Javier Pérez Dolset: Auge y Caída de un Imperio Digital
Javier Pérez Dolset (Jaén, 1969) soñó con cambiar el mundo con píxeles. Acabó, en cambio, sosteniendo a Leire Díez mientras cruzaba en alpargatas el campo minado de los medios de comunicación. Esta semana, al hombre que puso a España en el mapa del videojuego lo hemos visto ejercer de escudero, guardaespaldas y apuntador de la díscola del PSOE, reconvertida en musa de la fontanería política.
Ejemplo de Pixel Art, la base del sueño de Pérez Dolset.
Un Creador de Imperios Digitales
La caída de Pérez Dolset no es exactamente una caída, es más bien una reconversión posmoderna. Porque antes de ser el amigo inseparable de Leire y uno de los protagonistas de los audios del PSOE, este hombre fue uno de los grandes. Un creador de imperios digitales. El heredero del Grupo Zed, el fundador de Pyro Studios, el tipo que sacó pecho con la industria del videojuego antes de que existiera el término "industria del videojuego" en España.
En el caso de Javier Pérez Dolset, lo de que creció con una consola en las manos es absolutamente literal. Así que más que vocacional, su apasionada historia de amor con el mundo de la tecnología es casi genético. Fundó su primera compañía con tan sólo 19 años.
Javier Pérez Dolset es un empresario español conocido por su papel como fundador y máximo accionista de Zed Worldwide, una compañía tecnológica destacada en el ámbito de los videojuegos y servicios digitales.
Pérez Dolset creció en una familia acomodada; su padre, Juan Antonio Pérez Ramírez, fue un alto ejecutivo de British American Tobacco en España. Desde joven, mostró una pasión por la tecnología y los videojuegos, lo que lo llevó a fundar su primera empresa a los 19 años. Junto a su hermano Ignacio, se involucró en el negocio familiar, Proein, una compañía creada por su padre en la década de los 90 dedicada a la distribución de videojuegos en España.
Y muy pronto, vio que el mundo de la televisión no se iba a entender sin internet, videojuegos, teléfonos móviles... Así pues, llegó, vio y venció. Lo último, como líder de Grupo Zed, la compañía número uno en el mundo en servicios, tecnología y contenidos para móviles, con presencia en 70 países y más de 1.700 empleados, el 50% de ellos dedicados a I+D+i.
En su brillante currículum, además, dos hitos cum laude: la creación de la película de animación por ordenador Planet 51 y los videojuegos de la saga Commandos. Este juego de estrategia militar vendió más de 4,5 millones de copias en todo el mundo, y se convirtió en uno de los títulos más exitosos de la historia de España.
Javier tiene claro que la innovación es el motor del desarrollo y a ello se dedica en cuerpo y alma. Cree que una parte muy importante del futuro económico de nuestro país pasa por el desarrollo de una verdadera industria digital en España. Y llega a Tu Oportunidad para hacer lo que le corresponde: invertir en proyectos con futuro. Viene, y quiere, beneficiar y beneficiarse. Siente, y quiere, que Tu Oportunidad sea la de todos.
Tras el éxito de Commandos, Pérez Dolset se embarcó en una expansión empresarial tan ambiciosa como confusa. Mediatrade, Ilion Animation Studios, la universidad tecnológica U-Tad, Zed+… compañías que nacían y morían a ritmo de teaser y que orbitaban en torno al núcleo del Grupo Zed, su gran proyecto familiar.
Ya en 1996, la familia Pérez Dolset apostó por LaNetro, una empresa enfocada en contenidos de ocio y entretenimiento interactivo. En 2002, esta evolucionó hacia Zed Worldwide, tras adquirir la empresa Zed a la operadora nórdica Teliasonera. La compañía se especializó en servicios móviles avanzados, como politonos, juegos básicos y contenidos digitales, que ofrecía en más de 70 países y alcanzó acuerdos con 170 operadores de telefonía móvil.
Al filo de 2002, Javier y su hermano crearon Ilion Animation Studios, que produjo ‘Planet 51’ (2009), la película de animación más cara de la historia de España en ese momento, con un presupuesto de 70 millones de dólares y una recaudación mundial de 105 millones.
Durante años, Zed Worldwide captó fondos públicos, subvenciones y créditos blandos para desarrollar contenidos digitales. Hasta que en 2017, justo cuando ya nadie sabía a ciencia cierta a qué se dedicaba Zed, pero todos intuían que facturaba millones, todo se vino abajo.
