Seguro sin Franquicia: Definición y Coberturas
De entre todos los tipos de seguros de coche que puedes encontrar en el mercado, el seguro a todo riesgo es, sin duda, el más completo. Con un seguro a todo riesgo sin franquicia disfrutarás de una cobertura total sin preocupaciones. Esta modalidad incluye todas las ventajas de un seguro a terceros, más los daños propios del vehículo.
El seguro sin franquicia es un tipo de seguro a todo riesgo, de ahí que cuente con el abanico de coberturas más amplio pero con las primas más elevadas. El seguro sin franquicia es una póliza a todo riesgo en el que la compañía se hará cargo de todos los gastos de los siniestros sufridos.
Es decir, que en un seguro con franquicia, los gastos de la reparación se comparten en cierta medida entre asegurado y aseguradora. El asegurado paga lo correspondiente a la franquicia, y la aseguradora, el resto. Si se trata, en cambio, de un seguro todo riesgo sin franquicia, cubre los golpes propios en su totalidad: asumiendo todos los gastos de reparación.
Con el seguro a todo riesgo sin franquicia de Pelayo disfrutarás de la máxima cobertura. Desde el 100% del valor de tu vehículo en caso de accidente hasta los daños propios.
Seguro de coche con franquicia
¿Qué cubre un seguro a todo riesgo sin franquicia?
La cobertura de daños propios es la que responde cuando tú eres el responsable de los daños que sufre tu coche: contra la columna de un garaje, contra otro coche, por una granizada... Las circunstancias dependen de los supuestos que recoja el condicionado. En estos casos, la aseguradora asume los gastos de reparación.
Y los cubren en diferentes situaciones en las que, o bien el asegurado es civilmente responsable de los daños sufridos por su coche, o en los que no hay un tercero que pueda responsabilizarse. Puedes ser responsable de los daños si son la consecuencia de un accidente: pierdes el control del vehículo y colisionas contra otro coche o un elemento del mobiliario urbano. En todos estos escenarios, podrías contar con tu aseguradora (según las condiciones y con los límites pactados en la póliza). De modo que es posible afirmar que sí: el seguro a todo riesgo cubre golpes propios, porque incluye la garantía de daños propios.
Si hay extras afectados, indemnizará al asegurado calculando el valor de los daños conforme a lo pactado en la póliza. Las aseguradoras siempre ofrecen más ventajas si eliges alguno de sus talleres concertados para reparar el coche. Especialmente cuando los daños los cubre la póliza contratada. Si tienes un seguro con libre elección de taller, la compañía seguirá asumiendo los gastos de la reparación, repares tu coche donde lo repares. Pierdes algunas ventajas, pero ganas las que te proporciona el poder contar con tu taller de siempre.
Además de ocuparse de reparar los daños, un seguro a todo riesgo cubre los golpes propios cuando no compensa repararlos. Es decir: cuando el valor de la reparación supera un determinado porcentaje del valor del coche que deba ser tenido en cuenta en ese momento (según la antigüedad del coche). Si el coste de reparar el coche supera el fijado en la póliza, el seguro a todo riesgo cubre esos golpes propios que han derivado en siniestro total con una indemnización.
La cobertura de daños propios es la que responde cuando tú eres el responsable de los daños que sufre tu coche: contra la columna de un garaje, contra otro coche, por una granizada... Las circunstancias dependen de los supuestos que recoja el condicionado. En estos casos, la aseguradora asume los gastos de reparación.
El decantarse por la opción a todo riesgo sin franquicia implica pagar el tipo de póliza más cara, del mercado asegurador español, pero también la más completa dada la gran cantidad de coberturas que contempla. Entre ellas, la asistencia en viaje, la defensa jurídica o la responsabilidad civil obligatoria y voluntaria, etc., están contempladas. Es en la de daños propios, su sello de identidad, donde hay que poner el foco:
Garantías de la cobertura de daños propios en el seguro sin franquicia
- Desperfectos materiales que se hayan producido en el vehículo. De esta manera quedan cubiertos los daños ocasionados por el tercero y otro conductor
- Daños sufridos en el vehículo por la caída de un rayo o pedrisco. Bien es cierto que las pólizas a terceros ampliado también contemplan esta cobertura, por lo que es conveniente mirar antes las condiciones generales del seguro
- Daños sufridos en la tapicería del coche por el rescate de las víctimas de un accidente de tráfico
Todas los desperfectos que estén detallados en otra cobertura específica no se contemplan dentro de esta de daños propios. Por ejemplo si se te rompen las lunas aunque seas tú el responsable, se ‘activará’ la garantía de reposición y reparación de lunas.
