El Pacto por el Mediterráneo: Impulso a las PYMES para un Desarrollo Sostenible y Competitivo
El Pacto por el Mediterráneo, una iniciativa prioritaria de la Comisión Europea y el Servicio de Acción Exterior, representa un paso ambicioso para profundizar la cooperación y reforzar las relaciones de la UE con sus socios del sur del Mediterráneo. Esta estrategia, presentada el 16 de octubre, busca fortalecer los vínculos económicos y la colaboración, basándose en la Declaración de Barcelona de hace treinta años, que sentó las bases para un diálogo y cooperación arraigados en valores compartidos de paz, estabilidad y prosperidad.
La Unión por el Mediterráneo (UpM) es la única organización intergubernamental euromediterránea que reúne a todos los países de la Unión Europea y 16 países del sur y el este del Mediterráneo, incluyendo Argelia, Egipto, Israel, Jordania, Líbano, Marruecos, Palestina, Siria y Túnez.
El Pacto se elaboró mediante un proceso de consulta amplio e inclusivo con gobiernos, la sociedad civil, jóvenes, el sector privado e investigadores de toda la región mediterránea. Este esfuerzo conjunto dio como resultado más de 100 iniciativas que beneficiarán directamente a ciudadanos y empresas. Las iniciativas propuestas fueron bien recibidas por los Estados miembros durante el Consejo de Asuntos Exteriores del 20 de noviembre de 2025, así como en la reunión del Consejo Europeo del 18 de diciembre de 2025.
El Plan de Acción del Pacto es un documento flexible y dinámico que se actualizará y adaptará periódicamente al contexto cambiante mediante consultas continuas con las partes interesadas y los socios, garantizando así su relevancia y eficacia. Se prevé que la segunda versión del Plan de Acción esté disponible en otoño de 2026.
Un Contexto de Desafíos y Oportunidades para las PYMES Mediterráneas
La creación de un espacio común de libre comercio, movilidad y prosperidad en el Mediterráneo se enfrenta al gran reto que imponen las diferencias visibles en el nivel de desarrollo socioeconómico de los dos grandes bloques que conforman la región euromediterránea, donde las rentas per cápita medias guardan una relación de prácticamente uno a ocho. En este contexto, la reducción de la brecha es aún más difícil por los bajos niveles de preparación de capital humano y por la heterogeneidad entre los países del Sur, en particular en términos de legislación, formación y transparencia.
La creación de empresas en el Sur del Mediterráneo, como vía para la generación de empleo autóctono, constituye uno de los retos sobre los que la Unión por el Mediterráneo puede realizar contribuciones concretas para convertir en realidad la idea original de un espacio común de prosperidad y crecimiento.
Tanto las microempresas, como los emprendedores y las pymes son el dinamizador económico del Mediterráneo, ya que constituyen la semilla de la creación y mantenimiento del empleo en la zona. Sin duda deberían formar parte de una estrategia de desarrollo que pretenda fomentar el espíritu emprendedor. La pyme presenta ciertas ventajas como impulsora a la hora de emprender un negocio y el crecimiento de proyectos empresariales: flexibilidad, diversificación natural, y enfoque en las personas. En el Mediterráneo, este sector empresarial constituye alrededor del 66% del empleo total. Además, las pymes proporcionan en general un empleo diversificado, flexible y sostenible para el tejido económico, ya que su capacidad de crear vínculos locales es mayor por su naturaleza menos corporativa, por un mayor peso de los modelos de gobierno basados en gestión familiar, y por la mayor proximidad entre personas dentro de la organización.
Inversión Directa en PYMES Mediterráneas
A pesar de que en términos de volumen la pyme es todavía un sector que atrae poca inversión directa (es responsable de aproximadamente el 8% de la inversión directa extranjera en la región, con cerca de 19.000 millones de euros en el periodo 2003-08), esta inversión se reparte entre un considerable número de proyectos (cerca del 25% de los proyectos de IED en la región).
