Herpes Labial Recurrente: Entendiendo Sus Causas, Síntomas y Opciones de Tratamiento
Si alguna vez has tenido un herpes labial seguramente sabrás que es una infección vírica fácil de identificar por las vesículas o úlceras dolorosas que aparecen en los labios, boca, o zonas próximas. El herpes labial o virus del herpes simple (VHS-1), es una de las infecciones más frecuentes a nivel mundial.
El herpes labial es una infección viral muy común en la población general provocada por el virus del herpes simple (VHS), del que existen dos tipos: el VHS-1 (el cual es el responsable de la mayor parte de lesiones en labios, boca y ojos) y el VHS-2 (que causa la mayoría de lesiones genitales). La mayoría de la población se infecta generalmente en la infancia, tras el contacto con una persona que tenga lesiones activas -la típica calentura- o sea portadora asintomática del virus. De hecho, es frecuente antes de los 20 años. Según estudios epidemiológicos, entre el 10 y el 30 % de la población sufre brotes recurrentes de herpes labial. El herpes labial, también llamado herpes febril, es una infección viral frecuente. Se trata de pequeñas ampollas llenas de líquido sobre los labios o alrededor de ellos. Estas ampollas a menudo se agrupan formando manchas.
Por suerte, esta primoinfección (primera vez que se entra en contacto con el herpes) no presenta síntomas en la inmensa mayoría de las ocasiones y no provoca ningún tipo de lesión. En los pocos casos en los que esta primera infección produce manifestaciones clínicas, éstas pueden llegar a ser severas, sobre todo la gingivoestomatitis herpética de los niños pequeños. Se trata de llagas dolorosas en los labios, la lengua, las encías y el interior de la boca que generalmente, con el tratamiento adecuado, se curan en dos semanas.
¿Por qué el Herpes Labial Es Recurrente?
La agonía de volver a tener herpes labial después de haberlo tratado con diligencia y haberle devuelto la salud es algo que muchos han experimentado. La pregunta es, ¿por qué ocurre? El herpes recidivante, también conocido como herpes recurrente, es una manifestación clínica caracterizada por la reactivación del virus del herpes simple (VHS). Este virus, tras una infección inicial, permanece latente en los ganglios nerviosos y puede reactivarse periódicamente, causando brotes de lesiones vesiculares dolorosas en la piel o las mucosas. El virus del herpes simple que causa el herpes labial, el VHS-1 o el VHS-2, puede permanecer latente en sus células y desencadenarse por una serie de factores una vez que se ha infectado. Una vez te contagias con el virus, este permanecerá latente en las células nerviosas de la piel.
Dado que el virus latente vive en las células nerviosas de la piel, es habitual que el herpes labial reaparezca en el mismo lugar de los brotes anteriores cuando se desencadena. Debido a este fenómeno, muchas personas tienen herpes labial recurrente que aparece en el mismo lugar. A nivel fisiológico del organismo, los factores locales provocan una señal axonal retrógrada al ganglio nervioso, lo que induce la reactivación viral.
Síntomas y Manifestaciones del Herpes Labial
Los síntomas comienzan habitualmente con un ligero picor o escozor en la zona (pródromos) que da paso en 24 o 48 horas a la aparición de un grupo de vesículas -lesiones con líquido en su interior- en forma de racimo en el labio (más frecuente en el inferior). Posteriormente se rompen, dando lugar a úlceras dolorosas que se secan (si se localizan en los labios), forman costra y se curan en 10-14 días. Las pequeñas ampollas pueden fusionarse y después romperse. Una vez que las ampollas se rompen, se forma una costra que puede durar varios días. Los síntomas varían, dependiendo de si este es tu primer brote o una reaparición.
El primer brote de herpes labial suele ser el peor, ya que provoca dolores de cabeza, inflamación de los ganglios linfáticos y llagas en los labios y la boca. En los casos de primoinfección sintomática, los pacientes presentan las típicas vesículas agrupadas en una localización anatómica, que suelen ser dolorosas. En los adultos, puede ir acompañado de dolor de garganta e inflamación de los ganglios linfáticos. Pero los brotes recurrentes de herpes labial suelen ser menos graves, con sólo llagas en los labios. Aunque el primer brote sea el peor, los herpes labiales recurrentes pueden ser molestos y dolorosos. Las llagas pueden durar varios días. Y las ampollas pueden tardar de 2 a 3 semanas en curarse por completo. El herpes labial típico es un proceso leve, que se cura sin mayores problemas y raramente suele extenderse por toda la piel o afectar a otros órganos del cuerpo.
