Mujeres Emprendedoras: Rompiendo Barreras a Través de la Historia
La historia del emprendimiento femenino ha estado, durante siglos, marcada por algunas dificultades recurrentes, pero también por una enorme diversidad de perfiles de mujeres emprendedoras. El mundo de los negocios en España ha tenido grandes pioneras en siglos pasados. A lo largo de los últimos tiempos, se ha apostado por dar visibilidad a la figura femenina y a su situación a la hora de emprender casi cualquier proyecto. Por supuesto, también en el ámbito empresarial.
Muchas mujeres admiten que han tenido que abandonar sus sueños profesionales por no tener la capacidad de llevarlos a cabo ni económicamente, ni personalmente, ya que casi siempre recaen en ellas las responsabilidades domésticas. No obstante, cada vez más se lanzan al mundo empresarial, poniendo en marcha proyectos innovadores, disruptivos y sólidos desde el punto de vista económico. El 19 de noviembre se celebra el Día Internacional de la Mujer Emprendedora. Una fecha para reconocer la contribución de las mujeres al desarrollo económico y social mediante sus proyectos innovadores y negocios. Aunque aún queda camino por recorrer en términos de igualdad, las mujeres han demostrado ser una fuerza imparable en el mundo del emprendimiento.
Un Viaje a Través del Tiempo: Pioneras Incansables
El Ministerio de Economía y Empresa y el Ministerio de la Presidencia, Relaciones con las Cortes e Igualdad, este último a través del Instituto de la Mujer y para la Igualdad de Oportunidades, reeditan una monografía de 2017 en la que se presenta una semblanza de mujeres emprendedoras que, superando las dificultades impuestas por la estructura social y la regulación jurídica de su época, consiguieron ejercer una labor activa en la producción de bienes y servicios.
A lo largo de once capítulos, algunos dedicados a figuras concretas y otros centrados en grupos profesionales como impresoras o bodegueras, se brinda un recorrido por la vida y logros de una serie de mujeres de distintas épocas que se integraron en sectores de actividad en los que apenas se contaba con ellas, tales como el refino de petróleo, la banca, la avicultura o la dirección de compañías teatrales.
Se trata no solo de reivindicar la participación femenina en el progreso socioeconómico, sino también de rendir homenaje al espíritu emprendedor de tantas mujeres que dejaron su huella en la historia a pesar de quedar olvidadas. Sufrieron con frecuencia críticas y persecuciones y fueron relegadas por los cronistas oficiales del momento pero, gracias a las autoras y autores que colaboran en este libro, podemos hoy seguir su rastro y acercarnos a sus vivencias. Esta magnífica monografía pretende, como ya indica en su introducción, rendir homenaje y mostrar el importante papel que tantas mujeres han desarrollado a lo largo de la historia, y que tan pocas veces se ha reconocido, es una forma de hacer justicia y de agradecer su participación económica y su colaboración al progreso de la sociedad.
Esperamos que la publicación de esta monografía sirva como estímulo tanto para las emprendedoras actuales como para todas aquellas personas que, teniendo una idea de negocio, dudan en llevarla a cabo por miedo a las dificultades o al fracaso. Las mujeres reunidas en este libro, todas ellas interesantes en su contexto, constituyen en conjunto un ejemplo de iniciativa y superación personal que merece reconocimiento y difusión.
Mujeres Emprendedoras entre los Siglos XVI y XIX
Si alguien nos pidiera que visualizáramos a una mujer de hace doscientos o trescientos años, muy probablemente dibujaríamos a una madre encerrada en el hogar, cosiendo, cocinando o cuidando de sus hijos. "Mujeres emprendedoras entre los siglos XVI y XIX" es una pequeña joya que nos descubre la biografía de mujeres excepcionales a lo largo de trescientos años de nuestra historia.
El libro se organiza en varios capítulos en los que nos presentan colectivos de mujeres citando algunos nombres propios de los mismos o directamente abordando la biografía de alguna de ellas en particular. Muchas tienen en común que iniciaron su trayectoria profesional a la sombra de algún familiar, mayoritariamente el marido, pero que asumieron con gran efectividad y determinación la dirección de sus negocios, normalmente tras la desaparición de aquellos.
Fueron muchas las mujeres de impresores que, a la sombra de ellos, aprendieron el oficio, como Francisca López, Isabel de Basilea o Jerònima Galés, cuyos nombres han trascendido porque llegaron a aparecer en algunas publicaciones de las imprentas que terminaron dirigiendo. Situación similar la encontramos en el caso de las mujeres que se pusieron al frente de algunas de las reales fábricas, de bodegas jerezanas o incluso de la primera refinería de petróleo en España.
