¿Qué es la Inversión en Emprendimiento?
La inversión es el acto de asignar recursos para la compra o creación de activos o de capital, es decir, el acto de no consumir esos recursos ahora para satisfacer necesidades en el presente, sino de destinarlos a satisfacer necesidades en el futuro. Por eso, la inversión está relacionada con el ahorro, que es la postergación del consumo presente en aras del futuro. La inversión es la clave del crecimiento económico y el progreso. Imaginemos que no hubiese habido nunca inversión: en ese caso seguiríamos en las cavernas.
La inversión puede ser en objetos físicos, en maquinaria o edificios para vivir o para producir, o en materias primas o bienes que sirven para producir otros bienes, y también puede ser financiera, como cuando sacrificamos el consumo para comprar acciones o bonos. Podemos decir que cuanto más invirtamos más ricos seremos nosotros y nuestro país.
En el ambiente empresarial resulta interesante y útil invertir, siempre y cuando se generen ingresos adicionales que ayuden a tu empresa a tener más ventas en el futuro. Las inversiones empresariales se realizan con la intención de obtener beneficios que permitan el reforzamiento de tus operaciones a través de la expansión, alcance de metas, posicionamiento y permanencia en el mercado. No obstante, recuerda que todo proceso de expansión y consolidación a través de las inversiones conlleva un riesgo.
Invertir en emprendedores representa una oportunidad estratégica y emocionante para aquellos que buscan no solo generar rendimientos financieros, sino también fomentar el crecimiento y la innovación en sectores clave. Este tipo de capital no solo proporciona financiamiento desde las etapas iniciales de los proyectos, sino que también ofrece orientación y apoyo estratégico para asegurar su éxito y expansión en el mercado.
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Plan de Inversión
El plan de inversión analiza el dinero que necesitas para montar tu negocio. ¿Cuánto dinero necesitas para montar un negocio? ¿Cuáles serán los gastos en compras, aprovisionamientos de suministros, gastos de personal, impuestos, gastos generales? Estos planes previsionales sirven de base al Balance de Situación y a la Cuenta de Resultados. Como ves, la información necesaria ya la tienes cuando defines tu proyecto, la estrategia, los procesos, el entorno. Empezaremos analizando el plan de inversión.
Inversión Inicial
La inversión inicial es el dinero necesario para lanzar una startup. Para calcular esa cuantía, el emprendedor debe conocer cuáles son los recursos con los que cuenta y cuáles serán los gastos en los que incurrirá con su actividad comercial. Los pagos a la Agencia Tributaria, de alquiler, de personal o de mobiliario de oficina son algunos de los costes que deben incluirse en el plan de negocio inicial.
Tipos de Gastos Iniciales:
- Para la constitución de la empresa: Los primeros gastos que se deben incluir son aquellos derivados de los requisitos para crear una empresa.
- Operativos: Gastos relacionados con la operación diaria del negocio.
- De recursos humanos: Gastos relacionados con el personal.
- Variables: Los gastos variables son aquellos que dependen directamente del volumen de negocio de la startup. Por ejemplo, si la empresa vende camisetas, deberá comprar más o menos sobres para su envío dependiendo de la cifra de ventas.
Contar con un buen plan de negocio inicial facilitará la gestión diaria de la startup, ya que ayudará al emprendedor a mantener sus finanzas bajo control. En ese sentido, existe una relación muy estrecha entre las inversiones que realiza la empresa y el proceso de financiación necesario para desarrollarse.
Empresas como Hawkers, El Ganso o Nude Project han conseguido abrirse un hueco dentro del mercado partiendo de un presupuesto muy reducido. La inversión inicial de una startup proviene de unas fuentes de financiación muy concretas: sus propios ahorros o las aportaciones de sus 'family, friends and fools' (familia, amigos y locos). Es un momento en el que la empresa está empezando a andar y, por ello, resulta arriesgado salir a buscar inversores externos. Tal y como señala la escuela de negocios IEBSchool, dos de las principales preocupaciones de los emprendedores tienen que ver con el capital. La primera es, precisamente, cuál debe ser la inversión inicial y, la segunda, cómo conseguir financiación externa.
