El Coworking en Inglaterra: Origen y Evolución de un Modelo Laboral Colaborativo
La palabra «coworking» proviene del inglés y se compone de las palabras «co-» (un prefijo que significa «junto» o «en común») y «working» (que significa «trabajando»). Este término, que comenzó a ganar popularidad a principios de la década de 2000, describe lugares donde se reúnen profesionales de diferentes áreas para desarrollar sus proyectos de manera individual y que a su vez fomentan la relación y la colaboración con otros sectores.
Los espacios de trabajo compartido se han convertido en un fenómeno de la vida moderna y globalizada, evolucionando a la par de la forma en la que las personas modifican sus hábitos de trabajo. El trabajo en espacios colaborativos se caracteriza por brindar lugares donde se comparte, se co-crea y se hacen redes de profesionales. El concepto de coworking como lo conocemos hoy fue formalizado por Brad Neuberg en 2005 en San Francisco, California.
Los Primeros Pasos: De los "Hacker Spaces" a los Centros Empresariales
El concepto de coworking tiene sus raíces en los años 1990s, cuando surgieron los primeros espacios compartidos de trabajo. Eran conocidos como «hacker spaces» y eran utilizados principalmente por programadores y entusiastas de la tecnología. Durante el otoño de 1995, diecisiete ingenieros informáticos crearon uno de los primeros “hackerspaces” llamado C-Base, en Berlín. Era un lugar donde los profesionales de la tecnología podían reunirse, colaborar y compartir recursos.
Más adelante, en el año 1999, Bernie Dekoven, diseñador de videojuegos, fue el primero en utilizar este término, aunque no hacía referencia al concepto actual, sino a la manera en la que se trabaja y no al espacio en sí. Ese mismo año, 42 West 24, otro precursor de los espacios de coworking, abrió sus puertas en la ciudad de Nueva York, ofreciendo un ambiente laboral y flexibilidad de alquiler de despachos.
En 2002, se siguió dando crecimiento a estos espacios, pero esta vez en Viena. En esta localidad, una comunidad de emprendedores austriacos, junto con otros colaboradores y socios como arquitectos, relacionistas públicos y consultores de comunicación, decidieron dejar de trabajar desde casa para hacerlo desde un espacio en comunidad. Gracias a este impulso, se creó Schraubenfabrik, el primer espacio de trabajo Europeo.
El Nacimiento del Coworking Oficial y su Expansión
No es hasta el 2005 cuando se abre el primer coworking de manera oficial. El 9 de agosto, Brad Neuberg, un ingeniero de software, fundó el primer espacio de coworking en San Francisco llamado «San Francisco Coworking Space» en Spiral Muse, un colectivo feminista. Neuberg buscó combinar la libertad de trabajar de forma independiente con el sentido de comunidad y estructura de trabajar junto a otros. Este espacio ofrecía un ambiente comunitario para freelancers, emprendedores y pequeñas empresas, y promovía valores de colaboración, accesibilidad y sostenibilidad.
Un año más tarde, en el 2006, el San Francisco Coworking Space cerró y fue sustituido por el Hat Factory, considerado en su momento el mejor coworking del mundo. Dicho espacio de trabajo comenzó con tres freelancers. En 2006, se inauguró Brooklyn Coworking, el primer espacio de coworking oficial en la ciudad de Nueva York. Ese mismo año, se estableció Jelly, un movimiento que alentaba a los trabajadores remotos a reunirse y colaborar en espacios compartidos. Para 2007, Jelly se había expandido a ciudades como Austin y Phoenix.
El Coworking en Inglaterra: La Aparición de "The Hub" en Londres
El año 2005 marcó un punto de inflexión para el coworking, ya que comenzó a ganar reconocimiento en todo el mundo. A raíz de todo lo anterior, el Hub original abrió en la estación Angel de Londres, encendiendo una red de franquicias que sigue floreciendo en la actualidad. Desde entonces se han creado una gran cantidad de centros coworking por varios continentes.
De modo que, para el 2007 la palabra coworking empieza a formar parte de la base de datos de Google y empieza a ganar cada día más adeptos y se vuelve tendencia. En los años siguientes estos espacios en Estados Unidos se volvieron un boom. Un gran número de ciudades europeas vieron emerger sus primeros espacios de coworking; La Boate, en Marsella, fue el primero en Francia; mientras que el Citizen Space apareció en Suiza.
Coworking, la nueva tendencia en espacios de trabajo
Crecimiento Acelerado y Diversificación Global
La crisis económica global de 2008-2010 llevó a muchos trabajadores y empresas a buscar alternativas más económicas y flexibles a las oficinas tradicionales. Esto impulsó la popularidad de los espacios de coworking. En 2008 se fundó «WeWork» en Nueva York, una de las empresas de coworking más reconocidas y que contribuyó significativamente a la expansión del concepto a nivel global. En 2009, se creó la Global Coworking Unconference Conference (GCUC), consolidando su autoridad dentro de la industria.
