Liderazgo Orientado a las Personas o a las Relaciones: El Enfoque Humano en la Dirección
El liderazgo, en su esencia, es la capacidad de influir en un grupo de personas para alcanzar un objetivo común. En el día a día, podemos encontrarnos con diferentes tipos de liderazgo, aplicables según las necesidades y características de cada situación. Un buen líder puede marcar la diferencia en la consecución de los objetivos y metas establecidas, siendo capaz de guiar a su equipo y de crear un ambiente de trabajo positivo y productivo.
El concepto de liderazgo, en sí mismo, centra la atención en la interacción directa entre los puestos de mando y los empleados. Se le da especial importancia a la habilidad comunicativa del líder y su capacidad para generar confianza entre los empleados. A diferencia de otros estilos, el liderazgo orientado a las personas se basa en una interacción bidireccional: de la persona al mando hacia el empleado y viceversa.
Los líderes transmiten una visión de trabajo y, por lo tanto, proporcionan una perspectiva a largo plazo. Se encargan de movilizar y motivar a los empleados. Además, se ocupan de involucrar al equipo directamente en el proyecto, despertando el potencial existente y asegurando la cohesión dentro de la empresa. Trabajan en estrecha colaboración con el equipo, intercambiando continuamente ideas y dirigiendo y motivando a los empleados a nivel personal, interaccionando con el equipo de diferentes formas.
Hoy en día, las empresas e instituciones buscan cada vez más este tipo de liderazgo, ya que son muy valiosos en ambientes de negocios. El liderazgo orientado a las personas o a las relaciones es una filosofía que pone a las personas en el centro de todas las decisiones y acciones. Se trata de entender que el capital humano es el activo más valioso de cualquier organización y de cultivar un ambiente donde las personas se sientan valoradas, respetadas y motivadas a dar lo mejor de sí mismas.
¿Qué es el Liderazgo Orientado a las Personas?
Un estilo de liderazgo orientado a las personas es un enfoque proactivo para establecer conexiones interpersonales significativas con los empleados mientras se les orienta. Se trata de mantener los intereses de los empleados en primer plano. Los líderes que anteponen a las personas tratan a su plantilla como su principal activo. Se centran en crear un entorno de trabajo cálido y acogedor en el que los empleados prosperen, la rotación de personal sea baja y florezcan las ideas y la innovación.
El liderazgo orientado a las personas es un tipo de liderazgo que se enfoca en la relación y el bienestar de los miembros del equipo. Este tipo de líder es sensible a las necesidades y preocupaciones de sus colaboradores y se preocupa por su desarrollo personal y profesional. Es un estilo de liderazgo centrado en el punto de vista humano, destacando y poniendo en valor las capacidades de cada persona. Gracias a esto, el ambiente laboral y la armonía cobran más importancia que las herramientas de planificación y gestión.
Este estilo de liderazgo está pensado para mantener un equipo motivado y cohesionado, que consiga resultados y objetivos. Desde esta perspectiva, el líder se centra en potenciar las habilidades de las personas, preocuparse por su estado de ánimo, acompañarles en el camino y darles confianza plena en su persona para que consigan sus metas.
El liderazgo orientado a las personas o liderazgo orientado a las relaciones se enfoca en la parte humana del liderazgo, es decir, sus objetivos van más allá de lo económico y antepone las personas a las tareas, metas y objetivos. Este liderazgo es participativo, empodera al equipo y fomenta la colaboración creativa. Se da principalmente en situaciones en las que se deben implementar procesos de cambio importantes, de negocio, de organización o de funciones de las personas.
Por lo general, el líder explica el proyecto o problema y pide opiniones a los miembros de su equipo, desarrollando sus habilidades, escuchando sus opiniones y enriqueciendo el proceso de toma de decisiones. Un líder orientado a las personas es capaz de dejar de lado intereses propios por alcanzar otros de tipo colectivo, como la lucha contra la pobreza, la inclusión de personas con discapacidad o la equidad de género.
Liderazgo Orientado a las Personas # 3 | LIDERAZGO🌟
La importancia del liderazgo centrado en las personas en un entorno laboral puede ser abrumadora. El informe «State of the Global Workplace: 2023 Report» de Gallups reveló que los empleados desmotivados cuestan a las empresas estadounidenses entre 450.000 y 550.000 millones de dólares al año. Por lo tanto, un líder orientado a las personas hace maravillas por su equipo, su empresa y sí mismo. Melanie Perkins, fundadora y directora ejecutiva de Canva, es un ejemplo de este liderazgo, afirmando que su trabajo consiste en establecer la visión y las metas de la empresa y, a continuación, trabajar con todos para empoderarlos y que puedan soñar a lo grande y sin límites. Su liderazgo orientado a las personas ha convertido a Canva en una de las startups unicornio más exitosas de la historia.
