LOLA BOTONA: Opiniones sobre esta Central de Franquicias en España
LOLA BOTONA es la primera cadena de Mercerías aparecida en España y actualmente la que dispone de más establecimientos en funcionamiento.
La franquicia Lola Botona moderniza el concepto de mercería de toda la vida con sus tiendas abiertas, de imagen actual y con una gran fuerza de ventas.
Lola Botona es una franquicia enfocada al autoempleo, pensada para emprendedores que busquen un negocio ágil con el que crecer y crear su propia actividad empresarial. La enseña se beneficia de una excelente imagen de marca, avalada por los años de experiencia en el sector y por la gestión moderna de sus establecimientos de la que se benefician sus franquiciados. Atrae a los clientes y minimiza los riesgos.
Para que todo fluya, la central acompaña a sus nuevos franquiciados en todo el proceso: antes, durante y después de la apertura, aportándole asesoramiento permanente en todas las áreas del negocio. En todo momento el franquiciado recibirá apoyo de un equipo con una larga experiencia. LOLA BOTONA es a grandes rasgos una Mercería de nueva generación. Actuamos como verdaderos asesores comerciales en Mercería y nuestra ayuda va mucho más allá de la simple venta.
Lola Botona cuenta ya con más de 70 años de experiencia en el sector y más de 5.000 clientes repartidos en diversos países. La marca distribuye las más prestigiosas, ofreciendo siempre los productos más punteros, bien se nacional o internacionales e incluso diseña y crea colecciones propias. A parte de todos estos factores, cuenta con una distribución en exclusiva de algunas marcas extranjera de prestigio.
Los franquiciados de Lola Botona no tienen que abonar royalties mensuales y el franquiciado puede decidir qué productos comercializa en su tienda, según el perfil y demanda de sus clientes, y también pude escoger el proveedor que prefiera.
Uno de los secretos de funcionamiento de las tiendas LOLA BOTONA es el gran margen de libertad que confiere a sus franquiciados. Pensamos que quien mejor conocerá las necesidades reales del entorno es el propio Franquiciado. Por tanto será éste quien decidirá cuál es la gama más indicada para su negocio, y gozará de plena libertad para decidir qué productos trabajar y a quién comprarlos.
¿Qué opinan los emprendedores sobre Lola Botona?
Teniendo en cuenta que empleamos un tercio de nuestro tiempo a trabajar, ¿por qué no dedicarnos entonces, a algo que nos llene por completo? Esa cuestión fue la que se planteó Ana Pérez Benito, a quien, tras toda una vida dedicada a la gestión administrativa, la necesidad de reconvertirse le llevó a emprender en aquello que más le gustaba; las labores.
Así, a finales de 2016, abrió su propia mercería bajo el régimen de franquicia, Lola Botona, en el barrio de Parque Alameda. Estudió Derecho con la idea de algún día opositar, pero pronto se dio cuenta que lo que verdaderamente le gustaba era el mundo de la empresa. Toda su vida laboral ha transcurrido desde entonces en diferentes departamentos de administración y contabilidad en compañías de muy diferentes sectores. Su tiempo libre siempre lo ha dedicado a las labores. La costura, el punto, el ganchillo y las manualidades, no guardan secretos para ella. De pequeña, las agujas, telas y dedales eran su mayor entretenimiento y de mayor ha convertido esa pasión en su mejor expresión artística.
En 2001, por motivos familiares tuvo que dejar su trabajo y cambiar de ciudad. Ese año que estuvo fuera lo aprovechó para aprender patronaje. Al regresar a Valladolid, enseguida encontró trabajo como administrativa. Tras nueve años en su última empresa, una reestructuración de personal le dejó sin empleo.
«Tenía 41 años y se me hizo cuesta arriba empezar de cero a buscar un trabajo que me permitiera conciliar horarios», dice. «Los dos primeros años de paro los dediqué a formarme en lo que más me llenaba, la costura. Acudió a Ventanilla Única de la Cámara de Comercio, donde le informaron de las gestiones y requisitos necesarios para la puesta en marcha de un negocio como el que ella quería abrir.
En la Confederación Vallisoletana de Empresarios le apoyaron con la elaboración del estudio de viabilidad de su proyecto. «Tenía claro que quería emprender amparada bajo una franquicia. Conocía los riesgos que supone abrir un negocio y sabía que una franquicia minoraría sensiblemente esos riesgos. Sería como lanzarse al vacío, pero con el paracaídas puesto», afirma.
