Oferta de Mercado: Definición y su Importancia en Marketing
En el dinámico mundo de los negocios, los precios de los bienes y servicios están en constante fluctuación. Los movimientos que experimentan la ley de la oferta y la demanda definen los nuevos precios de la economía real. A la hora de adentrarnos en el mundo de los negocios, es importante conocer el significado de mercado en marketing. De manera general, el significado de mercado en marketing pasa por otorgar protagonismo a los consumidores potenciales. El significado del mercado en marketing tiene muchas variables ya que difiere en función del papel que tenga la persona en dicho mercado (si es accionista, comprador, proveedor…), el tamaño del mercado, el tipo de mercado que se esté hablando, etc.
Pero, ¿qué es exactamente la ley de la oferta y cómo influye en nuestras estrategias de marketing?
¿Qué es la Ley de la Oferta?
La Ley de la oferta relaciona la cantidad demandada de un bien en el mercado con la cantidad del mismo que es ofrecida según el precio establecido. A diferencia de la ley de la demanda, la ley de la oferta tiene en cuenta la cantidad ofrecida de un bien o servicio por los oferentes para cada nivel de precios. La relación entre el precio y la cantidad ofrecida es directa o positiva, es decir, cuanto más alto es el precio, más cantidad de producto interesa ofrecer.
Otros autores como el economista Gregory Mankiw habla de que el mercado es “un grupo de compradores y vendedores de un determinado bien o servicio”. Por otra parte, autores como Patricio Bonta y Mario Farber hablan del mercado como “el lugar donde confluyen la oferta y la demanda.
El significado de mercado en marketing parte de la presencia de consumidores con capacidad adquisitiva y vendedores que pongan a la venta sus productos. El mercado se compone por todas las partes que participan en él y que realizan una acción determinada. En función del papel que te sea asignado en el mercado, será más correcta una definición del mismo. Existen tantos significados de mercado como papeles existen dentro del mismo. No obstante, a la hora de encontrar un significado de mercado en marketing se debe acudir a las fuentes de referencia. El papel que ocupe el autor de dicha explicación determinará su consideración del mercado de forma diferente.
El mercado es la interacción entre oferta y demanda de un producto. Cada bien o servicio tiene su propio mercado. De ahí que se hable del mercado del tomate, de los móviles o incluso ilegales, como el de la droga. Cuando uno piensa en el mercado, piensa siempre en el de abastos, donde están las fruterías, pescaderías, etc. Pero, el mercado es algo mucho más general y abstracto.
Los mercados son los consumidores reales y potenciales de nuestro producto. Comprende todas las personas, hogares, empresas e instituciones que tiene necesidades a ser satisfechas con los productos de los ofertantes. Se pueden identificar y definir los mercados en función de los segmentos que los conforman esto es, los grupos específicos compuestos por entes con características homogéneas.El mercado está en todas partes donde quiera que las personas cambien bienes o servicios por dinero. Los mercados son creaciones humanas y, por lo tanto, perfectibles. Los mercados tienen reglas e incluso es posible para una empresa adelantarse a algunos eventos y ser protagonista de ellos.
El sistema de economía de mercado se ocupa, tal como se puede inferir de su nombre, en el funcionamiento del mercado. Economía de mercado: El sistema de economía de mercado o sistema capitalista se caracteriza porque los medios de producción son propiedad privada. El mercado es el mecanismo que responde a las tres preguntas fundamentales que se plantea todo sistema económico: ¿qué producir? ¿cómo producir?
En la mayoría de los mercados los compradores y los vendedores se encuentran frente a frente. Cuando se habla de mercado, se esta pensando simultáneamente en el juego de la oferta y de la demanda. La interacción de ambas determina los precios, siendo éstos las señales que guían la asignación de recursos. En el intercambio se utiliza dinero, y existen dos tipos de agentes, los compradores y los vendedores. En los mercados de productos es típico distinguir entre consumidores y productores. Pero la proximidad física no es un requisito imprescindible para conformar un mercado. Algunos mercados son muy simples y la transacción es directa. En otros casos los intercambios son complejos. En todos los casos, el precio es el instrumento que permite que las transacciones se realicen con orden.
