Riesgos y Oportunidades en la Internacionalización del Emprendedor Cultural
En la era de la globalización, la internacionalización de empresas ha emergido como un imperativo estratégico en muchos negocios. Y no solo para aquellos que buscan sobrevivir, sino para poder prosperar en el competitivo panorama actual. La capacidad de una compañía para ir más allá de sus límites nacionales tiene un claro objetivo: la conquista de nuevos mercados. Aun así, entraña costes de entrada y adaptarse a diversas culturas, regulaciones y nuevas dinámicas económicas. La expansión se ha convertido en el elemento central de negocio de muchas organizaciones en el siglo XXI. Ya nada es igual que antes, y las fronteras han dejado de ser barreras infranqueables para convertirse en oportunidades palpables de crecimiento comercial. Desde la prospección de nuevos clientes hasta la optimización de la cadena de suministro a nivel internacional, la expansión no se limita a aumentar los ingresos. Se presenta como una respuesta dinámica a las oportunidades que ofrece un entorno en constante cambio.
Ventajas de la Internacionalización
La globalización, cuando se aborda de manera estratégica, puede proveer a una mercantil de significativas ventajas que fortalezcan su posición en el panorama empresarial. Además, favorece el aprovechamiento de economías de escala y la diversificación de las fuentes de ingresos, determinante en entornos económicos volátiles. De hecho, las ventajas de la internacionalización de una empresa contribuyen a su crecimiento y éxito a largo plazo.
- Acceso a mercados globales: En el mismo proceso de internacionalización, se abren las puertas a mercados globales que proporcionan una diversificación en la base de clientes. Ergo, se reduce la dependencia de un solo mercado.
- Reducción de costes: A mayor producción, más aún si es a gran escala, conlleva costes unitarios más bajos.
- Mitigación de riesgos: Diversificar las operaciones a nivel internacional ayuda a mitigar riesgos asociados a eventos económicos, políticos o sociales en el lugar de origen.
- Mejora de la competitividad: La exposición en distintas regiones y la adaptación a diversas culturas mejoran la competitividad global de la compañía. Es una realidad ampliamente demostrada a lo largo del tiempo.
- Aprendizaje e innovación: Brinda la oportunidad de aprender de diversas perspectivas y adoptar prácticas novedosas.
- Aprovechamiento de recursos especializados: Es la posibilidad de aprovechar recursos especializados en diferentes comunidades, como talento humano, tecnología avanzada o materias primas específicas.
- Establecimiento de acuerdos: Al llevar a cabo el proceso de internacionalización, también existe la oportunidad de establecer acuerdos con socios locales, proveedores y distribuidores.
- Optimización de costes operativos: Otra de las ventajas de la internacionalización de una empresa contempla la opción de cambiar de ubicación las instalaciones de producción. Una acción que, sobre todo en tiempos de crisis, minimiza costes laborales y obligaciones fiscales.
En este contexto, merece la pena explorar los matices que tiene el proceso de internacionalización.
Riesgos en la Internacionalización
Si bien internacionalizar una empresa puede arrojar numerosas oportunidades, también entraña varios riesgos. Gestionarlos reclama una cuidadosa planificación, evaluación continua y flexibilidad en la adaptación a los cambios en el entorno internacional. El riesgo en los negocios o la contingencia futura de ganar o perder es una variable inherente a toda decisión empresarial. Lo anterior es especialmente cierto en los proyectos de crecimiento en las empresas internacionales, ya que el empresario no siempre está familiarizado con los aspectos domésticos ni con todos los componentes del clima de negocios de otro país, y, por lo tanto, debe realizar un estudio mucho más complejo y extenso del que requeriría la inversión en su país de origen. Una primera parte del análisis de los mercados internacionales trata de estimar el riesgo que representa para la empresa en cuestión vender o realizar inversiones en distintos países.