Ejemplos de Éxito con Baja Inversión Inicial:
- Hawkers: De una inversión de 300 euros a convertirse en una de las marcas de gafas de sol más reconocidas de España. La conocida marca de gafas irrumpió en el mercado con una inversión inicial de tan solo 300 euros que sus fundadores, Pablo Sánchez, David Moreno, Alex Moreno y Sergio Mora, utilizaron para adquirir 27 pares de gafas Knockaround, una marca estadounidense que por aquel entonces no se podía comprar en España. "En España no se vendían, así que decidimos probar. Con 300 euros compramos 27 gafas y las revendimos más caras", declararon.
- El Ganso: Una apuesta por la moda británica que se transformó en una empresa capaz de ingresar 60 millones de euros. Los hermanos Álvaro y Clemente Cebrián fundaron El Ganso en 2004, después de dejar sus trabajos y con el objetivo de llevar a España un nuevo tipo de moda masculina inspirado en el estilo británico. Estos emprendedores partieron de un presupuesto inicial de 30.000 euros, que consiguieron al vender un coche y con el apoyo de un inversor externo.
- Nude Project: La firma online que se ha convertido en referente de la Generación Z. Bruno Casanovas y Alex Benlloch se adentraron en el mundo de la moda en 2019 y con una inversión de tan solo 600 euros. Nude Project, su firma online de moda 'streetwear', factura actualmente más de 26 millones de euros y es una de las marcas de referencia de la Generación Z. "Las redes sociales han sido nuestras grandes aliadas desde el primer día y siempre hemos tenido claro que podía ser nuestra forma de diferenciarnos del resto de marcas, sabíamos que para destacar teníamos que comunicar de una forma cercana y diferente", declaró Casanovas.
Modalidades de Inversiones Empresariales
En este panorama, existen diversas modalidades de inversiones empresariales las cuales cumplen cada una un papel diferente. Por ello, es importante conocerlas y analizarlas minuciosamente para saber cuál es la mejor para tu organización.
- Inversión de expansión: Si bien no es una práctica tan habitual, sí puede ser una opción efectiva cuando se trata de predecir ventas a futuro o como previsión al inicio de una fase económica de expansión.
- Inversión estratégica: Este tipo de inversión empresarial está relacionada con las alianzas, asociaciones o acuerdos comerciales que se logran por medio de las fusiones y adquisición de activos, o el establecimiento de sociedades.
- Depósitos a plazo fijo: Sin duda, es una de las más utilizadas y seguras, ya que implica realizar un depósito a plazo fijo en una institución bancaria. Para utilizarlas solo se requiere asignar cierta cantidad de ganancias y multiplicarlas a una tasa de interés previamente determinada por el ente receptor, durante el tiempo seleccionado. Esta inversión también es considerada de bajo riesgo.
- Fondos de inversión: Con un riesgo considerado medio, estas inversiones -administradas por profesionales- consisten en la formulación de reservas de dinero para la obtención de un propósito concreto. Pero siempre debes tener en cuenta los plazos, el coste de oportunidad y contar con un plan diversificado alineado al cumplimiento de las metas de la organización, ya que estas no puedan verse afectadas por la incertidumbre económica local y global.
Siempre invierte el capital en los sectores más rentables, de tal manera que tengas la posibilidad de responder con prontitud a las necesidades y demandas de tus clientes.
Realizar una inversión, y más en términos empresariales, siempre implica un desembolso grande de recursos.
Inversión y Etapas de una Startup
Conocer los tipos de inversión que existen para startups y cómo diferenciarlos según la etapa en que se encuentre la idea es importante para cualquier proyecto emprendedor. No todas las inversiones son de capital riesgo, ni todas las startups necesitan este tipo de inversión para tener éxito. La relación entre una startup y su inversión va más allá del simple intercambio de dinero por acciones. Es una colaboración en la que ambas partes trabajan juntas para alcanzar metas comunes. Las personas que deciden financiar estos proyectos a menudo ofrecen su experiencia, red de contactos y orientación estratégica, además del capital.
