Los 11 Poderes del Líder: Lecciones de Jorge Valdano para el Deporte y la Empresa
De Jorge Valdano guardo recuerdos como jugador de la selección argentina, primero, y del Real Madrid, después. En un encuentro, me entregaron un libro de Jorge Valdano: “Los 11 poderes del líder”. Conocí y entrevisté a Jorge Valdano hace ya algunos años para Executive Excellence. También coincidí con él en la Feria del Libro de Madrid, donde adquirí su penúltimo libro: Los 11 poderes del líder (Editorial Conecta), del que se comentan algunas ideas.
Jorge Valdano, campeón del mundo con la selección argentina en México 86, fue jugador, entrenador y director general en el Real Madrid. Es fundador de la empresa Make a Team y vicepresidente del Grupo Inmark, y actualmente colabora con diferentes medios de comunicación e imparte conferencias, en España y en el extranjero.
En apenas 185 páginas, Jorge Valdano nos demuestra el pleno dominio del mundo del deporte, pero también el de la psicología humana y su aplicación social y empresarial. Parte del convencimiento de que el fútbol, al igual que el resto de los deportes, nos ayuda a comprender al ser humano y, muy especialmente, aquellos estímulos que lo activan para alcanzar sus desafíos. El fútbol es un juego tan poderoso que tiende puentes con la sociedad, con la cultura, con la comunicación y, como demuestra este libro a través de múltiples ejemplos, también con la empresa.
Todo juego de equipo convertido en espectáculo es un gran simulador de la vida que pone a prueba los límites individuales y el espíritu colectivo. También nuestros miedos. De una experiencia que nos pone con tanta naturalidad y con tanta frecuencia al borde mismo de la exageración, se vuelve siempre con conocimientos que pueden ser aplicables a la cultura, la comunicación y, como demuestra este libro a través de múltiples ejemplos, también a la empresa.
La Esencia del Liderazgo según Valdano
Jorge Valdano parte de la idea de que todo equipo es «un estado de ánimo» y expone cuáles son, desde su punto de vista, las características necesarias, los poderes, de un líder que se encuentre al frente de un equipo de alto rendimiento. El autor aprovecha experiencias del ámbito del deporte para hablar de liderazgo, trabajo en equipo, motivación y todo lo que agita a un equipo de alta competición.
Según Pep Guardiola, «líder es aquel que hace mejor al otro», y, partiendo de esta premisa, está construido el relato de Valdano. A lo largo de toda la obra, Valdano se apoya en otros grandes “pensadores” del fútbol y del deporte, como Alfredo Di Stéfano o Raúl, y también destaca la mención a Rafael Nadal y a su tío Toni.
El líder tiene un privilegio -también una carga-: la de ser el “dueño de un sueño colectivo”.
Los Once Poderes del Líder: Claves para el Éxito
A través de once grandes valores, ejemplificados por entrenadores, jugadores y momentos dramáticos del deporte que mueve el mundo, el autor resume los elementos claves del liderazgo en el siglo XXI. Estos once pilares son fundamentales para el funcionamiento de la empresa desde el trabajo en equipo, la motivación, así como en las herramientas que necesita un equipo de alta competencia para triunfar.
| Poder | Descripción Clave |
|---|---|
| 1. La Credibilidad | Se asienta en el conocimiento y la autoridad moral, determinada por los resultados y los valores. No hay grandeza sin ética. |
| 2. La Esperanza | Un combustible necesario que genera ilusión e inyecta energía a los equipos, convirtiendo problemas en oportunidades. |
| 3. La Pasión | El principal motor del éxito, un estimulante vital que impulsa el talento y el disfrute en el trabajo. |
| 4. El Estilo | Ser fiel a uno mismo, la autenticidad como factor diferenciador que hace a una persona o equipo reconocible y único. |
| 5. La Palabra | Aunque el ejemplo es vital, la palabra acentúa su valor. Un gran líder es siempre un gran comunicador que influye en los demás. |
| 6. La Curiosidad | Una sana actitud por progresar, limar aristas y reinventarse continuamente en un mundo de constante cambio. |
| 7. La Humildad | Permite escuchar, genera empatía y confianza, haciendo equipo y despojando al ego de sus límites peligrosos. |
| 8. El Talento | Apreciar lo diferente, descubrir lo positivo en cada persona, potenciando el talento con confianza y esfuerzo para mejorarlo. |
| 9. El Vestuario (El Equipo) | No hay equipo sin líder, ni líder sin equipo. Se fundamenta en complementariedades, generosidades y en la superación de los egos individuales. |
| 10. La Simplicidad | Ser sustancial, quedarse con la esencia para facilitar la vida a la gente. La sencillez es la suprema sofisticación. |
| 11. El Éxito | Indispensable para el liderazgo, dispara la confianza y la ilusión, sirviendo como un nuevo punto de partida para futuros logros. |
El Líder como Comunicador Camaleónico
El líder debe transmitir un mensaje “preciso y sereno”, destacando el sentimiento del orgullo de pertenencia. Valdano añade un matiz muy interesante en cuanto al lenguaje y al estilo del líder, pues este tendrá que dirigirse tanto al consejo de administración como al vestuario, a la afición o a los medios de comunicación, tratándose de espacios bien diferenciados que pueden requerir de una cierta modulación del mensaje.