Tipos de Riesgos
- Riesgo País: Con el término «riesgo país» normalmente se designa la evaluación conjunta sobre los peligros que un determinado país presenta para los negocios internacionales.
- Riesgos financieros y comerciales: Entre los riesgos más comúnmente considerados y evaluados se encuentran los de tipo financiero y los comerciales y de mercado, por ser de aquellos que las personas de negocios están normalmente preparados para afrontar. La variabilidad en las condiciones políticas y legales de los países de destino puede representar una vulnerabilidad para el exportador. Es una de las principales desventajas de internacionalizar una empresa.
- Riesgo económico: Es el riesgo asociado a las variaciones en el ciclo económico de un cierto país.
- Riesgo de tipo de cambio: Los costos de entrada y las fluctuaciones en los tipos de cambio, afectan a la producción y a los márgenes de beneficio. Los riesgos financieros pueden surgir debido a la complejidad de manejar activos y pasivos en diferentes monedas.
- Riesgo político: Teniendo en cuenta las anteriores definiciones, se puede afirmar que el riesgo político es la posibilidad de que eventos futuros e inciertos, originados en la situación política o la adopción de ciertas políticas por parte del estado receptor de la inversión, modifiquen las condiciones en que un negocio ha sido establecido y, por consiguiente, cambien sus perspectivas sobre ganancias y actividades futuras.
- Riesgos culturales: Especialmente durante el proceso de internacionalización, la falta de comprensión o adaptabilidad cultural incide de distintas maneras. Tal vez, las más destacadas afectan a las estrategias de marketing, la aceptación de productos y la gestión de equipos.
- Riesgos operativos y logísticos: Entre otras desventajas de internacionalizar una empresa, la operatividad conlleva múltiples desafíos logísticos. Buen ejemplo de ello es la coordinación de cadenas de suministro globales y la gestión desde la distancia. O inconvenientes añadidos con los retrasos en la entrega y las dificultades de reparto.
- Riesgos de reputación: Uno de los imprevistos de la internacionalización de empresas es ver el prestigio afectado negativamente por eventos inesperados en los países de operación, como crisis sociales o desastres naturales.
Impacto de las Diferencias Culturales
La existencia de diferencias culturales entre unos países y otros es algo innegable y que forma parte, por ejemplo, del encanto de viajar. Como concluye Meyer en su libro, conocer estas diferencias es el primer paso para aceptarlas y adaptar nuestro comportamiento y nuestras expectativas a las distintas culturas con las que trabajemos. Como complemento a este artículo, te recomendamos también que revises esta interesante infografía sobre Etiqueta y protocolo para hacer negocios en todo el mundo.
Aspectos Culturales a Considerar
- Comunicación: clara vs. implícita: Hay países como Japón o Arabia Saudí en los que muchas cosas se sobreentienden y nadie hace mención a ellas, en otros como en Estados Unidos o Australia la comunicación es mucho más clara y directa. En muchos países cuesta mucho decir lo que no nos gusta del trabajo de otros y al mismo tiempo no en todo el mundo se recibe de igual forma una crítica, aunque esta sea negativa.
- Capacidad de persuasión: deductivo vs. inductivo: Algunas culturas, especialmente los franceses y los italianos, tienden hacia argumentos deductivos, centrándose en las teorías y conceptos complejos antes de presentar un hecho, declaración u opinión. Otros, especialmente las culturas anglosajonas, tienden hacia los argumentos inductivos, empezando por centrarse primero en la aplicación práctica antes de pasar a la teoría.
- Liderazgo: horizontal vs. jerárquico: Hay países en los que se considera que los mejores jefes son aquellos que son capaces de llevar la voz cantante y hacerse respetar entre sus subordinados. En sus empresas hay grandes jerarquías y la comunicación va de arriba abajo. En otras culturas se aprecian estructuras más horizontales en las que todos pueden participar en las decisiones de la compañía.
- Toma de decisiones: consensual vs. individual: Muy relacionada con el punto anterior.