A medida que Zed Worldwide crecía, también lo hacía su compleja estructura corporativa y los problemas financieros. A partir de 2013, los problemas comenzaron a acumularse. En un movimiento corporativo controversial, la familia decidió trasladar la sede de la empresa a Holanda, creando un nuevo holding llamado Zed+, en colaboración con un grupo ruso vinculado al magnate Mikhail Fridman.
Los resultados financieros también empezaron a reflejar la presión: las cuentas de Zed Worldwide registraron un desplome en los ingresos, mientras las deudas aumentaban considerablemente. Además, la crisis económica global afectó a la empresa, que no pudo culminar su salida a bolsa en 2014, como había planeado.
Javier Pérez Dolset en una imagen reciente.
Controversias Legales y el Caso Zed
Pérez Dolset fue detenido por presuntamente desviar fondos públicos a través de un entramado de más de una decena de sociedades, algunas con sede en los Países Bajos. La operación, bautizada como Hanta, hablaba de insolvencia punible, fraude de subvenciones, administración desleal y tráfico de influencias. La Fiscalía sostenía que entre 2010 y 2016 había captado cerca de 70 millones de euros de forma irregular.
A estos problemas financieros se sumaron acusaciones graves. En 2017, Pérez Dolset se vio involucrado en la Operación Hanta, una investigación judicial sobre presunto fraude relacionado con el desvío de fondos públicos destinados al desarrollo de empresas tecnológicas.
Fue enviado a prisión provisional. Luego salió. Luego lo exoneraron. En 2017, acosada por la crisis financiera y tras culminar su salida a bolsa en 2014, Zed Worldwide quebró y Pérez Dolset fue acusado de desviar más de 100 millones de euros en subvenciones públicas y créditos blandos otorgados entre 2010 y 2015. Fue detenido en 2017 y enviado a prisión provisional, aunque salió bajo fianza.
Todo este tiempo, Dolset ha defendido siempre su inocencia, alegando ser víctima de una operación orquestada por rivales empresariales y de la llamada "policía patriótica". El caso se archivó definitivamente en 2022, pero ya entonces aprendió que en España uno es inocente sólo si lo demuestra en rueda de prensa.
Hubo otros dos investigados de renombre: Víctor Calvo-Sotelo y Mauricio Casals. El primero, exsecretario de Estado de Telecomunicaciones. El segundo, presidente del diario La Razón y adjunto a la presidencia de Atresmedia. La operación, llamada Hanta, hablaba de insolvencias, fraude de subvenciones, tráfico de influencias.
En su auto de archivo, el juez reconoció que existían "una serie de correos electrónicos en los que se infiere que Calvo-Sotelo informó al entonces ministro de Industria, José Manuel Soria, a propósito de la situación de los concursos públicos a los que se había presentado el Grupo Zed", así como "comunicaciones con otras personas del Ministerio a propósito de estas cuestiones".
La historia de Pérez Dolset es también la historia de una obsesión: la de figurar. Si no en el videojuego, en la política. Él nunca aceptó el relato oficial. Desde el primer momento sostuvo que todo fue una operación orquestada por grupos empresariales rivales y "las cloacas del Estado". Una conspiración que, según su versión, mezclaba intereses económicos, venganzas políticas y maniobras policiales.
Esa obsesión le ha marcado el paso desde entonces. Y ahí es donde entra Leire Díez. La relación entre ambos nace -según él- de esa causa común: desentrañar una supuesta estructura de poder oculta que, a su juicio, lo trituró sin juicio ni defensa. Ella pone el verbo; él, la estructura. Ya no se trata de rehabilitar su nombre. Se trata de probar que él tenía razón. Que las cloacas existen.
En paralelo a los problemas legales y económicos, Pérez Dolset tuvo que enfrentar una creciente guerra interna dentro de Zed, especialmente con sus socios. En 2017, la empresa entró en un proceso de concurso de acreedores.
Además de su vinculación con Zed, Pérez Dolset ha estado involucrado en disputas empresariales internacionales, incluyendo un conflicto con el oligarca ruso Mikhail Fridman, propietario de VimpelCom, empresa con la que Zed había establecido relaciones comerciales.
Relación con Leire Díez y la Polémica Actual
En medio de todo esto, el empresario se convirtió en una figura totémica del universo Díez al dejarse ver -mejor dicho, escuchar- en una reunión en el despacho de su abogado, Jacobo Teijelo, la militante socialista Leire Díez y el empresario Alejandro Hamlyn, entre otros. El sentido era, básicamente, ofrecer beneficios judiciales a cambio de material contra la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, la misma que investiga los casos Koldo, Hermano, Begoña e Hidrocarburos.
