Diferencia entre Ser Mandona y Tener Liderazgo: Mando, Jefatura y el Desafío del Liderazgo Auténtico
La distinción entre «mandar» y «liderar» es fundamental para entender la dinámica de cualquier organización, desde las Fuerzas Armadas hasta el entorno empresarial moderno. A menudo se confunden, pero no son lo mismo. Hay grandes diferencias entre “mandar” y “liderar”.
Mando vs. Liderazgo: Una Cuestión Semántica ¿o de Naturaleza?
La postura sobre este tema a menudo viene influenciada por la experiencia. En las Fuerzas Armadas, por ejemplo, existe una fuerte tendencia a resaltar el liderazgo como el arte supremo que debe dominar el militar, una tendencia un tanto desproporcionada que deja de lado otros asuntos y que, a veces, pone el enfoque en el lugar equivocado. Podemos discutir si hay que ser líder para mandar bien, pero para mandar (mal) es obvio que no es necesario.
«Si te propones mandar algún día con dignidad, debes servir con diligencia» - Lord Chesterfield
El que ejerce el mando, a priori, se lo ha ganado en una institución con unas pruebas de acceso durísimas, una formación rigurosa y unos exigentes requisitos para ascender. El mando tampoco se impone, al menos, no en las Fuerzas Armadas. El coronel Erice Pedro, en un tuit que generó debate, hablaba de la forma ideal de ejercer el mando, de cómo se ha de hacer para lograr el apoyo absoluto de tus subordinados, llegado el caso, obedeciendo órdenes que los llevarán a la muerte. Cojamos solo cinco palabras: confianza, integridad, profesionalidad, prestigio, ejemplaridad. Es decir, no hablaba de dar órdenes, sino de que el resultado de esas órdenes sea el deseado o, incluso, mejor. Y no solo en las situaciones más extremas se obtienen réditos de mandar bien, sino que en el día a día y en las acciones más cotidianas el resultado será muy superior si el mando es ejercido como el coronel propone.
La Singularidad del Mando en las Fuerzas Armadas
Las Fuerzas Armadas necesitan que sus miembros tengan don de mando o capacidad de mandar. Bajo el fuego enemigo, tu vida, la de tus compañeros e, indirectamente, la de toda la nación están en juego. No puede haber dudas, no puede haber dos voces. Solo se puede escuchar una orden: la del mando. Si un líder distinto al mando tiene suficiente influencia sobre parte del equipo, surgirán dudas dentro del grupo. Eso es inaceptable.
«Ejerce autoridad. Que tu presencia suponga siempre autoridad. Para conseguirlo has de tener perfecto dominio de ti mismo» - Noel Clarasó
En esas situaciones, en la mente de cada uno de los miembros de la dotación o la unidad solo puede caber la confianza total, plena y absoluta en el mando. Y el mando es único. No se comparte. La responsabilidad recae sobre unos únicos hombros y solo esa persona puede liderar, porque es el único responsable de las vidas de sus hombres y del cumplimiento de la misión. En el momento en el que en un grupo hay otro líder que no es el mando, el grupo es disfuncional.
Uno de los grandes errores que se comete al intentar enseñar liderazgo es teorizar un concepto tan absolutamente etéreo. No existe el canon de buen líder. No solo cada situación exige un líder distinto, sino que no todas las personas pueden ejercer (bien) todos los tipos de liderazgo (o mando). Es absurdo enseñar a un introvertido que la forma correcta de liderar es charlar todos los días con sus subordinados. Es probable que ese aspirante a líder lo hiciera mucho mejor demostrando con gestos y no con palabras que estará ahí cuando lo necesite su gente. Con las situaciones ocurre lo mismo. No es comparable mandar una pequeña unidad de operaciones especiales que mandar un barco, con doscientas personas a tus órdenes. Cada mando exige habilidades distintas. Esto se debe a que la personalidad de cada uno afecta directamente la forma de ejercer el mando y no hay, por lo general, personalidades buenas o malas, sino unas más adecuadas para ciertos puestos y otras para otros.