Canva ha adoptado una estrategia centrada en las personas desde el principio, incluso durante el proceso de selección. Los candidatos que avanzan hasta un determinado nivel en el proceso de entrevistas obtienen una suscripción gratuita de seis meses a Canva Pro, incluso si no son seleccionados para el puesto. Alphabet y Etsy adoptan un enfoque similar, centrándose en ayudar a los empleados a mantener un buen equilibrio entre el trabajo y la vida personal. Una encuesta reciente del Foro Económico Mundial reveló que el 48 % de los empleados dejaría su trabajo si este les impidiera «disfrutar de su vida».
Características del Liderazgo Orientado a las Personas
Un líder orientado a las personas tiene las siguientes facetas:
- Imparcialidad: Son justos e imparciales al tratar con todos los miembros de su equipo y no tienen favoritos. Tratan de forma justa cuestiones como la remuneración, las bajas, las horas extras y las promociones, anteponiendo los intereses de los empleados.
- Accesibilidad: Estos líderes dejan claro que todos los miembros de su equipo pueden acercarse a ellos y compartir sus inquietudes, ideas y comentarios. Responden a los comentarios sinceros con gratitud y humildad.
- Mentalidad colaborativa: Son proactivos a la hora de compartir ideas, planes y preocupaciones con los miembros de su equipo.
- Empatía: Son capaces de ponerse en el lugar de sus empleados y ver las cosas desde su perspectiva, fomentando un ambiente de trabajo positivo y colaborativo.
- Inteligencia emocional: Aprecian regularmente las contribuciones de las personas y realizan un uso compartido de comentarios constructivos con tacto. Los líderes más eficaces poseen una cualidad en común: la inteligencia emocional.
- Mentalidad empoderadora: Los líderes ven su rol como el de un mentor y empoderan a sus empleados para que aprendan, crezcan y asuman responsabilidades, al tiempo que siguen perfeccionando sus propias habilidades de liderazgo.
- Confianza: Confían en la integridad de los miembros de su equipo.
- Orientación a las soluciones: Identifican áreas de mejora en sus procesos, principalmente abordando los puntos débiles de sus empleados.
Liderazgo Orientado a las Personas vs. Liderazgo Orientado a las Tareas
Los términos «liderazgo orientado a las personas» y «liderazgo orientado a las tareas» tienen su origen en el modelo de contingencia de la eficacia del liderazgo de Fred Fiedler, desarrollado en la década de 1960. Fiedler propuso que la eficacia del liderazgo depende de la interacción entre el estilo del líder y la situación concreta.
Hoy en día, los estilos de liderazgo orientados a las personas suelen chocar con los enfoques orientados a las tareas. A diferencia de los líderes orientados a las personas, un líder orientado a las tareas da prioridad a completar las tareas de manera eficiente para alcanzar las metas empresariales. Cada estilo tiene sus pros y sus contras, y ambos cuentan con defensores y detractores.
El liderazgo orientado a la tarea es un estilo de liderazgo directivo que especifica tareas y objetivos. Los líderes orientados a las tareas proporcionan pasos y un plan para alcanzar los objetivos de una organización. Se enfoca en la realización de tareas y en la obtención de resultados. Los líderes que adoptan este estilo suelen ser autocráticos, definen muy bien el trabajo y los roles necesarios, ordenan estructuras, planifican, organizan y controlan, pero no se detienen mucho a pensar en el bienestar de los miembros de su equipo. El objetivo primordial del liderazgo orientado a la tarea es llegar a las metas y cumplir con los objetivos.
El liderazgo orientado a las tareas está muy centrado en los objetivos y los completa dentro de los plazos especificados. Los líderes orientados a las tareas definen las funciones de todo el equipo, apoyándoles y proporcionando herramientas de trabajo específicas, recursos y otras herramientas para realizar el trabajo. Como los líderes orientados a las tareas se centran en desarrollar el método más eficaz para completarlas, es probable que consigan más en menos tiempo, lo que les permite asumir más tareas y alcanzar más objetivos. En situaciones extremas, el estilo de liderazgo orientado al rendimiento es la solución adecuada para poder dirigir al equipo en una sola dirección y ofrecer el máximo rendimiento conjunto en un periodo corto de tiempo.
