Renta Básica Universal: Un Impulso al Emprendimiento y al Desarrollo Humano
El modelo socioeconómico actual es insostenible, con un sistema fiscal poco redistributivo y equitativo, lo que genera exclusión social, pobreza y desigualdad. En el mundo laboral, la destrucción y precarización del empleo es un hecho. No sólo debemos de preocuparnos en crear más empleo y de calidad, sino en cómo dar unas condiciones de vida dignas a todas esas personas que se están quedando desempleadas e incluso a aquellas que, aun trabajando, siguen siendo pobres.
La exclusión social y la desigualdad en España constituyen problemas profundos y multidimensionales que requieren de una acción política decidida para ser erradicadas. Nuestra posición con respecto a esta política fundamental en el Estado de Bienestar es clara: no es “gasto”, es inversión. No es un lastre, es fundamento de desarrollo económico sostenible. Hay que priorizar el bienestar e invertir más y mejor en las personas, para que todos y todas podamos alcanzar el máximo potencial de nuestras capacidades y de desarrollo humano.
El Contexto Actual: Pobreza, Desigualdad y la Necesidad de Nuevas Soluciones
Pero el pobre no sólo carece de ingresos sino de otros recursos como la educación, salud, justicia, oportunidades, es decir, tiene dificultad para acceder a bienes y servicios y llevar una vida digna. Por lo tanto, limita sus capacidades y libertades para lograr algo. La pobreza no permite desarrollarse como ser humano y repercute negativamente en el bienestar de las personas.
Uno de los ODS del Programa 2030 precisamente es la reducción de la pobreza en todas sus formas y dimensiones. La desigualdad en las rentas de los hogares no sólo no se ha recuperado con el crecimiento económico, sino que ha aumentado.
Siempre se ha relacionado el desarrollo con el crecimiento económico, pero existe otro concepto de desarrollo, el humano, relacionado con el individuo, con la capacidad de hacer y de ser de cada persona. En la libertad de elección para ejercer o no. Es el empoderamiento del individuo para participar activamente en la sociedad con plena capacidad y derecho.
Los datos actuales muestran que el 21,5% de la población española, está en riesgo de pobreza, un 50% con dificultades para llegar a fin de mes y un 32% que no puede hacer frente a gastos inesperados. Esta situación crítica subraya la ineficacia de los sistemas de protección social existentes para reducir la pobreza.
Renta Básica Universal (RBU): Concepto y Propósito
Como resultado de la ineficacia de las políticas de bienestar existentes, el Ingreso Básico Universal (RBU) emerge como una propuesta transformadora. La RBU “no es simplemente una herramienta para redistribuir la riqueza o luchar contra la pobreza, sino también una forma de asegurar la existencia material de cada persona, y que la sociedad en su conjunto pueda ser más libre”.
La RBU se define generalmente como un ingreso incondicional proporcionado a todos los ciudadanos de un país o región, suficiente para cubrir sus necesidades básicas sin necesidad de trabajar o demostrar necesidad. Es una política social redistributiva que garantiza un ingreso periódico a todos los ciudadanos, independientemente de su situación económica, laboral o social.
Este ingreso es proporcionado por el Estado o alguna otra institución pública y busca asegurar que todos los individuos puedan cubrir sus necesidades básicas, promoviendo así una reducción de la desigualdad y la pobreza.
Según Guy Standing, uno de los principales defensores contemporáneos de la RBU, la implementación de esta política podría transformar la estructura económica y social, proporcionando una base financiera sólida sobre la cual las personas pueden construir sus vidas.
La renta básica universal representa una de las ideas más radicales y debatidas en la política económica moderna. A medida que la inteligencia artificial y la automatización vayan transformando el mercado laboral, esta renta universal podría ser una posible solución para los desafíos económicos y sociales que estos cambios conllevan. Un aspecto preocupante de la automatización es su potencial para exacerbar la desigualdad económica. Se estima que para 2025, las máquinas y algoritmos realizarán más del 50% de todas las tareas laborales, en comparación con el 29% actual.