Ley de oferta y demanda
Representación Gráfica de la Ley de la Oferta
Como se puede observar gráficamente, a medida que el precio sube, la cantidad ofertada es superior. Es algo lógico ya que un empresario cuanto más caro esté su producto en el mercado, más va a querer ofrecer y vender. Esto es debido a su relación positiva existente.
Factores Condicionantes de la Oferta
Los factores que condicionan a la oferta de los bienes o servicios son:
- Precio del bien: Las fluctuaciones en el precio del bien, determinarán la cantidad ofrecida al mercado.
- Precio de los otros bienes: Si los precios de otros bajan, habrá exceso de cantidad ofertada (y viceversa) ya que los demandantes se decantarán por adquirir ese bien siempre y cuando satisfaga la necesidad.
- Costes de producción: Cuanto más elevados sean los constes de producción, más elevado será el precio al que los oferentes vendan el producto.
- Avances tecnológicos: Los avances tecnológicos están ligados a los costes de producción ya que pueden minimizarlos haciendo que el precio de oferta se disminuya.
- Expectativas futuras: Las expectativas futuras juegan un papel muy importante en el equilibrio del mercado (punto donde se cruzan la ley de la oferta y la demanda). En la oferta, si las expectativas son positivas en el precio, producirán más cantidad por que les conviene vender a un precio superior. Lo mismo en sentido contrario.
Además de estos, existen otros factores externos como son las decisiones gubernamentales, climatología…
Hay una serie de factores determinantes de las cantidades que los consumidores desean adquirir de cada bien por unidad de tiempo, tales como las preferencia, la renta o ingresos en ese período, los precios de los demás bienes y, sobre todo, el precio del propio bine en cuestión. Bajo la condición ceteris paribus y para un precio del bien A determinado, la suma de las demandadas individuales nos dará la demanda global o de marcado de ese bien. Al igual que en el caso de la demanda, señalaremos un conjunto de factores que determinan la oferta de un empresario individual.
En una curva de demanda, el precio se representa en el eje vertical Y, mientras que la cantidad se representa en el eje horizontal X. Hay factores que hacen que la curva de la oferta se desplace. Una curva de oferta es lo contrario, es decir, una pendiente ascendente que representa la correlación del precio con la oferta de los productos. Al aumentar el precio de un producto, también aumenta su oferta.
Se llega al precio de equilibrio cuando se cruzan las dos curvas, es decir, cuando el número de productos que quieren comprar los consumidores es igual a la cantidad que los productores quieren vender. La elasticidad del precio hace referencia a la variación de la cantidad de un producto específico en relación con su precio. Un producto se considera elástico si un pequeño cambio en su precio puede provocar un gran cambio en la demanda, y lo contrario si la demanda varía poco aunque se produzca un cambio considerable en el precio.
Tendencias y gustos: si un producto está de moda (por ejemplo, el último teléfono inteligente), la demanda aumentará. La oferta y la demanda están en constante fluctuación, pero son uno de los principales motores de una economía libre, ya que determinan cuánto pueden cobrar los negocios por sus productos (bienes o servicios) y cuánto necesitan producir. En un mercado libre, determinan el precio de los productos y servicios que se venden. En la práctica, esto quiere decir que lo que vende tu negocio puede fluctuar en función de distintos factores.
La Oferta y la Demanda en la Economía de Mercado
La oferta y demanda afectan a la economía de mercado libre más que ningún otro factor. Si la oferta es mayor que la demanda, los precios bajan. Si es así, en el peor de los casos, las empresas tienen dificultades para vender sus mercancías y servicios obteniendo un beneficio. En el caso inverso, si la oferta no cubre la demanda, los precios suben y los consumidores tienen dificultades para pagar el producto deseado. En ambos casos, el mercado suele regularse solo. Si bien la relación concreta entre ambos conceptos se puede ver en la curva de oferta y demanda representada mediante un diagrama.