Así, encontramos nombres propios como el de María de las Nieves Álvarez en la Real Fábrica de Tapices o Cesárea Garbuno, al frente de la que fuera la primera refinería española, cuyas familias aún mantienen vivos sus negocios. María de las Nieves solicita personalmente al rey su nombramiento como directora de la Real Fábrica de Tapices. Desde luego, parece evidente que las razones de María de las Nieves para esa petición eran las de mantener a su familia, aunque también cabe señalar que ella se estimaba capacitada para su puesto.
Ejemplos Destacados de Mujeres Emprendedoras Históricas
- Caterina Llul i Sabastida (ca. 1440 - 1495): La historia de Caterina Llul i Sabastida es la de la primera mujer comerciante del Mediterráneo a gran escala, que vivió entre Cataluña y Sicilia en la segunda mitad del siglo XV. Su marido fue nombrado presidente de la Cámara de la Reina en Sicilia, así que Caterina se trasladó con él a Siracusa. No lo hizo de cualquier manera: sus amplios conocimientos en leyes y contabilidad le ayudaron a convertirse en una gran comerciante en todo el Mediterráneo.
- Isabel de Siguenza (siglo XVI): De origen judío sefardí, fue una importante banquera del siglo XVI. También se dedicó al comercio de especias y piedras preciosas.
- María de Zafra (siglo XVI): Fue impresora en el siglo XVI. Enviudó dos veces de dos destacados impresores de la época, a quienes sucedió en su actividad.
- Luisa de Valdés: Imprimidora.
- Francisca de Chávez (fallecida en 1789): De origen genovés, terminaría afincándose en Adra (Almería), donde falleció en 1789. Al comienzo, tanto su familia como la de su esposo se dedicaban al comercio exterior. Más tarde, entrarían en el refinado de azúcar, tras importantes inversiones que ella tuvo que acabar dirigiendo en solitario tras enviudar.
- María de las Nieves Álvarez (siglo XIX): La primera mujer directora de la Real Fábrica de Tapices se llamaba María de las Nieves Álvarez y accedió al cargo con 57 años de edad. En pleno siglo XIX, bajo el reinado de Fernando VII, tras el fallecimiento de su marido, se encarga de la dirección de la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara.
- Fermina Orduña (siglo XIX): La primera mujer española en registrar una patente para un invento se llamaba Fermina Orduña y vivió en el siglo XIX. #TalDíaComoHoy en 1865, se le otorga a Fermina Orduña la patente sobre su invento: un carruaje especial para la venta al público de leche de burra, vaca o cabra. El invento que patentó Fermina era un carro que permitía transportar ganado lechero y mantener la leche a una temperatura óptima una vez ordeñada. El invento era una especie de establo móvil que ayudaba a transportar el pienso adecuado para el ganado y asegurarle así una alimentación que no comprometiera la lactancia.
- Cesárea Garbuno (siglo XIX): Fundó con un socio la primera refinería de España en Pasajes (Guipúzcoa). La idea surgió como consecuencia de una sociedad previa que, poco antes de fallecer, su esposo había fundado con dicho socio y otros dos más para la venta de petróleo, carbón mineral y grano. También adquirieron barcos, camiones y gasolineras.
- Luisa Sigea: Filóloga y escritora.
- Emilia Pardo Bazán (1851-1921): Además de escritora fue empresaria. Lo fue en el ámbito teatral para trasladar a la escena sus obras teatrales. También fue, en un momento de su vida, a partir de 1898, empresaria avícola. Trabajó los cruces de razas y la selección, buscó los mejores medios materiales y realizó una importante labor divulgadora.
- Rosalía de Castro: Escritora.
- Madam C. J. Walker (Sarah Breedlove) (1867-1919): Nació en 1867, como Sarah Breedlove, Madame C.J. Walker era hija de esclavos liberados. A principios del siglo XX, comenzó a desarrollar productos para el cuidado del cabello, dirigidos específicamente a mujeres afroamericanas. Hacer fortuna era algo muy complicado para una mujer afroamericana en su época (finales del siglo XIX y comienzos del XX). Ella lo consiguió a través de la peluquería y la venta de cosméticos. No solo construyó un imperio de belleza, sino que también fue pionera en el empoderamiento de otras mujeres a través de la capacitación empresarial. Si bien su historia tiene lugar en Estados Unidos, representa un arquetipo universal de superación y visión. Walker utilizó su éxito para inspirar a otras mujeres a emprender, promoviendo la independencia financiera y la autosuficiencia.
