Wetaca: De los tápers a un innovador modelo de suscripción que revoluciona la gastronomía
La historia de Wetaca es un testimonio de cómo la visión emprendedora puede transformar una necesidad cotidiana en un modelo de negocio innovador y exitoso. Fundada por el exconcursante de MasterChef Efrén Álvarez y Andrés Casal, Wetaca ha pasado de ser una compañía que vendía tápers a convertirse en un referente en el sector de la comida a domicilio, con un modelo basado en la suscripción.
Orígenes y la visión inicial: Una solución para la vida moderna
Andrés y Efrén se conocieron en la universidad y, desde el primer día, compartieron el deseo de emprender. La inspiración para Wetaca surgió de la experiencia de Efrén en la alta cocina, específicamente en su paso por MasterChef y su posterior trabajo con Jordi Cruz en Abac, donde tuvo contacto con el envasado al vacío y la planificación de la producción. Al regresar a Madrid y unirse a PwC, Efrén reflexionó: “¿Y si hacemos esto y nos lo llevamos a la oficina a lo largo de la semana?”. Se lo comentó a Andrés, quien le animó a experimentar: “Si está bueno, lo vendemos”. Así comenzaron a hacer pruebas en casa con amigos.
La idea central era ofrecer una alternativa de calidad para quienes desean comer un menú casero, variado y nutritivo, pero carecen de tiempo para cocinar. “Con el arraigo, tradición y riqueza gastronómica que hay en España, la gente tiene mucho criterio y, de entrada, mira con recelo la comida que viene de fuera de casa. En un contexto lleno de soluciones rápidas, industriales o poco saludables, nuestra propuesta se basa en la calidad, la transparencia y la honestidad”, asegura Efrén. Este enfoque diferenciador, basado en ingredientes naturales, sin aditivos y cocinados con mimo, fue la piedra angular de su propuesta de valor. “Mimo y dedicación. Para nosotros, la calidad culinaria, organoléptica [cualidades percibidas por los sentidos] y sanitaria de nuestros ingredientes y del producto final es absolutamente esencial”, afirma Efrén.
Los inicios fueron modestos y llenos de desafíos. “Empezamos en un obrador con lo mínimo. Solos los dos durante el primer año o año y dos meses”, recuerda Efrén. Al principio, la inversión para la primera cocina en el barrio madrileño de Prosperidad se cubrió con los pocos ahorros y la ayuda familiar. La falta de experiencia en el ecosistema startup en España significó un aprendizaje constante: “No sabíamos nada de venture capital, por lo que empezamos como con todo lo demás, buscamos tres o cuatro libros”. A pesar de las dificultades, la ilusión y las ganas les impulsaron. El primer año facturaron unos 65.000 euros, un indicio temprano del potencial de su propuesta.
El giro estratégico: Del táper a la suscripción
El punto de inflexión para Wetaca llegó en 2021 con el lanzamiento de su modelo de suscripción automática. Este cambio, aparentemente sutil, ha sido fundamental. La empresa pasó de ser un servicio de entrega puntual de tápers a un modelo que genera pedidos semanales, los cuales se envían salvo que el cliente los modifique o cancele. Este modelo no solo les permite vender más, sino que también es una máquina de predecir la demanda, optimizar la producción y reducir desperdicios.
Efrén y Andrés se dieron cuenta de que aproximadamente el 10% de sus clientes realizaba una media de casi 2,5 pedidos al mes a lo largo del año. “Les dábamos el 25% o el 30% de sus comidas calientes del mes, y de ahí dedujimos que habíamos conseguido lo más difícil: que nos confiaran su alimentación”, explica Efrén. Esta observación los llevó a crear una oferta de suscripción para estos usuarios fieles. Cada semana, los suscriptores reciben un menú personalizado que pueden modificar en línea y cancelar cuando deseen. La efectividad de este modelo es clara: “El 80% de quienes prueban el modelo de suscripción repite”.
Ventajas del modelo de suscripción:
- Predictibilidad de la demanda: Permite una planificación más eficiente de la producción.
