¿Qué es Crowdfunding? Guía Completa sobre el Micromecenazgo
Si eres emprendedor o empresario, seguramente deseas estar al tanto de las diferentes formas de financiación de un proyecto empresarial. El crowdfunding, también conocido como micromecenazgo, es un modelo de financiación colectiva a partir de las donaciones, préstamos o inversiones que realizan pequeños inversores. Este tipo de búsqueda de financiación no se limita a proyectos de índole social o cultural, sino que también apoya la iniciativa emprendedora orientada al lanzamiento de ideas de negocio.
El crowdfunding es un fenómeno que está transformando el mundo de las inversiones gracias a las plataformas online. Se trata de una de las diferentes posibilidades de financiación, pero no de la única.
Aunque este tipo de financiación de colaboración colectiva donde un grupo de personas invierte pequeñas cantidades existe desde hace mucho tiempo, el 'crowdfunding' actual, ese que utiliza internet como medio de comunicación y recaudación, es más reciente. Se suele citar el caso del grupo de rock británico Marilion, que en 1997 pidió dinero a sus fans a través de su lista de correo para realizar una gira.
Todo emprendedor que quiera poner en marcha un Proyecto de Creación de Empresa puede explorar las posibilidades del crowdfunding. Las plataformas de crowdfunding se ocupan de que todo el proceso se desarrolle de forma legal y transparente.
Cómo financiar tus proyectos con CROWDFUNDING l Herramientas para Emprendedores l Emprender Simple
¿Qué significa Crowdfunding?
Una primera definición de crowdfunding podría ser la de financiación colectiva, resultado de la unión de las palabras anglosajonas "crowd" ("multitud" o "gente") y "funding" (“financiación”). También es normal referirse al crowdfunding como acciones de micromecenazgo, ya que, de forma resumida, lo que hace es juntar pequeñas aportaciones de muchas personas para financiar el proyecto que quieras emprender.
Es decir, en lugar de pedir prestado todo el dinero a una única fuente, se lo pides a muchas personas que realizan pequeñas aportaciones. En eso consiste básicamente el crowdfunding.
En esencia, el crowdfunding consiste en recaudar fondos para poner en marcha un proyecto mediante pequeñas aportaciones de muchas personas. Para facilitar la financiación colectiva de proyectos, existen plataformas online que ponen en contacto a los promotores con posibles “inversores” o mecenas.
Tipos de Crowdfunding
Existen diferentes modalidades de crowdfunding y no todas están indicadas para los proyectos empresariales.
Generalmente podemos distinguir cuatro tipos de micromecenazgo (término con el que también se denomina al Crowdfunding):
- Donaciones: El crowdfunding de donaciones es aquel en las que el usuario que realice aportaciones no recibe nada a cambio.
- Recompensa: Sin embargo, en el crowdfunding de recompensa el usuario sí que recibe una recompensa simbólica por su aportación al proyecto.
- Crowdfunding de préstamo: el usuario hace una aportación al proyecto y el promotor deberá devolvérselo junto con los intereses pactados.
- De inversión: En el crowdfunding de inversión el usuario es el inversor. Éste recibe acciones o participaciones de la empresa que ha financiado.
La Ley de Fomento de la Financiación Empresarial, únicamente regula el Crowdfunding de préstamo y el de inversión.
A continuación, una descripción más detallada de cada tipo:
Crowdfunding de Donaciones
Este es el modelo de crowdfunding más conocido. Se trata de la financiación de un proyecto a partir de las aportaciones económicas de los mecenas. Como su propio nombre indica, son donaciones. Quien financia el proyecto ni recibe ni espera nada a cambio más allá de que salga adelante. Esto es habitual en la industria de la música y los videojuegos.
Crowdfunding de Préstamo (Crowdlending)
Se trata de un modelo de financiación en el que los participantes prestan una cantidad económica para iniciar el proyecto empresarial. A cambio, estos reciben una comisión según el capital aportado, es decir, obtienen una contraprestación monetaria. Funciona como un préstamo. Quien invierte recibe un tipo de interés por el capital que ha aportado a tu proyecto. Es la alternativa más similar a financiar tu proyecto con el banco, solo que con ciertas diferencias.
