El Modelo de Madurez para PYMES: Clave para la Transformación Digital y la Competitividad
La adaptación a las nuevas reglas de juego que impone el mercado actual es un proceso complejo conocido como Transformación Digital (TD). Este proceso no solo implica un cambio en la infraestructura tecnológica, sino también una profunda transformación en el pensamiento a todos los niveles de la organización. Para lograr una TD exitosa, es fundamental ser consciente del estado actual de la empresa en cuanto a sus capacidades y competencias digitales, los cambios que deben implementarse y la manera de hacerlo, siempre considerando los recursos disponibles y entendiendo que todo proceso requiere tiempo y una fase de adaptación.
En este contexto, la Transformación Digital de las empresas, especialmente las Pequeñas y Medianas Empresas (PYMES), requiere un modelo multifacético y multidimensional. Este modelo debe establecer las bases y premisas sobre cómo la PYME define su estrategia, compite, atiende las necesidades de sus clientes, se interrelaciona con su entorno y socios organizacionales, y cómo genera ingresos y beneficios.
¿Qué es un Modelo de Madurez?
Un Modelo de Madurez es una herramienta que reúne y organiza en niveles un conjunto de criterios de gestión con el fin de orientar las actuaciones de una organización. La madurez, en este sentido, se refiere al nivel de las capacidades de la organización y sirve como plataforma para lograr una mejora continua.
Por su parte, la Madurez Organizacional, según El-Emam y otros (2001) y Gilmour (1999), se define como el examen disciplinado de un proceso de acuerdo con un conjunto de criterios y medidas de referencia. Su propósito es determinar la capacidad de los procesos para ser realizados dentro de los objetivos de calidad, costo y planificación. Esto implica caracterizar la práctica actual, identificando debilidades y fortalezas, y la habilidad del proceso para controlar o evitar las causas de baja calidad que pueden propiciar desviaciones en planes, costos y tiempos de respuesta.
Los modelos de madurez organizacional, por tanto, miden y valoran la capacidad de los procesos para aplicar las mejores prácticas, que son la base del nivel de funcionamiento y competitividad de las empresas y sus cadenas de suministro. Estas se evalúan para precisar las capacidades para el entendimiento y uso de herramientas, acceder a un mejor posicionamiento en su sector industrial o mantenerse en el mercado.
El Modelo de Madurez para la Transformación Digital (MMTD)
Un Modelo de Madurez para la Transformación Digital (MMTD) permite a las empresas evolucionar continuamente en el desarrollo de las capacidades clave para conseguir los objetivos marcados en la era digital. Los MMTD implican un proceso continuo, en contraposición a los planteamientos más radicales de transformación. Es decir, bajo esta perspectiva, la madurez digital requiere un proceso de mejora incremental y continua. Las empresas pueden utilizar esta herramienta para evaluar su madurez a través de seis criterios clave:
- Estrategia empresarial digital
- Preparación digital
- Mejora de las capacidades digitales
- Gestión de datos
- Automatización e inteligencia
- Digitalización ecológica
Con esta visión, las PYMES pueden planificar su crecimiento digital de manera más efectiva y recibir asesoramiento personalizado de su EDIH local. La Red EDIH, compuesta por 228 hubs, se dedica a reforzar las capacidades digitales de las empresas y organizaciones del sector público. La herramienta de evaluación de la madurez digital ayudará a alcanzar el objetivo de la Década Digital de una utilización del 75 % de la IA, la nube o los macrodatos por parte de las empresas europeas.
¿Cómo evaluar la Madurez Digital de tu empresa?
En la actualidad, es patente la falta de formación en competencias digitales y la poca penetración de estas en la mayoría de las empresas españolas. Las causas son variadas, desde la poca formación hasta la falta de interés o tiempo en digitalizar los procesos. En la mayoría de las empresas, nos encontramos con un software de gestión comercial para facturar y una conexión a internet, pero distan mucho de aprovechar las ventajas de una digitalización planificada, medida y ordenada.
Para determinar el posicionamiento digital de tu empresa, no solo a nivel de procesos digitales sino también a nivel cultural y organizacional, es necesario un diagnóstico. Realizar un diagnóstico cuantitativo en términos de Madurez Digital y desarrollar los Planes de Transformación permiten a tu negocio crecer hacia estados avanzados de transformación digital.
Niveles de Madurez en PYMES
El proceso evolutivo de madurez que posiciona el nivel de competitividad se refleja en el grado de éxito de sus prácticas. Este proceso evolutivo expone el tipo de prácticas que parten de un nivel elemental llamado "vulnerable" y se desplazan hacia mejores niveles de competitividad, los cuales pueden ser de "permanencia", "crecimiento" o "sustentable".
