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Comunicación

Prácticas de Responsabilidad Social Empresarial: Un compromiso con el futuro

by Admin on 17/05/2026

La famosa Responsabilidad Social Empresarial (RSE), también conocida como Responsabilidad Social Corporativa (RSC), ha sido un concepto central en el mundo empresarial durante décadas. Cuidar la sociedad, la economía y el planeta ya no es una cuestión de responsabilidad, sino de orientación, objetivo y fin para las empresas. Cualquier empresa que no entienda este precepto, no tendrá futuro.

Cuando hablamos de responsabilidad social empresarial, nos estamos refiriendo al hecho de que las empresas tienen que asumir las consecuencias de sus actividades, que no siempre son del mismo tipo sino que dependen tanto de los factores que supongan dichas actividades como de a quién o a quiénes perjudiquen. Desde hace ya unos años, las empresas han cambiado su visión empresarial para contribuir con labores sociales o medioambientales. De esta forma, consiguen retribuir a la sociedad desde el desarrollo de su actividad.

Todas las actividades empresariales tienen un impacto sobre el medio ambiente, desde la obtención de materias primas hasta la distribución de los productos, pasando por su fabricación. Las empresas están enmarcadas en un entorno social y comunitario que se puede beneficiar con su actividad si estas toman conciencia de su importancia. Los clientes y clientas son uno de los actores más directamente afectados por la actividad empresarial. Detrás de las empresas, ante todo, existen personas.

Evolución de la RSE: Del cumplimiento a la sostenibilidad

Aunque los autores disciernen en el nacimiento de la RSC -como acción concreta de las empresas-, citando a múltiples actores desde hace siglos, la mayoría de las teorías atribuyen el nacimiento del término “Social Responsability of a Businessman” al economista estadounidense Howard Bowen en 1953. En España, se implementaría a partir de los años 90 pero tardaría varios años en ganar popularidad. De hecho, en 2006, tan sólo un 14,8% de las empresas afirmaban emprender proyectos de responsabilidad social empresarial (RSE), centrados principalmente en medioambiente, formación y liderazgo femenino.

Sin embargo, los desafíos globales se intensificaron y las expectativas sobre la responsabilidad de las empresas en los mismos aumentaron. Ya no sólo valía aquello de “cumplir o explicar” sino que debían ser actores principales en la búsqueda de un planeta, una sociedad y una economía más sostenible.

La evolución de la responsabilidad social empresarial hacia la sostenibilidad empresarial refleja un hito fundamental en la historia empresarial. La clave para ello: integrar los criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) y los Diez Principios del Pacto Mundial de la ONU en el corazón de las estrategias en lugar de quedarse simplemente en acciones aisladas. Es decir, convertirse en empresas sostenibles que trabajan por generar un impacto positivo en la sociedad y el planeta, sin olvidar la economía, por supuesto.

La RSE se entiende como un conjunto de acciones que pone en marcha una empresa, con un fin de mejora y compromiso en los ámbitos laborales, medioambientales o sociales. La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) es un modelo de actuar y gestionar las empresas en las que prima el respeto por el medio ambiente y los principios éticos. El fin último es disminuir su impacto negativo tanto sobre la naturaleza como en la sociedad.

Tipos de Responsabilidad Social Corporativa

Las actividades de RSC tienen muchas formas y tamaños. Existen varios tipos de responsabilidad social que una empresa puede adoptar para generar un impacto positivo. Aquí te presentamos los principales:

  • Responsabilidad ambiental: La meta de este tipo de acciones hace referencia a cualquier acción de RSC que beneficie o ayude al medio ambiente.
  • Responsabilidad filantrópica: El propósito de este tipo de RSC es mejorar la calidad de vida de la comunidad que rodea a la empresa.
  • Responsabilidad ética: Este tipo de RSC pretende asegurarse de que la empresa cumple con la ética y prácticas impuestas de forma real.
  • Responsabilidad económica: El objetivo de esta RSC es asegurarse de que todas las áreas nombradas anteriormente sean consecuentes y coherentes económicamente hablando.