El Progreso de la Mujer en el Emprendimiento
El desarrollo de la mujer en el ámbito emprendedor ha sido gradual pero constante. En siglos anteriores, las mujeres se enfrentaban a barreras legales que les impedían abrir negocios, acceder a educación financiera o incluso tener autonomía para gestionar su propio dinero. Fue a partir del siglo XX cuando comenzaron a surgir los primeros cambios significativos gracias a la lucha por los derechos de igualdad, el acceso a la educación superior y la creciente independencia económica. Durante la segunda mitad del siglo XX, muchas mujeres comenzaron a liderar pequeños negocios familiares, especialmente en sectores como la moda, la gastronomía y el comercio minorista.
En la actualidad, el perfil de las mujeres emprendedoras ha evolucionado: no solo lideran startups tecnológicas, sino que también se destacan en sectores como la biotecnología, las energías renovables y la inteligencia artificial. En España, el Informe GEM España 2023-24 destaca que el 45% de los emprendedores son mujeres, una cifra que ha ido creciendo en los últimos años. Este avance se debe, en parte, a la eliminación de estereotipos de género, el acceso a financiamiento específico y las redes de apoyo que fomentan la sororidad entre empresarias.
El año 2018 pasó a la historia por el resurgir del movimiento feminista en el mundo. Tras los casos de acoso y abusos que salieron a la luz en la meca del cine. Todo ello fomentó un nuevo empoderamiento femenino y que la sociedad revisase sus prácticas y formas de proceder respecto a la mujer.
Ejemplos de Mujeres Emprendedoras del Siglo XX y XXI
- Marie Curie (1867-1934): Ganadora de dos Premios Nobel, toda una institución en el ámbito de la ciencia por descubrir el radio y el polonio, ambos elementos imprescindibles para la radiología y el avance de la medicina. Compartió su primer premio Nobel de Física en 1903 junto con su esposo, Pierre Curie, quien durante un tiempo se llevó toda la gloria en solitario, y el físico Henri Becquerel.
- Coco Chanel (1883-1971): En el ámbito económico y relacionado con el mundo de la moda, hay que mencionar a una de las primeras emprendedoras más famosas: Coco Chanel. La francesa, de nombre Gabrielle, se atrevió a abrir su propia tienda en la primera década del siglo XX y pronto sus osados diseños para la época -como los trajes de pantalón para la mujer- dieron la vuelta al mundo y se popularizaron hasta tal punto que convirtieron la figura de su creadora en la más importante del mundo de la moda de toda la historia. De hecho, fue la única diseñadora -tanto femenina como masculina- que formó parte de la lista de 100 personas más influyentes del siglo XX de la revista ‘Time’.
- Estée Lauder (1908-2004): Otra mujer que forjó un imperio el siglo pasado, en este caso relacionado con la belleza, fue Estée Lauder. La estadounidense empezó su carrera ayudando a su tío, que tenía un laboratorio químico de belleza, el doctor John Schotz, fue quien le enseñó las bases para construir sus propias fórmulas, que empezó a vender bajo la enseña New Way Laboratories. En 1946, junto a su marido, Joseph Lauder, creó la firma que lleva su nombre, reconocida por su efectividad en el cuidado de la piel y la ralentización del envejecimiento. A día de hoy, Estée Lauder factura más de 11.000 millones anuales (datos de 2017) bajo su propia marca y otras muy reputadas como Clinique o MAC Cosmetics, convierten a la compañía en uno de los mayores imperios cosméticos del mundo.
- Ruth Handler (1916-2002): Una mujer menos renombrada pero con una carrera impresionante a sus espaldas es Ruth Handler, culpable de que la muñeca Barbie sea una institución planetaria. La cofundadora de la firma juguetera Mattel empezó en 1945 comercializando juguetes a mano con su socio Harold Mattson. Hoy es el gigante juguetero que tiene en su haber los principales muñecos con los que han crecido casi todos los niños del mundo. Entre ellos, la famosa Barbie, que debe su nombre a su hija Bárbara y que importó a Estados Unidos desde Europa a imagen de una muñeca llamada Lili, de procedencia francesa.
- Oprah Winfrey (n. 1954): Centrándonos en los últimos años, existen numerosos ejemplos de emprendedoras que han logrado, sin ayuda en la mayoría de las ocasiones, poner en marcha negocios exitosos. Una de las más reconocidas es la televisiva Oprah Winfrey, con un duro pasado a sus espaldas. Nació en una familia pobre en Mississippi y ha reconocido que de pequeña fue víctima de abusos sexuales y violaciones. Supo sobreponerse a todo ello y ha llegado a ser nombrada la mujer más poderosa del mundo por la revista Forbes en varias ediciones de la pasada década. Oprah empezó en el cine y en los 80 fue nominada a los Oscar por su papel en ‘El color púrpura’. Poco después empezó a presentar su programa de entrevistas, que le dio visibilidad mundial y los ingresos suficientes para poder fundar su propia productora, Harpo, con la que crea tanto películas como series, programas, revistas o libros. Su voz, además, ha sido clave en la defensa de los derechos de los afroamericanos y de las mujeres, siendo uno de los rostros clave del movimiento ‘Me Too’.
