Préstamos para Iniciar un Emprendimiento: Requisitos y Alternativas en España
¿Has soñado alguna vez con abrir tu propio negocio, pero te has encontrado con el obstáculo de no tener un aval que respalde tu préstamo? No estás solo. Muchos emprendedores se enfrentan a este desafío al principio de sus carreras empresariales. Sin embargo, existen opciones de financiación diseñadas específicamente para abrir un negocio sin aval.
En el momento en el que un emprendedor decide poner en marcha su nuevo negocio, puede encontrarse con que no dispone del capital suficiente para ello. Lo único imprescindible para montar una empresa propia es tener una idea, pero, para que esta tenga éxito y no se acabe convirtiendo en un problema económico para quien emprende, es necesario contar también con acceso a algún tipo de financiación. Esto es algo que además será habitual en distintos momentos de la vida de la empresa.
Cada etapa en la vida de una empresa tiene unas necesidades financieras diferentes, ya que los recursos que se tienen no suelen ser los mismos cuando se está poniendo en marcha un negocio que, por ejemplo, si se quiere iniciar un proceso de internacionalización.
Hoy te contamos qué es un aval, los préstamos para abrir un negocio sin aval a los que puedes acceder, y los requisitos y las limitaciones que debes tener presentes.
¿Qué es un Aval y por Qué es Importante?
Un aval no es más que una garantía para que, en el caso de que no consigas devolver el préstamo, la entidad que te lo ha concedido se asegure su devolución. Pongamos un ejemplo: solicitas un préstamo, pero este requiere de aval, entonces, tus padres asumen el papel de avalistas poniendo su casa como garantía en caso de impago. Como te puedes dar cuenta, este es un gran riesgo, porque si tu negocio no prospera, quizás tus padres se acaben quedando sin su propiedad.
Generalmente, el avalista tiene un buen historial crediticio y algo que ofrecer a la entidad que está prestando el dinero -como una propiedad-. Debido a los riesgos que se corren, generalmente con el avalista se suele tener una relación cercana (un familiar, amigo, pareja), es decir, una persona en la que confías.
Opciones de Préstamos para Abrir un Negocio Sin Aval
Conseguir financiación sin un aval tradicional puede parecer una tarea desalentadora, pero hay varias maneras de abordar este trámite:
- Microcréditos: Se trata de pequeños préstamos que se conceden sin aval, aunque los intereses pueden ser más altos.
- Crowdfunding: Esta es otra opción de préstamos para abrir un negocio sin aval, presentando tu proyecto en plataformas de crowdfunding en las que inversores privados te financian.
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Requisitos y Consideraciones al Solicitar un Préstamo Sin Aval
Ahora que ya sabes cuáles son las opciones para pedir un préstamo sin necesidad de aval, recuerda tener en cuenta:
- La cantidad de dinero que vas a solicitar -es mejor que sea la justa para que los intereses no sean desorbitados-.
- El período de tiempo en el que deberás devolver el préstamo.
- Los pagos periódicos que realizarás -pueden ser mensuales, trimestrales, etc.-.
Además, considera lo siguiente:
- Prepara tu historial financiero: Aunque los préstamos a los que nos estamos haciendo referencia no requieren de un aval, la entidad que te preste el dinero puede requerir información como los estados de las cuentas bancarias y declaraciones de impuestos.
- Ten todos los permisos al día: Esto quiere decir que las licencias del negocio que vas a abrir y los registros indispensables para operar legalmente estén en orden. Pues, este quizás sea un requisito para poder acceder a los préstamos para abrir un negocio sin aval.
- Asesórate con expertos: No busques un préstamo sin aval y lo solicites de inmediato.
- Proyección financiera: Tener diseñado un plan de financiación detallado es imprescindible. Este plan debe estimar los ingresos y gastos que obtendrás con tu negocio para mostrar una probable rentabilidad futura de tu empresa. Si esta es buena, las posibilidades de conseguir un préstamo sin aval son mayores.
Limitaciones y Desafíos al Solicitar un Préstamo Sin Aval
A pesar de saber cómo abrir un negocio sin aval, hay ciertas limitaciones y la situación se complica si te encuentras en la ASNEF (Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito). Sin embargo, ¿esto puede impedir la concesión del préstamo?
- Financiación limitada: Tanto estar sin aval como figurar en ASNEF puede restringir el acceso a la cantidad de dinero que necesitas para poner en marcha tu negocio.
- Condiciones desfavorables: Hablamos de las tasas de interés del préstamo que, aunque no sea mucho dinero, serán bastante altas.
Ante esta situación, existen varias alternativas. La primera es resolver la situación con ASNEF, lo que quiere decir que debes saldar todas tus deudas pendientes para que ya no figure tu nombre entre la lista de morosos. Asimismo, para abordar todas estas limitaciones con las que puede que te encuentres, ten un plan de negocio robusto.
Además, en el momento de la solicitud, y para que todo sea más sencillo, el solicitante debe estar al corriente con todas sus obligaciones fiscales, tener todos los pagos al día y, por lo tanto, no aparecer en la lista de morosos.
Alternativas de Financiación Bancaria para Empresas
Existen otras alternativas de financiación bancaria para las empresas además de los préstamos, que suelen dividirse entre aquellas que son a corto plazo y las que son a largo plazo.
- Línea de pagos.
- Descuento comercial.
- Renting: Es un alquiler a medio y largo plazo de determinados bienes, como vehículos, placas fotovoltaicas o maquinaria industrial, que una empresa puede utilizar en el desarrollo de su actividad. Funciona como un contrato de alquiler con una cuota mensual que se paga al banco. En concreto, el renting de coches para empresas permite el alquiler de un vehículo durante un periodo que suele ser de entre uno y cinco años.