En la década de 2010, los espacios de coworking comenzaron a proliferar en todo el mundo, con un crecimiento especialmente rápido en grandes ciudades y centros tecnológicos. El auge del trabajo remoto y la economía freelance también contribuyeron a este crecimiento.
| Año | Espacios de Coworking (Estimado) | Usuarios (Estimado) | Valor del Mercado Global |
|---|---|---|---|
| 2015 | 7,800 | Más de 500,000 | N/A |
| 2019 | Más de 22,000 | Más de 2.2 millones | N/A |
| 2023 | N/A | N/A | Aprox. USD 14.91 mil millones |
| 2024-2030 (Proyección) | N/A | N/A | Crecimiento del 15.7% (CAGR) |
Entre 2016 y 2019, los espacios de coworking comenzaron a diversificarse para atender a diferentes nichos y comunidades. Se desarrollaron espacios especializados para industrias específicas como tecnología, diseño, bienestar, entre otros. El coworking experimentó un crecimiento explosivo durante esta década, impulsado por la creciente popularidad del trabajo freelance y remoto, así como por la necesidad de espacios de trabajo flexibles para startups y pequeñas empresas.
Impacto de la Pandemia y la Nueva Normalidad
La pandemia de COVID-19 en 2020 impactó temporalmente el sector del coworking debido a las restricciones y el trabajo desde casa. Sin embargo, muchos espacios de coworking se adaptaron ofreciendo medidas de seguridad mejoradas y opciones más flexibles. A medida que las oficinas tradicionales cerraban y el trabajo remoto se convertía en la norma, el coworking se presentó como una solución viable para aquellos que buscaban un espacio de trabajo profesional fuera de casa.
En 2021, con la adopción masiva del trabajo remoto y el modelo híbrido, los espacios de coworking comenzaron a recuperarse y a transformarse para adaptarse a las nuevas necesidades de los trabajadores y empresas. La oficina tradicional se está reinventando como un centro de colaboración, un espacio creativo y un lugar de trabajo híbrido.
Tendencias Actuales y Ventajas del Coworking
En el presente, la demanda de espacios de coworking sigue en aumento, impulsada por la flexibilidad y la necesidad de conexiones sociales y colaborativas. Se observa una tendencia hacia espacios más personalizados, con un enfoque en la salud y el bienestar, y la integración de tecnología avanzada para facilitar el trabajo híbrido.
El auge de los modelos de trabajo híbrido ha llevado no solo a individuos, sino también a grandes corporaciones, a explorar el coworking. HSBC, un banco con una fuerte presencia en el Reino Unido, trasladó a 300 trabajadores a un espacio de coworking, siendo este solo uno de los ejemplos de grandes corporaciones que escogen los nuevos espacios laborales. De manera similar, IBM utiliza espacios de coworking en todo el mundo para reducir costos y permitir que sus empleados trabajen más cerca de casa. Hoy en día, el coworking sigue evolucionando, con un enfoque cada vez mayor en la sostenibilidad, la tecnología y la creación de comunidades.
Los espacios de coworking juegan un papel importante en la estrategia de cualquier empresa que se haya decidido por migrar hacia una forma más flexible de trabajar. Entre algunas de sus principales ventajas se encuentran:
- Mayor flexibilidad y menores costos: La mayoría de los espacios de coworking no requieren contratos a largo plazo, lo que permite aprovechar arrendamientos más cortos y términos flexibles de pago por uso.
- Un sentido de comunidad: El coworking se creó para ayudar a los primeros empresarios de la industria digital a escapar de la pesadez y el aislamiento del trabajo desde casa. Un espacio de coworking te conecta con un grupo de profesionales de ideas afines.
- Redes sin fricción: Cuando compartes un espacio físico con trabajadores de tu propia industria y más allá, desbloqueas oportunidades potenciales, construyes relaciones sólidas y desarrollas conexiones duraderas con nuevas personas.
- Aumento de la productividad: Compartir un espacio de coworking con un grupo de compañeros de trabajo motivados y enfocados es una forma segura de mejorar la propia productividad.
- Más creatividad: Somos más creativos cuando estamos cerca de otras personas. Hablar con amigos y colegas ayuda a iniciar nuevos procesos de pensamiento e introducir perspectivas e ideas que no se habían considerado.
Estos centros de trabajo cada día se siguen posicionando como una alternativa muy fuerte para los trabajadores independientes inmersos en el mundo del emprendimiento. Actualmente, este tipo de empresas trabaja para atender a todo tipo de usuarios, desde freelancers y pequeñas pymes hasta clientes corporativos o grandes empresas. Los espacios de coworking han evolucionado significativamente desde sus inicios en los años 1990s, transformándose en una industria global que atiende a millones de trabajadores y se ha convertido en una parte integral del sector comercial inmobiliario.