Modelos de Implementación de la RBU
La implementación de la Renta Básica Universal (RBU) puede variar significativamente según las capacidades y necesidades de cada Estado. Una de las formas más directas es el Ingreso Igualitario, que consiste en conceder la misma cuantía periódica a cada ciudadano sin distinción alguna.
Otra forma de implementación es el Ingreso Prioritario, que da preferencia a personas con menores a cargo, discapacitados, o aquellos que no superen un determinado nivel de ingresos. Finalmente, existen combinaciones variadas de estos modelos, ajustadas según las circunstancias específicas de cada país.
La RBU como Catalizador del Emprendimiento y la Transformación Laboral
Los defensores de la Renta Básica Universal (RBU) argumentan que esta medida puede mejorar significativamente la situación económica de las personas con bajos ingresos, reduciendo la necesidad de aceptar trabajos mal pagados y permitiendo a los trabajadores negociar mejores condiciones laborales. Además, la RBU puede estimular el autoempleo al reducir los riesgos asociados y facilitar la creación de negocios.
Al ser universal y ser cobrada por todo el mundo, tanto si trabaja como si no, la RBU podría estimular la economía al aumentar el poder adquisitivo de los ciudadanos. Asimismo, podría reducir la “trampa de la pobreza” donde los individuos se ven desincentivados a trabajar o a aumentar sus ingresos debido a la pérdida de beneficios sociales. También podría reducir el fraude laboral, ya que la RBU no se perdería al encontrar empleo, disminuyendo así el trabajo ilegal. Un mayor ingreso disponible podría aumentar el consumo y la demanda agregada, estimulando el crecimiento económico.
En forma más clara, asumir la renta básica universal atraería consecuencias fantásticas en el sector del empleo. Ahora los trabajos que son un tanto indignos al colocarte como semi esclavo, desaparecerían o tendrían que incrementarse los salarios. De esta manera, la RBU no solo ofrece una red de seguridad, sino que empodera a los individuos para explorar nuevas oportunidades, invertir en su formación o iniciar proyectos propios que, de otra forma, serían inviables por la presión económica.
Renta Básica Universal, ¿viable en América Latina?
Financiamiento de la RBU
La financiación de la RBU es un punto clave en su viabilidad. Una propuesta reciente y relevante es implementar impuestos a las empresas que utilicen IA y robots para reemplazar a los trabajadores. Entre esos impuestos estaría un impuesto específico basado en el número de robots utilizados o en el valor de los trabajos que reemplazan. Esta propuesta es respaldada, entre otros, por Bill Gates.
Otra de las propuestas más comunes es la reestructuración del sistema de bienestar social existente. Esto implicaría eliminar o reducir otros programas de asistencia social y redistribuir esos fondos hacia la RBU. También, impuestos sobre el consumo, como el impuesto al valor añadido (IVA), podrían ser utilizados para financiar la RBU.
Evidencia Empírica: Experimentos y Resultados Globales
Las experiencias disponibles se han extendido por todo el mundo y todo tipo de países, con resultados abrumadoramente positivos. Admitiendo las evidentes limitaciones de los experimentos, todos coinciden en que no hay efectos significativos sobre búsqueda de empleo y sí un leve aumento del emprendimiento. Varios países han experimentado con la RBU a pequeña escala, con diversos resultados.
Experimentos Notables
- En Finlandia, un experimento entre 2017 y 2018 otorgó 560 euros mensuales a 2.000 ciudadanos desempleados. Los resultados finales señalaron que la renta básica dio lugar a un pequeño aumento del empleo, desmintiendo la idea de que estimularía la vagancia. Además, los beneficiarios mostraron una percepción claramente mejor de su bienestar, refiriendo menos problemas de estrés y de salud, y expresando mayor confianza respecto a su futuro y oportunidades.
- En Canadá y Estados Unidos, experimentos locales en los años setenta no fueron concluyentes y se cancelaron con cambios de gobierno.