- Optimización de la producción: Reduce el desperdicio de alimentos y mejora la gestión de recursos.
- Relación costo-efectividad: Elimina intermediarios como riders o comisiones a plataformas de entrega.
- Fidelización del cliente: Genera una relación continua y de confianza con los usuarios.
La calidad sigue siendo un pilar fundamental. Wetaca trabaja con productos e ingredientes cuidadosamente seleccionados, muchos de ellos de proximidad o adquiridos en lugares donde su calidad está contrastada, como el arroz de la Albufera o la pasta importada directamente desde Italia. Con todo ello, elaboran un menú que, además de ese sabor innegociable, “tiene una variedad suficiente de arroces, pastas, carnes, pollo, pescado, verduras, legumbres… para no repetir y cubrir todas las necesidades nutritivas”, asegura Efrén.
Impacto financiero y crecimiento
El cambio al modelo de suscripción ha tenido un impacto significativo en los resultados financieros de Wetaca. En 2024, la empresa proyecta un beneficio neto de 602.000 euros, el doble que el año anterior. Este crecimiento se sustenta en la confianza del cliente, la optimización operativa y la reinversión constante en la empresa.
La empresa, con 94 empleados, ha demostrado una capacidad notable para escalar. Para una startup como Wetaca, crecer el 50% sabe a poco, y no debería sonar pretencioso en un proyecto con expectativas confirmadas en los pasados ejercicios, cuando vieron duplicar las ventas año tras año. “Creemos que es el futuro, y de momento ofrece buenos resultados”, explica Álvarez.
Evolución Financiera Proyectada
| Año | Beneficio Neto (Euros) |
|---|---|
| 2023 | 301.000 (estimado) |
| 2024 | 602.000 (proyectado) |
La financiación externa también ha sido clave en su expansión. En 2016, cerraron su primera ronda de financiación externa, y desde entonces han realizado tres rondas, manteniendo el grueso del mismo grupo financiero, entre el que también se encuentra Bewater Funds. Actualmente, los fundadores Álvarez y Casal mantienen el 71% de la empresa, mientras que Cabiedes & Partners controla casi el 20%.
Expansión y futuro
Wetaca tiene planes ambiciosos de expansión. Con su base actual en Madrid y sede en Barcelona, la ganadora de la XV edición del Campus Seed Rocket, planea ya una mayor expansión geográfica tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. El pasado enero de 2025, el año de su décimo aniversario, realizaron su primer salto al mercado internacional, concretamente al mercado alemán, pero con la cautela que siempre ha caracterizado el quehacer de la empresa. “No hacemos planes a más de 18 meses porque, viendo cómo crece el mercado, no tiene sentido hacerlos a más largo plazo”, explica Efrén.
La comunicación y el marketing han evolucionado con la empresa. En el inicio, “no teníamos nada de dinero para marketing. Lo único que hacíamos era premiar a los clientes con descuentos por la recomendación, y eso nos ayudaba a crecer poco a poco”. Hoy, Wetaca maneja un buen mix de estrategias del marketing online, desde redes sociales y publicidad display hasta redes de afiliación y marketing de influencers. Las redes sociales son un canal esencial: “Son muchos los usuarios que, contentos con la experiencia, recomiendan Wetaca en sus redes sociales. Esto provoca un movimiento de embajadores y prescriptores esencial para un servicio como el nuestro, donde la confianza en el producto y en nuestra cocina es vital”.
Efrén y Andrés se confiesan “absolutos obsesos” de escuchar al cliente, procesar lo que les dice y, en base a ello, “mejorar cada semana”. Fruto de esa obsesión, hay una idea que figura (o podría figurar) en el frontispicio de la sede que Wetaca tiene en el barrio madrileño de Villaverde: “Que nuestra comida esté rica no es negociable”. Con su compromiso con la calidad, la innovación y la satisfacción del cliente, Wetaca se encamina a cumplir su visión de construir una gran empresa rentable, innovadora e internacional, que marque un antes y un después en la forma de comer de las personas.
