Plan Estratégico para PYMES: Guía Completa para el Crecimiento y la Sostenibilidad
Según nuestros amigos de Wikipedia, una estrategia es un conjunto de acciones planificadas sistemáticamente en el tiempo que se llevan a cabo para lograr un determinado fin o misión. Generalmente, la estrategia de una empresa se suele desarrollar a través de un documento que denominamos Plan Estratégico.
Habitualmente, tomamos la decisión de definir un plan estratégico cuando consideramos que hay que realizar algún cambio sustancial en el rumbo de nuestro negocio. Sin embargo, cualquier empresa u organización, tenga el tamaño que tenga, debe tener un plan estratégico que guíe su acción y sus decisiones.
En un contexto empresarial cada vez más competitivo e incierto, contar con un plan estratégico se ha convertido en una necesidad para cualquier organización que quiera crecer con orden y sostenibilidad. Un plan estratégico es una hoja de ruta diseñada para orientar el futuro de la empresa durante los próximos 3 a 5 años. Más que un documento teórico, es una herramienta práctica que permite al equipo directivo tomar decisiones con coherencia y anticipación.
Elementos Imprescindibles de un Plan Estratégico
El Plan Estratégico tiene tres partes muy bien diferenciadas:
- Dónde estamos (diagnóstico).
- Dónde queremos ir (visión).
- Cómo lo vamos a hacer (plan de acción).
1. Dónde estamos: El Diagnóstico
Esta es quizás la parte más objetiva del plan estratégico, ya que es un ejercicio de investigación y recopilación de información basada en la realidad actual del negocio (entorno competitivo, oferta comercial, estructura organizativa, políticas de marketing, procesos, etc.). Es importante hacer un buen trabajo de análisis y diagnóstico, porque de él dependerá el éxito de todo lo demás. Sin embargo, como bien sugiere Antonio Díaz, es fundamental limitar el tiempo y los recursos que dedicamos a este capítulo.
Además, es importante contemplar las grandes tendencias del mercado de efecto local o global (lo que John Naisbitt denomina megatrends), que se están avistando en el momento del desarrollo del plan, pero que pueden tener un indudable impacto en nuestros productos o clientes en los próximos años.
Un elemento clave en esta fase es el Análisis DAFO Realista: no una lista de deseos, sino una mirada honesta a las debilidades internas y amenazas del sector.
2. Dónde queremos ir: La Visión Estratégica
Esta es la parte preferida de las personas a las que les gusta la estrategia. Es el momento de definir quiénes queremos ser, cómo queremos que se posicione nuestra empresa y con qué valores. Para diseñarla, se recomienda sea lo suficientemente amplio como para contener la estrategia que se está construyendo. Responde a las siguientes preguntas: ¿Qué será de la empresa en el futuro?, ¿cómo se ve?
La Misión
Algunos autores sostienen que en la misión debe quedar muy claro a qué clientes se dirige el negocio, con qué productos y de qué forma diferencial. Un ejemplo puede ser el de McDonalds: “Proporcionar al cliente comida rápida, sabrosa y de alta calidad preparada de la misma manera en todo el mundo, con un precio razonable y en un entorno con una decoración discreta y un ambiente acogedor”. Sin embargo, una misión que no incluya algún aspecto aspiracional, difícilmente puede resultar inspiradora. Como bien recomienda Phil McKinney, una misión debe inspirar a los equipos para convertir a los clientes de la empresa en incondicionales de la misma. Un magnífico ejemplo de este enfoque es el de la cadena española de hoteles Room Mate: “Creamos espacios acogedores y diferentes.”
El propósito de una empresa es su razón de ser más allá de generar beneficios económicos. Se recomienda sea lo suficientemente amplio como para contener la estrategia que se está construyendo. Para diseñarla, responde a las siguientes preguntas: ¿Por qué existe la empresa? ¿Cuál es la razón de ser?
¿Cómo redactar la Visión y Misión de tu empresa?
La Visión
Es una declaración de intenciones muy concreta. Se trata de expresar dónde queremos que se posicione nuestra empresa en un horizonte temporal determinado. A veces suele expresarse en forma de objetivos (siempre que sean a medio-largo plazo). Un ejemplo puede ser: “Aspiramos a convertirnos en líderes del mercado español de la fabricación de paneles de energía solar en 2016, con un volumen de ventas de 23 millones de euros y un 28% de cuota de mercado”.