- Sam Altman, CEO de OpenAI y figura prominente en Silicon Valley, ha financiado uno de los mayores estudios sobre Renta Básica Universal hasta la fecha. A través de OpenResearch, se seleccionaron 3.000 participantes en Texas e Illinois con ingresos inferiores a 28.000 dólares, otorgando 1.000 dólares mensuales sin condiciones a un tercio de ellos durante tres años. Los resultados mostraron que los beneficiarios incrementaron su gasto mensual en un promedio de 310 dólares, destinando el dinero principalmente a alimentos, alquiler y transporte. También se observaron mejoras en la salud mental y un mayor apoyo a otras personas necesitadas.
Una constante en las conclusiones de los experimentos realizados es que se observa, amén del descenso de índices de pobreza, mejoras en salud mental y disminución de depresiones en los participantes, un menor estrés y la reducción de visitas a médicos y hospitales, así como el descenso en absentismo y abandono escolar y en índices de delincuencia. En suma, una mejora en el bienestar individual y en la cohesión social.
Comparativa de Experimentos de Renta Básica Universal
| Experimento | País/Región | Duración | Beneficiarios | Cuantía Mensual (aprox.) | Resultados Clave (Empleo/Emprendimiento) | Otros Resultados Destacados |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Finlandia | Finlandia | 2017-2018 | 2.000 desempleados | 560 euros | Pequeño aumento del empleo | Mejor bienestar, salud mental, mayor confianza en el futuro. |
| OpenResearch (Sam Altman) | EE. UU. (Texas, Illinois) | 3 años | 1.000 de 3.000 participantes | 1.000 dólares | No se reporta impacto directo significativo en empleo/emprendimiento. | Mayor gasto en necesidades básicas, mejoras en salud mental, apoyo social. |
| Experiencias Globales (general) | Varios países | Variable | Variable | Variable | Leve aumento del emprendimiento, sin efectos significativos en la búsqueda de empleo general. | Descenso de pobreza, mejoras en salud mental y cohesión social. |
Cuando se observa alguna leve reducción de tiempo de trabajo, lo es en empleos remunerados, pero con aumento del tiempo dedicado a cuidados, voluntariado o aficiones artísticas, lo que sugiere un reajuste hacia actividades socialmente valiosas y de desarrollo personal.
Desmontando Críticas y Argumentos
La Renta Básica Universal es una propuesta ambiciosa y controvertida, con potenciales beneficios y riesgos significativos. Sin embargo, muchas de las críticas se han visto matizadas por los resultados de los experimentos.
La crítica fundamental es que desincentivaría el empleo: pagaríamos a los vagos y cada vez habría menos personas dispuestas a trabajar. Las experiencias disponibles demuestran el escaso fundamento de tal prejuicio. En cualquier caso, podemos prever que ese hipotético efecto será siempre menor que en los programas vigentes: al ser compatible con ingresos de trabajo, reduce el efecto “trampa de la pobreza”.
Otro argumento habitual es que no puede aceptarse una prestación a cambio de nada, ni que se reconozca a los ricos el mismo derecho que a los pobres. Es un argumento falso porque los derechos básicos están asegurados por la mera condición de ciudadanía. ¿Acaso la educación y la sanidad pública se reconocen solo a los pobres o a cambio de algo? Y es un argumento falso porque no es a cambio de nada: esas prestaciones se reciben a cambio de nuestros impuestos. El primer deber unido al disfrute de nuestros derechos es pagar impuestos, que son su garantía. La renta básica es un seguro que el Estado reconoce a toda la ciudadanía.
Por otro lado, los detractores señalan varios problemas potenciales. Podría generar inflación al aumentar la demanda sin un incremento proporcional en la oferta de bienes y servicios. Además, la RBU podría desmotivar a los ciudadanos para trabajar, afectando negativamente al mercado laboral. También existe el riesgo de que la RBU erosione los valores cívicos y debilite las instituciones democráticas al fomentar la dependencia del Estado.
No obstante, la evidencia actual sugiere que, lejos de ser un "gasto", la RBU es una inversión en el desarrollo humano y económico, sentando las bases para una sociedad más justa, equitativa y con mayores oportunidades para el emprendimiento.