Este miércoles, Leire Díez se plantó ante los micrófonos. Dijo que no actuaba en nombre del PSOE y que se daba de baja del partido porque lo que tenía entre manos era más importante que cualquier militancia. Que era una periodista comprometida que había reunido información sobre tramas corruptas en hidrocarburos, operaciones policiales encubiertas y presuntas conspiraciones contra partidos políticos. Y que lo había hecho por amor a la verdad.
Según múltiples medios, Pérez Dolset colaboró con el PSOE y ha implicado directamente al presidente Pedro Sánchez (“el gran jefe”) y al secretario de organización del partido, Santos Cerdán, en esta trama. Estas acusaciones han generado un escándalo político, aunque el PSOE ha negado vínculos directos con Pérez Dolset y calificado a Díez como una simple militante.
Pérez Dolset participó junto a Díez en la reunión telemática que esta mantuvo el pasado mes de febrero con Alejandro Hamlyn, un industrial detenido en abril de 2019 por un fraude en la venta de combustible.
En la grabación de la conversación con el empresario imputado en el caso Hidrocarburos Alejandro Hamlyn, y en la que participa Leire Díez, es el propio Pérez Dolset el que apunta que entre las personas de interés para sus pesquisas está el fiscal José Grinda, que es el responsable de la Fiscalía en el caso Zed.
Javier Pérez Dolset, evasivo en El Análisis Diario de la Noche
Al respecto de estos audios, Pérez Dolset se ha definido como una «víctima de la Policía», ha asegurado «no ser fontanero ni trabajar para nadie», al tiempo que ha remarcado que lleva seis años trabajando con Díaz para investigar sobre las cloacas del Estado.
Durante todos estos años, Dolset ha estado "investigando", recopilando datos contra los que considera sus enemigos. En su imaginario, siempre hubo una operación de Estado para acabar con él. Para ello, se ha aliado con Leire Díez, la fontanera del PSOE a la que salvó de la presencia de Aldama esta semana. Ambos contaban con el apoyo del abogado Jacobo Teijelo. En el despacho de este, mantuvieron una conversación con Alejandro Hamlyn, empresario imputado en la Audiencia Nacional en un tema de hidrocarburos. Leire, como también Hamlyn, creen que todos sus problemas radican en esa unidad. Ella, porque es el equipo que investiga los casos de corrupción del PSOE y los que también afectan a la familia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Pero también entra en juego Patricia López. Esta periodista ha escrito numerosos artículos, primero en Público y luego en otros digitales, sobre la policía patriótica. Según ha revelado la propia López, mantuvo una reunión con el secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, en compañía de la exconcejal socialista Leire Díez y el empresario Javier Pérez Dolset.
Víctima o Verdugo: La Perspectiva de Pérez Dolset
No pasa oportunidad de aparición en los medios, en su retomado momento de fama, en la que el empresario Javier Pérez Dolset no se reivindique como una víctima de “las cloacas del Estado”. Este economista y “friki de la tecnología”, como se autocalifica en conversación con EL PERIÓDICO, nacido en Jaén hace 57 años, atribuye a diversas conspiraciones el derrumbe de la principal de sus empresas, Zed Worldwide, que llegó a tener un valor en bolsa de 1.200 millones de euros.
El catálogo de complots que aventa Pérez Dolset para explicar su descenso a los infiernos tiene una pata en Rusia y otra en España. Por un lado, una supuesta estafa de estilo mafioso en la que, relata, le engancharon el empresario ruso Mijail Fridman y otros oligarcas de la corte de Moscú, para bloquear, llevar a la quiebra y vaciar su empresa, después de que le convencieran de instalar su sede central en Países Bajos, donde la legislación y la judicatura no le han sido precisamente propicias.
Por otro lado, un ataque que achaca al grupo Planeta -que fue su socio en Zed para a explotación de contenidos- con la connivencia, en otro complot, de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía y, sobre todo, la Fiscalía Anticorrupción y el fiscal José Grinda, contra el que dirige buena parte de sus invectivas.