Esta modalidad de financiación permite a las startups disponer de un capital para iniciar un proyecto empresarial o el lanzamiento de un producto, que debe ser devuelto en un plazo determinado con una comisión proporcional a la aportación realizada. Cuando se trata de un crowdlending, es esencial ajustarse a los plazos para devolver el capital prestado con la comisión a los participantes del proceso.
Crowdfunding de Inversión (Crowdequity)
En este caso ya estaríamos hablando de una inversión propiamente dicha, donde el inversor obtiene un interés o participación en los beneficios de la organización, que pueden expresarse en forma de porcentaje o a través de acciones. La inversión en este caso sirve directamente para convertirse en accionista de la compañía. Supone dar entrada a muchos pequeños nuevos socios a tu negocio o futuro negocio.
Por lo general, este tipo de financiación parte de un enfoque a largo plazo, ya que el inversor no puede tener expectativas de obtener grandes resultados de forma inmediata a la aportación económica. No se trataría de un préstamo, por lo que el inversor corre el riesgo de que los beneficios no lleguen a superar la inversión que ha realizado. Es el tipo de crowdfunding que tiene un mayor riesgo.
Crowdfunding de Royalties
Una fórmula habitual en los micromecenazgos artísticos, donde te comprometes a compartir una parte de los beneficios que obtengas con la obra que vas a financiar.
¿Cómo funciona el crowdfunding?
Para financiar tu proyecto de esta forma, lo más sencillo es recurrir a una plataforma de crowdfunding. Se trata de plataformas especializadas en este modelo de financiación y, en algunos casos, hasta en temáticas concretas. Cada plataforma tiene sus particularidades, pero el funcionamiento básico es similar en todas. Los pasos para crear tu crowdfunding son los siguientes:
- Darte de alta en la plataforma y plantear tu proyecto. Deberás indicar qué buscas (tu idea de negocio), cuánto necesitas o quieres recaudar, en qué tiempo quieres hacerlo y el tipo o tipos de crowdfunding que vas a utilizar (podrás combinar varios en la mayoría de las plataformas salvo el crowdlending).
- Esperar a que la plataforma valide y apruebe el proyecto. Los responsables de la plataforma evaluarán tu propuesta y necesidades para saber si son adecuados e interesantes para su comunidad. En caso afirmativo, se publicará y empezará la campaña de captación.
- Promocionarlo para recibir los fondos que necesitas. Una plataforma de crowdfunding es como cualquier tienda, hay productos que reciben más atención que otros. Si quieres que el tuyo sea de los primeros, tendrás que promocionarlo activamente y acertar en su definición.
- Cierre del proyecto. Cuando se cumpla el tiempo establecido por ti y la plataforma, se dará por finalizado el crowdfunding. Si ha salido adelante, recibirás el dinero. En caso contrario, la plataforma se lo devolverá a los ahorradores y no obtendrás financiación.
Este último es uno de los inconvenientes del crowdfunding como única vía de financiación de tus proyectos. Puedes ver cómo, después de tres meses en la plataforma, no alcanzas tu objetivo y te quedas sin el dinero que necesitabas.
Agentes que intervienen en el crowdfunding
Los sujetos que intervienen en la financiación colectiva o Crowdfunding son tres:
- El Inversor: quien ofrece la financiación.
- El Promotor: quien solicita financiación para un proyecto.
- La Plataforma: intermediario entre promotores e inversores.
Tipos de inversores en el crowdfunding
En el ámbito de la economía colaborativa, podrán ser inversores las personas físicas o jurídicas que ofrecen financiación a un proyecto a cambio de un rendimiento dinerario. Todo ello, a través de una plataforma online.
La Ley crea dos tipos de inversores: acreditados y no acreditados.