«El ejecutivo de un club de fútbol tiene que relacionarse con el Consejo de Administración y con el vestuario en una lucha diaria de adaptación al medio. Ante el Consejo debe sacar una personalidad, porque los directivos necesitan que se les descomponga el juego con un discurso en el que dos más dos terminen sumando cuatro. Todo tiene que responder a una lógica empresarial y eso requiere un lenguaje frío, en el que no tienen cabida ni la improvisación, ni el azar ni la emoción. En el vestuario no sirve la misma persona, porque ahí dentro seducen otros códigos que confunden el lenguaje profesional con el de barrio, donde las palabras académicas suenan extrañas y donde, sin apelar a la pasión, el discurso no llega a ninguna parte. La fascinante lucha por la adaptación requiere una personalidad camaleónica para sintonizar con distintos caracteres».
Ética y Valores en el Liderazgo
El elemento ético, por encima de la competitividad propia del deporte, se valora particularmente en “Los 11 poderes del líder”. Valdano muestra esto al mencionar el día en el que Frank Rijkaard, a pesar de las críticas, ordenó a sus jugadores hacer el pasillo a un Real Madrid campeón en el Santiago Bernabéu en la temporada 2007-08. «Hay que saber reconocer el esfuerzo de aquellos hombres que, en el éxito y en el fracaso, elevan la calidad ética del deporte y, por extensión, la calidad ética de la sociedad».
En un ejercicio de sinceridad, a propósito del gol con la mano de Maradona a Inglaterra en el Mundial de México de 1986 (“la mano de Dios”), Valdano reconoce que «si no fui el primero, seguramente fui el segundo en llegar a abrazar a Maradona tras el gol», aunque expone la contradicción ética que como selección nacional, e incluso como país, los argentinos tuvieron que afrontar.
Valdano también sugiere recelar de quienes pretenden convertir la ética en soporte publicitario. «Hay que sospechar siempre aquellas personas o empresas que tienen la tentación de convertir la ética en un soporte publicitario. En época de crisis, la sociedad abomina de los oportunistas y los codiciosos, y gira la mirada de un modo natural hacia modelos de comportamiento transparentes, respetuosos con las elementales leyes de la buena conducta y libres de excesos».
Gestión del Talento y Autogestión
El autor reflexiona sobre si las estructuras deportivas y empresariales deben estar jerarquizadas o bien es recomendable dar cancha, hasta un punto, a los versos sueltos, pareciendo optar por esta última alternativa, citando el ejemplo del gran jugador brasileño Sócrates. «Cuento la historia de mi admirado Sócrates porque los mejores equipos de los que he formado parte en mi vida tuvieron un alto porcentaje de autogestión. Comprometerse por convicción delante de un grupo genera un vínculo mucho más sólido que seguir obedientemente una orden. Puesto a valorar, mis mejores entrenadores fueron aquellos que, dentro de unas pautas, me dejaron ser yo mismo».
Valdano afirma que hay tanto pecado en «quitarle libertad a un genio, como en dársela a un jugador que tiene limitaciones». Es fundamental esforzarse para mejorar el talento, además de dar confianza, su “mayor potenciador”. Sin embargo, se constata la existencia de una “maldición de los talentosos”: «El desprecio hacia el talento es fácil de verificar. A los que se distinguen se los suele despreciar como si ser distinto fuera un valor subversivo».
«En el mundo del fútbol, un atropello de ese tipo no lo permitirían los aficionados, pero en las empresas convencionales, el 'distinto' se juega muy frecuentemente su trabajo por cuestiones que son más sociales que profesionales». No es infrecuente que el talento se debilite «por el efecto nocivo de ambientes burocráticos, rutinarios e inoperantes que generan desconfianza hacia cualquier tipo de iniciativa».