El movimiento #Metoo generó confianza entre las mujeres para denunciar abusos
Más Pioneras Españolas y Globales del Siglo XX y XXI
- Ana Patricia Botín (n. 1960): En España también tenemos ejemplos de que cómo las mujeres son capaces de sacar adelante carreras brillantes y negocios prósperos a pesar de los obstáculos de partida. Dancausa ha sido reconocida por su labor en el sector financiero durante toda su carrera, con distinciones como la de 2010, a la mejor directiva del año, y, sobre todo, la de 2013 por parte de la revista Forbes.
- Lupina Iturriaga (n. 1980): En este mismo terreno se mueve Lupina Iturriaga, quien ha dado un vuelco a la industria financiera con su empresa FinTech. La joven, licenciada en ADE por Cunef, trabajó en banca internacional en sus primeros años de carrera, donde adquirió la experiencia suficiente para lanzar su propio negocio ante las limitaciones que vio en la banca tradicional. En 2012 fundó Fintonic, la aplicación de finanzas personales más descargada en nuestro país y América Latina.
- Carlota Pi (n. 1976): La ingeniera Carlota Pi también ha dado un vuelco a otro sector empresarial tradicional, el de la energía. Es la fundadora de Hola Luz, una startup que quiere cambiar la relación con los consumidores a partir de una factura de la luz transparente, en la que se explican todos los gastos y a qué se destina cada euro. Además, apuesta por proveer sólo de energía procedente de fuentes renovables y por cobrar sólo por lo que se gasta.
- Amelia Vilar (siglo XX): A finales de los años 20 del siglo pasado abrió una confitería con su esposo en la localidad toledana de Sonseca. Tras quedarse viuda, decide llevar ella sola un negocio que va adquiriendo fama más allá de las fronteras de la localidad, especialmente por sus dulces navideños.
- María Pilar de Lara (siglo XX): Fundó junto a tres hermanas suyas una administración de loterías en Madrid que se convirtió en emblemática no solamente en la capital, sino en toda España.
- Inés Rosales (siglo XX): En 1910 tuvo una gran idea: rescatar una receta tradicional, como eran las tortas de aceite. Comenzó a hacerlas en su casa, luego llegaría cierto éxito que exigió alquilar un horno. Al comienzo, incrementó su reputación gracias a los viajeros.
- Elisa Morán: Diseñadora de moda. Esta diseñadora de moda no solamente vendió ropa, complementos y perfumes, sino que contribuyó de forma importante a cambiar el punto de vista de cómo podía vestir una mujer.
- Isabel de Braganza: Industria textil. Heredó una importante industria textil de sus padres y tíos en Hospitalet de Llobregat.
- María Elena Hernández: Empresaria en el sector azucarero en el México de finales del siglo XIX y principios del XX. La calidad de su azúcar fue reconocida con medallas internacionales.
- María Teresa Pérez: Odontóloga y empresaria. Fue una de las primeras mujeres en estudiar odontología. Al terminar sus estudios, abrió una clínica con su esposo, pero su aventura emprendedora no concluyó ahí. Montó un taller de costura que, más tarde, fue creciendo hasta convertirse en fábrica. En ella ofreció trabajo a muchas mujeres que se encontraban en precarias condiciones materiales.
- Esther Koplowitz (n. 1950): Empresaria.
- Rosalía Mera (1944-2013): Fundó junto con quien era por aquel entonces su esposo, Amancio Ortega, el primer establecimiento de Zara en 1975. Fue una de las mujeres más ricas, con participaciones en Inditex y otras empresas como Zeltia.
- Amalia Lacroze de Fortabat (1921-2012): Estuvo casada con un empresario con varios negocios, entre los que destacaba la industria cementera. En vida de su marido, fue interesándose progresivamente por los negocios. A su muerte le sucedió al frente de un importante grupo empresarial argentino durante décadas.
- Georgia Frontiere (1928-2008): Durante casi tres décadas (1979-2008), estuvo al frente de un importante equipo de fútbol americano (Rams). Jugaron la final de la Super Bowl en 1980 y 2002.