Inversor acreditado
Se calificarán como inversor acreditado:
- Personas físicas y jurídicas a las que se refieren las letras a), b) y d) del artículo 78 bis.3 de la antigua Ley del Mercado de Valores. Actual artículo 205 de la Ley del Mercado de Valores vigente.
- Las personas jurídicas que reúnan al menos dos de las tres condiciones necesarias. La primera es que cuenten con un activo superior a un millón de euros. La segunda, que tengan una cifra de negocio superior a dos millones de euros o recursos propios por encima de 300.000 euros.
- Las personas físicas que tengan rentas anuales superiores a 50.000 euros u ostenten un patrimonio financiero superior a 100.000 euros. Todo esto, habiendo solicitado tener la consideración de inversor acreditado.
Los inversores acreditados no tendrán límite de inversión, mientras que los no acreditados no podrán aportar más de 3.000 euros a un mismo promotor ni más de 10.000 en la misma plataforma anualmente.
Inversor no acreditado
Cuando el inversor no tenga la certificación de acreditado se seguirán otros requisitos antes de realizar la aportación. La plataforma deberá garantizar que cuenta de manera clara y comprensible con la siguiente información:
- El proyecto de financiación participativa no es objeto de autorización ni de supervisión por la Comisión Nacional del Mercado de Valores ni por el Banco de España. También deberá asegurar que la información facilitada por el promotor no ha sido revisada por ellos.
- En el caso de emisión de valores, dicha emisión no está sujeta a autorización ni es supervisada por la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Por lo tanto, que no ha sido revisada ni constituye un folleto informativo aprobado por la Comisión.
- Que existe riesgo de pérdida total o parcial del capital invertido, riesgo de no obtener el rendimiento dinerario esperado y riesgo de iliquidez para recuperar su inversión.
- Que el capital invertido no está garantizado por el fondo de garantía de inversiones ni por el fondo de garantía de depósitos.
En este caso, el objetivo es el de proteger al inversor no acreditado. Mientras que en el caso de los inversores acreditados, se entiende que tienen un perfil más profesional y que estarán expuestos a mayores riegos.
Por ello, antes de adquirir ningún compromiso de pago, todo inversor no acreditado deberá prestar su consentimiento inequívoco. Además, deberá manifestar que ha sido advertido de los riesgos que implica su inversión. Como requisito final, deberá demostrar que no ha superado el umbral de 10.000 de inversión a través de plataformas Crowdfunding en los últimos 12 meses.
Plataformas de Financiación Participativa (Crowdfunding)
La Ley de Fomento de la Financiación Empresarial (Ley 5/2015) define a estas Plataformas de esta forma:
Son empresas autorizadas, cuya actividad consiste en poner en contacto de manera profesional y a través de páginas web u otros medios electrónicos, a una pluralidad de personas físicas o jurídicas. Estas personas ofrecen financiación a cambio de un rendimiento dinerario (inversores) con otras que solicitan financiación en nombre propio para destinarlo a un proyecto de financiación participativa (promotores)[i].
Autorización y registro
Deben contar con la autorización de la Comisión del Mercado de Valores e inscribirse en el registro que la misma habilite al efecto[ii].
Además, en el caso de que publiquen proyectos para los que se soliciten préstamos (crowdlending) será necesario un informe previo del Banco de España, que tendrá carácter vinculante.
Requisitos para ejercer la actividad
Existen tres requisitos principales para ejercer la actividad:
- Deben constituirse como sociedades de capital con duración indefinida.
- Disponer de un capital social de al menos 60.000 € totalmente desembolsado.
- Tener su domicilio social, así como su efectiva administración y dirección, en España o en otro Estado miembro de la Unión Europea.
Su objeto social debe ser exclusivo y comprender la realización de actividades propias de las plataformas de financiación participativa. Éstas son:
- La prestación de servicios de recepción, selección y publicación de proyectos de financiación participativa.
- Desarrollar y explotar canales de comunicación para facilitar la financiación entre inversores y promotores.