El papel de la pyme emprendedora como generadora de IED es especialmente relevante en países como Marruecos (37% de los proyectos de IED son generados por pymes) y Túnez (45%). Por el contrario, en Turquía o Argelia la mayor parte de la IED en proyectos empresariales se centra en grandes empresas.
En términos de inversión directa en el ámbito de la pyme, los países de la Unión Europea son los mayores contribuyentes, con 8.600 millones de euros, si bien los países de la región MENA constituyen también un socio relevante para el Mashrek con inversiones cuantificadas en 2.500 millones de euros en el periodo 2003-08.
En cuanto al destino de la IED, cuatro países absorben el 70% de estas inversiones -Marruecos el 23%, Egipto el 21%, Turquía e Israel un 12,5% cada uno-, mientras que Argelia se sitúa como el que menos IED recibe en creación de pymes (3% del total).
El Reto del Acceso a la Financiación
El acceso a la financiación se ha descrito como uno de los problemas iniciales más generalizados para el desarrollo de la iniciativa emprendedora. Según los expertos, tanto el dinero como los proyectos existen en todo el Mediterráneo. Sin embargo, el dinero no fluye hacia los proyectos por la inexistencia de canales o instrumentos adecuados, y los inversores no acceden a los proyectos por desconocer su existencia. Instrumentos como microcréditos, factoring, leasing o diferentes tipos de deuda escasean en la región, y en ciertos casos algunos no existen. El subdesarrollo del sistema bancario convencional, potencial canal de distribución de estos instrumentos, dificulta su promoción.
El capital riesgo tiene todavía un largo camino por recorrer en el Mediterráneo. Del total del capital riesgo invertido en países emergentes en el mundo en 2005 y 2006 (59.000 millones de dólares), alrededor de 36.000 millones tuvieron como destino Asia, mientras que los 11 países MEDA que más reciben, absorbieron una cifra aproximada de sólo 9.000 millones de dólares. En comparación, de los 47.000 millones de dólares que recibió en 2006 y 2007 la región EU-15, solo Francia representó 7.300 millones de dólares.
El capital riesgo en la región parece orientado hacia la inversión en proyectos consolidados (proyectos de inversión de tamaño medio entre los dos y los 12 millones de euros), y quedan sin cubrir las inversiones en los rangos inferiores (hasta dos millones de euros), lo que excluye la mayoría de las iniciativas emprendedoras o proyectos en pymes. En contraste, en el Mediterráneo occidental es frecuente la existencia de fondos de inversión orientados a inversiones de tamaño pequeño (300.000 - cinco millones de euros) para proyectos en sectores de crecimiento como las tecnologías de la información y comunicación (TICs). El déficit de instituciones públicas y privadas es notable. Durante el periodo 2005-07, por ejemplo, se observó una aceleración de la inversión en capital riesgo: se han instalado en la zona más de 100 fondos, con un capital total de 15.000 millones de dólares.
Igualmente importante es el llamado capital riesgo informal (redes de business angels, family&friends), no tan estructurado en el sur del Mediterráneo como en el Norte (que a su vez dista todavía del nivel de desarrollo alcanzado en otras zonas del mundo como Estados Unidos).
En los países del sur del Mediterráneo, la financiación de empresas con recursos ajenos se produce en menor proporción que en el Norte. Esto se debe, en parte, a un sector bancario local dominante y poco proclive a la financiación de nuevos proyectos empresariales privados autóctonos. La transparencia bancaria es menor, la información sobre la solvencia empresarial es insuficiente, los sistemas de garantías no cuentan siempre con la misma seguridad desde un punto de vista jurídico. Por estas razones, las posibilidades de financiación de circulante o inversiones también parecen limitadas y las condiciones en que se otorgan préstamos o créditos resultan con frecuencia menos competitivas que en otros mercados.
Acciones de Apoyo Directo y Ayudas Económicas
El Programa del Pacto por el Mediterráneo se materializa a través de las siguientes acciones de apoyo directo:
1. Diagnóstico Asistido en Sostenibilidad
- Permitirá a la Pyme analizar su nivel de desarrollo sostenible y sus posibilidades de mejora.