- Brownie Wise (1913-1992): Fue la responsable de la campaña de ventas por demostración del Tupperware. Llegó a dirigir la comercialización de la compañía y fue su vicepresidenta. Participó también en la confección de programas de incentivos para empleados. Sin embargo, tras desencuentros con el dueño de la empresa, acabó despedida.
- Helena Rubinstein (1872-1965): De origen polaco, emigró en su niñez a Australia. Allí, comenzó a desarrollar cremas cosméticas y un profundo sentido de las relaciones públicas, basado en la personalización de la venta.
- Elisa Serres (siglo XX): Se dedicó a la alta costura, a pesar de la desaprobación paterna, pero solamente tras su matrimonio. Además de en su ciudad natal, Barcelona, tuvo abierta una sucursal en Madrid. Incluso, realizó desfiles regulares en Sevilla. También tuvo incursiones en Francia, donde mantuvo relación con algunos de los grandes diseñadores de su tiempo y los Estados Unidos.
- M.ª Carmen Arias (n. 1945): Tras el fallecimiento de su marido, se convirtió en presidenta del Banco Pastor. Ostentó el cargo durante tres décadas (1971-2001). Fue la primera mujer en ocupar el máximo puesto de dirección de un banco en España.
- Mary Kay Ash (1918-2001): Comenzó como vendedora de libros puerta a puerta. Más adelante, lanzaría su propio negocio de cosmética. Fue desarrollando una gran capacidad para la comercialización, que trasladó tanto al diseño de incentivos para vendedores como al de campañas de publicidad.
- María Elvira Bonilla (n. 1960): Fue periodista y escritora. Mujer polifacética, se dedicó, entre otras actividades, al periodismo y a la política. Como empresaria, ganó la primera concesión de un canal privado de televisión en Colombia.
- Anita Roddick (1942-2007): Fundadora de The Body Shop, una empresa de cosméticos, tuvo una gran preocupación por la sostenibilidad ambiental y social de las actividades económicas.
El Futuro del Emprendimiento Femenino
El futuro de las mujeres emprendedoras es prometedor, aunque sigue enfrentando retos. Por un lado, la tecnología y la globalización han abierto oportunidades sin precedentes para la creación de empresas disruptivas. Según un informe de la consultora McKinsey, cerrar la brecha de género en el emprendimiento podría añadir hasta 12 billones de dólares al PIB mundial en 2030.
En el contexto español, sectores como el de la transformación digital, el comercio electrónico y la economía sostenible serán áreas clave para las mujeres emprendedoras. No obstante, los desafíos persisten. Muchas mujeres aún enfrentan obstáculos para acceder a financiación, lo que limita el crecimiento de sus negocios. Además, equilibrar las responsabilidades familiares con el tiempo y esfuerzo que requiere un negocio sigue siendo un reto importante. Superar estas barreras dependerá tanto de políticas públicas como de un cambio cultural que promueva la corresponsabilidad en el ámbito familiar.
Ayudas Disponibles para Mujeres Emprendedoras en España
España ha implementado diversas iniciativas para apoyar a las mujeres emprendedoras, conscientes de que fomentar la igualdad en el ámbito empresarial tiene un impacto positivo en la economía. Algunas de las ayudas y recursos más destacados son:
- Programa de Apoyo Empresarial a las Mujeres (PAEM): Esta iniciativa, desarrollada por las Cámaras de Comercio, está dirigido específicamente a mujeres que desean iniciar un negocio. Ofrece asesoramiento personalizado, apoyo en la elaboración de planes de negocio y acceso a microcréditos.
- Microcréditos del Instituto de la Mujer: Ofrecen financiación sin avales para mujeres emprendedoras con proyectos viables. Los importes suelen ser pequeños, pero representan un apoyo crucial para iniciar negocios.
- Subvenciones autonómicas: Muchas comunidades autónomas, como Andalucía, Cataluña y Madrid, cuentan con programas específicos para mujeres emprendedoras.
Las mujeres emprendedoras han recorrido un largo camino desde los tiempos en que apenas podían imaginarse como líderes empresariales. Hoy, no solo están rompiendo techos de cristal, sino que están construyendo sus propios rascacielos. Celebrar el Día de la Mujer Emprendedora es una oportunidad para reflexionar sobre sus logros, pero también para concienciar sobre las áreas que necesitan mejora. Ojalá en el futuro, este día sea una fecha señalada para conmemorar los hitos conseguidos. Mientras tanto, sigamos promoviendo políticas inclusivas, ofreciendo formación y construyendo redes de apoyo que permitan a las mujeres alcanzar todo su potencial en el mundo empresarial.