Para facilitar la decisión a los inversores, la Ley les reconoce la posibilidad de prestar otros servicios auxiliares. Por ejemplo, el asesoramiento a los promotores para la publicación de su proyecto o el análisis y estudio de los proyectos, entre otros.
Además, los administradores de la Plataforma deben ser personas de reconocida honorabilidad empresarial o profesional. Se entiende que concurre honorabilidad quienes hayan mostrado una conducta personal, comercial y profesional que no arroje dudas sobre su capacidad para desempeñar una gestión sana y prudente de la plataforma.
Requisitos financieros
Ya hemos hablado de que estas plataformas deben contar con un capital social totalmente desembolsado de al menos 60.000 €. Además de ello, deben disponer de un seguro de responsabilidad civil profesional, aval o garantía equivalente. De esta forma, cuenta con un fondo con el que hacer frente a la responsabilidad por negligencia en el ejercicio de su actividad profesional, con una cobertura mínima de 300.000 € por reclamación de daños y un total de 400.000 € anuales para todas las reclamaciones.
Como alternativa a estos requisitos financieros, las Plataformas podrán optar por una combinación de capital inicial y seguro de responsabilidad civil profesional, aval u otra garantía que garantice un nivel de cobertura equivalente.
Exigencias de control derivadas del servicio de recepción, selección y publicación de proyectos de financiación participativa
La Plataforma tiene la obligación de:
- Evaluar con la debida diligencia cada uno de los proyectos y comprobar que se adecúan a los requisitos exigidos.
- Comprobar la identidad del promotor e identificarlo debidamente.
- Asimismo, tienen la obligación de publicar toda la información relevante que obre en su poder, tanto del proyecto como de los promotores.
- También deberán asegurarse de que la información proporcionada por los promotores sea completa. Deberá incluir, en todo caso, una descripción del proyecto concisa y clara que permita al inversor medio tomar una decisión fundada a la hora de aportar financiación.
Exigencias de control derivadas del desarrollo y explotación de canales de comunicación entre inversores y promotores
La Plataforma debe garantizar que la información que se intercambie entre promotores e inversores a través de los canales habilitados sea accesible a todos los potenciales inversores a través de su publicación. Todo ello, en un lugar fácilmente visible.
La información publicada sobre un proyecto debe permanecer a disposición de los inversores que hubiesen participado en el mismo durante un plazo no inferior a 12 meses. Si algún inversor lo solicitase, la plataforma deberá poner a su disposición la información en formato duradero. Este formato deberá estar disponible durante, al menos, 5 años desde el cierre de la captación de fondos.
Debe advertirse que la obligación impuesta a las Plataformas sólo alcanza a asegurar la disponibilidad de la información exigida, pero no asume ningún compromiso en cuanto a la veracidad de la misma. La responsabilidad sobre la información publicada recae sobre los promotores.
Ello no significa que la Plataforma de Financiación Participativa carezca de responsabilidad. Pese a sus particularidades, se trata de un prestador de servicios. Y, como tal, quedará sujeta a la normativa sobre protección de consumidores y usuarios. Pero además presta servicios por vía electrónica y a petición individual del destinatario. Por ello, su actividad también está sometida a las disposiciones de la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico.
Asimismo, la Plataforma tiene la consideración de intermediario financiero. Por tanto, también serán de aplicación los mecanismos previstos en la legislación sobre protección de los clientes de servicios financieros [iii].
Responsabilidades sobre el incumplimiento de las obligaciones asumidas
En todo caso, al acceder a estas Plataformas, ya sea como promotor o como inversor, estamos aceptando una serie de condiciones que implican tanto derechos como obligaciones para todas las partes implicadas. Como tal, tanto la plataforma como los usuarios (inversores y promotores) quedarán sujetos a las responsabilidades derivadas del incumplimiento de las obligaciones asumidas.
En el plano de la responsabilidad penal, siendo sociedades de capital, se les aplicarán las mismas normas penales que al resto de personas jurídicas. Tanto respecto de su responsabilidad por los delitos cometidos en nombre y por cuenta de las mismas por sus órganos decisorios, como por los delitos cometidos por quienes actúan bajo las instrucciones de aquellos.