- Mediante el estudio de su huella de carbono.
- Del uso eficiente de la energía.
- Del desarrollo del modelo de economía circular.
- Y de la implementación de los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible).
2. Ayudas Económicas para la Implementación de Soluciones de Sostenibilidad
Se ofrecen ayudas económicas para la implantación de las soluciones y mejoras detectadas que se detallarán en el Plan Personalizado de Implantación, el cual tendrá en cuenta las características y el sector de actividad de la empresa. Este Plan recogerá los proyectos a implantar, los conceptos y costes elegibles, así como los plazos de ejecución y justificación de la inversión realizada.
El presupuesto máximo elegible por empresa para esta fase de ayudas es de 7.000 € de coste directo (IVA no incluido), y adicionalmente, se financiarán los costes indirectos de las empresas (7% de los costes directos subvencionables). Por tanto, el coste elegible asociado a la implantación de los planes de acción será variable en cada caso, fijándose un máximo de 7.490,00 € por empresa (7.000,00 € de coste directo + 7% de costes indirectos asociados), que serán pre financiados en su totalidad por la empresa destinataria.
El porcentaje máximo de ayuda a percibir por cada empresa será del 60%, sobre el coste elegible indicado, por lo que la cuantía máxima de la ayuda por empresa será de 4.494,00 euros, siempre y cuando se justifique dicha inversión en los términos y plazos establecidos.
Requisitos para Ser Beneficiario del Programa
Los principales requisitos para ser beneficiario del Programa son:
- Ser una pequeña y mediana empresa.
- Estar dada de alta en el IAE (Censo del Impuesto de Actividades Económicas) en la actividad objeto de subvención antes del 1 de enero de 2024.
- Tener una cifra de negocio mínima de 100.000 € en la última anualidad.
- Tener su domicilio social y/o centro productivo en la provincia de Castellón.
- Estar al corriente de las obligaciones tributarias y frente a la Seguridad Social.
- Cumplir la norma de minimis, según lo dispuesto en el Reglamento UE Nº 2023/2831, de la Comisión, de 13.12.2023, relativo a la aplicación de los artículos 107 y 108 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea a las ayudas de minimis (DO L de 15.12.2023), según el cual el importe total de las ayudas de minimis concedidas a una “única empresa” no será superior a 300.000 euros en los tres años previos a dicha concesión.
Quedan excluidas de esta convocatoria las comunidades de bienes y las sociedades civiles, así como las uniones temporales de empresas (UTE), asociaciones, fundaciones y, en general, las entidades sin ánimo de lucro.
Independientemente de los epígrafes del IAE en los que estén dadas de alta, quedan exceptuadas aquellas empresas que operen en la producción primaria de los productos agrícolas que figuran en la lista del Anexo I del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, así como en la producción primaria de productos de la pesca y acuicultura, de acuerdo con las definiciones recogidas en el art. [no especificado].
Pilares Estratégicos del Pacto por el Mediterráneo
Primer Pilar: Personas
Cuatro acciones, entre las que destaca la Iniciativa Transmediterránea de Cooperación en Energías Renovables y Tecnologías Limpias (T-MED) y su Plataforma de Inversión, buscan acelerar proyectos de energías renovables, redes eléctricas y tecnologías limpias, movilizando financiación pública y privada, mitigando riesgos financieros y fomentando alianzas con la industria. Otras acciones relacionadas con este pilar del Pacto incluyen una «Oferta Empresarial Tecnológica» -un enfoque integrado que combina la inversión público-privada con el apoyo político- para promover una interconexión digital segura y fiable en toda la región mediterránea.
Nueve acciones, entre las que se incluye un Centro Europeo de Lucha contra Incendios, un centro regional para mejorar la preparación y respuesta ante desastres con sede en Chipre, que por primera vez ofrecerá apoyo también a los países del sur del Mediterráneo, y una «Operación Mediterránea para el Mediterráneo» (MED-OP), que apoyará los esfuerzos operativos en la lucha contra la delincuencia grave y organizada, en cooperación con los organismos de Justicia e Interior. Otra acción es «Fronteras Seguras», cuyo objetivo es fortalecer las capacidades operativas e institucionales de gestión fronteriza y la gobernanza del sector de la seguridad.