Los Valores
Se trata de un conjunto de principios que determinan el comportamiento corporativo de una empresa en su conjunto. De alguna forma, es un código de conducta que la organización se compromete a seguir y a incorporar en todos los procesos productivos y comerciales para conseguir la visión, y que le hará ser diferente de otras marcas. Un ejemplo interesante es el de Sanitas: cuidado, humanidad, confianza, compromiso, dedicación y responsabilidad. Para diseñarlos, responde a: ¿Qué motiva nuestros actos?, ¿Qué siente y qué quiere transmitir la organización con el modelo de negocio?
3. Cómo lo vamos a hacer: El Plan de Acción
En este punto, pasamos de la estrategia a la acción operativa. Se trata de definir todas las acciones que hemos de llevar a cabo para alcanzar los objetivos que nos hemos propuesto en nuestra empresa. En este apartado, incluiremos desde las políticas comerciales hasta el plan de marketing y comunicación, pasando por las políticas financieras, de recursos humanos, etc. Todo ello formulado pensando ya en su ejecución y definiendo previamente las métricas e indicadores clave (también denominados KPI) correspondientes.
Existen al menos tres grandes modelos estratégicos para añadir valor al cliente que han demostrado plena efectividad. Es en este momento cuando hay que elegir cuál es el más adecuado para nuestra empresa y comprometernos con él, ya que determinará las decisiones que tomemos de aquí en adelante.
El Cuadro de Mando Integral (KPIs) es fundamental: lo que no se mide, no se gestiona. Se deben incluir ventas, margen, satisfacción del cliente y rotación de stock.
El Cronograma de Implementación es clave: ¿Quién hace qué y para cuándo? La asignación de responsables es el 80% del éxito.
Un Plan de Comunicación Interna para explicar a toda la organización hacia dónde va el barco es vital para evitar el miedo e incertidumbre.
Marco Estratégico de la PYME en España y la UE
El Marco Estratégico de la PYME es un instrumento al servicio de la PYME, que define el marco político de actuación para las Administraciones públicas españolas en materia de pequeña y mediana empresa a largo plazo, compuesto por un conjunto de recomendaciones organizadas en siete palancas o ámbitos de actuación que se entienden estratégicos en cualquier política que tenga en el centro a la PYME.
Estas siete palancas se dividen a su vez en líneas de actuación, habiendo en total 7 ejes y 49 líneas de actuación.
Ejes del Marco Estratégico de la PYME
A continuación, se presenta una tabla resumen de los ejes estratégicos y su objetivo principal:
| Eje de Actuación | Objetivo Principal |
|---|---|
| Emprendimiento | Incorporar el emprendimiento a nuestro modelo educativo, fomentar el espíritu emprendedor y crear un entorno favorable para el desarrollo de iniciativas empresariales. Los ecosistemas emprendedores más dinámicos propician la innovación, generan empleo de calidad, y favorecen la captación de talento internacional y de capital extranjero. También impulsan la modernización de sectores económicos más tradicionales y estimulan la competencia a partir de nuevos modelos de negocio basados en la economía colaborativa. |
| Gestión Empresarial y Talento | Mejorar las habilidades de gestión de las PYME, aumentar su capacidad de atracción de talento y la empleabilidad de la población activa. Si queremos que las pymes mejoren su competitividad, uno de los aspectos en los que hay que incidir es en su productividad. Para aumentar la productividad de la empresa es importante considerar tanto el capital humano como disponer de una población trabajadora con conocimientos y habilidades que tengan relación directa con las necesidades de las empresas. |
| Marco Regulatorio | Establecer un marco regulador con un elevado grado de calidad que garantice la seguridad jurídica, el principio de solo una vez, la defensa de la competencia y la simplificación administrativa, para que las pymes puedan desarrollar su actividad de manera eficiente y puedan crecer. Se busca crear un entorno donde las empresas puedan ejercer su actividad sin trabas, libremente y en igualdad de condiciones, sin que el tamaño sea un condicionante. |
