"No es personal, son negocios": Lecciones de El Padrino y la Complejidad del Mundo Empresarial
El Padrino es, para muchos, una de las mejores películas de la historia del cine. Si hay una frase que resume el espíritu de toda esta saga es "No es nada personal, solo negocios". Es el principal leitmotiv de la saga, resumido en una frase que ha pasado a la historia del séptimo arte.
Esta cita proviene de la película El Padrino, en la que Michael Corleone (encarnado por un magistral Al Pacino) se justifica ante su hermano Sonny diciéndole, justamente "No es personal Sonny, son solo negocios". Nos recuerda lo importante que es mantener separados los aspectos o temas personales de lo estrictamente profesional. Con el paso de los años, esta frase ha sido utilizada una y otra vez para recordar la necesidad de mantener separado lo personal de lo profesional, intentando que decisiones duras en lo segundo no afecten al terreno de lo primero. Desde 1972, esta frase ha sido el escudo del capitalismo para justificar relaciones comerciales ganar-perder que, de otra forma, no podrían realizarse.
El Padrino como Escuela de Estrategia y Gestión Empresarial
Más allá de ser una obra técnicamente magistral sobre la mafia italoamericana, El Padrino es en sí misma una escuela en la que muchas de sus enseñanzas y acciones deben ser llevadas a seria reflexión. Y es que El Padrino, además de mostrar al mundo toda la realidad de las mafias de la época, es toda una lección de estrategia y gestión empresarial. De cada frase, podemos extraer un consejo que bien se puede aplicar tanto a la hora de invertir como a la hora de dirigir nuestro negocio.
Incluso, esta película es una enseñanza sobre management y gestión empresarial y de las inversiones que se estudia en algunas prestigiosas escuelas de negocio del mundo.
10 Lecciones de Negocios del Padrino/ Vito Corleone /Liderazgo Empresarial
Claves Estratégicas de los Corleone
La filosofía de los Corleone, antes incluso que cualquier intento de emprendimiento, se basa en la creación de una estructura familiar firme y bien asentada. "Quien no pasa tiempo con su familia no puede ser un verdadero hombre", le dice Don Vito Corleone al cantante Johny Fontana en un momento de la película.
Aprendizaje y Observación Continua: En los negocios, así como en la inversión, es importante aprender de todas las personas, incluso de aquellas de las que pensamos que no tienen nada que aportar. En el arranque de la película, Michael Corleone no es ni siquiera un aprendiz del negocio familiar, porque su padre ha querido mantenerlo al margen. Cuando Michael va adquiriendo cada vez más importancia en el negocio y asiste a reuniones familiares, expone ideas que ponen en evidencia las debilidades de los Corleone, algo que su padre le recriminará más adelante.
Firmeza en la Toma de Decisiones: La toma de decisiones empresariales y de inversión ha de realizarse con la mayor firmeza posible. Cuando Michael Corleone toma una decisión que considera adecuada para lograr un objetivo, lo hace por encima de cualquier consecuencia.
Delegación Efectiva y Confianza: A medida que Vito Corleone y su hijo van ganando relevancia y responsabilidad dentro del negocio familiar, se centran en labores puramente de gestión y delegan el resto de las tareas en otras personas en las que confían.
Visión Estratégica y Adaptación al Cambio: Si hay algo con lo que Don Vito Corleone está realmente obsesionado, es con el bienestar de su familia. Las propuestas que se alejan de este objetivo o que pudiesen ponerlo en peligro son rechazadas directamente, por muy tentadoras que pudiesen parecer a priori. Cuando Michael Corleone toma el puesto de su padre, hereda también sus objetivos. Para lograrlos, utiliza estrategias diferentes que, en muchos casos, conducen a resultados diferentes, pese a que el fin que se persiga sea el mismo.
Asesoramiento y una Red de Contactos Sólida: A pesar de que tanto Michael como Don Vito Corleone tienen la última palabra, en todo momento se rodean de alguien con quien comentar sus preocupaciones y pedir asesoramiento. Policías, jueces o políticos. La red de contactos de los Corleone parece no tener fin y es, precisamente, la razón por la que ganan tanto poder dentro de las mafias. Más allá de los sobornos, la familia consigue la lealtad de todos ellos gracias a acuerdos tácitos para reducir sus negocios a determinadas acciones delictivas.
Entender y Anticipar a la Competencia: Uno de los muchos consejos que Michael recibió de su padre era estar siempre cerca de su competencia.
