Asest

Asociación Española de Storytelling
  • Eventos
  • Áreas de especialización
    • Emprendimiento
    • Salud
    • Deporte
    • Nuevas tecnologías
    • Turismo
    • Diseño y moda
  • Comunicación
    • Artículos
    • Prensa
    • Testimonios
  • Story
  • Galería
  • Contacto
  • Acerca de
Inicio
|
Comunicación

¿Qué es un Unicornio en el Emprendimiento? Definición y Características

by Admin on 24/11/2025

Un unicornio es una criatura mitológica representada como un caballo blanco con un cuerno en la frente. Pero en el mundo de las startups, la palabra tiene su propio significado. Se considera 'unicornio' a toda aquella empresa que se financie con capital privado y cuya valoración supere los 1.000 millones de dólares.

Este concepto fue inventado por la inversora Aileen Lee, antigua socia de Kleiner Perkins y fundadora de la firma de capital riesgo Cowboy Ventures, en un artículo publicado en TechCrunch en el año 2013. Según los cálculos de Lee, cada año cuatro nuevas empresas pasaban a formar parte de la lista de los unicornios.

“Lo que hizo Lee fue darle un nombre con ‘gancho’ a algo que ya existía: empresas con valoraciones superiores a los 1.000 millones de dólares. El nombre cuajó, pero eso no cambió nada, quizá sólo hizo que mucha más gente se pusiera como objetivo crear un unicornio empresarial”, explica Miguel Ángel Díez Ferreira, director de ISDI Accelerator, para BYZness.

🚀 ¿Qué Son las Startups y Cómo Funcionan?

Características de un Unicornio

Con solo el criterio económico como condición para formar parte de este selecto club, el listado de unicornios ha acabado siendo una especie de cajón de sastre en el que caben todo tipo de compañías. “Generalizando podemos decir que se trata de empresas disruptivas en algún aspecto, y que precisamente por ser tan innovadoras han apostado por un crecimiento en cuota de mercado para evitar ser copiadas, y eso les ha llevado a crecer muy rápido y a tener un mercado enorme. Para conseguirlo, obviamente, necesitan fuertes inversiones, y eso hace que se eleven las valoraciones” subraya Díez Ferreira.

Aileen Lee puso de manifiesto ya en 2013 que uno de los aspectos comunes de las empresas unicornio era su fuerte componente tecnológico. Esto no implica que las empresas unicornio sean tecnológicas al 100 %, sino que se apoyan en la tecnología para buena parte de sus procesos de negocio.

Lee distinguía entre dos tipos de unicornios: las empresas que se orientaban a otras empresas (B2B, Business to Business) y las que se dirigían a los consumidores (B2C, Business to Customer). Las primeras habían aumentado su valor medio de manera individual y su retorno de la inversión era mayor, mientras que en el caso de los unicornios B2C, su número era más amplio y el valor que creaban era superior en conjunto. Pese a que la esencia de estas afirmaciones se mantiene, es necesario introducir algunos matices. No obstante, el número de empresas cuyo carácter disruptivo e innovador las ha elevado a la categoría de unicornios no deja de crecer cada año.

Además, las startups unicornio comparten una serie de atributos, como el hecho de estar basadas en una tecnología disruptiva que abría nuevos nichos de negocio o su capacidad de escalar a una velocidad vertiginosa con una orientación internacional.

Otras características comunes incluyen:

  • Orientación al cliente: Desarrollan una estrategia comercial enfocada en el cliente.
  • Expansión global y acelerada: Mentalidad global y estrategia de crecimiento rápido.
  • Diversidad del equipo: Equipos multidisciplinarios y multiculturales.
  • Adaptabilidad a la incertidumbre: Capacidad de gestionar la incertidumbre y los desafíos.

Las startups funcionan de manera diferente a las empresas tradicionales, siendo esta una de las novedades radicales que introducen en el ecosistema empresarial. Están dispuestas a asumir riesgos y son flexibles para adaptarse con rapidez a los retos del mercado, lo que supone una de sus principales fortalezas. Como son pequeñas empresas de nueva creación, se enfocan sobre todo en adquirir rápidamente una cartera de clientes y lograr expandirse en el mercado de manera veloz. La financiación juega un papel clave en todo ello. Es el motor principal de toda startup.

