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Comunicación

El ERP como Inmovilizado Intangible: Clasificación y Tratamiento Contable

by Admin on 22/05/2026

El inmovilizado es el término con el que se define al conjunto de bienes adquiridos o creados por una empresa para utilizarlos de forma duradera al ejercer su actividad. Es decir, es el conjunto de activos de una empresa que no son circulantes. El inmovilizado (también denominado activo fijo o activo no corriente) está formado por aquellos elementos patrimoniales que la empresa utiliza de manera continuada durante más de un ejercicio económico. Su utilización o explotación se extiende más allá del ciclo económico normal de la empresa, y su presencia en la compañía es, al menos, superior a un año.

En principio, no está destinado a ser vendido, como por ejemplo, sí ocurre con las mercaderías, aunque excepcionalmente puede enajenarse algún elemento del inmovilizado. Estos activos se reflejan en el balance de situación dentro del activo no corriente, diferenciándose del activo corriente, que agrupa los elementos destinados al corto plazo (existencias, clientes, tesorería, etc.).

El inmovilizado es un elemento esencial dentro del patrimonio empresarial. Representa los bienes, derechos e inversiones que permanecen en la empresa de forma duradera y que son fundamentales para el desarrollo de su actividad económica. Comprender su naturaleza, clasificación y tratamiento contable resulta clave para analizar la situación financiera de cualquier entidad. El inmovilizado constituye la base estructural de la empresa y una parte esencial de su patrimonio.

Figura 1: Representación gráfica de las categorías principales del inmovilizado.

Clasificación del Inmovilizado

El activo inmovilizado se clasifica según la naturaleza de los bienes y su finalidad económica. Las principales categorías son las siguientes:

  1. Inmovilizado intangible
  2. Inmovilizado material
  3. Inversiones inmobiliarias

Inmovilizado Material

Cuando hablamos de inmovilizado material nos referimos a aquellos elementos del activo que son tangibles y están representados por bienes muebles o inmuebles, salvo los que deban calificarse como inversiones inmobiliarias. El inmovilizado material está compuesto por bienes tangibles, es decir, con existencia física, que la empresa utiliza de manera duradera en su actividad. En especial, el inmovilizado material representa los recursos físicos que hacen posible la operativa diaria y la continuidad del negocio.

Según el Plan General de Contabilidad español se puede establecer la siguiente clasificación de elementos del inmovilizado material:

  • Terrenos y bienes naturales.
  • Construcciones.
  • Instalaciones técnicas.
  • Maquinaria.
  • Utillaje.
  • Otras instalaciones.
  • Mobiliario.
  • Equipos para procesos de información.
  • Elementos de transporte.
  • Otro inmovilizado material.

El reconocimiento contable del inmovilizado material se realiza por su precio de adquisición o coste de producción, incluyendo todos los gastos necesarios para ponerlo en condiciones de funcionamiento (transporte, instalación, impuestos no recuperables, etc.).

Inmovilizado Intangible: Concepto y Características

El inmovilizado intangible o inmaterial son aquellos activos no monetarios sin apariencia física que sean susceptibles de valoración económica. El Plan General Contable, un documento que regula la normativa que ha de aplicarse en España en el área de la contabilidad, define al inmovilizado intangible como “activo no monetario sin apariencia física pero susceptible de valoración económica”.

El inmovilizado intangible comprende los activos no monetarios que carecen de sustancia física, pero que tienen valor económico y capacidad para generar beneficios futuros. A diferencia de una máquina, hablamos de activos sin forma física, pero con un gran valor económico. La distinción principal entre los activos intangibles y los materiales es que los primeros no pueden tocarse ni visualizarse, aunque tienen un valor económico real.

Para que un activo sea considerado intangible, debe cumplir principalmente con los siguientes factores:

  • Ser identificable: Esto implica que el inmovilizado cumpla alguno de los dos requisitos siguientes:
    • Sea separable, esto es, susceptible de ser separado de la empresa y vendido, cedido, entregado para su explotación, arrendado o intercambiado.
    • Surja de derechos legales o contractuales, con independencia de que tales derechos sean transferibles o separables de la empresa o de otros derechos u obligaciones.
  • Generar beneficios económicos futuros: Una entidad controlará un activo siempre que tenga el poder de obtener beneficios económicos futuros que procedan de este. Por ejemplo, la empresa que consigue mejorar la formación de un empleado conseguirá beneficios económicos en el futuro. Esta capacidad de control de la entidad su justificación, normalmente, en derechos de tipo legal (por ejemplo, mediante patentes y demás recursos exigibles ante los tribunales).

Figura 2: Infografía sobre las características y ejemplos de los inmovilizados intangibles.

El Plan General de Contabilidad clasifica los elementos del inmovilizado intangible en:

  • Investigación.
  • Desarrollo.
  • Concesiones administrativas.
  • Propiedad industrial (incluye marcas, patentes, diseños industriales y nombres comerciales).
  • Fondo de comercio.
  • Derechos de traspaso.
  • Aplicaciones informáticas.
  • Anticipos para inmovilizaciones intangibles.