A la hora de asegurar nuestro coche a todo riesgo, decidir si debemos escoger un seguro con franquicia o sin franquicia puede convertirse en todo un desafío si no se ofrece el asesoramiento adecuado. Un seguro a todo riesgo, independientemente de si incluye franquicia o no, cubrirá daños accidentales que sufra tu vehículo así como otros percances tales como robo, incendio, pérdida total… Es decir, tu póliza cubrirá lo máximo, además de daños propios de tu vehículo en caso de accidente.
¿Cuándo el seguro a todo riesgo no cubre golpes propios?
Porque, si precisamos más nuestra respuesta, lo cierto es que no siempre el seguro a todo riesgo cubre golpes propios. Todo está en la letra pequeña del seguro. Si no quieres tener problemas con ella, acude a los expertos y no contrates tu seguro de coche a ciegas.
Ningún seguro a todo riesgo cubre golpes propios si además de culpa hay negligencia por parte del asegurado. Porque por definición, cubre los daños de los que tú seas responsable. Pero en las exclusiones generales de la cobertura, matiza. Y es que, aunque tú seas el único culpable y tengas un seguro a todo riesgo que cubra golpes propios, ninguna aseguradora te dará cobertura si participabas en una carrera ilegal, por ejemplo. O después de haberte retirado el permiso de conducir.
Afirmar que cubre cualquier daño no es del todo cierto. Hay que tener en cuenta que existen una serie de exclusiones generales a la cobertura del seguro, incluso para daños a terceros. Y también específicas de la cobertura de daños propios. Así, podría no cubrir los daños si condujera un menor sin carnet. O si condujera el asegurado, pero bajo los efectos del alcohol. O si el coche no hubiera pasado la ITV. Por otra parte, algunos daños concretos suelen quedar fuera de la garantía. Depende de cada póliza. Si hablamos de daños propios, entre los supuestos habituales podemos encontrar: vuelco del vehículo, caída de objetos, actos vandálicos, colisión con otro vehículo identificado, con animales cinegéticos, pedrisco...
Se habla muy poco de la carencia en los seguros de coche. Tal vez, porque es un concepto que automáticamente asociamos a los seguros de salud. Sin embargo, un seguro a todo riesgo que cubre golpes propios puede aplicar carencia precisamente a la garantía de daños propios. Este impasse puede servir a la aseguradora para hacer un peritaje al vehículo. También es frecuente aplicar carencia a una cobertura que se añade con posterioridad a la póliza.
Seguro con franquicia vs Seguro sin franquicia
Un concepto clave del seguro a todo riesgo es la franquicia. Un seguro a todo riesgo con franquicia es un acuerdo donde se pacta una cantidad mínima a pagar en caso de siniestro. Mientras que en un seguro sin franquicia no hay una cantidad mínima acordada y el seguro cubre todo lo que le pase a tu coche.
La principal diferencia, que no la única, entre un seguro a todo riesgo con franquicia y uno sin ella es, sin duda, el hecho de que, en el primer caso, el tomador se hará cargo de parte del coste de los daños que se produzcan en un siniestro (el que se prefija en la franquicia), lo que no ocurre en el segundo caso (en el que la aseguradora se responsabiliza de la totalidad). Eso sí, como se indica en el apartado anterior, existe una diferencia en el precio de un seguro de coche a todo riesgo con franquicia, que suele ser más bajo si se compara con una póliza que no la tenga.
La contratación de un seguro de coche puede hacerse en base a dos modalidades: la franquicia, con o sin ella.
- Seguro de coche con franquicia: la aseguradora y el asegurado fijan un precio máximo para cada tipo de daños a reparar.
- Seguro de coche sin franquicia: esta modalidad de seguro cubre íntegramente todos los servicios contratados en la póliza, sin límite de gastos.
Un seguro Todo Riesgo con franquicia cubre las mismas coberturas que un seguro sin franquicia. Contratar un seguro con franquicia implica tener un descuento en la prima de la póliza. A cambio, asumes el monto que exceda la franquicia en caso de accidente. Por ejemplo, si contratas un seguro con franquicia de 300€, en caso de accidente, deberás asumir el gasto de 300€ en relación a las reparaciones que se lleven a cabo.
La única diferencia es que, en caso de siniestro, deberás aportar una pequeña cantidad que cubra por los daños propios de tu vehículo. Esta cuantía se decide al contratar tu seguro y cuanto mayor sea la cantidad, más económica será la prima de tu seguro. Además, en Qualitas Auto, solo pagas una franquicia por siniestro. Generalmente, en otras aseguradoras, la franquicia se aplica a cada parte del vehículo que desees reparar. Es decir, que si dañas la puerta delantera del lado izquierdo pero también el chasis en la parte trasera, tendrás que pagar una franquicia por cada lado reparado.