Un modelo de madurez propuesto para PYMES considera la estructura (dirección y liderazgo, cultura organizacional, políticas, planeación) y establece los siguientes niveles:
| Nivel de Madurez | Rango | Características |
|---|---|---|
| Vulnerable | 0 - 1 | Muy sensible a los cambios internos y externos; por no contar con los elementos estructurales y de conocimiento suficientes. Sus prácticas solo son conocidas y manejadas por el Director, sus estrategias pueden llegar a ser exitosas en el corto plazo, pero generalmente tienen una corta vida en el sector. La falta temporal o permanente del Director pone en peligro a la organización. |
| Permanencia | >1 - 2 | Las empresas se mantienen sin sufrir cambios, su fin es permanecer en el medio y dar cierta rentabilidad. La estrategia es funcionar sin alterar; ya que se pueden desestabilizar. Generalmente mantienen una plantilla clave, la cual es el engranaje de su funcionamiento. |
| Crecimiento | >2 - 3 | Se caracteriza porque aplican nuevas tendencias, buscan el conocimiento para aprovechar mejor los recursos y tener menos desperdicio organizacional. Cuidan la inversión de sus recursos, aplican normas, procedimientos e indicadores de desempeño para medir su desarrollo. |
| Sustentable | >3 - 4 | Se caracterizan porque tienen una cultura organizacional apegada al liderazgo, valores y estrategias. Cumplen con normas de calidad internacionales y utilizan el conocimiento para responder a cualquier adversidad a través de planes y estrategias desarrolladas de acuerdo con su visión y capacidad. Su aprendizaje organizacional se basa en el trabajo en equipo, por lo que su desarrollo es constante. |
¿Cómo implementar un Modelo de Madurez Digital en tu negocio?
El proceso de Transformación Digital de tu empresa debe tratarse abarcando todas sus áreas. La identificación y evaluación de la importancia de las dimensiones de negocio permitirá adaptar el modelo a la realidad de tu empresa, registrando la importancia de los procesos clave según la situación actual y los retos que afronta en su contexto estratégico.
Posteriormente, la formulación de rutas de transformación se diseñará a partir de los resultados del diagnóstico de las dimensiones. Esto facilitará la transición hacia niveles superiores de madurez digital, las cuales encadenan acciones asociadas con el desarrollo de capacidades habilitadoras organizacionales y la implementación de herramientas tecnológicas.
Finalmente, la aplicación del Modelo de Madurez para la Transformación Digital en tu empresa se basa en un Modelo de Intervención que contempla las siguientes etapas y actividades a desarrollar:
- Diagnóstico: Realizar un análisis cuantitativo de la madurez digital actual de la empresa.
- Planificación: Desarrollar planes de transformación que permitan un crecimiento hacia estados avanzados de digitalización.
- Implementación: Ejecutar las acciones definidas en los planes, incluyendo el desarrollo de capacidades y la adopción de herramientas tecnológicas.
- Seguimiento y Mejora Continua: Evaluar los resultados y ajustar las estrategias para asegurar una evolución constante.
Transformación digital: hacia la Industria 4.0
Contexto de las PYMES en México y el Estado de Hidalgo
En México y el Estado de Hidalgo, las pequeñas y medianas empresas son la base para el desarrollo de empleos y negocios, además de ser las principales proveedoras de suministros de las grandes empresas. Su área de oportunidad es abastecer de una manera más directa a sus clientes y ser proveedores de mayor calidad de las grandes empresas.
De acuerdo a la SEDECO (2014), los principales factores que determinan la capacidad de subsistencia y competitividad de las PYMES a los ciclos económicos son: el acceso al conocimiento, el financiamiento, el marco regulatorio, la tecnología, los sistemas de calidad y el conocimiento del entorno. El Estado de Hidalgo tiene la necesidad de potenciar la competitividad de las PYMES, con la idea de que sean una base fundamental en el desarrollo y crecimiento económico local.
El futuro de la mayoría de las pequeñas y medianas empresas (PYMES) del sector manufacturero en el Estado de Hidalgo es complejo. De acuerdo a información de la Secretaría de Economía, los principales problemas internos del sector PYME son: la carencia de objetivos; la falta de definición de estrategias; la inadecuada estructura organizacional; la centralización del poder; falta de políticas; y la ausencia de procedimientos. Las que han tenido éxito es gracias a que optaron por aplicar el conocimiento; invertir; mejorar considerablemente sus plantas y capacidades tecnológicas; reentrenar y capacitar a su personal; transformar sus principios de gestión y cambio de la administración empresarial.
El Plan de Desarrollo Estatal 2011-2016 del Estado de Hidalgo describe que, a pesar de la importante contribución de las micro, pequeña y mediana empresas en la economía estatal, estas no han podido consolidarse como factor de impulso del desarrollo. Esto se debe a que en el actual contexto económico de globalización se enfrentan a numerosos obstáculos y atrasos, tales como el financiamiento, la baja competitividad, la falta de tecnología, la nula o escasa implementación de sistemas de calidad y la falta del conocimiento del entorno, los cuales son factores que determinan su capacidad de subsistencia a los ciclos económicos.
