La vida y el legado de Paulo Nunes de Almeida: Un líder empresarial en Portugal
Paulo Nunes de Almeida, una figura clave en el panorama empresarial portugués, falleció a los 60 años tras una prolongada enfermedad. Su muerte deja un vacío significativo en el sector textil y en el asociacionismo empresarial, donde su liderazgo y visión fueron fundamentales para la preparación de la industria portuguesa ante los desafíos de la globalización.
Cuando el comercio mundial de textiles se acercaba a la liberalización, tres voces se hicieron oír en defensa de una apertura con reglas: Estados Unidos, Turquía y Portugal. La voz portuguesa tenía, en aquel momento, un rostro: el de Paulo Nunes de Almeida, un “empresario de una ciudadanía difícil de encontrar” que ayudó a preparar el sector textil portugués para los duros retos que la industria enfrentaría a partir del fin del acuerdo Multifibras, en 2005.
Trayectoria profesional y asociativa
José Paulo Sá Fernandes Nunes de Almeida nació el 24 de marzo de 1959 en Oporto. Licenciado en Economía por la Universidad de Oporto, inició su actividad profesional en el Banco Portugués del Atlántico (1982-1984). Sin embargo, fue el sector textil el que llenó su corazón toda su vida, asumiendo las riendas de los negocios familiares, que explotaban una hilatura.
A lo largo de su carrera, Paulo Nunes de Almeida acumuló numerosas funciones asociativas. Fue fundador y vicepresidente de la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE), y promotor de Portugal Fashion. Su recorrido asociativo incluyó la Asociación Comercial de Oporto, la Asociación Textil y Vestuario de Portugal (ATP), la Confederación Empresarial de Portugal (CIP) y la Asociación Empresarial de Portugal (AEP), que presidía desde 2014.
El actual director general de la ATP, Paulo Vaz, recuerda a Nunes de Almeida como un “excelente profesional” y “un tipo con una inteligencia superior”, destacando los valores de ciudadanía que siempre defendió en las empresas que lideró y en el sector asociativo.
La unificación del sector textil portugués
Vaz y Nunes de Almeida se conocieron cuando el sector textil y del vestuario estaba mucho más dividido que actualmente, con múltiples asociaciones representativas que no conseguían que la industria lusa hablara con una sola voz. Ambos pertenecían entonces a asociaciones distintas, pero acabarían trabajando conjuntamente en un esfuerzo de unión y concertación que desembocaría en la creación de la ATP.
Paulo Nunes de Almeida sabía que unir el sector era solo la antesala de un difícil camino que tenían por delante: la negociación de los términos de la liberalización del comercio mundial, que amenazaba la industria portuguesa, entonces basada en un modelo de bajos salarios y competencia por el precio, dada la entrada de países como China. Bajo su dirección, se preparó y ejerció una “resistencia heroica a la liberalización casi salvaje del comercio mundial del sector textil”, sintetiza Paulo Vaz.
| Periodo | Rol / Cargo | Organización / Sector |
|---|---|---|
| 1982-1984 | Actividad profesional | Banco Portugués del Atlántico |
| Fundador y Vicepresidente | Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE) | |
| Presidente | Asociación Textil y Vestuario de Portugal (ATP) | |
| Presidente | Asociación Empresarial de Portugal (AEP) | |
| Miembro de órganos sociales | FC Porto (Consejo Fiscal del club y de la Sociedad Anónima Deportiva) | |
| Participación | Consejo Económico y Social | |
| Dirigente | Sport Clube do Porto |
El papel de Portugal, de Estados Unidos y de Turquía acabaría dando algunos frutos, recuerda Paulo Vaz, obligando a la entonces Comunidad Europea a revisar la forma en que negociaba y defendía la industria europea.
Liderazgo en la AEP y reconocimiento
Paulo Nunes de Almeida asumió la presidencia de la AEP en 2014, cargo que renovó en 2017, después de haber estado durante seis años en el lugar de vicepresidente. A él se le atribuye la “renovación interna” de la AEP, así como su saneamiento financiero, el refuerzo de la misión asociativa y el dinamismo de su Fundación.
El ministro de Economía, Pedro Siza Vieira, lamentó la muerte de “uno de los más notables empresarios y dirigentes” de Portugal, afirmando que “fue siempre un hombre de gran inteligencia y afabilidad, a quien las empresas y el país mucho le deben”.
Por sus relevantes servicios, el 14 de mayo fue condecorado por el Presidente de la República con la Gran Cruz de la Orden de Mérito Empresarial - Clase del Mérito Industrial, en ocasión del 170º aniversario de la AEP.
António Saraiva, presidente de la CIP, dijo que Paulo Nunes de Almeida “fue un dirigente como pocos”, y añadió que “mucho del éxito alcanzado” por el asociacionismo empresarial “reposa en silencio sobre sus hombros”.
La AEP recordó a su presidente con una nota publicada en línea, evocando algunas de las palabras que el empresario pronunció cuando tomó posesión por última vez en 2017: “La AEP nunca fue un peso”. La asociación lo recuerda como “una figura de referencia, cuyo trabajo contribuyó mucho a la afirmación de la imagen de las empresas portuguesas. Un ser humano y un profesional que deja una marca en el mundo empresarial portugués.”
Un emprendedor de rostro humano
Paulo Rangel, eurodiputado del PSD y hombre de Oporto, describió a Nunes de Almeida como un “emprendedor de rostro humano y trato fácil”, afirmando que “el país y Oporto lo echarán de menos”.
Sus colegas y amigos destacan su capacidad para liderar con diplomacia y tranquilidad. "Durante mucho tiempo, nunca fui capaz de asociar liderazgo con diplomacia y tranquilidad. Entre muchas otras cosas, le debo esa lección a Paulo Nunes de Almeida. Quizás porque siempre había sido tan prematuramente maduro en muchas etapas de su vida, la verdad es que siempre se le conoció como la encarnación de la fuerza tranquila de la que hablaba François Mitterrand. En la ANJE, como en APET, ATP y AEP, en las grandes transformaciones que operó y en las grandes batallas que ganó, nunca tuvo que gritar, como nunca tuvo que ser incompatible con nadie."
Además de sus contribuciones al mundo empresarial, Paulo Nunes de Almeida también fue un dirigente deportivo, miembro de los órganos sociales del FC Porto desde 2008, como presidente del consejo fiscal del club y de la Sociedad Anónima Deportiva.