En economía, “oferta” se define como todos los bienes y servicios disponibles en el mercado que los socios comerciales pueden adquirir a cambio de dinero, bienes materiales u otros servicios. La oferta es la cantidad total de bienes y servicios disponibles en el mercado libre. A menudo, lo primero que se nos viene a la cabeza son los bienes de consumo (como los que nos solemos encontrar en los comercios), pero el término se usa en un sentido mucho más amplio y también se aplica a la mano de obra, el tráfico de bienes, divisas, materias primas, etc.
La “demanda” es el término complementario de la oferta. Designa la necesidad real de determinados bienes o servicios que tienen potenciales socios comerciales como empresas u hogares particulares. La demanda, en cambio, es la cantidad total de bienes y servicios disponibles necesarios para cubrir la necesidad real en el mercado libre. Antes de comenzar a desarrollar un producto debe analizarse la necesidad real, ya que esta determina la demanda. Además, hay que tener en cuenta que la creencia de que la necesidad se puede generar de forma artificial mediante el marketing es un mito. Si no existe necesidad, no vas a poder obtener beneficios con tu oferta.
En este contexto, hay que distinguir entre la necesidad general de algo y el deseo específico de un producto concreto. Un ejemplo: beber es una necesidad básica. En cambio, si concretamos esta necesidad («Quiero tomar un refresco rico de la marca XYZ.»), se convierte en un deseo. Pero solo si ya existe una necesidad básica, podrás usar las herramientas de marketing mix para influir en los deseos concretos del consumidor.
Interacción entre Oferta y Demanda
Existe una relación directa entre la oferta y la demanda, ya que la oferta suele aumentar cuando la demanda es elevada. Al principio se da lo que se denomina como exceso de necesidad, esto es, cuando la demanda no se puede satisfacer con la oferta disponible. Como consecuencia, el precio de mercado sube, por lo que más empresas empiezan a ofertar el bien en cuestión, ya que (al menos en el momento adecuado) se puede ganar mucho dinero con este bien.
Por esa razón, es común que la tendencia se invierta, ya que cuanto más caro sea un producto o un servicio, menor demanda tiene, porque las personas interesadas buscan alternativas más económicas. Es así como se crea un exceso de oferta. El precio de mercado baja hasta que el bien comercial sea tan económico que vuelva a aumentar el interés de los compradores y, por lo tanto, la demanda.
En el punto en el que la curva de oferta y la de demanda se cruzan, la relación entre oferta y demanda está completamente equilibrada. Se produce la cantidad exacta que se necesita y tanto el precio de mercado como la cantidad producida se mantienen estables. Se establece el denominado equilibrio de mercado, un concepto que es exclusivamente teórico. En realidad, el exceso de oferta y de demanda se van turnando continuamente. Este fenómeno se suele describir con la afirmación “el mercado se regula solo”.
La oferta es lo que se quiere vender. La oferta puede estar muy influenciada, no solo por el mercado, sino también por instituciones como el Estado, que pueden imponerla para satisfacer necesidades específicas, incluso sin que haya demanda. Depende del precio: a mayor precio, más oferta.
La oferta tiene un impacto significativo en los precios de mercado: a mayor oferta, generalmente menores son los precios, y viceversa. Imagina que eres panadero. ¿Cuánto pan estarías dispuesto a vender a 1 euro por barra? ¿Y si te pagaran 2 euros por barra? Pues eso es la oferta: lo que los vendedores quieren vender según el precio que les ofrezcan. A mayor precio, normalmente están dispuestos a vender más.
La oferta no se refiere a un único producto ni a un único vendedor. Es la suma de todo lo que se quiere vender en un mercado. Y no todos los precios son iguales. La misma botella de agua puede costar diferente según el lugar, el momento del día o quién la venda. En cualquier sistema económico, ya sea en una economía planificada o en un mercado libre, juega un papel fundamental en la determinación del precio.