Las Aplicaciones Informáticas y el ERP como Inmovilizado Intangible

En general, el inmovilizado intangible está formado por aquellos activos no monetarios sin apariencia física susceptibles de valoración económica, como por ejemplo software y webs. Las aplicaciones informáticas son una categoría clave dentro del inmovilizado intangible, y es aquí donde un sistema de planificación de recursos empresariales (ERP) se clasifica contablemente.

La norma NRV 6ª del PGC indica que los programas de ordenador se incluirán como inmovilizado intangible, tanto si son adquiridos a terceros como si han sido elaborados por la propia empresa para sí misma, es decir, se ha desarrollado internamente. Esto incluye los gastos de desarrollo de páginas web que hayan sido elaboradas por la empresa para uso propio. En general, una página web es considerada como un elemento patrimonial intangible que la empresa disfruta (como el resto de aplicaciones informáticas que tiene en su poder).

Un sistema ERP, como Dolibarr, y sus gastos de implantación a través de consultores externos, si son de carácter significativo, se activan en la cuenta 206 como inmovilizado intangible bajo la categoría de "Aplicaciones informáticas". Esto se debe a que cumplen con el criterio de identificabilidad; aunque un ERP puede no ser fácilmente separable de la empresa para ser vendido individualmente (lo que descartaría la aplicabilidad del requisito de "separable"), sí surge de derechos legales o contractuales (por ejemplo, licencias de uso, contratos de implantación y desarrollo).

Estos activos, al tener una vida útil definida, deben amortizarse a lo largo del tiempo. Las aplicaciones informáticas, cuando cumplen las condiciones de inmovilizado intangible, se reconocerán en el activo como inmovilizado intangible y deberán amortizarse durante su vida útil, no superior a 5 años (a no ser que se pueda demostrar lo contrario).

Cómo calcular las depreciaciones y amortizaciones de un negocio

Reconocimiento, Valoración y Amortización del Inmovilizado Intangible

El registro inicial de los inmovilizados intangibles se hace al coste de adquisición o producción. Este coste incluye el precio de compra, así como todos los gastos adicionales y directamente relacionados que se produzcan hasta su puesta en condiciones de funcionamiento. El precio de adquisición se define como el importe facturado por el vendedor después de deducir cualquier descuento o rebaja en el precio, más todos los gastos adicionales y directamente relacionados que se produzcan hasta su puesta en condiciones de funcionamiento, incluida la ubicación en el lugar y cualquier otra condición necesaria para que pueda operar de la forma prevista, tales como, por ejemplo, los gastos de transporte, derechos arancelarios, seguros, instalación, montaje y otros similares.

Los inmovilizados intangibles deben amortizarse a lo largo de su vida útil. La amortización es el proceso contable mediante el cual se distribuye el coste de un activo inmovilizado a lo largo de su vida útil. Su finalidad es reflejar la pérdida de valor que sufren los activos por el uso, el paso del tiempo o el deterioro tecnológico.

La vida útil se define en función del tiempo de utilización, el desgaste, la obsolescencia técnica o las limitaciones legales. Estos activos pueden tener vida útil definida, lo que implica que deben amortizarse a lo largo del tiempo, o vida útil indefinida, en cuyo caso no se amortizan, pero están sujetos a pruebas de deterioro periódicas.

Métodos de Amortización Más Comunes

La elección del método debe reflejar la pérdida real de valor del activo y ser coherente con su patrón de consumo económico.

  • Amortización lineal o constante: Reparte el coste de forma uniforme en cada ejercicio. Se distribuye el coste del activo de forma equitativa durante toda su vida útil.
  • Amortización decreciente o regresiva: Aplica un porcentaje fijo sobre el valor pendiente de amortizar.
  • Amortización técnica o funcional: Se calcula en función del uso real del activo (por horas de funcionamiento o unidades producidas).
Ejemplo de Amortización Lineal de un Software
Concepto Año 1 Año 2 Año 3
Coste de adquisición del software 6.000 euros
Vida útil estimada 3 años
Amortización anual (6.000 / 3) 2.000 euros 2.000 euros 2.000 euros
Valor contable al final del año 4.000 euros 2.000 euros 0 euros

Deterioro y Baja del Inmovilizado

Además de la amortización, el inmovilizado puede sufrir pérdidas por deterioro cuando su valor recuperable (es decir, el mayor entre su valor razonable menos costes de venta y su valor en uso) es inferior a su valor contable. En ese caso, se reconoce una corrección valorativa en la cuenta de resultados. Por otro lado, el inmovilizado debe darse de baja en contabilidad cuando se vende, se dona o deja de generar beneficios económicos. La diferencia entre el valor contable y el importe recibido (si lo hay) genera un beneficio o pérdida en el resultado del ejercicio. El valor residual es el importe estimado que se espera recuperar al finalizar la vida útil del bien.

Importancia del Inmovilizado en la Empresa

El inmovilizado abarca todos los activos que la empresa mantiene de forma duradera para sostener su actividad o generar ingresos futuros. Su correcta clasificación -entre inmovilizado intangible, material e inmobiliario- y su adecuada valoración y amortización son fundamentales para reflejar con precisión la realidad económica de la organización. El inmovilizado intangible es un activo clave para muchas empresas, aunque, a menudo, su tratamiento contable no es tan evidente como el de los activos tangibles. La contabilidad de inmovilizados intangibles bien gestionada proporciona información precisa que contribuye a la transparencia y a la correcta toma de decisiones empresariales.

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