Tras barajar diferentes opciones, en cuanto conoció la franquicia catalana Lola Botona, la eligió para su empresa. El siguiente paso fue buscar un local adecuado en el barrio en el que ella vivía. La cercanía le permitiría compaginar mejor su futuro trabajo con sus horarios familiares. Encontró lo que buscaba en la calle Vinos de la Ribera del Duero.
«Nada más entrar, me imaginé mi tienda allí montada», relata Ana, quien se fue tres días a Barcelona para recibir formación en la central de la franquicia. La concesión de 3.000 euros de la subvención para empresas de nueva creación del Ayuntamiento de Valladolid, fue un gran revulsivo para ella.
«Toda ayuda es poca cuando estás empezando. Como ya había agotado todo mi paro, no pude capitalizar. En cambio, si me beneficié de la rebaja en la cuota de autónomos durante un tiempo. Ahora ya la pago completa y hay meses que por mis ingresos, resulta complicado. Todo el mundo me anima y me dice que los primeros dos años de un negocio son los más difíciles. No me quejo de cómo me va, pero si me gustaría que esto terminase de despegar. Los márgenes son muy pequeños y éstos meses de verano son flojos», se sincera.
Desde que es su propia jefa, Ana puede organizar mejor sus horarios, sin embargo, considera que tiene «muchos jefes», que son sus clientes, quienes «revisan y valoran cada uno de sus trabajos.
Este acogedor establecimiento dispone de miles de referencias pulcramente dispuestas en sus estanterías. Ana vende productos de mercería, bordados, lanas y telas de patchwork, de marcas muy conocidas en el mercado. «Tengo todo lo que mis clientes necesitan para hacer sus labores. Además, hago arreglos en prendas, por lo que siempre me llevo trabajo a casa», dice.
Tres mañanas y cinco tardes a la semana las dedica a realizar talleres de costura de dos horas de duración, que cada vez son más solicitados. En grupos reducidos de máximo cinco alumnos, cada participante lleva sus labores para aprender a su ritmo. «No importa el nivel, porque las clases son personalizadas y guío de forma individualizada a cada alumno», dice Ana, que hasta el próximo 10 de septiembre tiene su tienda cerrada por vacaciones. «Aunque sigo haciendo algunos arreglos desde casa», puntualiza.
Para esta emprendedora, su mayor sueño sería participar en el concurso 'Maestros de la Costura' de TVE. «No llegué a tiempo de apuntarme al casting de la primera edición, así que en cuanto se ha abierto el plazo para la siguiente, no lo he dudado ni un momento. Ya he echado mi solicitud. Sería un sueño para mí que me seleccionaran, ya que la costura es mi vida», subraya.
Datos clave de la franquicia Lola Botona
La franquicia de tiendas Lola Botona es la primera cadena de mercerías de España, que ofrece a los emprendedores la oportunidad de tener su propio establecimiento de mercería con una inversión de 30.000 euros, entrando en la categoría de franquicias baratas.
A continuación, se presenta una tabla con los datos más relevantes sobre la inversión y condiciones de la franquicia Lola Botona:
| Concepto | Importe |
|---|---|
| Inversión inicial | 30.050€ |
| Derecho de entrada | 1803€ |
| Royalty | No hay |
| Canon Publicitario | No hay |
| Población Mínima | 15.000 habitantes |
| Zona de exclusividad | No |
Como se puede observar, la franquicia Lola Botona ofrece unas condiciones bastante favorables para los emprendedores, especialmente al no requerir el pago de royalties mensuales ni canon publicitario.
Ventajas de la franquicia Lola Botona
El know how adquirido a lo largo de los años por la empresa creadora de Lola Botona permite a la Central dar un soporte integral muy útil a los franquiciados, convirtiéndoles en verdaderos asesores comerciales.
- Gran margen de libertad: el franquiciado es quien mejor conoce a sus clientes y su entorno.
- Así lo creen los responsables de Lola Botona y es por ello que desde la central dejan que sea el propio franquiciado quien decida la gama más indicada para su negocio, teniendo libertad para decidir qué productos comercializar y a qué proveedor comprarlos.
- Lola Botona ha modernizado el sector de las mercerías en España.