- Fase Semilla: En la fase semilla, el proyecto avanza hacia su materialización con un equipo de trabajo y una estrategia de venta del producto o servicio. Se lanza al mercado a la espera de la reacción del público.
- Fase de Crecimiento: Con la startup en funcionamiento y su producto o servicio en el mercado, llega la primera fase de crecimiento. En esta fase, la empresa se consolida y genera mayores beneficios económicos y empleabilidad.
- Fase de Expansión: La startup alcanza un nuevo nivel y sus responsables deciden expandirse a nuevos mercados y ampliar su oferta de productos o servicios. Capital riesgo y venture capital: siguen siendo las fuentes preferidas de financiación.
- Fase de Salida: En la fase de salida, la startup ha tenido éxito y genera ingresos sostenibles.
Programa de transmisión de empresas: programa gratuito que ofrece el Ayuntamiento de Madrid para facilitar la continuidad de empresas viables que se encuentran en peligro de desaparecer por problemas distintos a los económicos.
Proyecto de Inversión
El concepto de proyecto de inversión tiene una notable importancia cuando hablamos de desarrollo de negocios. Todo proyecto de inversión debe incluir un estudio de costes y de rentabilidad como aprenden a elaborar los alumnos de un MBA (Master in Business Administration). Además, es necesario abordar una serie de pasos para valorar si es rentable invertir en un proyecto o no es conveniente hacerlo.
Pasos para Valorar un Proyecto de Inversión:
- Definición del Proyecto: Si nos preguntas la definición de proyecto de inversión, podemos calificarlo como un conjunto de actividades en el que se detallan los recursos económicos y humanos que son necesarios para llevar a cabo y obtener una rentabilidad futura. Un proyecto de inversión, para que pueda llevarse a término, debe medirse en todas sus dimensiones: económica, legal, técnica, social y ambiental. Es importante tener claro que los beneficios de un proyecto de inversión no son seguros, se trata de una evaluación en el que se trata de determinar si el proyecto es o no factible.
- Investigación de Mercado: Todo proyecto de negocio rentable trata de resolver un problema o cubrir una necesidad. Es imprescindible conocer la competencia y la demanda de la solución o producto que deseamos proponer.
- Estudio Técnico del Proyecto: Para poder cubrir la demanda de acuerdo a su necesidad, es necesario elaborar un estudio técnico de proyecto. ¿Qué medios se van a utilizar para poder realizar ese proyecto?
Rentabilidad de un Proyecto
Se trata de la diferencia entre los ingresos futuros y la cantidad que se invierte para poner en marcha el proyecto. Cuando la relación entre estos dos elementos es positiva, hablamos de un proyecto rentable. Además, hay que tener en cuenta el factor tiempo. No es lo mismo hacer una inversión continuada durante 1 año que durante 5 años.
Otro de los elementos que se puede analizar en un proyecto de inversión es el TIR o Tasa Interna de Retorno. Se trata de un elemento en el que se determina la ganancia o pérdida que tiene un proyecto para todas las partes. Este elemento se mide en porcentaje. Cuando el TIR es igual a cero, significa que sería indiferente realizar o no el proyecto de inversión, ya que no se va a obtener una rentabilidad, aunque tampoco se pierda dinero.
Otro de los elementos que puedes utilizar para analizar la rentabilidad de un proyecto de inversión es el Pay-back. Se trata de un indicador financiero en el que se valoran las inversiones según el plazo que tardará la empresa en llevar a cabo la recuperación del capital invertido. La inversión es más rentable cuando permite recuperar en menos tiempo los recursos invertidos. Un proyecto no es rentable el primer año que obtiene beneficios, sino cuando el total de los beneficios obtenidos a lo largo de uno o más ejercicios cubre totalmente la inversión inicial realizada.
A la hora de calcular el Pay-back, vemos que por ejemplo que una empresa puede perder dinero en el primer año de inversión, lo que se suma al coste de la inversión inicial realizada. Cada año se van añadiendo a la inversión realizada los beneficios o pérdidas que haya habido.
