Leasing Financiero para PYMES: Una Herramienta Estratégica para el Crecimiento Empresarial
El leasing es un modelo de financiación empresarial en claro auge, también para las PYMES. Aunque puede ser utilizado por cualquier empresa, es especialmente interesante para las pequeñas y medianas empresas. Esto se debe a que las necesidades de liquidez suelen ser mucho más acuciantes en el caso de las PYMES, que no siempre pueden acometer grandes desembolsos para financiar el inmovilizado.
Cuando un emprendedor decide iniciar un proyecto empresarial, parte de una buena idea y de habilidades profesionales. Sin embargo, muy pronto aparece la necesidad de unos mínimos conocimientos financieros que permitan evaluar la viabilidad del proyecto. El Plan de empresa es el instrumento que permite evaluar la racionalidad económica. Tan importante como la idea que inspira la puesta en marcha del proyecto, resulta la gestión financiera.
¿Qué es el Leasing Financiero?
El arrendamiento o leasing financiero es una fórmula de financiación a medio plazo, mediante la cual el arrendador cede el uso y disfrute de un bien al cliente o arrendatario, a cambio de cuotas periódicas que incluyen el coste de esa cesión más los intereses y gastos de financiación. Con carácter general, el contrato, habitualmente de duración igual o inferior a la vida útil del bien objeto de la operación, incorpora una opción de compra en favor del arrendatario.
Precisamente, la posibilidad de adquirir el bien al finalizar el contrato es la principal diferencia entre el leasing y el renting. Al finalizar el contrato, el cliente tendrá 3 opciones o podrá adquirir el bien financiado. El leasing financiero es una operación que, básicamente, pretende ofrecer una alternativa para financiar los bienes de activo fijo.
Según la normativa en vigor, cuando de las condiciones económicas de un acuerdo de arrendamiento se deduzca que se transfieren sustancialmente todos los riesgos y beneficios inherentes a la propiedad del activo subyacente del contrato, dicho acuerdo deberá calificarse como arrendamiento financiero.
Los contratos de leasing ofrecen la posibilidad a las empresas de poder comprar el activo al finalizar el contrato por su coste inicial.
Ventajas del Leasing Financiero para PYMES
El leasing aporta importantes beneficios fiscales a las organizaciones. Entre las ventajas del leasing, la más atractiva es el carácter fiscalmente deducible de sus cuotas periódicas según la normativa tributaria. Así, el valor de las cuotas de amortización se clasifica como gasto tributario, por lo cual el valor total de la maquinaria o equipo podría deducirse como gasto, a excepción del pago del valor residual del bien.
El mayor atractivo de estas operaciones para profesionales y empresas viene siendo el carácter fiscalmente deducible de sus cuotas periódicas con arreglo a la normativa tributaria aplicable. Permite la amortización acelerada del bien (deducir el coste hasta el doble o triple de la velocidad normal) y la deducción del 100 % de las cuotas de intereses en el impuesto de sociedades (IS) o en el impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF).
Desde el punto de vista financiero, podemos enumerar otras ventajas:
- Financiación del 100% del valor del bien: Muchas entidades permiten financiar hasta el 100 % del valor del bien (excluyendo el IVA, que se va pagando en las cuotas), facilitando la inversión sin necesidad de entrada inicial.
- Amortización acelerada: Recuperación del coste fiscalmente deducible con un límite anual calculado en función de aplicar el coeficiente de amortización lineal, según tablas oficiales, al doble/triple del coste del bien. Posibilita la amortización acelerada del bien, o lo que es lo mismo, un diferimiento en el pago de impuestos.
- Ventaja en el IVA: Una ventaja adicional con respecto a otras formas de financiación es que el IVA se reparte a lo largo de toda la operación. De esta manera no se soporta una carga importante al inicio, lo que favorece a la liquidez de la empresa adquirente.
- Renovación tecnológica: Permite cambiar los equipos de manera regular o software cuando sea necesario para que se adapte a las nuevas necesidades de la empresa.
- Evitar la depreciación: Es una forma de evitar las consecuencias que tiene la depreciación de un bien, sobre todo si hablamos de vehículos o equipos.
Además, el leasing permite firmar un contrato adaptado para cada empresa, con el objetivo de que así organicen mejor su flujo de caja y no se endeuden en exceso. Las cuotas mensuales, en muchos casos, se pueden deducir.
