El Liderazgo de Henry Ford: Características y Legado
Henry Ford (1863-1947) fue el fundador de la Ford Motor Company. Su modelo T contribuyó a la modernización de la sociedad, recordando que, por aquella época, comprar un automóvil sólo se lo podían permitir algunos ricos, ya que sus precios eran muy altos y se construían de manera casi artesanal.
Ford es un ejemplo del liderazgo que es estudiado desde el análisis de cómo las personas se enfrentan a casos en los que se requiere una toma de decisión urgente, y en cómo se dirige a un grupo de personas hacia la consecución de un objetivo común.
Línea de montaje de Ford en 1913. Fuente: Wikipedia
Innovación y Producción en Masa
En ese escenario, Ford consiguió fabricar coches a gran escala, además de forma asequible para las clases medias de la época. ¿Cómo lo hizo? Dividió la línea de montaje y producción de un automóvil en 84 pasos distintos, en cada uno colocó a un solo trabajador formado con las habilidades que requería ese puesto; se podría decir que eran especialistas en esa tarea concreta.
El trabajador destinado en esos puestos permanecía sólo en él y realizaba, de forma repetida, la misma tarea para todos los vehículos que pasaban por la cadena de montaje. Con ello abarató en dos tercios el coste total del vehículo, consiguiendo vender en 1915 un millón de automóviles.
Desafíos y Adaptación
Esto que podría parecer un éxito a simple vista, se tradujo en un sistema con un alto coste laboral, los trabajadores abandonaban la empresa debido a factores como la monotonía de un trabajo excesivamente repetitivo, la petición de una mayor productividad a cada trabajador, etc. Ante estos factores desfavorables, Henry Ford introdujo una serie de modificaciones: duplicó el sueldo diario, redujo en una hora la jornada laboral, introdujo un tercer turno de trabajo y nuevos puestos y aceptó ciudadanos excluidos en el sector como los afroamericanos y personas con discapacidad.
Una de sus frases más notables fue: "Cuando sientas que todo se pone en contra, recuerda que un avión despega en contra del viento, no a favor".
Henry Ford revolucionó el modo de vida de muchas personas con su visión de que tener un coche debería ser algo práctico y asequible. La culminación de la genialidad y el sentido práctico de Henry Ford fue el Model T: era rápido de fabricar, fácil de manejar y se conducía bien por todos los terrenos. Y lo que era más importante, su bajo coste hizo que fuera asequible para todo el mundo.
Ford Model T. Fuente: actualidadmotor.com
El Legado de Ford y la Innovación Continua
Ford fue un innovador nato. No solo creó el primer automóvil producido a gran escala del mundo, sino que creó el futuro. La intención de Henry era producir el mayor número de coches, con el diseño más sencillo, al menor coste posible.
Las innovaciones no eran solo por parte de Henry. Los trabajadores y encargados de las fábricas de Ford contribuyeron a la idea de la cadena de montaje móvil. Hasta entonces, el chasis estaba parado y los trabajadores se movían a su alrededor, construyendo lentamente el coche hasta finalizarlo. La cadena de montaje revolucionó la fabricación y el automóvil iba avanzando para que los distintos trabajadores desarrollaran su labor.
Otra innovación que comenzó en las fábricas de Ford y se extendió por todo el mundo fue la semana laboral de 5 días y 40 horas. Esa pasión incontenible por innovar define la esencia de Ford. Seguimos mirando hacia el futuro, buscando mejores formas de hacer las cosas.
Al principio del presente milenio, empezamos a trabajar en el motor EcoBoost. El objetivo era crear el motor de combustión interna más eficiente posible. Lo logramos. Mientras tanto, hemos centrado nuestra atención en el próximo cambio de paradigma industrial. El primer paso fue crear uno de los mejores coches totalmente eléctricos del mundo, el Mustang Mach-E. En 2021 anunciamos una inversión de casi 30.000 millones de euros para la electrificación.
Ford puso los cimientos del siglo XX. La línea de montaje, que se convirtió en el modo de producción característico de esos años, con el tiempo se aplicó prácticamente para todo, desde artefactos eléctricos y mecánicos hasta comestibles y textiles.
Henry permaneció al mando de Ford Motor Company durante el resto de su vida, compartiendo responsabilidades con su hijo Edsel. Henry Ford murió en su casa, en Fairlane, Dearborn, el 7 de abril de 1947, a las 11:40 horas. Tenía 83 años.