Tipos de Inversión Financiera
Invertir dinero puede verse como una salida de capital que se hace en el presente para mejorar la salud financiera personal y familiar en el futuro. Su objetivo es comprar un activo a un precio bajo y venderlo por un coste más alto.
- Renta Fija: Los productos de renta fija suelen ser una opción atractiva para las personas que no quieran riesgos en sus inversiones, aunque su rentabilidad potencial sea más reducida que otros productos financieros.
- Renta Variable: Cuando el inversor compra acciones, se convierte en dueño de una parte de la empresa y automáticamente adquiere una serie de derechos. Entre ellos, la obtención de dividendos cuando la empresa obtiene beneficios. Las personas interesadas en invertir en renta variable deben saber que deben hacerlo a través de intermediarios financieros, que son los que ejecutan las órdenes de compra y venta. Entre sus posibles riesgos, la CNMV advierte acerca de la incertidumbre asociada a estas inversiones y recuerda que no tienen plazo de vencimiento.
- Fondos de Inversión: Se refiere a un instrumento de ahorro que reúne un patrimonio colectivo, formado por las aportaciones de un número variable de inversores. Al invertir en fondos, es recomendable contar con un equipo profesional que analice el mercado en busca de oportunidades de generar la máxima rentabilidad a sus aportaciones. Esta va a depender, en gran parte, del tipo de fondo que se elija y, por ende, del riesgo que se asuma (con la elección que se haga).
Perfiles de Inversor:
- Perfil Conservador: Son inversores que admiten un nivel de riesgo muy bajo.
- Perfil Moderado: Este inversor admite un nivel de riesgo más alto que el conservador, pero siempre busca la estabilidad en sus operaciones.
- Perfil Decidido: Su exposición al riesgo es elevada, como también su tolerancia a las pérdidas; busca rentabilizar al máximo sus inversiones. Es un tipo de inversor que soporta volatilidades elevadas, por lo que es importante tener una cartera diversificada para reducir la exposición a pocos activos.
Otros Instrumentos Financieros:
- Participaciones Preferentes: Tienen algunos aspectos propios de la renta fija y otros de la renta variable. En el primer caso, según explica la CNMV, se trata de un instrumento complejo, “cuyo emisor, tratándose de una entidad de crédito, suele reservarse el derecho a amortizar las participaciones a partir de los cinco años”. La rentabilidad de las participaciones preferentes es fija, en un primer periodo, y variable durante el resto de vida del producto.
- Bonos Convertibles y/o Canjeables: En el caso de los bonos convertibles y/o canjeables, el titular tiene derecho a cambiarlos por acciones de la entidad emisora.
- Productos Estructurados: En el caso de estas inversiones, su valor depende de la evolución de los precios de otro activo subyacente. Suponen la unión de dos o más instrumentos financieros en una sola estructura. Habitualmente, se trata de un producto de renta fija con uno o más derivados.
Consejos para Invertir
Los expertos coinciden en que el panorama económico es cada vez más complejo por lo que, antes de entrar en el mundo de las inversiones financieras, es necesario saber bien qué es lo que se va a hacer. Una vez que la persona se ha informado de las posibilidades a su alcance, conviene planear cuidadosamente los siguientes pasos.
“Hay que definir la cantidad mensual disponible (comprometer un mínimo sobre la base de la confección de un presupuesto de ingresos y egresos) y los objetivos de ahorro (estudios, auto, vivienda, contingencias…)”, afirma Alejandro Guzmán, docente de Unegocios FEN Universidad de Chile.
En este trabajo previo de recopilación de información, también entra el análisis de la propia personalidad financiera. Los inversores se dividen, por su nivel de aversión al riesgo, en tres categorías: conservador, medio y agresivo. Tener muy claro cuál es el perfil de cada uno es fundamental para establecer en qué es conveniente o no invertir.