Otras Fuentes de Financiación
Para Claudia Caso, profesora asociada de Emprendimiento, Liderazgo y Gestión empresarial en IE University, no conocer todas esas opciones puede dar lugar a uno de los errores más comunes en emprendedores: no valorar bien la situación y acabar cediendo parte de su empresa a cambio de financiación cuando, en realidad, no era su objetivo.
- Bootstrapping: En las fases iniciales, lo que en el caso de las ‘startups’ se denomina fase ‘pre-seed’ o presemilla, el 'bootstrapping' o financiarse con recursos propios (ahorros y los ingresos que se van generando) permite no depender de financiación externa.
- Family, friends and fools: En inglés se llama a esta opción ‘family, friends and fools’, las tres efes. Consiste en recurrir a la gente cercana para que ayude en la financiación del proyecto, además de a esos ‘fools’, personas que simplemente se enamoran de la idea y deciden dar dinero aunque no conozcan al emprendedor. Se trata de un préstamo entre particulares.
- Crowdfunding: El micromecenazgo, financiación colectiva o ‘crowdfunding’, modelo que en España durante 2023 ha superado los 80 millones de euros, y recaudado más de 300 millones de euros, consiste en recaudar financiación a través de las pequeñas inversiones de muchas personas.
- Aceleradoras: Este tipo de instituciones hacen precisamente lo que indica su nombre: aceleran el crecimiento de las ‘startups’ a las que acogen. Para ello, las ayudan a crear su modelo de negocio, a perfilar su estrategia y a captar financiación.
- Concursos: Una sencilla búsqueda en internet dará numerosos resultados de concursos a los que las empresas se pueden presentar para conseguir financiación.
- Business Angels: Estos ‘ángeles de los negocios’ son inversores privados, es decir, personas físicas con mayor capacidad de inversión que las tres efes que apuestan por el emprendedor y su idea.
- Fondos de Capital Riesgo: Como explica Carlos Fernández, profesor del Instituto de Estudios Bursátiles (IEB) en una entrevista en Gestiona Radio, los fondos de capital riesgo son fondos de inversión “cuya característica fundamental es que en la mayor parte de los casos suele invertir en empresas no cotizadas”.
- Socios Industriales: Para emprendedores que se identifican más con la personalidad ‘rich’ y que esperan incluso en algún momento vender el 100% de la empresa, los socios industriales pueden resultar más interesantes que los socios puramente capitalistas.
- Subvenciones y Ayudas Públicas: Otra opción de financiación, que además permite mantener el control de la empresa, es solicitar alguna de las subvenciones o ayudas públicas que ofrece la Administración.
- Factoring: Este tipo de financiación ofrece liquidez a las empresas al adelantarles el importe de las facturas que tienen pendientes de cobro.
ENISA: Préstamos para Jóvenes Emprendedores
ENISA (Ministerio de Industria y Turismo) ofrece préstamos a pymes y startups de reciente constitución creadas por jóvenes para abordar las inversiones que precisa el proyecto empresarial en su fase inicial.
Empresas beneficiarias: Pymes lideradas por jóvenes emprendedores/as menores de 40 años con proyectos de emprendimiento innovador.
Requisitos:
- Ser una pyme, conforme a la definición de la Unión Europea.
- Tener personalidad jurídica propia, independiente de la de tus socios o partícipes.
- Que tu empresa haya sido constituida, como máximo, durante los 24 meses anteriores a la solicitud.
- Tener tu actividad principal y tu domicilio social en el territorio nacional.
- Que tu modelo de negocio sea innovador, novedoso o con claras ventajas competitivas.
- La mayoría del capital tiene que estar en manos de personas físicas de edad no superior a 40 años.
- Los socios tendréis que aportar, vía capital o a través de fondos propios, al menos un 50 % del préstamo.
- Tendrás que demostrar la viabilidad técnica y económica de tu proyecto empresarial.
- Debes tener las cuentas del último ejercicio cerrado depositadas en el Registro Mercantil o en otro registro público que proceda.
Condiciones:
- Importe mínimo del préstamo: 25 000 €
- Importe máximo del préstamo: 75 000 €
- Vencimiento: máximo, 7 años.
- Carencia de principal: máximo, 5 años.
No se exigen garantías.
Conclusión
Pedir préstamos para abrir un negocio sin aval puede ser una excelente opción si no tienes acceso a garantías tradicionales, pero posees una idea de negocio sólida y un plan claro para su ejecución. Sin embargo, es importante recordar que los préstamos sin aval pueden tener tasas de interés más altas, lo que refleja el mayor riesgo que asume el prestamista.
Abrir un negocio sin aval es desafiante, pero no imposible. Si bien te encontrarás con algunas dificultades, con la planificación adecuada, una idea de negocio sólida y la utilización de recursos adecuados para la financiación, puedes poner en marcha tu proyecto empresarial como emprendedor. Recuerda, muchos casos reales de éxito empezaron con este tipo de problemas.
En cualquier caso, antes de solicitar financiación para una empresa, es importante conocer su solvencia financiera y su estado de salud contable.
Aquellas personas que estén valorando la posibilidad de pedir un préstamo para iniciar su negocio, deben de tener en cuenta que al ser un proyecto de emprendimiento que no ha comenzado su actividad por lo general, y del cual no se conocen ni beneficios ni rentabilidad, las condiciones serán un poco más duras.
No todos los nuevos negocios tienen las mismas necesidades, por lo que es importante conocer qué condiciones de financiación existen para escoger la que mejor se adecue a las necesidades del emprendedor.
Un plan de negocio sirve para demostrar el potencial de la empresa y la oportunidad de negocio que representa en su mercado.
Recuerda, muchos casos reales de éxito empezaron con este tipo de problemas.