Liderazgo Estratégico y Adaptación al Cambio
Henry Ford hizo buenas decisiones estratégicas, pero no logró ver ni adaptarse al cambio. Creó la industria automovilística, pero los competidores pronto le robaron una considerable porción porque no se ajustaba a los cambios en el mercado. Lo que era cierto a principios del siglo XX es doblemente cierto a principios del XXI: Si no dirige su organización de manera que sea flexible y responda al cambio, pronto estará muerta. Los negocios modernos necesitan líderes estratégicos que puedan ajustarse rápidamente a las circunstancias ambiguas en cambio constante.
El pionero automovilístico Henry Ford introdujo el auto de producción en masa en la época en que sus contemporáneos aún no entendían la producción en cadena de montaje. Construyó y gobernó un nuevo mercado. Pero este líder visionario pronto se cegó a los cambios de su industria. La creencia de que su Modelo T negro y el Modelo A satisfacían las necesidades de los consumidores de manera suficiente permitió a los competidores con distintos estilos y colores de autos derribar su monopolio. A fin de cuentas, Ford era “sólo parcialmente exitoso” como líder estratégico.
La innovación requiere confianza en sí misma, el gusto por correr riesgos, la capacidad de liderazgo y una visión de lo que el futuro debe ser.
Ford tenía entonces una visión que revolucionaría la industria, la de un coche “para la gran multitud”. El “Modelo T”, creado luego, fue fácil de operar, mantener y manejar por caminos accidentados. El salario pasó de ser de unos dos dólares al día a cinco dólares. De un plumazo, la fuerza de trabajo se estabilizó, al mismo tiempo que las ventas del “Modelo T” aumentaron, ya que permitía a sus empleados comprarlos a plazo.
En 1919, cansado de la “injerencia” de los otros inversionistas de su compañía, Henry compró todas sus acciones y se convirtió en el único propietario de la mayor empresa automotriz del mundo.
A finales de la década de 1920, incluso el propio Henry no pudo ignorar las cifras de ventas en declive. En 1927, a regañadientes, cerró las líneas de montaje del “Modelo T” y comenzó a diseñar un auto nuevo. Todos los pasos del proceso de fabricación de refinar las materias primas hasta el montaje final de éste tuvieron lugar en la gran Rouge Plant.
Luchando por mantenerse en pie durante la Gran Depresión de 1929, Ford se vio obligado a reducir los salarios y a despedir trabajadores. En 1932, a los 69 años, presentó su última gran innovación automovilista en vida, el “Motor V8”, barato y ligero. Incluso esto no fue suficiente para detener el declive de su compañía, que llegó a estar, en 1936, al tercer lugar del mercado de estadounidense, detrás de General Motors y Chrysler Corporation.
Al iniciar la Segunda Guerra Mundial en 1939, Ford, que siempre odió las guerras, apeló para que los Estados Unidos no tomara partido en el conflicto.
Henry Ford hizo importantes contribuciones a la industria de la aviación. Algunos avances de Ford en la radionavegación hicieron que hoy volar sea más seguro para todos.
“Pensar es el trabajo más difícil que existe. -El pionero de la producción en masa- Henry Ford, un nombre sinónimo de innovación y éxito empresarial. Su visión revolucionó la industria automotriz y sentó las bases de la producción en masa. Con su famoso Modelo T, Ford hizo que el automóvil dejara de ser un lujo y se convirtiera en un bien al alcance de muchos.
«Mi objetivo siempre ha sido hacer un coche tan bueno y barato que nadie pueda resistirse a comprarlo.» - Henry Ford -
Henry Ford fue más que un empresario. Con personas así en una empresa se generan diálogos y los famosos “brainstorming”, que dan como resultado puntos de vista muy diferentes entre sí, enriqueciendo los proyectos.
Como líderes, debemos practicar la prudencia y el análisis antes de actuar.
📚 Formarnos continuamente como líderes va mucho más allá de los conocimientos técnicos. Se trata de desarrollar un carácter sólido, una actitud reflexiva y un respeto profundo por las personas. El liderazgo creativo no es un concepto nuevo que haya surgido en estos últimos años. Henry Ford comenzó con esta práctica aplicando la cadena de montaje con la fabricación del Ford Model T en 1913.