Tabla Comparativa: Liderazgo Orientado a las Tareas vs. Liderazgo Orientado a las Personas
| Área | Liderazgo Orientado a las Tareas | Liderazgo Orientado a las Personas |
|---|---|---|
| Enfoque | Alcanzar metas y completar tareas de manera eficiente. | Crear relaciones sólidas y brindar soporte a los miembros del equipo. |
| Estilo de liderazgo | Directivo, estructurado y, a menudo, autoritario. | Colaborativo, empático y solidario. |
| Comunicación | Claro, a menudo unidireccional; hace hincapié en las directrices. | Abierto, bidireccional; fomenta la retroalimentación y el diálogo. |
| Toma de decisiones | Decisivo y, a menudo, unilateral. | Inclusivo; tiene en cuenta las aportaciones y el consenso del equipo. |
| Motivación | Orientado a los resultados; puede utilizar métricas de rendimiento. | Basado en las relaciones; fomenta un entorno de trabajo positivo. |
| Dinámica del equipo | Claridad del rol; puede conducir a un ambiente mecánico. | Cohesión del equipo; fomenta la comunicación, la colaboración y la creatividad. |
| Adaptabilidad | Menos flexible; se centra en procesos establecidos. | Altamente flexible; tiene en cuenta las necesidades del equipo. |
| Situaciones ideales | Entornos de alta presión que requieren resultados rápidos. | Entornos que requieren innovación y compromiso del equipo. |
Ventajas y Desventajas del Liderazgo Orientado a las Personas
El «liderazgo orientado a las personas» se ha probado y comprobado durante años, y tiene sus raíces en estudios publicados en las décadas de 1960 y 1970. No obstante, es posible que un enfoque orientado a las personas no sea adecuado para todas las situaciones.
Ventajas del liderazgo orientado a las personas
- Creación de un equipo eficaz: Al fomentar la comunicación abierta, la confianza y el apoyo mutuo, los líderes orientados a las personas ayudan a crear equipos sólidos y cohesionados que pueden alcanzar sus metas de forma eficaz. Animan a los empleados a compartir sus ideas, preocupaciones y perspectivas, creando un sentido de propiedad y compromiso.
- Aumentar la motivación: Cuando los empleados se sienten valorados, reconocidos y apoyados, es más probable que se sientan motivados para rendir al máximo. Los líderes orientados a las personas buscan activamente comprender las necesidades y aspiraciones de los miembros de su equipo y les proporcionan los recursos y oportunidades que necesitan para tener éxito. Este enfoque puede conducir a una mayor satisfacción laboral, mayores niveles de compromiso y una mejora de la productividad.
- Desarrollar la resiliencia psicológica en los equipos: Al crear un entorno de trabajo empático y solidario, los líderes orientados a las personas ayudan a los empleados a lidiar con el estrés, los reveses y los desafíos. Fomentan la resiliencia promoviendo el pensamiento positivo, brindando oportunidades de crecimiento y desarrollo, y ofreciendo apoyo emocional cuando es necesario.
- Retención de empleados: Los líderes orientados a las personas dan prioridad a la creación de una cultura laboral positiva en la que los empleados se sientan valorados, respetados y empoderados. Este enfoque aumenta la lealtad de los empleados, reduce la rotación de personal y crea una plantilla más estable.
Dadas estas ventajas, los líderes eficaces adoptan prácticas de gestión de equipos que dan prioridad a las personas para crear equipos sólidos que alcancen sus metas de forma constante.
Desventajas del liderazgo orientado a las personas
- Toma de decisiones más lenta: Los líderes que buscan la opinión de todos los miembros del equipo deben recordar esas opiniones a la hora de tomar decisiones. Esto puede llevar mucho tiempo y resultar ineficaz.
- Menor responsabilidad: Los líderes que establecen relaciones estrechas con sus empleados pueden tener dificultades para adoptar un enfoque firme cuando es necesario, por ejemplo, al tratar con un empleado con bajo rendimiento.
- Pensamiento grupal: Se refiere a cuando los miembros de un equipo están de acuerdo entre sí únicamente para conformarse. Esta mentalidad de rebaño puede llevar a que se supriman las críticas y se pierdan ideas valiosas.
- Resentimiento de los empleados: Los empleados que están acostumbrados a que se escuchen sus opiniones pueden sentirse resentidos si no se tienen en cuenta sus aportaciones.
- Desajuste cultural: En organizaciones más grandes o más estructuradas, la naturaleza del trabajo puede requerir un estilo de liderazgo de equipo más centrado en las tareas para mantener la eficiencia y la productividad.
Sin embargo, estas son las peores posibilidades. Las prácticas y herramientas de gestión de equipos bien diseñadas pueden reducir el riesgo de que se produzca cualquiera de ellas.
Equilibrar un Estilo de Liderazgo Orientado a las Personas y Otro Orientado a las Tareas
Las empresas funcionan en función de los resultados. Ninguna empresa puede sobrevivir si no se cumplen los objetivos. Sin embargo, los retos actuales a los que se enfrentan las empresas a la hora de contratar y retener a personal cualificado, junto con los cambios en el panorama laboral -entre 2020 y 2023, el número de autónomos a tiempo completo creció un 91 % -, hacen que ningún líder pueda permitirse ignorar el factor humano.