Casi todas las startups asientan sus servicios o productos en una potente base tecnológica. Por ello, es común que desarrollen software, dispositivos electrónicos o aprovechen al máximo las posibilidades que brinda la inteligencia artificial. El crecimiento rápido es una prioridad constante para las startups. Una parte integral de la vida de una startup es el riesgo, ya que operan en entornos inciertos y competitivos y su idea de negocio no ha sido todavía probada en el mercado. Su capacidad para enfrentar desafíos imprevistos determinará, por tanto, su éxito en gran medida.

Para poner en marcha una startup se requiere una inversión inicial con la que desarrollar productos, contratar personal, adquirir equipos y cubrir gastos operativos. No obstante, los costes de todo ello varían radicalmente según la industria, la escala y la ubicación geográfica.

Según Álvaro García de Polavieja, CEO y cofundador de Sailwiz, un modelo clásico de las startups unicornio es la intermediación vía plataformas. En poco tiempo, estos activos empiezan a ofrecer una rentabilidad que atrae a nuevos inversores.

Para poder alcanzar la valoración de mil millones de dólares necesitan operar en el mercado global. Muchas de estas startups se han popularizado gracias a sus aplicaciones móviles. Siguiendo el punto anterior, ha sido Internet el que generado la oportunidad necesaria para crear el modelo de negocio y poner en jaque a la industria tradicional. Casi todas estas empresas (en España hay algunas excepciones) están centradas en los clientes finales. Muchas de ellas han conseguido su valor diferencial eliminando etapas y reduciendo intermediarios.

En ocasiones el equipo y su visión son la clave. La juventud del equipo fundador suele ser una característica frecuente. La media de los emprendedores que crean startups unicornio está entre los 30 y 35 años.

Ejemplos de Unicornios

Cuando Lee acuñó el término de unicornio había menos de 40 empresas emergentes que se pudieran considerar como tal. Hoy la cifra supera las 300 (y creciendo).

Algunos ejemplos destacados incluyen:

  • Bytedance (China): Especializada en inteligencia artificial.
  • SpaceX (EE. UU.): Fabricación aeroespacial y servicios de transporte espacial.
  • Airbnb (EE. UU.): Plataforma de alquiler vacacional y alojamientos.
  • Revolut (Reino Unido): Fintech que ofrece servicios bancarios digitales.

En España, el número de startups unicornio también va en aumento; a finales de 2021 había nueve empresas que ya podían considerarse como tales.

  • Cabify: Fue la primera startup española en superar la valoración de 1000 millones de dólares.
  • Glovo: Permite comprar productos y recibirlos en el hogar en cuestión de minutos.
  • Idealista: Portal para la búsqueda de casa u oficina.
  • Wallbox: Diseña, desarrolla y produce cargadores para vehículos eléctricos.

En la siguiente tabla se muestran algunos de los unicornios más valiosos del mundo a enero de 2019:

El Ecosistema de los Unicornios

EE.UU y China son los países que más empresas valoradas por encima de los 1.000 millones de dólares tienen. De hecho, el mayor unicornio del mercado mundial en estos momentos es una empresa de este país, Bytedance, especializada en inteligencia artificial, con una valoración de 127.000 millones de euros. El resto de Asia, sin incluir a China, concentra un 14% de los unicornios; casi la mitad de ellos, en India. Dentro de Europa, los países del norte concentran más empresas de este tipo que los del sur.

Según Delmotte, las diferencias entre países se explican tanto a nivel macroeconómico como micro. A un nivel microeconómico, los factores culturales de cada país parecen también tener cierta influencia. Delmotte es crítico con el automatismo a la hora de usar los unicornios como único indicador de un ecosistema innovador sano. “Para entender bien la evolución del ecosistema de startups, este criterio no es suficiente. Le podríamos hacer las mismas críticas que se hacen al PIB como indicador para evaluar la economía global”. Por lo tanto, el ecosistema de emprendimiento se podría valorar a través de otros indicadores, como la generación de empleos, el dinamismo a la hora de generar nuevas startups, la generación de activos tangibles e intangibles o la reducción de la huella carbono.

Más allá del Unicornio: Otros Términos

El término unicornio fue el primero, pero el ‘bestiario’ de las startups ha ido creciendo. A medida que las empresas emergentes han ido aumentando su valor se ha comenzado a hablar también de ‘decacornios’. Los decacornios son aquellos unicornios que han superado los 10.000 millones de dólares de valoración.

En 2014 también se empezó a hablar de ‘dragones’. Aparentemente, un dragón sería cualquier unicornio que ha devuelto íntegramente a los inversores los fondos que en su día pusieron estos, un ‘creador de fondos’.