La creatividad es fundamental en las empresas y dadas las circunstancias que vivimos es una nueva demanda que tiene el mercado para los profesionales. Desde la llegada de la pandemia la forma de trabajar ha cambiado y, por lo tanto, las cualidades demandadas a los trabajadores. No solo ha habido un proceso de digitalización de tareas y una implantación del teletrabajo, sino también de adaptación y convivencia con la incertidumbre y el cambio. Para lidiar con ella y superarla, la creatividad es una gran aliada. En los momentos de crisis, los líderes y managers que han sabido adaptarse son los que han logrado que sus compañías se recuperasen e incluso salieran reforzadas. Por eso, ante la dificultad hay que crecerse. Enfocarla como una situación de oportunidad de la que se puede sacar provecho.
La innovación empresarial es esencial para mejorar la competitividad. Esta cualidad consiste en desbloquear el potencial creativo de un equipo de profesionales, no el de uno propio. Los líderes deben permanecer en búsqueda constante de lo nuevo, reinventarse o morir. Hay que buscar ideas innovadoras y transgresoras. ¿Cómo se consigue esto? Con un líder que esté en esta búsqueda constante, la creatividad será parte de la cultura empresarial, lo que propicia que la compañía esté mejor preparada para afrontar cualquier tipo de situación de crisis o inestabilidad. Una mirada constante hacia el futuro y la mejora, harán que la empresa evolucione.
Rasgos de un líder creativo:
- Observar y explorar: curiosidad, capacidad de búsqueda de inspiración por diferentes métodos (estudiando, leyendo, intercambiando ideas con profesionales, etc.).
- Tener un objetivo claro: el líder creativo tiene las ideas claras y sabe lo que quiere conseguir. Con un objetivo en mente sabrá cómo lograrlo y cómo motivar al equipo a que lo logren.
- Dirección de equipo: Es un guía.
- Ser inspirador: un buen líder debe ser ejemplo para sus compañeros, pero no quedarse ahí, tiene que ser una fuente de inspiración para ellos.
- Flexibilidad: es la clave del éxito. En el actual paradigma en el que vivimos, el cambio es la única constante. Por eso, hay que aprender a adaptarse a las nuevas circunstancias de la manera más eficiente posible.
Creatividad empresarial. Fuente: ceupe.es
Si hay un factor crítico que marca la evolución y respuesta de una organización a un periodo de transformación insólito como este, es su perfil de liderazgo.
Las nuevas habilidades que aparecen con el liderazgo, sin duda, tienen cabida en las empresas. Las grandes empresas ya no buscan jefes. En su búsqueda de nuevos talentos, los líderes son el mayor reclamo. El liderazgo empresarial se entiende como un proceso o habilidad por el que una empresa puede influir en los demás para conseguir objetivos. La idea es conseguir el máximo potencial de los trabajadores para que se satisfagan las necesidades de la empresa. En este sentido, el líder es el encargado de mejorar la motivación de los empleados, logrando un ambiente idóneo para el mejor desarrollo de trabajo.
Se podría indicar que cualquier actividad personal o profesional se ve afectada, en mayor o menor medida, por el contexto donde se produce. Así, el desarrollo de los procesos de cambio en las universidades tiene como principal protagonista al colectivo de profesores. Su trabajo en dichos centros, su importancia para el desarrollo del liderazgo educativo y la propia mejora de la universidad se convierten en elementos para la reflexión en la medida en que los escenarios vinculados con el contexto social, el individualismo, la socialización, la motivación y la implicación, sean factores a tener muy en cuenta, desde el punto de vista del liderazgo del profesorado.
Entendemos que el liderazgo del profesorado puede ayudar a que las universidades crezcan y alcancen nuevos objetivos más centrados en los nuevos tiempos. En esta lucha que estamos teniendo contra la pandemia, deberíamos recordar la frase de Henry Ford, para tal vez, volver a recuperar el rumbo de nuestras universidades.
📌 Éxito es la capacidad de avanzar, no solo hacia mayores logros, sino hacia un mejor ser humano.
💡 «Espero que alcances el éxito, pero para ello debes saber diferenciar entre el crecimiento, el progreso y el éxito. Si logras incrementar las ventas de la empresa, se llamará crecimiento. Si logras incrementar el patrimonio de la empresa, pero lo haces con ética, disciplina, honestidad y siguiendo normas, eso se llamará progreso.
Ford subrayaba que el verdadero éxito no se mide únicamente en términos materiales o de crecimiento financiero. 💰 El éxito, en su forma más elevada, es una combinación de progreso -hecho con ética y responsabilidad- y un profundo sentido de humanidad, moralidad y espiritualidad.