La mejor forma de enfocar el liderazgo en una empresa es fusionar ambos estilos. Esto implica organizar, planificar y darle importancia a la consecución de objetivos. Sin embargo, para conseguirlo, se debe contar con un equipo motivado y con ganas de remar todos en la misma dirección. Con un liderazgo orientado a las personas se consiguen trabajadores satisfechos y motivados. Con la orientación a los resultados, se alinea a todas las personas para trabajar por un objetivo común. Es de esta forma como se consiguen resultados óptimos.
Para lograr un equilibrio, se pueden seguir estos consejos:
- Cuando planifique un nuevo proyecto, asigne los recursos y el personal con cuidado.
- Comunique las metas, establezca las expectativas desde el principio, ofrezca a sus empleados las herramientas y los recursos que necesitan para cumplir esas expectativas, supervise su progreso con regularidad e intervenga cuando necesiten ayuda.
- ¡No microgestione! A nadie le gusta ver a su jefe rondando por ahí.
- Implemente y ajuste prácticas adaptadas a las necesidades particulares de su equipo. Por ejemplo, los empleados más jóvenes valoran la flexibilidad, las oportunidades de aprendizaje y una cultura empresarial que se ajuste a sus valores, mientras que los de más edad tienden a preferir una remuneración y prestaciones competitivas, oportunidades de tutoría y expectativas claras.
- Recompense a los empleados por su buen trabajo. Cuando los empleados trabajan fuera del horario laboral, muestran iniciativa o hacen un esfuerzo adicional, los buenos líderes, independientemente de su estilo de gestión, se aseguran de que se les reconozca y recompense.
Cómo Implementar el Liderazgo Orientado a las Personas en las Organizaciones
Para integrar prácticas de liderazgo centradas en las personas en el entorno de trabajo, se pueden seguir varios pasos:
1. Cultive la empatía y la comprensión
Escuche con atención las opiniones, necesidades y preocupaciones de sus empleados. Esto demuestra que valora sus aportaciones y que se compromete a comprender sus experiencias. Además, considere la posibilidad de impartir formación en empatía para ayudar a los líderes a desarrollar su inteligencia emocional y conectar mejor con los miembros de su equipo. Una política de puertas abiertas también puede fomentar la comunicación abierta y facilitar que los empleados expresen sus pensamientos y sentimientos.
2. Fomente la confianza y las relaciones
La confianza conduce a una cultura laboral sólida y positiva. La transparencia es clave; sea abierto y honesto sobre las metas, las decisiones y los retos de la organización. Esto genera confianza y ayuda a los empleados a sentirse informados e involucrados. La honestidad también es importante; comuníquese de forma abierta y sincera con los miembros de su equipo. Esto fomenta la confianza y el respeto. Un estudio empírico revela que el liderazgo orientado a los demás puede aumentar la productividad del equipo en un 10 % adicional en comparación con el transformacional. Además, hay un considerable número de estudios que analizan las consecuencias del liderazgo orientado a los demás, tanto en los individuos como en el equipo y en la organización en su conjunto. El impacto de los líderes orientados a los demás también tiene un impacto en los propios equipos, fortaleciendo la cohesión del grupo, fomentando un sentido de unidad y propósito compartido, y mejorando la productividad.
3. Priorizar el bienestar de los empleados
Un líder orientado a las personas comprende la importancia del bienestar de los empleados. Puede promover un equilibrio saludable entre la vida laboral y personal mediante acuerdos y políticas de trabajo flexibles. Ofrecer programas de bienestar, como talleres de gestión del estrés y revisiones médicas, demuestra su compromiso con la salud física y mental de sus empleados. Proporcionar programas de asistencia al empleado (EAP) también puede ayudar a los empleados que lo necesiten a afrontar sus retos personales.
Se debe crear un conjunto de medidas que promuevan el bienestar de las personas. Por ejemplo, dar mayor flexibilidad horaria, facilitar la comunicación entre jefes y subalternos, generar espacios de conversación entre compañeros de trabajo y jefaturas bajo un ambiente distendido. También apoyan a las personas que tienen mayor carga laboral y tratan, entre todos, de sacar el trabajo adelante. El impacto emocional que recibe la persona que convive con un ambiente así es de alta relevancia. Para promover este estilo de liderazgo en las empresas se debe considerar el tiempo que toman las transformaciones en un equipo y no apresurar dichos procesos.
4. Empoderar y delegar
Confiar en que sus empleados se responsabilicen de su trabajo y tomen decisiones demuestra que cree en sus capacidades. Delegue tareas de forma adecuada para empoderar a los empleados, reducir la carga de trabajo y fomentar el sentido de la responsabilidad. Proporcione comentarios y reconocimiento de forma regular para motivar y animar a los empleados. El refuerzo positivo puede contribuir en gran medida a mejorar la moral y la productividad.