¿Cómo triunfar con una campaña de 'crowdfunding'?
Como en toda forma de financiación en la que son otras personas las que aportan el dinero -es decir, cuando no se recurre a los propios ahorros-, en el 'crowdfunding' también es clave contar con un proyecto y una estrategia bien elaborados y saber comunicarlo de forma que los potenciales inversores decidan apostar por la idea.
“La primera es la calidad del proyecto”, explica Javier Ramos, investigador en la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración de la Universidad de la República de Uruguay (UDELAR) y uno de los autores del informe mencionado anteriormente.
El siguiente paso es escoger bien la plataforma, ya que no son todas iguales. Más allá de si son de préstamo, inversión, donaciones o recompensas, es importante examinar su ámbito específico. “Si tu proyecto tiene que ver con el medioambiente o la economía social, por ejemplo, pues mejor ir a una plataforma especializada en ese tipo de proyectos.
Aunque estos dos requisitos son imprescindibles, para Ramos el más importante es otro: la comunidad. Menciona la regla 30-90-100: si al empezar la campaña tienes el 30 % de la recaudación asegurada, tienes un 90 % de posibilidades de alcanzar el 100 %. “Si ya tienes una comunidad creada, es altísimamente probable que consigas la recaudación. Especialmente cuando estás solicitando mucho dinero”, señala.
En esos casos en los que se piden cantidades elevadas, a ese 30 % se llega yendo más allá de los círculos más próximos de familia, amigos y conocidos, algo que puede resultar complicado. “Tener garantizado el 30 % de la recaudación antes de empezar es cada vez más complejo si pides, por ejemplo, un cuarto de millón.
En este sentido, es necesario recordar también que contar con el 30 % asegurado previamente no significa hacer que todos esos inversores metan su dinero en la campaña nada más empezar. “El ser humano, en general, ama el éxito. Esto significa que, si tu campaña va bien, es altamente probable que te pases de dinero solicitado y viceversa”, indica Ramos.
Así que lo más recomendable es guardar algo de ese 30% para el momento del valle (las campañas suelen tener forma de U, empiezan fuertes, caen y se recuperan).
Según un estudio realizado en la Universidad de Buffalo en 2016, las fotos y los vídeos de buena calidad son una de las claves para triunfar con una campaña de 'crowdfunding' (en este caso, se analizaron campañas para lanzar nuevos productos al mercado). Han pasado varios años, pero sigue siendo verdad. “Un vídeo, que no debe durar más de dos minutos y medio, que sintetice bien y esté grabado de una forma profesional es importantísimo”, coincide Javier Ramos.
Ese vídeo forma parte de la estrategia de comunicación del proyecto, por lo que hay que prestar mucha atención. Esta estrategia de comunicación servirá también para generar confianza, otra de las claves que se desprendían del estudio de la Universidad de Buffalo, que identificó también la experiencia y éxitos pasados de la persona emprendedora y los comentarios que han realizado los inversores, como valores muy importantes.
“El estar disponible de forma constante y los temas de transparencia, confianza y credibilidad son decisivos”, explica Javier Ramos.
Optar por una campaña de 'crowdfunding' es una opción adecuada siempre que se cumplan estos requisitos y se tenga en cuenta que lanzar un proyecto con ciertas expectativas de éxito en una plataforma de financiación participativa es necesario dedicarle mucho tiempo.
Empezando por diseñar y validar bien la idea, escoger la plataforma que mejor se ajuste al tipo de inversor que se busca y buscar ese 30% previo. Durante la campaña, hay que mantener el proyecto vivo a través de una comunicación constante y la disponibilidad para resolver cualquier duda de los inversores (reales o potenciales).
El auge del Crowdfunding en España
Tan solo en 2021, el sector de la financiación participativa recaudó en España casi 220 millones de euros, según el informe anual 'Financiación participativa (Crowdfunding) en España'.