- Confianza: tarea vs. relación: Meyer aprecia que hay países como EE.UU., Alemania o Finlandia en los que los negocios se cierran por cuestiones prácticas (plazo, precio, prestaciones, etc.) y otros, en los que la relación de confianza con el proveedor o partner se hacen fundamentales. En estos países como India o España es habitual cerrar contratos después de una comida o por recomendación de alguien.
- Cómo se muestra el desacuerdo: la confrontación vs. la evitación: Algunas culturas enfrentan la confrontación, mientras que otras la evitan. Las primeras consideran que el desacuerdo y el debate es positivo para alcanzar mejores acuerdos, llegar a una mejor decisión, etc.
- Programación: estructurado vs. flexible: El tiempo y la forma de medirlo no son iguales en todas las culturas. Mientras que alemanes y suizos, por ejemplo, tienen fama de cumplir los plazos a rajatabla, los latinos somos más flexibles en este sentido.
Sección 1. Impacto de la cultura en los negocios internacionales
Estrategias para Mitigar los Riesgos
A pesar de los imprevistos, ¿qué estrategias se deben tomar para mitigar los riesgos de expandirse a mercados internacionales? La adaptabilidad y la planificación estratégica son decisivas en este proceso dinámico. Conlleva riesgos, sí, pero utilizando varias tácticas es posible minimizarlos. A su vez, la creación de una red de contactos locales, la investigación de la competencia y la evaluación de los riesgos son también aspectos decisivos.
Tácticas Clave
- Diversificación estratégica: Es una táctica común para la internacionalización. En concreto, se trata de expandir la gama de productos o servicios ofrecidos para dirigirse a mercados geográficamente distintos. Es un caso muy habitual hoy en día y la innovación tiene mucho que ver en ello. Por ejemplo, una tecnológica, una pyme o incluso un autónomo que opera en España, pueden diversificar sus productos y expandirse a mercados emergentes.
- Investigación de mercado exhaustiva: Antes de ingresar en un nuevo país, acometer esta labor es esencial.
- Colaboración con socios locales: Esto facilita la entrada a nuevos mercados. Esto permite a las empresas aprovechar el conocimiento local, compartir riesgos y aminorar barreras de entrada. Un ejemplo eficaz de estrategia para internacionalizar una empresa sería una empresa de alimentos que se asocia con un productor local.
- Gestión activa de riesgos financieros: Por ejemplo, recurriendo a coberturas. Ayudan a estabilizar los flujos de efectivo y protegen los márgenes de beneficio. Además, la estrategia de internacionalización de la empresa exige mantener solidez en la gestión y diversificar las inversiones.
- Fortalecimiento de la resiliencia operativa: Desarrollar resiliencia operativa redunda en disponer de planes de contingencia sólidos con los que adecuarse rápidamente a condiciones cambiantes.
- Énfasis en la responsabilidad social corporativa (RSC): La implementación de estas prácticas propicia la construcción de una imagen sólida y hace descender los riesgos de reputación.
Herramientas Tecnológicas para la Internacionalización
La gestión efectiva del proceso de internacionalización requiere herramientas de software especializadas. Eso sí, dependerán del tamaño y de los requerimientos específicos de la empresa. La internacionalización de empresas presenta características propias, y para pymes, despachos profesionales y autónomos, la eficacia resulta vital. Cegid dispone de un amplio portfolio de soluciones de software adaptados al sector en el que trabaje la empresa. Con ellas podrás enfrentar con éxito la internacionalización de empresas. Con programas diseñados para pymes, despachos profesionales y autónomos, proporcionan una suite única que abarca desde la gestión empresarial hasta la optimización de RR.HH. Además, la versatilidad de Cegid no solo se traduce en eficiencia operativa, sino que refuerza la imagen de marca. Recuerda que cuentas con una solución integrada que aborda las complejidades del mercado global.