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Factores Desencadenantes del Herpes Labial Recurrente
La principal causa del herpes recidivante es la reactivación del virus del herpes simple, que permanece latente en los ganglios nerviosos tras una infección inicial. Tras un brote inicial de herpes labial, el virus del herpes simple puede activarse por diversos factores, entre ellos un estímulo que induzca el herpes labial. Los posibles factores desencadenantes explican el número y la gravedad de las recurrencias.
Factores ambientales y fisiológicos:
- Exposición al sol: Las recurrencias del herpes labial inducido por la luz solar suelen ser habituales. La sobreexposición de los labios al sol y las altas temperaturas pueden dar pie a la reactivación del virus.
- Fiebre: Las altas temperaturas facilitan los brotes.
- Estrés: El estrés emocional es un factor desencadenante frecuente.
- Cambios hormonales: La menstruación o cambios hormonales son momentos de mayor vulnerabilidad ante el virus para la mujer.
- Sistema inmunitario debilitado: El herpes labial recurrente parece ser más frecuente en niños inmunodeprimidos (VIH, afectados de linfomas/leucemias, en tratamientos con corticoides prolongados, etc.) y en niños con un nivel socioeconómico bajo, aunque también se presenta en pacientes inmunocompetentes.
Traumatismos y procedimientos médicos:
- Traumatismo labial o irritación nerviosa: Las recurrencias son inducidas por un traumatismo labial o por irritación de los nervios durante la anestesia.
- Procedimientos dentales: El herpes labial recurrente también puede aparecer después de procedimientos dentales. En ocasiones, se puede encontrar herpes labial recurrente grave después de la extracción de un diente o después de una inyección con fines de relleno labial.
- Cirugía facial: Una cirugía que afecta a la raíz del trigémino u otros procedimientos neoquirúrgicos son un factor de riesgo para inducir recurrencias herpéticas, particularmente en pacientes que se sabe que tienen herpes labial recurrente.
- Procedimientos dermocosméticos: Los pacientes que se someten a procedimientos faciales dermocosméticos, incluidas exfoliaciones químicas medias y profundas, dermoabrasiones, rejuvenecimiento con láser o rellenos de arrugas, también corren el riesgo de experimentar recurrencias herpéticas que pueden ser muy graves y extensas.
Contagio y Prevención del Herpes Labial
El herpes labial puede contagiarse de una persona a otra por contacto cercano, por ejemplo, al besarse. Los virus del herpes se propagan fácilmente de las personas que tienen un brote activo o una lesión de herpes. Usted puede contraerlos si tiene contacto íntimo o personal cercano con una persona infectada o toca una lesión de herpes abierta o algo que haya estado en contacto con el virus del herpes, tales como máquinas de afeitar, toallas, platos y otros artículos que se comparten. El herpes labial es contagioso desde el inicio de los síntomas hasta la curación total. Desde el día 1-2, las heridas de herpes labial están llenas de virus que se transmite a través de la saliva, el contacto piel con piel o al tocar un objeto contaminado por una persona infectada con el virus. El herpes labial se contagia más fácilmente cuando hay ampollas que presentan secreción. Sin embargo, puedes contagiar el virus a los demás incluso si no tienes ampollas.
No es posible evitar la infección ni evitar por completo los brotes futuros, pero sí podemos prevenir los brotes y reducir el contagio.
Medidas preventivas clave:
- Higiene de manos: Lávate siempre las manos antes y después de tocar en una lesión provocada por herpes labial.
- Evitar el contacto directo: Evite los besos y el contacto con la piel de las personas mientras haya ampollas. Cuando haya ampollas de herpes labial, evite el contacto oral y de piel a piel.
- No compartir artículos: Evita compartir objetos contaminados por el líquido de las ampollas. El bálsamo labial, las toallas y los utensilios para comer pueden propagar el virus, así que no los comparta mientras tenga herpes labial. No comparta utensilios, pajillas (popotes), vasos ni otros elementos si alguien tiene herpes oral. Lave objetos como toallas y ropa de cama en agua hirviendo después de cada uso.