Autocontrol y Perspicacia Emocional: El autocontrol y el conocimiento de las necesidades de las personas de su entorno es una de las mayores virtudes de Don Vito Corleone, que le permiten anticiparse a los sentimientos de quienes le rodean y colocarse en la piel de otra persona para, de esta manera, conocer sus limitaciones y la capacidad de influir sobre otros.
El Padrino, una obra inspirada en la novela del mismo nombre escrita por Mario Puzo (1969), presenta algunas frases icónicas que se han mantenido inalterables a través del tiempo y se han trasladado al vocabulario popular. Algunas de ellas son:
| Frase Icónica | Contexto y Significado |
|---|---|
| "Le haré una oferta que no podrá rechazar" | Pronunciada por Don Corleone al aspirante a actor Johnny Fontane, esta frase implica la imposición de una voluntad de manera ineludible, generalmente con una amenaza velada o un beneficio irresistible. |
| "Deja el arma, toma los cannoli" | Clemenza a su compañero sicario, Rocco Lampone, después de un asesinato, denotando la banalidad del crimen en el contexto de sus "negocios" y la importancia de lo cotidiano. |
| "Nada personal, Sonny. Es estrictamente de negocios" | Michael le explica a Sonny la necesidad de asesinar a un policía corrupto que se interponía en los asuntos de la familia. Esta frase justifica acciones brutales bajo el paraguas de la lógica empresarial. |
| "Es estrictamente de negocios" | Usada por Tom Hagen para describir el intento de asesinato de Vito por parte de familias rivales, sugiriendo que las disputas deben verse con una lógica fría y no personal. |
La Crítica Social Detrás de "No es Personal, Son Negocios"
Pero volviendo a esta frase "Nada personal, … es estrictamente de negocios", Michael Corleone intentaba justificar ante su hermano Sonny la necesidad de asesinar a un policía corrupto que se interponía en los asuntos de la familia. Incluso en el momento de vengar el intento de asesinato de su padre, Michael atiende a criterios puramente profesionales. En muchas ocasiones, las decisiones empresariales tienen efectos colaterales que afectan a terceras personas.
Cuando el calmado Tom, que no es siciliano, argumenta que la familia no debería tomar el ataque a su patriarca como algo personal, está tratando de calmar la ira del apasionado Sonny. También está sugiriendo que el código del viejo mundo para librar las disputas de sangre debería ser superado por un enfoque estadounidense más moderno.
En realidad, "El Padrino" no es una película sobre la mafia. Coppola fue mucho más explícito en una entrevista concedida en 1980: "Tanto la mafia como EEUU se consideran básicamente organizaciones benéficas. Ambos tienen las manos manchadas con la sangre de lo que tienen que hacer para proteger su poder y sus intereses. Ambos son fenómenos totalmente capitalistas y tienen como único motivo el beneficio económico. Pero Estados Unidos malgasta a su gente y hace cambalaches con ella. Miramos a nuestro país como nuestro protector, y está embaucándonos, mintiéndonos".
Coppola se fija en la mafia porque le permite contar la verdad de la forma más franca, abierta e implacable. Entre las familias mafiosas no funcionan los mensajes hipócritas, la doblez hipócrita con que las respetables clases dominantes esconden sus crímenes. Ellos son asesinos, y lo reconocen abiertamente. Es su negocio, e intentan hacerlo lo mejor posible.
Cada asesinato, cada crimen, cada vida segada, está justificado. No por bellas palabras. Simplemente porque era necesario para el negocio. Toda una radiografía del capitalismo, todo un manifiesto sobre la auténtica naturaleza de esa superpotencia que, en palabras de Coppola, "tiene las manos manchadas de sangre para proteger su poder", se nos ofrece a través de la implacable repetición: "no es nada personal, son solo negocios".
Este enfoque tiene aplicación en temas relativos a política, finanzas, deportes e, inclusive, la guerra. En este sentido, Asa Philip Randolph, destacado sindicalista negro del Movimiento Obrero y del Movimiento por los Derechos Civiles en Estados Unidos, expresó en una oportunidad que "Haz las guerras no rentables y las harás imposibles". De tal manera, que la mayoría de los conflictos que han surgido entre hombres y naciones, tienen como base motivos económicos solapados, ocultos.