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Diferencias entre un seguro sin franquicia o con franquicia
| Cuestiones | Seguro sin franquicia | Seguro con franquicia |
|---|---|---|
| Cuantía en caso de accidente | La asume toda la aseguradora, siempre que esté contemplada entre las coberturas | En la mayoría de ocasiones, la asumen tanto el asegurado como la aseguradora de acuerdo a una cantidad fija previamente pactada en el contrato |
| Precio | Más caro | Más barato |
| Coberturas | Todas las de un todo riesgo | Todas las de un todo riesgo |
¿Cómo elegir el seguro adecuado?
El seguro perfecto es el que mejor se adapte a tus necesidades. Elegir un seguro a todo riesgo con o sin franquicia dependerá de tu presupuesto, del tipo de vehículo, de su antigüedad y del importe que estés dispuesto a asumir en caso de siniestro. Sigue leyendo para despejar dudas. La edad del vehículo, el uso, el precio… son algunos de los muchos factores que influyen a la hora de asegurar un coche. En muchos casos, todos estos aspectos estarán relacionados con la diferencia de coste y con las coberturas que se ofrecen.
Si te preguntas por qué debes elegir entre un seguro u otro, la decisión dependerá de tus prioridades y las necesidades que quieras cubrir. Seguro sin franquicia: es el que se conoce comúnmente como Todo Riesgo. Cubre la Responsabilidad Civil obligatoria que debe tener todo vehículo para poder circular. Además, incluye la rotura de cristales y lunetas, incendios, robos, daños propios, accidentes del conductor, defensa jurídica, reclamos por daños y asistencia en viajes. Con esta póliza, la compañía aseguradora se responsabiliza de las indemnizaciones que se deriven en un accidente ocasionado por un tercero. Cada aseguradora tiene sus propios planes de cobertura de seguro.
A la hora de asegurar un vehículo son muchos los factores que influyen: el precio, el uso, la edad del coche, etc. Todos estos aspectos intervienen tanto en el coste del seguro como en las coberturas que se ofrecen. Por ello, se debería conocer bien las diferencias entre un seguro con franquicia o sin franquicia.
¿Para quién está recomendado una póliza a todo riesgo sin franquicia?
- Multitud de accidentes al año: si tu historial de siniestralidad es elevado y el coste de los daños ocasionados son elevados
- Acabas de comprar un vehículo nuevo, más si todavía el mismo es de alta gama
- Vas a incluir una póliza a un segundo conductor novel o que no tenga excesiva experiencia al volante
- Usas el vehículo en numerosas ocasiones (para vacaciones, a diario) o dependes de él para temas laborales
- Conduces en una ciudad con un índice de siniestralidad alto, como podría ser Madrid
¿Cuánto cuesta un seguro a todo riesgo que cubre golpes propios?
El precio de tu seguro a todo riesgo sin franquicia depende de ciertos parámetros como la antigüedad de tu coche o tus años con carné. Con Pelayo puedes calcular el precio de tu seguro de coche en unos poco minutos.
Afortunadamente, en Acierto.com contamos con una herramienta capaz de cruzar todos estos datos con los seguros de las principales compañías del país para proponerte los seguros de coche que mejor se ajustan a ti. Solo tienes que entrar en nuestro comparador y rellenar un único formulario para obtener los precios más competitivos del mercado en seguros a todo riesgo. Podrás ahorrar hasta 500 euros en tu póliza. Además, contarás con ayuda en todo momento, si la necesitas. Detrás de esa herramienta hay un gran equipo de asesores de seguros de coche encantados de poder ayudarte.
El precio de un seguro de coche sin franquicia es igual que el de un todo riesgo. Al igual que sucede en esta modalidad entran en juego un conjunto de factores que hacen variar el importe de la prima:
- Factores relativos al conductor: antigüedad con el carné de conducir, lugar de residencia, historial de siniestralidad, edad, entre otros
- Factores relativos al vehículo: modelo, marca, fecha de matriculación, etc.
La ventaja principal del seguro a todo riesgo con franquicia radica en su menor coste para el usuario ya que, al asumir éste un importe de cada reparación, la aseguradora verá reducida la siniestralidad -el usuario no dará nunca partes por daños propios cuyo importe sea inferior a la franquicia acordada-, y esto le permite ajustar más el precio del seguro.