- Fotoprotección: Si la luz del sol parece desencadenar tu afección, aplica protector solar en el lugar donde suele formarse el herpes labial. Éstas se pueden prevenir utilizando un bálsamo hidratante de uso diario que mantenga en buen estado los labios y que le aporte la protección adecuada frente a la radiación, como por ejemplo con un filtro UV con SPF 30. Las recurrencias del herpes labial fotoinducido se pueden inhibir en aproximadamente el 90% de los pacientes, combinando fotoprotección externa (SPF > 20) y tratamiento antiviral profiláctico comenzando 12 horas antes de la exposición solar en caso necesario.
- Reconocer los factores desencadenantes: Conocer y reconocer tus factores desencadenantes es muy importante en el control de los brotes. Para eso, puede ser útil tener un diario donde anotes tu nivel de estrés y los acontecimientos que marcan tu día a día, lo que comes y cómo duermes.
- Evitar el sexo oral: Evite el sexo oral si tiene herpes oral, especialmente si presenta ampollas. Usted podría contagiar el virus a los genitales.
Tratamiento del Herpes Labial
Aunque no existe una cura definitiva para el herpes recidivante, el tratamiento puede reducir la severidad y frecuencia de los brotes, además de aliviar los síntomas. En algunas ocasiones, muchos pacientes no requieren utilizar ningún tratamiento, porque la enfermedad es autolimitada. El herpes labial por lo general desaparece sin tratamiento. Si no tratas el brote de herpes labial, tardará entre 7 y 10 días en desaparecer, pero puede permanecer hasta dos semanas. La realidad es que la mayor parte de pacientes no va a necesitar tratamiento farmacológico, puesto que se trata de lesiones que se van a resolver espontáneamente en pocos días sin dejar secuelas (hablamos de lesiones en labios).
Medicamentos antivirales:
Su proveedor de atención médica puede recetar medicamentos para combatir el virus. Estos medicamentos se llaman antivirales. Pueden ayudar a reducir el dolor y hacer desaparecer los síntomas más rápidamente. Los medicamentos o cremas antivirales recetados pueden ayudar a que las llagas sanen más rápidamente. Estos medicamentos funcionan mejor si usted los toma cuando empiezan las señales de advertencia de una llaga en la boca, antes de que aparezcan las ampollas. El proveedor de atención médica puede recetarte un medicamento antiviral para que tomes de forma regular si contraes herpes labial más de nueve veces al año o si tienes mayor riesgo de tener complicaciones graves.
Los medicamentos utilizados para tratar las úlceras bucales incluyen Aciclovir, Famciclovir y Valaciclovir. En la primoinfección la terapia antiviral (cuando está indicada) es más eficaz si se administra precozmente en las primeras 48-72 horas, y casi siempre va a ser necesario asociarla al tratamiento analgésico y a una adecuada hidratación. En el caso de primoinfección en pacientes inmunocompetentes las pautas más habituales de tratamiento son: aciclovir oral de 200 mg, 5 veces al día (o 400 mg/8h, que es más cómodo) durante 7-10 días, o valaciclovir oral 1 g/12h durante 7-10 días, o famciclovir oral 500 mg/8h durante 7-10 días. Para las recurrencias leves, se indicarán únicamente fomentos antisépticos varias veces al día.
Para las personas con recurrencias frecuentes del herpes labial, la aplicación de productos en forma de bálsamo elaborados a base de sales de zinc y aceites de origen natural, permiten tratar los síntomas en las cuatro fases del herpes labial. Así, a la vez que acortan su tiempo de duración lo previenen, bloqueando los factores que lo desencadenan, al contar en su composición con un filtro de protección solar. Son capaces de disminuir la probabilidad de brotes recurrentes y contribuyen a abordar el tratamiento de la infección.
En el tratamiento del herpes labial recurrente hay quien recomienda el uso de un corticoide tópico (aunque parezca un contrasentido) en aquellos pacientes a los que, además, vayamos a administrar tratamiento oral antiviral. Últimamente se han puesto de moda los parches (un apósito semitransparente hidrocoloide). Los estudios que avalan su uso han podido demostrar que son igual de eficaces que el aciclovir tópico al 5%. También vale la pena tener en cuenta que es un potencial sensibilizante y que puede inducir dermatitis alérgica de contacto.
