precipitadas o basadas en información insuficiente puede tener graves consecuencias para un negocio.
- Falta de adaptabilidad: Los mercados y las condiciones económicas cambian constantemente.
Lecciones de Éxito y Fracaso en el Emprendimiento Global
Aquí hay algunas lecciones importantes a tener en cuenta:
- Establecer objetivos claros: Tener metas y objetivos claros te ayudará a mantenerte enfocado en el camino hacia el éxito empresarial.
- Construir un equipo sólido: El éxito de un negocio depende en gran medida del equipo que lo respalda.
- Mantener la perseverancia: El camino hacia el éxito empresarial está lleno de obstáculos y desafíos.
- Aprender de los fracasos: El fracaso es una parte inevitable del emprendimiento.
Ejemplos de Éxito y Fracaso
Éxito:
- Airbnb: Lo que comenzó como una idea simple para alquilar colchones de aire en un apartamento en San Francisco se convirtió en una plataforma global de alquiler de viviendas.
- Uber: Uber revolucionó el mundo del transporte al ofrecer un servicio de transporte a pedido a través de una aplicación móvil.
Fracaso:
- Kodak: A pesar de ser pioneros en la fotografía, Kodak no pudo adaptarse a tiempo al auge de la fotografía digital y eventualmente se declaró en bancarrota.
- Blockbuster: Blockbuster, una vez líder en el alquiler de películas y videojuegos, no supo adaptarse a la era digital y fue superado por competidores como Netflix y Redbox.
Consejos Adicionales
- Aprende de tus errores: Todos los empresarios cometen errores en su camino hacia el éxito.
- Escucha a tus clientes: Tus clientes son la razón de ser de tu negocio.
- No tengas miedo de pedir ayuda: No puedes hacer todo tú solo.
El éxito empresarial puede ser un objetivo difícil de alcanzar, pero con las lecciones aprendidas de casos de éxito y fracaso en el emprendimiento global, puedes mejorar tus habilidades y aumentar tus posibilidades de triunfar. Este programa te proporcionará las herramientas y conocimientos necesarios para enfrentar los desafíos del mundo empresarial y triunfar en el ámbito global.
Análisis del Informe BIGBAN Research 2024
El informe BIGBAN Research 2024 señala que una gestión financiera rigurosa es esencial para la supervivencia de una empresa emergente de este tipo. Y aunque no sea garantía del éxito, contar con un equipo fundador experimentado también juega a favor. En opinión de Victoria Majadas, presidenta de BIGBAN Investors Spain “este informe confirma lo que ya imaginábamos, que el éxito de una startup no depende de la idea, sino de la capacidad para ejecutar, vender y gestionar el capital de forma eficiente.
Cuando uno decide afrontar la aventura de crear un negocio, no está libre de cometer errores. Los trámites burocráticos al arrancar la actividad como autónomo pueden ser muy engorrosos.
El Ecosistema de Startups en España
El ecosistema de las startups en España ha experimentado un crecimiento significativo en los últimos años, consolidándose como un pilar importante en el panorama tecnológico. El pasado año, los negocios emergentes recaudaron cerca de 4.000 millones de euros a través de más de 850 rondas de financiación. Con un dato destacado, y es el notable incremento de la inversión corporativa. Las grandes compañías, generalmente a través del corporate venture capital, han incrementado significativamente su participación en la financiación de los negocios emergentes, alcanzando un crecimiento histórico del 20% en 2023.
Además de su crecimiento financiero, las startups en España han tenido un impacto significativo en la sociedad. Los negocios emergentes no sólo contribuyen al crecimiento económico, sino que también están redefiniendo sectores clave como la educación, la salud y la sostenibilidad. De acuerdo con datos recientes, el ecosistema de los negocios emprendedores en España ha generado un impacto económico directo de 11.500 millones de euros y ha creado más de 100.000 empleos.
España se sitúa en un lugar destacado en términos de número de rondas y de inversión en etapas tempranas (de hecho, sólo por detrás de Reino Unido, Francia y Alemania), con un avance significativo en comparación a la media europea. Pero el porcentaje de negocios emergentes que fracasan sigue siendo considerablemente alto. Estos fracasos suelen estar relacionados con varios factores, como la falta de mercado para el producto o servicio, problemas de financiación, una estrategia de negocio deficiente o una competencia feroz.
Causas Específicas de Fracaso en Startups
La primera de ellas, la falta de una verdadera necesidad en el mercado, que afecta a cuatro de cada diez negocios que arrancan y se malogran. La razón más común por la que fracasan las startups es la ausencia de demanda real para su producto o servicio. Proyectos emprendedores que se centran en resolver problemas que no son lo suficientemente importantes para los posibles consumidores.
“Lo que subraya la importancia de realizar estudios de mercado exhaustivos antes de lanzar un producto. Según este experto, un buen análisis interno de las debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades y un examen de la competencia “muestran una visión muy cercana a la realidad de lo que se necesita.
El segundo factor más citado la falta de fondos. Una de cada tres startups que fracasan subestima frecuentemente la cantidad de capital que necesitará para alcanzar el punto de equilibrio o para expandirse. Una planificación financiera adecuada y la diversificación de las fuentes de financiación son cruciales para mitigar este riesgo.
Un equipo con habilidades inadecuadas o mal alineadas es otra causa común de fracaso. Los negocios emergentes necesitan equipos con competencias diversas y complementarias para adaptarse a los desafíos del mercado y desarrollar el negocio de manera efectiva.
La competencia es otra barrera significativa para muchas startups. Entrar en un mercado saturado o competir contra empresas bien establecidas sin una ventaja competitiva clara a menudo lleva al fracaso. “Es crucial para las startups identificar nichos de mercado o diferenciarse de manera efectiva para sobrevivir”.
Lo mismo que encontrar el equilibrio adecuado entre el precio de venta y los costes de producción, otro desafío crítico. Los negocios recién creados que no pueden ofrecer precios competitivos o que subestiman sus costos operativos se ven rápidamente superados. “Y si el producto o servicio no cumple con las expectativas del cliente, la startup está condenada al fracaso”. La falta de calidad, fiabilidad o innovación puede alejar a los consumidores y cerrar las puertas a nuevas oportunidades de mercado. Es esencial que los negocios emergentes se centren en la mejora continua y en la adaptación del producto a las necesidades de éstos.
“Aunque tener un producto excelente no garantiza el éxito, si no hay un modelo de negocio viable detrás”. Muchas startups no logran encontrar un camino claro hacia la rentabilidad, lo que eventualmente lleva a su colapso. “Como digo, un buen producto necesita llegar a los clientes correctos, y eso requiere una estrategia de marketing eficaz”. Las startups que no invierten lo suficiente en marketing o que no comprenden cómo llegar a su audiencia objetiva suelen fracasar.
“Ojo: escuchando a los clientes y adaptándose a sus necesidades”, continuó el profesor de Creación y Gestión de Empresas de Deusto Formación. “Los negocios recién creados deben estar en constante comunicación con sus usuarios para ajustar su oferta según las demandas del mercado”.
Finalmente, muchas fracasan porque no pivotan o realizan un cambio significativo en la estrategia del negocio, especialmente en relación con su modelo de negocio, producto o mercado objetivo.