Oportunidades Sectoriales para las PYMES en el Mediterráneo
Aunque el contexto para la iniciativa emprendedora en el sur del Mediterráneo puede ser menos favorable que en el norte, se perciben oportunidades. La promoción de las pymes puede apoyarse en agrupaciones de diferentes tipos: patronales, asociaciones de emigrantes, asociaciones sectoriales. El estímulo del asociacionismo puede ser un objetivo acertado y puede ser un campo para distinguir niveles de potencial entre sus miembros. El análisis en conjunto puede permitir la definición de criterios de selección para disminuir el riesgo en los instrumentos de apoyo. Por otro lado, es importante la identificación y adaptación de modelos de apoyo, así como la promoción de la ética y el buen gobierno, que siguen constituyendo un freno importante para el desarrollo del Mediterráneo sur.
En particular, el modelo de negocio de crecimiento por franquicias se propone como vía para el desarrollo de una actividad emprendedora con un impacto positivo en la creación de puestos de trabajo en nuevas empresas (se estima que por cada 13 empleos directos generados se crean 20 empleos más de forma indirecta).
El despliegue de franquicias parece ser en la actualidad un buen motor de la actividad empresarial en el sur del Mediterráneo: en 2007 se contabilizaban más de 700 cadenas de franquiciados distintas, con más de 9.000 establecimientos de este tipo en total en el conjunto de los países MEDA. Si ésta ha sido una buena vía de crecimiento para países como Egipto, Turquía, Marruecos y Líbano, podría extenderse también a otros países de la región donde su despliegue todavía no se ha desarrollado (Argelia, Túnez).
Al igual que en la mayor parte de las regiones emergentes, el sur del Mediterráneo ha sabido atraer proyectos con un carácter en su mayoría industrial. Por el contrario, el sector servicios aparece infradesarrollado, al menos desde la perspectiva de la inversión directa.
Sectores con Potencial de Crecimiento
1. Servicios Financieros
En el caso concreto de los servicios financieros, en los últimos años ha aumentado el flujo de proyectos de inversiones (115 proyectos por un total de 11.000 millones de euros en 2007), relacionado con el aumento de las privatizaciones bancarias y la venta de las redes de oficinas de algunos bancos locales. Esto ha despertado el interés de los grandes bancos internacionales y puede actuar de revulsivo para la dinamización y modernización de un sector muy necesario para la potenciación de la iniciativa emprendedora en la zona. Turquía y Egipto han sido hasta ahora los principales destinos de inversiones en este sector, seguidos a cierta distancia por Marruecos, donde la tasa de bancarización ha aumentado hasta el 40% en 2007 y se espera que llegue al 60% en 2013.
2. Turismo
El turismo es una de las principales fuentes de ingresos de la mayoría de los países del Mediterráneo, especialmente Egipto (26% de los ingresos exteriores en 2007), Marruecos o Turquía. Este es un sector donde el crecimiento empresarial y las oportunidades de cooperación seguirán existiendo en el futuro, por lo que es posible plantear nuevas iniciativas emprendedoras en segmentos cada vez más especializados y de mayor valor añadido.
3. Textil y Automoción
Sectores como el textil o la automoción cuentan con una larga tradición de relocalización, y existen importantes concentraciones de empresas en Marruecos, Túnez y Turquía, en su mayoría inversiones extranjeras de grandes multinacionales. La relocalización es a largo plazo una fuente de riqueza para el país que la impulsa y puede ser estimulada tanto por el receptor como por las diversas instituciones de promoción de la inversión exterior y las empresas en origen. En el caso del sector textil, por ejemplo, un estudio estima que por cada euro de inversión trasladado a un país emergente, se generan en el país de origen 1,09 euros adicionales.