El Soldado También Manda
«Cuando tres personas marchan juntas, tiene que haber una que mande» - Proverbio manchú
Que el mando siga siendo mando no quita que alguno de sus subordinados ejerza como mando en su parcela de trabajo. Esta obviedad queda reflejada en la cadena de mando. Es reflejo de buen mando confiar en los subordinados. Debemos fiarnos de nuestra gente, apoyarles en lo que necesiten y corregir o guiar lo que no se alinee con nuestro objetivo, pero dejar que cada uno ejerza el mando en su parcela. En el Ejército de Tierra, el coronel manda el regimiento, pero eso no quiere decir que el teniente coronel no mande el batallón ni que el capitán no mande su compañía. Y así, sucesivamente, hasta el cabo que manda el equipo de fuego e, incluso, al soldado que manda el binomio. En cada situación, la cadena de mando está perfectamente definida y, si no lo está, el escalafón la aclara rápidamente.
La situación a evitar proviene del exceso de líderes. Si el capitán de la compañía tiene tanto carisma que se ha convertido en un líder fuera de su unidad, es posible que en decisiones a nivel batallón muchos le miren de reojo tras una orden del teniente coronel. Eso es inaceptable. Incluso si los dos tienen razón, si unos pretenden resolverlo de una forma y otros de otra, no se resolverá de ninguna.
Aprender que se manda en función del puesto en el escalafón, en lugar de liderar por las habilidades sociales, es una lección fundamental. Nos enseña a respetar a la autoridad y a exigir el respeto cuando nos sea debido. En otras palabras, es lo que sustenta el sistema sobre el que funciona cualquier ejército del mundo merecedor de tal nombre: la disciplina. Las academias de oficiales, más allá de cacareados campus universitarios, deben ser escuelas de mandos.
Liderazgo y Gestión: Dos Roles Complementarios en el Ámbito Empresarial
En el mundo empresarial, la diferencia entre jefe y líder es más relevante que en cualquier otro sector. El liderazgo efectivo es clave para el éxito de cualquier empresa. Un buen jefe (o gerente) no necesita ser un gran líder, y algunos líderes no tienen el rol de ‘jefe’. Sin embargo, para construir una gran empresa y un equipo exitoso, necesitas contar con ambos roles. El jefe debe apoyar a los miembros de su equipo durante el trabajo diario y empoderarlos para que su desempeño sea excepcional. El líder puede compartir el objetivo general con los miembros del equipo para que puedan apoyar la visión general de la empresa. Ambos roles son esenciales para un equipo de trabajo eficaz y colaborativo.
«El rol del gerente es operativo; cumple la función de establecer y evaluar prioridades, tomar decisiones sobre contrataciones, despidos, compensaciones, etc. Un líder, en cambio, cumple un rol similar al de un entrenador o, incluso, al de un guía espiritual. Es responsable de mantener la energía en el equipo, de lograr que estén continuamente inspirados, de ayudarlos a desarrollarse y de asegurarse de que todos avancen en la misma dirección. Un líder debe ser un pilar de fortaleza y estabilidad en medio del cambio.» - Dustin Moskovitz, cofundador y director general de Asana
¿Qué es un Líder? Características de un Gran Líder
El liderazgo es una de las cualidades laborales más valoradas en la actualidad. Un líder es capaz de guiar una empresa hacia el éxito; teniendo presentes diversas acciones y estrategias corporativas para alcanzar su propósito. Los grandes líderes ayudan a guiar a la empresa en la dirección correcta: saben cómo compartir objetivos y motivar a las personas a contribuir en la visión empresarial. Los líderes no solo sueñan con el objetivo final, también lideran con el ejemplo para motivar a los miembros del equipo durante el camino hacia dicho objetivo.
Las principales características de un verdadero líder son:
- Motivación: Los grandes líderes cuentan con inteligencia emocional y motivan a su equipo a lograr lo imposible.
- Creatividad: Los buenos líderes piensan más allá de lo convencional y desafían el status quo. Apoyan y fomentan la creatividad de los miembros de su equipo.
- Orientación: Ayudan a su equipo a dar lo mejor de sí mismo, entrenando y orientando a los miembros del equipo.
- Resolver problemas: Un líder puede ayudar a resolver cualquier problema a nivel estratégico y conceptual, resaltando los objetivos más importantes de la organización.
- Asumir riesgos: Los mejores líderes desafían el status quo para impulsar un cambio positivo en su organización.