El porcentaje de pacientes que requieren un tratamiento supresor de herpes simple se estipula entre un 5-10% de los que presentan herpes labial (con un número de episodios anuales superior a 6). Este tratamiento se recomienda a pacientes cuyos episodios son extremadamente sintomáticos o bien cuya calidad de vida física y psicológica está altamente deteriorada. La eficacia de aciclovir y valaciclovir en su uso como tratamiento supresor para el HLR se ha demostrado en diferentes ensayos clínicos. Los resultados han sido más prometedores con 500mg/día de valaciclovir: se consiguió que el 60% de los pacientes del grupo tratado permaneciese libre de enfermedad durante el tratamiento y que el tiempo que mediaba hasta la aparición de un nuevo episodio fuese estadísticamente superior (13,1 semanas) en comparación con el grupo placebo (9,6 semanas).
Medidas de alivio y cuidado personal:
- Aplique hielo en una toallita o un pedazo de tela caliente en las llagas para ayudar a aliviar el dolor.
- Lave las ampollas suavemente con agua y jabón contra gérmenes (antiséptico). Esto ayuda a prevenir que el virus se extienda a otras zonas del cuerpo.
- Evite las bebidas calientes, los alimentos picantes y salados, y los cítricos.
- Haga gárgaras con agua fría o coma paletas heladas de sabor a frutas.
- Enjuáguese con agua salada.
- Tome un analgésico como el paracetamol (Tylenol) o ibuprofeno (Advil, Motrin).
Cuándo Consultar al Médico
En esas ocasiones hay que acudir al médico para que lleve a cabo la prescripción más adecuada. Se recomienda que llame a su médico de cabecera si está experimentando síntomas más graves o si tiene un sistema inmunológico comprometido. Comuníquese con su proveedor si tiene síntomas graves o que no desaparecen después de 2 semanas, llagas o ampollas cerca de los ojos, o síntomas de herpes y un sistema inmunitario debilitado debido a ciertas enfermedades o medicamentos.
Complicaciones del Herpes Labial
El herpes labial típico es un proceso leve. Sin embargo, la infección por herpes puede ser grave y peligrosa si se presenta en o cerca de los ojos o si usted tiene un sistema inmunitario debilitado a causa de ciertas enfermedades o medicamentos.
Posibles complicaciones incluyen:
- Infección ocular (de los ojos): A veces, el virus puede causar una infección en los ojos. Esto es una causa importante de ceguera en los Estados Unidos, debido a que ocasiona cicatrices en la córnea (la superficie de los ojos). El herpes ocular se produce en menos del 5% de los pacientes, pero puede ser un tema más serio por la posibilidad de queratitis con secuelas y, más raramente, necrosis retiniana.
- Diseminación a otras zonas de la piel: Tanto el virus del herpes simple de tipo 1 como el virus del herpes simple de tipo 2 pueden llegar a los dedos. Este tipo de infección a menudo se denomina herpes panadizo. Las personas que tienen una afección de la piel llamada dermatitis atópica (eccema) corren un mayor riesgo de que el herpes labial se disemine por todo el cuerpo.
- Infección bacteriana secundaria: Las complicaciones de las recurrencias son poco frecuentes, siendo lo más habitual la sobreinfección bacteriana de las lesiones.
- Infección generalizada del cuerpo: Puede ser mortal en personas con un sistema inmunitario debilitado debido a dermatitis atópica, cáncer o infección por VIH.
El diagnóstico es casi siempre clínico, sobre todo en las recurrencias, y pocas veces tiene sentido realizar exploraciones complementarias, las cuales se reservan para casos atípicos o en pacientes inmunodeprimidos. El cultivo virológico (en un medio especial) es posible en menos del 25% de pacientes con lesiones, y nos dirá si el herpes simple es tipo 1 ó 2. La PCR es más sensible, rápida y se ha convertido en el método estándar cuando se necesita confirmación microbiológica, siendo la prueba de elección para muestras de LCR. La serología, no, gracias. Recordemos que la mayor parte de la población adulta es seropositiva, así que pocas veces estará indicada.