Podemos recordar al presidente de la Bayer negándose a ceder las patentes de los medicamentos contra el sida a menor precio, a pesar de que eso iba a costar millones de muerte, bajo la sentencia de que "yo me debo únicamente al beneficio de mis accionistas". Podemos mencionar a la presidenta del FMI alertando contra "el riesgo de que la gente viva más de lo esperado", y exigiendo el recorte de las pensiones. En cada uno de ellos resuena la voz que nos dice: "no es nada personal, son sólo negocios". Así es el capitalismo. Y así nos lo cuenta Coppola. Cuanto más respetable es la fachada, más tenebrosos son los sótanos.
Padrinos algunos de familias tradicionales que enteras se entregan a estafar y que bajo el bondadoso aspecto de bienhechor rememoran a Brando en su actuar. Padrinos otros de familias políticas, que prestidigitan las contabilidades públicas para financieramente perpetuar sus cuotas de poder hasta más no poder y así prevaricar. Padrinos los demás, de familias bancarias que como nuevos tahúres del engaño y la trampa esconden sus tarjetas negras bajo esas mangas que sabiamente cortan sus sastres expertos en ocultar. Padrinos hasta quienes sin todavía edad, demuestran que pronto todo se puede aprender de sus mayores, incluso a traicionarles con el engaño que facilita un aspecto infantilizado. Todos, pero todos, convencidos de que los negocios no tienen nada que ver con lo personal. Que su vida tiene dos caras para así salvar una en caso de que la otra llegue a peligrar. Todos siempre autodeclarados inocentes de cualesquiera cargos se les pretenda imputar. La historia nos demuestra que los Padrinos se constituyen en una especie dominante que tiende a proliferar llegando a considerarse una plaga en la actualidad. Yo no sé si nos lograrán extinguir a los demás y si así lo fuera ese será evidentemente el comienzo canibalizante de su final.
Cuando los Negocios SÍ son Personales
Pero como el propio Michael tendría que reconocer después (más avanzada la película), existen ámbitos en los que parece que "todo es personal". Siempre he defendido que lo personal en el ser humano invade por necesidad cualquier área de nuestra vida, quedando en la imposibilidad real cualquier intento de compartimentación vital, pues ninguna actuación puede ser estanca a la idiosincrasia de cada cual. Lo contrario no es más que hipocresía, en un vano intento de falsear la verdad.
Existen varias razones por las que, en la práctica, los negocios son inherentemente personales:
- La gente le compra a la gente: En mi experiencia, el factor humano es el más importante al momento de cerrar un negocio y es el que determina si le compro al vendedor A o al vendedor B. Algo tan simple como comprar un sándwich ejemplifica este punto: "Prefiero comprárselo a la señora (que entrega emparedados sobre pedido) que a Cadena de Restaurantes, porque lo necesita más". La empatía es el arma más poderosa de cualquier vendedor y esta se da solo a nivel personal.
- La gente no le renuncia a la empresa, le renuncia a su jefe: Solemos pensar que "la empresa" es el "sitio de trabajo" y las organizaciones tienen mucho trabajo por delante en materia de desarrollo humano porque hay que entender que una empresa es su gente. No obstante, aún con este error de percepción, las personas no se hartan de las lámparas, ventanas y ladrillos; las personas se hartan de no ser retadas, de no crecer y de no ser apreciadas. Los retos, el crecimiento y el aprecio provienen del jefe inmediato.
- Pasamos más tiempo en la oficina que en casa: Hay quienes solo trabajamos medio día y con medio día nos referimos a 12 horas. ¿Por qué? Porque nos apasiona lo que hacemos y la pasión proviene de "adentro" no de "afuera". Ahí está pues, por qué no hay nada más personal que los negocios.
Muchos han definido y han tratado la Marca como aquel signo distintivo que te diferencia en un mercado, que lleva tu promesa contigo y que activamos en los puntos de contacto que acompañan nuestra comunicación. Hoy la Marca es la suma de todo lo que hacemos y lo que no. De lo que vendemos y lo que no. De lo que decimos y lo que no. De lo que defendemos y lo que no. Hoy un empleado tiene el mismo poder de construir y destruir nuestra Marca, que el mejor spot de televisión que puedas pagar. Hoy la Marca es algo personal. Hoy las Marcas tienen más información de nosotros que nunca, y eso es Personal.
En cierta forma es algo que ha regido la forma en la que se ha conformado nuestro tejido empresarial hasta hoy.