Incluso el mejor jugador del mundo «ubicado en un puesto inadecuado, puede llegar a hacer el ridículo».
La Cultura Corporativa y la Importancia del Individuo
La personalidad de los clubes, de los seres humanos y de las organizaciones empresariales se construye partiendo de los momentos felices pero también de las desgracias, como le ocurrió al Manchester United en 1958, cuando casi todos sus jugadores fallecieron en un accidente aéreo en Munich. También el Real Madrid estuvo 32 años sin ganar la Copa de Europa, aunque ello no impidió que fuera considerado como un club ejemplar y ganador.
Es necesario que cada club y organización dispongan de una cultura corporativa, cuyo discurso no debe caer como un chaparrón sino como una “persistente lluvia fina” sobre todos sus integrantes, y respetar algunos requisitos. El conocimiento y la aceptación de esta cultura por todos los interesados será fundamental para el devenir de la organización, desde el presidente hasta el empleado que atiende al público.
Es más, para Valdano, puede ser mucho más relevante el comportamiento del empleado de a pie de calle que el de los que ocupan los despachos: «Si un empleado de una sucursal bancaria está ante un cliente, en ese momento es el dueño del Banco. Porque, para ese cliente, el presidente del Banco no tiene ninguna función práctica ni simbólica. El empleado, sí».
En muchas ocasiones, la aparición de un nuevo miembro relevante, así como la desaparición de uno viejo, «cambia la dinámica de un grupo y hay que buscar un nuevo equilibrio».
🗣 Jorge Valdano: "¡Nunca dejemos de soñar que podemos llegar a grandes cosas!"
Motivación y Gestión de Personas
El poder de la motivación es extraordinario, pues permite superar todas las fatigas y ampliar las fronteras físicas y psíquicas: «… si la mente está empujada por un gran estímulo, el cuerpo acompaña ensanchando los límites hasta mucho más allá de lo razonable». Por el contrario, la indolencia es la “desconexión emocional entre el hombre y la tarea que desarrolla”.
Para la gestión de las personas, es fundamental saber qué mueve a cada uno, pues «cada persona es un enigma que se debe descifrar. Porque solo conociéndolas a fondo sabremos para qué sirven, qué les estimula y de qué modo podemos procurar la lealtad de cada uno de ellos hacia el proyecto, hacia el equipo, y también hacia nuestro liderazgo».
Simplicidad vs. Complejidad y los Peligros de la Vanidad
Muchos directivos empresariales que son muy hábiles para lo aparente y muy mediocres para lo sustancial se llevan con frecuencia los laureles, lo que genera rechazo en Valdano, pues esto «habla con más fuerza que ninguna otra cosa de la mediocridad del entorno». Incluso Steve Jobs despreciaba a «aquellos ejecutivos que acompañaban sus presentaciones con un Power Point, porque entendía que si alguien necesitaba un apoyo tecnológico para seguir minuciosamente los pasos, es porque no conocía el tema en profundidad».
Valdano no ignora a Peter Drucker y su frase célebre “si funciona, arréglelo”. En efecto, el argentino estima que «las transformaciones hay que hacerlas cuando las cosas funcionan», aunque procurando salvaguardar «la esencia».
La victoria lo disimula todo y oculta los grandes defectos: «Si en cualquier profesión es difícil discutir con el éxito, en el mundo del fútbol resulta imposible».
«La vanidad agiganta el yo y eso tiene consecuencias gravísimas, porque en las empresas las soluciones deben ser siempre colectivas. La humildad respeta las diferencias, pero mucho más que eso. La humildad sabe escuchar, genera empatía y produce confianza». En realidad, para calcular la eficacia de un trabajador en un determinado entorno empresarial es necesaria la siguiente ecuación: «el talento que tiene, menos el talento que cree tener».
Opiniones de Expertos sobre "Los 11 Poderes del Líder"
- El filósofo Gustavo Bueno afirma que Valdano «no habla propiamente sobre el fútbol, pero sí desde el fútbol», analizando sus rasgos más genéricos como «escuela de vida», aplicables a empresas, academias militares o la formación de clérigos.
- Santiago Segurola, periodista, describe el libro como «un golazo de Valdano: indispensable para los aficionados, relevante para los empresarios y delicioso para cualquier lector».
- Otro experto destaca que, «como si de una alineación de fútbol se tratara, Jorge Valdano analiza once claves que definen a un líder», demostrando cómo la sencillez, la pasión, la credibilidad o la conciencia de equipo han sido esenciales para que los deportistas alcancen el éxito.