| Financiación | Mejorar el acceso de las pymes a los instrumentos financieros, asistiendo a las pymes para encontrar disponibilidad de una mayor gama de dichos instrumentos alternativos al crédito bancario, que se adapten a las distintas fases de su ciclo de vida: desde las etapas iniciales, hasta las fases de pleno desarrollo. La financiación es esencial para que las PYME se adapten a los retos tecnológicos, incrementen su productividad, afronten el desarrollo de nuevos productos y se abran a los mercados internacionales al tiempo que generan crecimiento y empleo. Además, es uno de los principales problemas para el desarrollo de iniciativas emprendedoras en las economías europeas. |
| Innovación y Digitalización | Fomentar la innovación y la digitalización de las pymes para mejorar sus condiciones de competitividad y con ello incrementar su productividad. Este eje trata dos aspectos que se consideran fundamentales para mejorar la competitividad de nuestras pymes: la innovación empresarial y, como parte de esta, pero con su propio desarrollo, la digitalización. |
| Sostenibilidad | Facilitar la transición de las pymes hacia modelos más sostenibles, con menor impacto medioambiental, más circulares y con menor huella de carbono. La preocupación por el uso eficiente de los recursos, la sostenibilidad económica, social y ambiental, es decir, la creación de crecimiento sostenible y empleo, va más allá y ha acuñado el concepto de Economía Circular. |
| Internacionalización | Promover la internacionalización de la PYME y, por tanto, su crecimiento, a través de una mejor información sobre mercados exteriores y oportunidades de negocio, actividades de formación de capital humano especializado y la puesta a disposición de instrumentos financieros adecuados. |
Claves para un Plan Estratégico «Vivo» y Ejecutable
Para que tu estrategia no muera en la fase de diseño, debe cumplir con estos cuatro pilares:
- Involucración: Del «Yo» al «Nosotros»: La estrategia no se impone, se co-crea. Identifica a los «líderes informales» de tu plantilla. Si ellos entienden el porqué del cambio, actuarán como embajadores ante el resto del equipo.
- Foco Estratégico (Menos es Más): Una pyme no puede abrir cinco mercados, lanzar tres productos y digitalizarse al mismo tiempo. Un plan estratégico brillante para una pyme suele tener máximo 3 ejes prioritarios. Intentar abarcarlo todo es la receta perfecta para no terminar nada.
- Gobernanza y Profesionalización: Es vital separar la mesa del comedor de la mesa de juntas. El plan debe incluir un Comité de Dirección con reuniones periódicas (mensuales o trimestrales) donde se evalúen indicadores, no solo sensaciones.
¿Por qué cuesta tanto aplicar la estrategia en pymes y empresas familiares?
En muchas pymes y empresas familiares, existe una brecha peligrosa: el abismo entre la visión del fundador y la ejecución del equipo. Para que un plan estratégico sea el motor del cambio, debe dejar de ser un ejercicio teórico y convertirse en una hoja de ruta operativa. En las pymes, la estrategia no falla por falta de análisis de mercado, sino por la psicología de la organización.
- El peso de la cultura y la dinámica familiar: A diferencia de una multinacional, en la empresa familiar los roles no siempre están definidos por el organigrama, sino por la jerarquía emocional. Si el plan estratégico no contempla el Protocolo Familiar o la sucesión, tarde o temprano chocará con los intereses personales de los miembros.
- La «Dictadura» de lo Urgente: El día a día devora lo importante. Las pymes suelen operar en modo supervivencia, lo que genera una resistencia natural a cualquier plan que obligue a levantar la vista del teléfono o del pedido del cliente.
Beneficios de un Plan Estratégico para PYMES
Un buen plan estratégico ayuda a mejorar los procesos de toma de decisiones en una empresa, debido a que disminuye los tiempos y los recursos que se destinan en las decisiones y permite anticiparse a riesgos futuros.
- El plan estratégico evita la improvisación.
- Las empresas que planifican crecen de forma más sólida.
Para terminar, conviene recordar que el proceso de reflexión estratégica es algo vivo. Es decir, aunque hayamos determinado un Plan Estratégico 2012-2016, es importante revisar periódicamente tanto el avance como el alcance del mismo. Como indicábamos antes, pueden producirse cambios regulatorios, económicos o tecnológicos que pueden aconsejar la reformulación del plan.