Características de las acciones de Responsabilidad Social Corporativa

Las acciones de RSC son políticas implementadas por empresas para contribuir al bienestar social, ambiental y económico más allá de los intereses financieros directos de la organización. La Responsabilidad Social Corporativa implica un compromiso ético con la sociedad y el entorno, y tiene varias características clave que definen su enfoque y aplicación en el ámbito empresarial:

  • Voluntariedad y compromiso ético: Las acciones de RSC son voluntarias, implican un esfuerzo adicional, lo que refleja un compromiso ético de la empresa.
  • Impacto social, ambiental y económico: La Responsabilidad Social Corporativa abarca un enfoque de triple impacto. En el ámbito social al mejorar el bienestar de los empleados y, en general, de la sociedad. En el ambiental, al implementar políticas más sostenibles. Y en el económico, al promover un desarrollo más responsable.
  • Sostenibilidad a largo plazo: Las iniciativas de RSC buscan crear un impacto duradero y sostenible.
  • Relación con los grupos de interés: La Responsabilidad Social Corporativa implica una interacción activa con los grupos de interés o stakeholders (empleados, clientes, comunidades locales, inversores, etc.) para asegurar que sus acciones de RSC responden a las expectativas y necesidades de estos grupos.
  • Transparencia y rendición de cuentas: Las empresas deben comunicar abiertamente sus objetivos, acciones y resultados en términos de responsabilidad social.
  • Innovación y mejora continua: Al adoptar prácticas responsables, las empresas se ven motivadas a desarrollar soluciones creativas para reducir su impacto ambiental, mejorar sus relaciones con la comunidad y optimizar sus procesos.

Ventajas y ejemplos de acciones de RSC

Una gestión socialmente responsable genera grandes ventajas. Poner en práctica la educación ambiental, la predilección por las nuevas energías renovables, la equidad salarial, la diversidad e inclusión social, y la mejora de las condiciones laborales y la conciliación familiar son algunas de las principales preocupaciones de la sociedad actual, con las que muchas compañías ya se han implicado a paliar.

La bondad es la única inversión que nunca falla. Cuando inviertas en tu comunidad local, romperás la barrera entre la empresa y el consumidor. Y, cuando lo hagas, cuidando el talento interno, disfrutarás de una gran cantidad de recompensas que impulsarán tu negocio. El 95% de los empleados cree que las empresas deben beneficiar a todas las partes interesadas, no sólo a los accionistas.

Aquí te presentamos algunas acciones concretas que las empresas pueden realizar:

  • Hacer donaciones para apoyar las causas relativas a la sostenibilidad.
  • Poner en marcha una política de reciclaje. Esto puede ser, la reutilización de ciertos productos que han sido empleados en otras fases de producción. Los plásticos, el papel y el poliespán son devueltos por logística inversa a los almacenes y los bloques logísticos.
  • Organizar actividades solidarias para financiar con la recaudación algún proyecto para la comunidad.
  • Promover el uso de energías renovables en la organización y reducir el nivel de emisiones de gases efecto invernadero.
  • Trabajar con proveedores responsables y que a su vez implanten políticas de Responsabilidad Social Corporativa.
  • Mejorar las condiciones laborales y la conciliación familiar: ofrecer a los empleados medidas que mejoren sus condiciones y faciliten la conciliación personal y profesional (teletrabajo, reducción de horas extra, compatibilidad de turnos, flexibilidad de horarios).
  • Desarrollar la comunicación interna: consultar a los trabajadores y comunicarles las decisiones tomadas por los responsables de las diferentes áreas involucrándolos de esta manera en el trabajo y en la organización empresarial.

La Responsabilidad Social Corporativa o RSC no es una opción exclusiva de las grandes compañías. Incorporar prácticas de responsabilidad social corporativa en tu empresa no depende del tamaño de esta ni tiene por qué ser complicado. Una de las prácticas de responsabilidad social corporativa más sencillas de implementar en cualquier empresa son las campañas solidarias.

¿Qué es el Reconocimiento a las Mejores Prácticas de RSE?

Ejemplos de empresas europeas líderes en RSE

Sí, la elección está en nuestras manos. Aunque parezca difícil, efectivamente es posible. Por eso, hoy te ofrecemos 5 ejemplos de empresas europeas que se toman muy en serio el asunto. Tanto así, que han sido reconocidas por entes estatales y mundiales por sus buenas prácticas empresariales en numerosos estudios de referencia, entre ellos la “Recopilación de casos de buenas prácticas entre pequeñas y medianas empresas de Europa”, publicado en 2004 por la Comisión Europea.