A mediados de 2015 el ex CEO y polémico cofundador del fondo y aceleradora 500 Startups, Dave McClure, incorporó algunas especies más a esta suerte de zoológico. McClure puso a los unicornios frente a frente con los ‘dinosaurios’. Los dinosaurios, según él, eran las grandes empresas que habían salido a bolsa, que tenían capital público, y que en muchos casos también estaban sobrevaloradas.

El mismo McClure también se sacó otros conceptos de la manga. Según su teoría de la evolución, los ponys crecieron para ser centauros y algunos de estos se estos se han llegado a transformar en unicornios. El ex CEO de 500 Startups señalaba que los centauros eran startups con una valoración superior a los 100 millones de dólares, mientras los ponys serían empresas emergentes que habrían sido ‘calificadas’ con un valor por encima de los 10 millones de dólares.

Otro término que se ha comenzado a usar por parte de algunos players del ecosistema emprendedor ha sido el de ‘minotauros’. La web Axios asegura que los minotauros “las empresas que valdrían más de 1.000 millones de dólares incluso si lo único que hicieron es tomar el dinero que han recaudado y ponerlo en una cuenta corriente”.

Desde hace un par de años también se ha comenzado a hablar de ‘cebras’, un término que sí ha gozado de más popularidad y penetración que los anteriores, probablemente por la causa justa que hay detrás. Se parte de la base de que Silicon Valley y el mundo de las startups está dominado por hombres blancos de mediana edad que solo buscan el beneficio económico.

Las cebras traerían un nuevo modelo, con negocios rentables que solucionan problemas reales y en su camino ayudan a contribuir al cambio social. Se les ha denominado ‘cebras’ porque son animales reales (no imaginarios como los unicornios), son blancas y negras a la vez (son negocios que quieren ganar dinero pero al mismo tiempo contribuyen a la mejorar la sociedad) y son animales sociales que conviven en grupo y se protegen los unos a los otros. Las cebras se rigen por valores como la cooperación, el compartir, la sostenibilidad, etc. El movimiento Zebras Unite ha sido impulsado por las emprendedoras Jennifer Brandel y Mara Zepeda. “Las cebras arreglarían lo que los unicornios han roto”, aseveran.

El director adjunto de ISDI opina que “la gente necesita nombres sencillos para definir cosas complejas. Es divertido y te ahorra explicaciones. Y a los americanos les encantas las etiquetas”.

¿Más burros que unicornios?

En España también hemos hecho nuestra propia aportación a este argot inspirado en el mundo animal. En más de una ocasión en sus conferencias el inversor Luis Martín Cabiedes, de Cabiedes & Partners, ha hablado de ¿buenos burros’ para referirse a startups españolas que no llegaban a ser unicornios pero que tenían un interesante crecimiento. Cabiedes reconoció en algún momento que había ‘cabalgado un unicornio’ (en referencia a que había invertido en Blablacar) pero señaló que dentro de este tipo de compañías había “muchísima mitología y tontería”.

Teniendo en cuenta que ese concepto de compañías difíciles de encontrar está quedando un poco desvirtuado u obsoleto, ¿no sería el momento de inventarse un nuevo término para referirse a las startups que verdaderamente sí son rara avis? Díez cree que la denominación que se les dé en realidad es irrelevante.

Factores Clave para el Éxito de un Unicornio

Los emprendedores se preguntan por las claves para alcanzar un éxito de tal magnitud, pero establecer una hoja de ruta para crear empresas unicornio es aventurado.

Algunos factores que intervienen en el éxito de estas compañías son:

  • Innovación y tecnología disruptiva
  • Modelo de negocio escalable
  • Equipo talentoso y con visión
  • Inversión estratégica
  • Adaptabilidad y resiliencia

Mientras medios de comunicación y expertos continúan afinando las especies de la fauna emprendedora, y algunos demandan la importancia de saltar de los unicornios a los centauros para evaluar el éxito de una startup, los inversores siguen en la búsqueda proyectos que tengan una idea atractiva, un buen equipo detrás y un plan de negocio que pueda cumplirse.

tags: #que #es #un #unicornio #en #emprendimiento

Publicaciones populares:

  • Lee sobre el lado oscuro de ser un líder modelo
  • Claves para la Comunicación en la Empresa
  • Herramientas para el cambio organizacional
  • Invertir en startups: La guía definitiva
  • Inmobiliaria en El Puerto de Santa María
Asest © 2025. Privacy Policy