«En mi opinión, un líder es un visionario. Animan y motivan a quienes los rodean y ven el potencial en los demás. Desafían el status quo y se esfuerzan por lograr un cambio positivo para la empresa. Cualquier persona puede ser un líder.» - Theresa Sciole, gerenta de Ventas para la región NAMER de Asana
Cómo ser líder sin ser jefe
Los líderes inspiran y motivan a las personas, independientemente del puesto que ocupan en el organigrama. En todas las empresas puedes encontrar buenos líderes que no son jefes, especialmente en empresas con estructuras organizativas descentralizadas. En un modelo organizacional descentralizado, existe una persona responsable de la toma de decisiones claramente definida para cada decisión, pero esa persona no siempre es un jefe. Este tipo de organizaciones tienden a beneficiarse de equipos altamente comprometidos y eficaces y a fomentar más líderes en todos los niveles de la organización.
«En mi opinión, “gerente o jefe” es un puesto mientras que “líder” es una forma de ser o una actitud. Ser gerente no es un requisito previo para ser un gran líder, pero los grandes líderes a menudo son gerentes exitosos. En la práctica, el puesto de gerente define el alcance de su rol.» - Rahul Jiresal, gerente de Ingeniería Móvil de Asana
¿Qué es un Jefe? Las Características de un Jefe
No todos los jefes o gerentes son líderes, y eso está bien. Los buenos jefes brindan claridad y orientan a los miembros del equipo. Son la columna vertebral del equipo y actúan como un sistema de apoyo para el trabajo en equipo y la colaboración. Los líderes son las personas con la vista en el horizonte, los jefes son los que leen el mapa. Como jefe, eres el encargado de trazar la ruta y mostrar a los miembros del equipo cómo llegar hasta allí.
Las principales habilidades de un jefe o gerente son:
- Brindar comentarios: Ayudan a los miembros del equipo a desarrollar sus habilidades, a través de comentarios claros y constructivos para identificar oportunidades de crecimiento.
- Apoyar el desarrollo profesional: Los grandes jefes apoyan el desarrollo profesional de cada miembro de su equipo, ayudándolos a identificar metas y a desarrollar ciertas habilidades.
- Delegar: Los buenos jefes no siempre hacen el trabajo ellos mismos, muchas veces lo delegan a la persona más adecuada.
- Organizar y planificar: Un buen jefe o gerente necesita desarrollar las habilidades de gestión de proyectos como la organización y la planificación para brindarle a su equipo una visión clara.
- Resolver problemas: Los jefes o gerentes usan la resolución de problemas para ayudar a desbloquear tareas para que los miembros del equipo puedan hacer un trabajo excepcional.
- Fortalecer el espíritu de equipo: Los buenos jefes reconocen el valor en todo el equipo y crean oportunidades de fortalecimiento del mismo.
«El liderazgo se centra en el futuro, mientras que la gestión cuida del aquí y ahora. Un gran líder inspira a otros a lograr resultados que ellos mismos no creían posibles.» - Bill Thanhouser, gerente de Experiencia Web de Asana
Un jefe es una persona con autoridad impuesta para dirigir y dar órdenes a sus subordinados. Los jefes se preocupan mucho por sus equipos y suelen ponerlos en primer lugar. Imagino el trabajo en equipo como un barco que navega a través de una enorme capa de hielo. El trabajo de un gerente es determinar qué hacer con el hielo que rompemos, dónde debemos ponerlo, cómo impacta en el plan y en el equipo. El trabajo de un líder es decidir el rumbo del barco y explicar por qué vale la pena romper todo este hielo para llegar hasta allí.
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Puntos en Común entre Jefe y Líder
Los líderes y los jefes tienen algo en común: ambos quieren lo mejor para su equipo y su empresa. Por lo tanto, aunque a veces abordan las cosas de maneras diferentes, trabajan con el mismo objetivo en mente.
Tanto líderes como jefes o gerentes:
- Conectan el trabajo con los objetivos de la empresa: Proporcionar esta claridad puede ayudar a los miembros del equipo a establecer mejor las prioridades para realizar su trabajo de mayor impacto.
- Valoran la comunicación bidireccional: Es la mejor manera de asegurarte de que tu equipo se sienta escuchado y valorado.
- Invierten en el desarrollo de sus equipos: Ambos están comprometidos en ayudar a que sus equipos logren hacer su trabajo de la mejor manera.