Harineras Villamayor (España)

El caso de las Harineras Villamayor es especialmente interesante. Fue la primera PYME en entrar en la base de datos de la Comisión Europea gracias a sus prácticas responsables. Las cifras constatan su preocupación por el bienestar de su equipo humano, con una tasa de empleo estable de más del 95% y el fomento de la democracia participativa en la toma de decisiones de la empresa. En palabras de su director general: “Un grano no hace granero, pero ayuda al compañero. Es verdad que no podemos montar una guardería como los grandes, pero sí hacer pequeñas cosas por el entorno y las relaciones laborales.

Ecover (Bélgica)

Los productos ecológicos de limpieza y detergentes de Ecover tienen como misión “hacer fácil un estilo de vida saludable y sostenible”. Todo lo que producen lo fabrican con un impacto mínimo sobre el medio ambiente, empleando materiales ecológicos, reciclados o recuperables y, sobre todo, con un bajo consumo de energía.

Gulpener Bier (Países Bajos)

La sostenibilidad y la responsabilidad social de esta empresa cervecera son los principales incentivos de Gulpener Bier. Todos los ingredientes que emplean para elaborar su cerveza se cultivan con procedimientos ecológicos en la región donde se encuentran y todo el proceso de producción se alimenta con energía solar. Los 70 agricultores que constituyen la cooperativa Triligran con la que trabajan no están autorizados a usar plaguicidas y, como recompensa por ello, reciben por sus productos un precio un 10% superior al del mercado. La empresa cervecera procura reducir la contaminación en todas las fases del proceso de producción.

Filo Diretto (Italia)

El grupo Filo Diretto es una marca aseguradora especializada en la prestación de servicios médicos y asistenciales. Contando con recursos que la compañía entiende de un alto valor para la comunidad, constituyó una organización sin ánimo de lucro destinada a prestar asistencia a la infancia más desfavorecida, Gruppo Filo Diretto per l’Impegno Sociale, en hospitales de Italia y Angola. La empresa destina un 1% de sus beneficios a esta tarea humanitaria y promueve la donación de entre el 5 y el 10% de las comisiones de sus representantes a proyectos de asistencia médica a la infancia.

Dorf-Installateur (Austria)

La compañía austríaca Dorf-Installateur está especializada en la instalación de equipos sanitarios y sistemas de calefacción y representa uno de los ejemplos más claros de responsabilidad social empresarial más integrales. Desde el punto de vista del equipo humano, apuesta por la formación continua y la motivación de sus empleados, organizando jornadas de puertas abiertas a aprendices interesados en las energías renovables y desarrollando proyectos formativos, teniendo siempre en cuenta la satisfacción de sus empleados. Además, fomenta el trabajo colaborativo y potencia el desarrollo de las capacidades artesanales de sus empleados. Participa e impulsa proyectos de formación para niños y niñas con discapacidad, como el colegio Schulheim Mäder.

Otros ejemplos notables

  • BBVA: Dentro de la Banca, el BBVA actualiza Responsabilidad Social Corporativa con el objetivo de ser una banca responsable, haciendo hincapié en generar impacto positivo en la sociedad, a través del respeto a la dignidad y los derechos inherentes de las personas, así como a la inversión en la comunidad y la involucración de BBVA como agente de cambio social. Programas de acción social, mecenazgo social, colaboración con universidades y centros de investigación, comunicación con responsabilidad corporativa, son actividades ligadas siempre a valores como la innovación, la transparencia, la flexibilidad, la integridad, la responsabilidad con el entorno y el compromiso medioambiental.
  • IKEA: Es una marca con influencia a nivel mundial de decoración del hogar. Su responsabilidad social corporativa va en el ADN de la empresa desde su nacimiento, por ejemplo, buscando la igualdad en su plantilla laboral y creando un canal interno de comunicación e intercambio de opiniones.
  • Fundación Mutua Madrileña: En 2003 crea la Fundación Mutua Madrileña con el objetivo de mejorar la vida de las personas.

La idea es apostar por un mundo con más oportunidades, menos desigualdad y más transparencia. Bajo este prisma, la RSC se ha convertido en un elemento diferenciador y de competitividad entre las distintas compañías, caracterizadas por el compromiso de mejorar tanto la calidad de vida de sus empleados como en el entorno social en la que desarrolla su actividad.

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