4. Servicios de Base Tecnológica
El sur del Mediterráneo constituye una buena plataforma para el desarrollo de diferentes servicios de base tecnológica relacionados con el sector de las telecomunicaciones y la telefonía móvil. Entre otros, destacan los call-centers o la subcontratación de procesos de negocio. Igualmente, las posibilidades de crecimiento de empresas de servicios asociados al uso de la telefonía móvil parecen prometedoras.
5. Conformidad Medioambiental
Todos los países del Mediterráneo sur, así como el continente africano en general, se encuentran todavía a una distancia considerable respecto a Europa en cuanto a conformidad medioambiental. Muestran grandes necesidades y potencial de desarrollo sectorial en el ámbito del tratamiento de aguas y los residuos o en las energías renovables.
La Economía Azul como Motor de Crecimiento en Barcelona
El nuevo Puerto Olímpico es un proyecto tractor que quiere convertir el espacio en el icono de la Barcelona azul y en un referente de sostenibilidad. Será un polo de la Economía Azul, aportando innovación, generación de nueva actividad económica y ocupación de calidad. Este proyecto tractor incluye varios espacios físicos de la Nova Bocana transformados en un campus para la formación superior, la capacitación profesional, la investigación, el desarrollo de tecnologías, la innovación, la transferencia tecnológica, el fomento del emprendimiento y el empleo en el ámbito de la Economía Azul y Sostenible, así como ámbitos específicos para el desarrollo de proyectos colaborativos.
La creación de un programa de emprendimiento tiene por objetivo desarrollar un servicio referente y de excelencia de creación de empresas en el ámbito de la Economía Azul, siendo así un polo de atracción de la economía de Barcelona. Está dirigido a todos aquellos proyectos que quieren impulsar y apoyar el ecosistema empresarial y emprendedor azul de la ciudad. El potencial para fortalecer, reforzar e impulsar la transformación del entramado empresarial ligado a este ámbito, tanto para grandes empresas como para pymes del sector. La Economía Azul quiere ser un polo de innovación, de generación de nueva actividad económica y empleo de calidad. Son muchos los sectores que la componen y, por tanto, existen muchas oportunidades laborales y de formación.
La formación de reskilling es una capacitación especializada y de corta duración para facilitar el acceso al sector de la Economía Azul. Además, es posible encontrar trabajo a través de los market places que ofrece Barcelona Activa.
Metas y Estrategias para el Futuro
En el futuro será necesario crear alrededor de un millón de nuevas empresas (microempresas y pymes) cada año en el sur del Mediterráneo, solo para cumplir los objetivos de mantenimiento de la tasa de ocupación actual. Esto supone añadir alrededor de 10 millones de pymes y microempresas a las 20 o 25 millones existentes hoy, es decir, aumentar el parque empresarial entre un 25% y un 50% de aquí a 2025.
Parece un reto difícil de conseguir que, sin duda, exigirá el concurso de todas las iniciativas que puedan plantearse para favorecer el desarrollo de la iniciativa emprendedora, la atracción de nuevas inversiones extranjeras y el establecimiento de colaboraciones entre el Norte y el Sur. Para llegar a tales objetivos es importante la definición de instrumentos financieros adecuados a la creación de redes de inversores y de actores del conocimiento empresarial en esa zona. De forma similar, es necesario un apoyo institucional para el desarrollo o extensión de instrumentos orientados a la cofinanciación de inversiones así como la creación de espacios específicos para el crecimiento emprendedor.
El Plan de Acción para la Internacionalización de la Economía Española 2021-22, aprobado por el Consejo de Ministros el 11 de mayo de 2021, conforma la acción del Gobierno en apoyo a la internacionalización. Tiene como objetivo impulsar la internacionalización de la economía española y posicionar al sector exterior como pilar de la recuperación económica y generador de empleo a través de la mejora de la competitividad y la mayor presencia de las empresas españolas en el exterior. Aumentar la resiliencia del tejido productivo y exportador potenciando los instrumentos financieros de apoyo a la internacionalización y acciones de soporte con especial atención a las PYMES.