“Siempre existirán, para las personas más adversas al riesgo, inversiones bancarias en mayor o menor medida garantizadas que, si bien no tendrán una rentabilidad alta, sí garantizan la cobertura del capital y un rendimiento. “Si las personas buscan seguridad y liquidez, los depósitos a plazo son una alternativa adecuada”, apunta Alejandro Guzmán. “Sin embargo, normalmente las tasas ofrecidas no superan la inflación mensual”.
Es fácil perderse entre tanta oferta por lo que lo mejor es pedir ayuda. “Creo conveniente acudir a distintos asesores financieros y comparar entre las opciones que los mismos nos plantean”, aconseja San Martín. Acudir a una opinión especializada no solo pone a la persona sobre la pista para empezar con buen pie. Además, le ayuda a evitar riesgos en los que es más fácil caer si no se cuenta con ayuda.
“Lo más importante es depositar los ahorros solo en instituciones reguladas”, recomienda Guzmán.
Una vez que se ha escogido el producto de inversión más adecuado, es bueno seguir investigando. “Hay que revisar con detención las condiciones, restricciones y en qué se invierten los ahorros depositados para evitar sorpresas posteriores”, explica Alejandro Guzmán.
Los expertos insisten en dos puntos básicos para moverse con éxito en el mundo de las inversiones financieras: ser prudente y diversificar siempre.
“Hay que invertir únicamente la cantidad de dinero de la que se pueda prescindir para cubrir las necesidades básicas, más un pequeño “colchón” de contingencia”, recuerda San Martín.
Una manera de reducir el riesgo, es aportar pequeñas cantidades mensuales, en vez de una sola aportación al año.
Inversión en PyMEs
La inversión en PyMEs es una forma de apoyar el crecimiento de empresas medianas o pequeñas. Una PyME, o pequeña y mediana empresa, es una entidad empresarial que, por lo general, tiene un número reducido de empleados y menores niveles de facturación en comparación con las empresas de mayor tamaño.
Invertir en PyMEs puede traer grandes beneficios a medio y largo plazo. Por una parte puede ofrecer oportunidades de crecimiento y rentabilidad a inversores y, por otra, la posibilidad de desarrollar proyectos por parte de empresas que no tienen posibilidad de acceder a financiación a través de los métodos tradicionales.
La inversión en equity implica adquirir participaciones accionariales en una PyME. Esto es, la división de la propiedad de una compañía se divide en partes iguales entre sus dueños.
Los beneficios de la inversión en PyMEs pueden ser tratados desde diferentes puntos de vista. Los riesgos de invertir en PyMEs vienen mayoritariamente relacionados con su antigüedad o el tipo de proyecto. Además, la falta de liquidez de las inversiones, la exposición a la volatilidad del mercado y la incertidumbre asociada con el rendimiento de las empresas de menor tamaño son factores también a tener en cuenta.
Evaluación de Oportunidades de Inversión
Para evaluar la viabilidad de invertir en un negocio, es esencial analizar varios aspectos clave. Primero tomemos en cuenta el tamaño de la oportunidad, es decir, cuán amplio es el mercado al que el negocio puede llegar y si puede expandirse regional o globalmente.
En primer lugar, el crecimiento en ventas proporciona una visión clara del rendimiento financiero y la capacidad del negocio para expandirse. Es crucial determinar si el negocio muestra un crecimiento sostenible y entender las barreras que podrían limitar su expansión rápida.
Otro aspecto crucial es la situación financiera general de la empresa, incluyendo su solvencia y la gestión de deudas. Revisar el EBITDA (ganancias antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización) nos ayudará a comprender la rentabilidad operativa del negocio.
El Costo de Adquisición de Clientes (CAC) es crucial, ya que indica cuánto cuesta a la empresa adquirir nuevos clientes. Este dato proporciona una visión clara de la rentabilidad por transacción y permite ajustar estrategias de marketing y ventas para maximizar el valor obtenido de cada cliente.
En conclusión, evaluar oportunidades de inversión implica considerar cuidadosamente aspectos clave como el tamaño del mercado, el crecimiento sostenible del negocio, la situación financiera, y métricas, esta visión general te permitirá tomar decisiones informadas.