La oferta es uno de los dos pilares que determinan los precios en una economía. Cuando hay mucha oferta y poca demanda, el precio baja. En cualquier sistema económico, ya sea en una economía planificada o en un mercado libre, juega un papel fundamental en la determinación del precio.
Pero en otras ocasiones, la oferta viene impuesta por el Estado o por algún organismo. También hay casos donde las empresas pactan limitar la oferta (como la OPEP con el petróleo) para subir artificialmente los precios. La oferta (S, de supply) se representa con una curva creciente. Junto a la curva de demanda (que es decreciente), forma el famoso gráfico de la oferta y la demanda.
Estrategias de Oferta en Marketing
Este proceso se inicia con el Plan Estratégico de la empresa donde, en primera instancia, se determina tanto la Visión como la Misión de la empresa, así como los ejes estratégicos de la empresa. Al fin y al cabo, los productos y servicios ofertados por una empresa son la materialización de sí misma, su proyección en el mercado y en la sociedad, mediante el cual se cubre una necesidad.
No obstante, no debemos olvidar que un producto o servicio tiene un ciclo de vida muy determinado que debemos de conocer, puesto que esto nos marcará diferentes estrategias de la oferta en base a la fase en la que se encuentre el mismo.
Muchas marcas optan por las ofertas para conseguir un número mayor de ventas y beneficios para su empresa, además de mejorar la imagen que los consumidores tienen de ella. Antes de elegir el tipo de oferta hay que estudiar el target al que te vas a dirigir para conocer cuáles son sus gustos y necesidades. Durante la oferta, utiliza todas las plataformas que tengas a tu disposición para promocionarla.
Algunos tipos de ofertas:
- Oferta de regalo: Con esta oferta los consumidores obtienen un regalo, normalmente material, por la compra de un producto o servicio. Suele ser la que más consumidores atrae, aunque el nivel de fidelización no es alto, debido a que solamente obtienen el producto por el regalo.
- Oferta estacional: Nos ofrece un determinado producto o servicio en una época concreta del año. Cuando utilicemos estas estrategias, siempre es aconsejable poner la fecha de inicio y fin de la oferta. De este modo, los consumidores, van a adquirir nuestros productos y servicios con mayor urgencia que si no aparecen.
Importancia de Oferta y Demanda en el día a día de una empresa
La oferta y demanda juegan un papel determinante en la planificación de futuro de una empresa. Independientemente de si queremos ofrecer nuevos productos o servicios o realizar un plan de empresa para una nueva empresa, lo que determina el éxito y el fracaso son las necesidades actuales del mercado (demanda) y la situación real (oferta).
El plan de empresa para la fundación de una nueva empresa siempre debe basarse en un análisis exhaustivo de mercado. En este contexto, la estimación correcta de oferta y demanda es un pilar fundamental para una idea de negocio prometedora. Existen distintos métodos para analizar estos conceptos en relación a un producto concreto. Los estudios de mercado, las encuestas a clientes y el análisis económico de la evolución de los precios y las cifras de producción han demostrado ser métodos muy fiables a lo largo de los años.
A la hora de desarrollar el denominado producto mínimo viable (MVP) el producto en cuestión se diseña de tal manera que responda exactamente a las necesidades del grupo destinatario. En este proceso, la demanda se determina paralelamente al desarrollo (posterior) a través de la comunicación con los usuarios. El MVP ha resultado muy valioso sobre todo para empresas startup y del sector tecnológico que, en lugar de fiarse de análisis prolongados, han apostado por la colaboración con sus potenciales clientes.
El MVP es un producto que solo se desarrolla hasta el punto en el que funciona sin problemas (es decir, debe satisfacer la necesidad esperada, pero no se pretende superar las expectativas). Una vez que está disponible en el mercado se observa si el grupo destinatario lo acepta. Entonces, los clientes pueden emitir evaluaciones, sugerencias de mejora y deseos para perfeccionar el producto y adaptarlo lo mejor posible a la demanda.