Esa segunda pata le ha movido a una cruzada contra una supuesta corrupción en las Fuerzas de Seguridad y la judicatura, a la que él achaca la pérdida de su emporio, y es también la razón que le llevó a participar en una reunión con la militante y maniobrera socialista Leire Díez, un grupo de abogados y el empresario Alejandro Hamlyn desde Dubai por videoconferencia, en la que se ofrecían privilegios a cambio de información sobre irregularidades de oficiales de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, la UCO, presente por orden judicial en delicadas investigaciones en el caso Koldo, y en torno a la esposa y el hermano del presidente del Gobierno.
Pérez Dolset repite estos días que pasaba por allí y le invitaron a entrar. Pero el lugar en el que se celebraba la reunión es una sala del despacho de uno de sus principales abogados, Jacobo Teijelo.
El Legado y la Controversia Continúan
Cualquiera que lleve años en el mundo de la tecnología recuerda a la familia Pérez Dolset. Seguramente, hoy, 29 de mayo de 2025, también son muchos los que los nieguen hasta tres veces; pero hubo un día en que muchos presumían de tenerlos en tu agenda.
Javier Pérez Dolset está procesado en la Audiencia Nacional por el caso Zed, mientras continúa su batalla legal contra sus antiguos socios rusos y el Grupo Planeta; su imagen pública ha pasado de ser la de un emprendedor exitoso a la de una figura controvertida, asociada tanto a logros en la industria tecnológica como a escándalos financieros y políticos.
Ahora, su participación en la trama contra la UCO ha reavivado el interés en su figura, con opiniones divididas: algunos lo ven como un empresario victimizado por poderosos intereses, mientras otros lo acusan de estar involucrado en maniobras turbias.
En su recuperada agenda mediática, Pérez Dolset se ha descrito como promotor de una Asociación de Perjudicados por las Cloacas del Estado, si bien la entidad no ha sido inscrita ni tiene estatutos ni personalidad jurídica.
Desde el estallido del caso Zed, lo que la Policía llamó “operación Hanta”, toda la familia de este empresario se ha visto implicada en el procedimiento. En este sentido, las acusaciones sostienen que "los miembros de la familia Pérez Dolset operaban de manera orquestada, como un clan perfectamente organizado”. Y añaden que “todos ellos gestionaban o participaban de las empresas involucradas en los actos de despatrimonialización de Zed Worldwide".
A lo largo de su ya larga trayectoria de pleitos, Pérez Dolset se ha dicho también víctima de la operación Cataluña -otra conspiración más en su vida-, montada en el seno del Ministerio del Interior de la etapa del ministro Jorge Fernández Díaz, y que aún se investiga. El empresario jienense aparece grabado en varias ocasiones por el excomisario José Manuel Villarejo, en tomas aportadas al caso Kitchen.
Estando investigado en el caso Zed, Pérez Dolset denunció amenazas contra la seguridad de miembros de su familia. El empresario, que fue procesado por fraude, estuvo en la cárcel por haberse llevado presuntamente 100 millones de euros a cuentas bancarias en Panamá, algo que él siempre ha negado.
El empresario Víctor de Aldama, investigado por ser el presunto comisionista en el caso Koldo, ha aparecido este miércoles durante la comparecencia ante la prensa de la exmilitante del PSOE Leire Díez y ha asegurado que "ha mentido en todo". Javier Pérez Dolset (Jaén, 1969) fue considerado un techie, un empresario que hizo fortuna gracias a las nuevas tecnologías de finales del siglo XX y principios del presente.
Pasaban 10 minutos de las 10 de la mañana cuando, el pasado miércoles, todos los micrófonos y cámaras apuntaban a Leire Díez. La ya ex militante del PSOE daba una rueda de prensa para seguir repitiendo que los audios publicados en los que rebuscaba trapos sucios de guardias civiles, jueces y fiscales eran parte de un trabajo periodístico. Que iba a publicar un libro sobre supuestas irregularidades del Estado de derecho y que no trabajaba para nadie. Menos aún para su antiguo partido político. "Ni fontanera ni cobarde", se despedía de los medios de comunicación convocados. Por la banda izquierda de la sala de un hotel del barrio de Salamanca, en Madrid, apareció el comisionista Víctor de Aldama. Se acercó hasta la mesa donde estaba Díez para preguntarle "qué tienes contra mí". El empresario, muy molesto, le repitió la cuestión varias veces, sin obtener respuesta. Entonces empezó a perseguirla por la sala, unos 10 metros, hasta que apareció un señor alto, con polo azul, que bloqueó (y empujó repetidas veces) a Aldama. Incluso contra una mesa con botellas de agua de cristal, que terminaron rotas en el suelo.
