PYMES vs. Grandes Empresas: Un Análisis Comparativo del Tejido Empresarial Español
Las Pequeñas y Medianas Empresas (PYMES) constituyen el pilar fundamental del tejido empresarial español, reflejando una estructura que se alinea en gran medida con las definiciones de la Unión Europea. La clasificación del tamaño de una empresa se basa principalmente en el número de empleados, aunque otras normativas nacionales, como la fiscal española, utilizan criterios adicionales que combinan empleados y volumen de negocio.
Clasificación y Distribución de las Empresas en España
En España, a abril de este año, se contabilizaban 2,94 millones de negocios, según el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo. De estas, el universo formado por microempresas (1-9 trabajadores), pequeñas (10-49 trabajadores) y medianas (50-249 trabajadores) supone 1,33 millones de compañías, lo que equivale al 45,3% del tejido empresarial. El 99,9% de las empresas en España tienen la catalogación de PYME, es decir, no alcanzan los 250 trabajadores, facturan menos de 50 millones de euros y sus activos no superan los 43 millones de euros.
Definiciones según la Unión Europea y España:
- Microempresas: Empresas con menos de 10 empleados. Representan el 95,2% del total de empresas.
- Pequeñas empresas: Empresas que tienen entre 10 y 49 empleados.
- Medianas empresas: Empresas que tienen entre 50 y 249 empleados.
- PYMES: Agrupan a las pequeñas y medianas empresas (menos de 250 trabajadores).
Algunas normativas nacionales, como la fiscal española para las "Entidades de Reducida Dimensión" (ERD), utilizan sus propios criterios. Por ejemplo, una microempresa fiscalmente puede ser aquella con menos de 25 trabajadores y menos de 5 millones de euros de volumen de negocio, y una pequeña empresa fiscalmente aquella con menos de 10 millones de euros de volumen de negocio.
La distribución del empleo también refleja la importancia de las empresas de menor tamaño. A nivel de Producto Interior Bruto (PIB), las PYMES son responsables del 65% y generan el 75% de los puestos de trabajo. Las PYMES, acrónimo de “pequeña y mediana empresa”, representan un pilar fundamental en la economía global. Tienen la libertad de desarrollar actividades comerciales en cualquier tipo de sector o actividad, bien sea de producción, comercialización o prestación de servicios. Según el Consejo Internacional de la Pequeña Empresa (ICSB), las pymes representan el 90% del sector empresarial de todo el mundo, generan entre 60% y el 70% del empleo y son claves en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
El futuro de las pymes: el motor económico de Europa - real economy
Factores que Contribuyen al Tejido Empresarial de Reducido Tamaño
Existen varios factores que contribuyen a la persistencia de un tejido empresarial de reducido tamaño en España. Entre ellos se encuentran:
- Las barreras existentes a la creación y expansión de empresas.
- Las dificultades de acceso a financiación para el crecimiento.
- Un marco institucional y regulatorio (fiscal, laboral y contable) que, al ser más flexible y beneficioso para las empresas pequeñas, puede desincentivar el crecimiento de tamaño.
Este tejido productivo conlleva una menor productividad en comparación con países con empresas de mayor tamaño promedio, lo que a su vez afecta la competitividad.
Diferencias Clave entre PYMES y Grandes Empresas
No cabe duda de que las características intrínsecas de las PYMES españolas y las grandes empresas hacen que afronten la nueva coyuntura de manera muy distinta. A la hora de diferenciar entre una PYME y una gran empresa, lo habitual es examinar el número de empleados, su facturación, la ubicación geográfica en la que operan, o la cantidad de impuestos que pagan, entre otros aspectos.
Productividad y Empleo
Las empresas pequeñas tienden a invertir menos en formación para sus trabajadores y en I+D. El empleo en empresas pequeñas también puede ser de menor calidad, con menor duración, salarios más bajos y peores condiciones laborales. Las situaciones de insolvencia cada vez son más habituales en forma de suspensiones de pago y liquidaciones. Tal es así que, según los datos de la Central de Balances del Banco de España, una de cada cinco pymes cerró su ejercicio de 2020 en situación de quiebra técnica. En esta situación, ser una PYME o una gran empresa influye notablemente: cuanto menor es el tamaño de la organización, más común es esta situación.
Una de las consecuencias más inmediatas ante el impacto de las crisis económicas se observa en la brecha salarial entre PYMES y grandes empresas, que ha aumentado en los últimos dos años. Esto provoca, sin duda, la destrucción de empleo, lo que genera a su vez otra gran desigualdad frente a las grandes organizaciones, un factor clave en tiempos de crisis. Así lo pone de manifiesto el informe de CEPYME, destacando que, en la crisis económica vivida entre 2007 y 2013, más de la mitad del empleo total perdido se produjo en empresas con entre 10 y 249 trabajadores.
Actualmente, y en un contexto de pandemia, en los países de la Unión Europea, las empresas más grandes están experimentando, como promedio, una mayor productividad que las PYMES. Esto conlleva otra consecuencia con un impacto negativo para las pequeñas y medianas empresas españolas: al contar con una menor producción, la exportación también disminuye. Este factor tiene un enorme impacto en la economía de estas empresas, ya que con menores ventas al exterior, las exportaciones medias de las microempresas les aportan poco más de 500.000 euros.
Digitalización e Innovación
Las empresas más grandes generalmente muestran niveles más altos en indicadores de digitalización, como la disponibilidad de ordenadores, el uso de especialistas en TIC, la provisión de formación en TIC o el índice sintético de transformación digital, existiendo una brecha notable con las microempresas.
| Característica | PYMES | Grandes Empresas |
|---|---|---|
| Número de empleados | Menos de 250 | 250 o más |
| Facturación anual | Menos de 50 millones € | 50 millones € o más |
| Activos anuales | Menos de 43 millones € | 43 millones € o más |
| Productividad | Generalmente menor | Generalmente mayor |
| Inversión en I+D | Menor | Mayor |
| Digitalización | Brecha notable con grandes empresas | Niveles más altos |
| Calidad del empleo | Menor duración, salarios más bajos, peores condiciones | Mayor estabilidad y mejores condiciones |
| Acceso a financiación | Dificultades | Mayor facilidad |
| Capacidad de exportación | Menor | Mayor |
Retos y Estrategias para las PYMES
Si bien es cierto que las PYMES españolas atraviesan un bache económico importante, invertir en el negocio es clave para seguir siendo competitivas y avanzar con fuerza hacia el futuro. Para muchas de ellas, cualquier desembolso económico puede tener un impacto fatal en su negocio. El desembolso económico que requieren muchos de estos proyectos se ha convertido en el principal obstáculo para que las pequeñas y medianas empresas se decidan a abordarlos. Y también aquí se aprecian grandes diferencias entre PYMES y grandes corporaciones.
En una situación como la actual, las PYMES necesitan mayor flexibilidad para poder adaptarse a los constantes cambios que viven, así como maximizar la contratación. Ante este nuevo escollo, las PYMES deben acometer la captación y retención de talento explorando nuevas fórmulas que vayan más allá de la motivación económica para estos trabajadores. Según Sodexo, frente a las grandes capacidades de las grandes organizaciones, las PYMES deben aprovechar su mejor tamaño para establecer relaciones de cercanía, ofrecer beneficios sociales, o incluso apostar por la retribución flexible. Actualmente, las PYMES están en un momento crucial a la hora de tomar decisiones clave para el futuro de sus negocios.