«Para mí, un líder es alguien que te ayuda a comprender el panorama general: cuál es la visión del equipo y cómo se conecta con un conjunto más amplio de objetivos y misión corporativos. Un gerente es la persona que brinda el apoyo y asesoramiento necesarios para lograr un impacto en cada rol, y ayuda a hacer realidad ese panorama general. A veces, la misma persona ocupará ambos roles dentro de un equipo. A veces, son varias personas. Pero ambas funciones son importantes para el éxito de cualquier equipo.» - Jenny Thai, directora de Contenido de Asana
Diferencias Clave entre Jefe y Líder
Los líderes y los jefes tienen mucho en común, pero suelen abordar las situaciones de diferentes maneras. Las principales diferencias entre ser un buen líder e impartir órdenes son muchas y fundamentales.
«Si bien tanto los líderes como los gerentes tienen como objetivo motivar a las personas para generar un impacto y lograr resultados, los gerentes están más preocupados por los aspectos operativos de ese viaje. Los líderes, por otra parte, se centran principalmente en inspirar y empoderar a las personas para que logren sus objetivos. Otro factor diferenciador importante es que los líderes se esfuerzan constantemente por evolucionar e impulsar el cambio, mientras que los gerentes a menudo buscan mantener el status quo.» - Yevgeniya Davis, directora dedicada de Éxito del Cliente para la región NAMER oeste de Asana
Tabla Comparativa: Manager vs. Líder
| Característica | Manager (Jefe) | Líder |
|---|---|---|
| Enfoque | Administra recursos y procesos | Innova y propone cambios |
| Dirección | Dirige y da órdenes | Aconseja y confía |
| Objetivos | Corto plazo | Visión a largo plazo |
| Relaciones | Coordina procesos | Construye relaciones |
| Aprendizaje | Previo | Continuo |
| Riesgos | Control y eliminación | Gestión y asunción |
| Valor | Contabiliza | Crea |
| Estructura | Se basa en la estructura | Se apoya en las personas |
| Cambio | Status quo | Innovación |
| Acción | Dirige | Lidera |
Un manager dirige, mientras que un líder lidera. Dirigir implica una obligación para los empleados de seguir ciertas directrices. En el caso de liderar, conlleva una inspiración que mueve de manera voluntaria a los trabajadores. En definitiva, dirigir implica ordenar, mientras que liderar implica motivar. La diferencia entre jefe y líder no es solo cuestión de estilos de gestión, sino de impacto en las personas y en los resultados de la organización. Un jefe basa su poder en su posición jerárquica, mientras que un líder obtiene su influencia a través de la confianza y el respeto que genera en su equipo.
Otras diferencias clave incluyen:
- Autoridad vs. Influencia: Un jefe impondrá sus órdenes por autoridad. Un líder hace uso de su simpatía a la hora de influir en los demás, motivándoles para conseguir un mismo objetivo.
- Control vs. Confianza: El liderazgo se basa en la confianza. Un líder debería tener suficiente confianza en sus colaboradores para delegar tareas con la tranquilidad de que van a llevarlas a cabo de la mejor manera posible.
- Dar órdenes vs. Dar ejemplo: Un líder es uno más del equipo. Nunca se quedará con los brazos cruzados, y se asegurará de que sus compañeros se encuentren a gusto, motivándolos y trabajando junto a ellos.
- Culpar vs. Asumir responsabilidades: Un jefe siempre busca culpables. Un líder sabe cómo resolver los problemas de forma que no quedan restos negativos en el equipo, compartiendo éxitos y fracasos con todo el equipo.
- Metas a corto plazo vs. Visión a largo plazo: Un jefe cosifica a su equipo con el único fin de cumplir los proyectos. Un líder visualiza a su equipo como personas del mismo nivel que él, con los que trabajar conjuntamente para lograr el bienestar y los objetivos comunes.
- Monólogo vs. Diálogo: Para un líder, la comunicación interna es un factor fundamental para poder conseguir los objetivos comunes fijados. Un jefe es entendido como la máxima autoridad y no existe una comunicación abierta y bidireccional fluida.
- Miedo vs. Respeto: En un mundo laboral donde las nuevas generaciones buscan algo más que un salario, el liderazgo auténtico se convierte en una ventaja competitiva para las empresas.
- Organización horizontal vs. vertical: La mayor de las diferencias es la capacidad de adaptarse a estructuras colaborativas horizontales en las que todos los profesionales participan en un ambiente de confianza y punto de unión, a diferencia de las estructuras verticales.
La Controversia de "Mandona": Reafirmando el Liderazgo Femenino
La campaña “Ban Bossy” en Estados Unidos, con el apoyo de figuras como Sheryl Sandberg, vicepresidenta de Facebook, puso de manifiesto que las niñas son disuadidas del liderazgo bastante precozmente, a veces, basta una sola palabra para ello. Mientras que si a un niño que se impone o toma el mando en un juego se le llama “líder” con una sonrisa complacida, cuando es una niña la que hace lo mismo se arriesga a que la tilden de “mandona”. Este término viene a ser un sinónimo de otros como “agresiva” y “demasiado ambiciosa”.
Desde temprana edad, muchas mujeres han sido condicionadas para ver la palabra «mandona» como un insulto, asociándola con ser autoritaria, insensible y poco atractiva. Es crucial entender que ser mandona no tiene que ver con ser autoritaria o insensible. Ser mandona significa ser la líder de tu propia vida, tomar decisiones conscientes y no tener miedo de perseguir lo que realmente deseas. Es tener el coraje de decir «esto es lo que quiero» y trabajar incansablemente para conseguirlo.
Liderazgo Personal: Abrazando el Poder de la Decisión
Abrazar el concepto de ser "mandona" desde una perspectiva positiva implica:
- Liderazgo Personal: Implica liderar tu vida de manera efectiva, estableciendo metas claras y trabajando hacia ellas con determinación. Recupera el poder de elegirte.
- Autonomía: Es la capacidad de tomar decisiones por ti misma, sin depender de la aprobación o el permiso de los demás. Deja de cumplir al otro por «no defraudar al mundo» y cúmplete a ti misma.
- Confianza: Abrazar tu poder interno y confiar en tus habilidades y sabiduría. Tu palabra, tu esencia es importante y se merece ser escuchada.
Las percepciones sobre las mujeres fuertes y decididas varían en todo el mundo. En algunas culturas, estas cualidades son altamente valoradas y respetadas, mientras que en otras, pueden ser vistas de manera negativa. En muchas sociedades occidentales, las mujeres que son asertivas y mandonas pueden enfrentarse a críticas, aunque cada vez más se está reconociendo la importancia del liderazgo femenino. En algunas culturas africanas, las mujeres líderes han sido tradicionalmente respetadas y valoradas.
Consejos para Desarrollar un Liderazgo Auténtico (y Reclamar el Término "Mandona")
Es momento de recuperar nuestro poder y ser las mandonas de nuestras vidas. Esto no significa ser autoritarias, sino liderar con respeto, amor y libertad. Para ello, algunas estrategias útiles son:
- Autoconocimiento: Reflexiona sobre tus habilidades y talentos y aquellas partes de ti que te gusta menos ver. Reconócete en plenitud y alcanza tu mejor versión.
- Establecer Metas: Define claramente lo que quieres lograr y crea un plan para alcanzarlo. Celebra cada objetivo por pequeño que te parezca.
- Confianza en Ti Misma: Cree en tu capacidad para liderar y tomar decisiones.
- Afirmaciones Positivas: Utiliza afirmaciones diarias para reforzar tu autoconfianza y recordarte tu valía. ¡Soy MANDONA, Y…!!!
- Formación y Apoyo: Considera el coaching o programas de desarrollo personal para ayudarte a crecer y fortalecerte en tu camino.
Ser mandona no es un defecto; es una cualidad que debemos abrazar con orgullo. Es la capacidad de liderar, de tomar decisiones y de ser dueñas de nuestro propio destino. Así que, si alguna vez te han llamado mandona, lleva ese título con orgullo. Nuestro objetivo no debería ser hacer crecer pequeños mandones y mandonas sin complejos, sino enseñar a los niños que liderar supone desarrollar una visión colectiva y generar alianzas con los demás para hacerla posible. La campaña contiene algunas buenas recomendaciones para el mundo laboral, pero en general su objetivo es inadecuado. Con el diccionario en la mano, llamar a alguien «mandón/a» es decirle «que ostenta demasiado su autoridad y manda más de lo que le toca».