Tipos de Leasing
Existen distintas modalidades de leasing que se adaptan a diferentes necesidades empresariales:
Leasing Financiero
Es el contrato tradicional del leasing, aquel en el cual una sociedad arrendadora cede un bien a una empresa arrendataria bajo el pago de una cuota mensual. Tras firmar el contrato, la empresa accede al bien con posibilidad de compra al término del mismo.
Leasing Operativo
Es un contrato especial de leasing que suele aplicarse sobre bienes de alta tecnología y rápida obsolescencia. El fabricante o proveedor de estos bienes se compromete a sustituir los bienes en las fechas pactadas, por otros tecnológicamente actualizados. Este último se puede dar en el caso de que los bienes objeto de arrendamiento correspondan a equipamiento de alta tecnología y rápida obsolescencia. La naturaleza de los bienes financiados confiere al leasing operativo unas características diferenciales con respecto al leasing financiero. El contrato es revocable a voluntad del arrendatario, transcurrido un breve período de tiempo.
Pensado para quienes desean usar el bien durante un tiempo limitado y devolverlo después, sin intención de adquirirlo. Son más flexibles y funcionan bien en contratos a corto plazo.
Lease-back (Venta con arrendamiento financiero posterior)
Un caso particular de financiación a través del leasing financiero es el llamado lease-back. La empresa propietaria de un bien se lo vende a una sociedad de leasing que, a su vez, se lo presta a esa misma empresa. Esta posibilidad le permite a la empresa obtener liquidez por sus activos fijos sin renunciar a su uso.
Se trata de una fórmula por la que una empresa que precisa financiación vende a la sociedad de leasing un determinado bien, generalmente un inmueble. El inmueble también puede ser objeto de reforma para adaptarse a las necesidades productivas del arrendatario. Un caso especial de leasing inmobiliario es el denominado lease back, en el que el inmueble es originalmente del propio cliente, quien lo vende a la sociedad de leasing pero manteniendo, no obstante, su posesión en condición de arrendatario y con opción de compra. De este modo el cliente obtiene liquidez o financiación para otras finalidades, a la vez que se acogerá, en su caso, a las ventajas fiscales del pago de las cuotas periódicas para devolver la financiación recibida.
Leasing Mobiliario e Inmobiliario
Dependiendo si el contrato se realiza sobre un activo mobiliario, como equipos informáticos o vehículos, o bienes inmobiliarios, como un terreno, una fábrica o un edificio de oficinas. El leasing mobiliario es para bienes transportables sin deterioro, como maquinaria, vehículos o tecnología. El leasing inmobiliario está enfocado a activos como oficinas o naves. Cuando el bien financiado es un inmueble normalmente adquirido por la sociedad de leasing a un tercero y, en su caso, construido o reformado de acuerdo al proyecto o necesidades del cliente o arrendatario.
Leasing de Importación
Es un tipo de leasing que se aplica sobre equipos que están disponibles fuera de tu país. Permite comprar el bien sin importar de qué país proceda, o si está construido o en construcción, para que tu empresa pueda disponer de él mediante cómodas cuotas de alquiler y sin necesidad de realizar desembolso inicial.
Que es el LEASING
Consideraciones al Elegir un Leasing para tu Negocio
Si te ha llamado la atención este concepto, debes saber qué pasos dar para poder elegir el mejor leasing para tu negocio:
- Piensa en el tipo de activo que más te interese: Por ejemplo, si trabajas en el sector de la tecnología, te va a interesar tener equipos y software actualizado.
- Evalúa tu capacidad financiera: De esta manera, podrás firmar un contrato que se adapte a ti, ofreciéndote pagos y plazos que realmente encajen con lo que estás buscando.
- Duración del contrato de leasing: Cerciórate bien del tiempo en el que necesitarás utilizar un bien concreto, para evitar contratos largos que te ocasionen gastos extra que, en realidad, no te hacen falta y a los que no les vas a sacar ningún tipo de rentabilidad. Si necesitas una maquinaria para seis meses, que sean seis meses y no más.
Riesgos y Aspectos a Considerar
A pesar de las ventajas que tiene el leasing y de toda su parte positiva, esto también conlleva algún que otro riesgo:
- Penalizaciones por cancelación anticipada: Si decides terminar de manera anticipada el contrato que has firmado, puede que tengas que abonar algún tipo de penalización que te suponga un gasto extra con el que no contabas en un principio. La inflexibilidad: cancelar anticipadamente puede implicar penalizaciones y la devolución de beneficios fiscales.
- Responsabilidad del mantenimiento: Puede que te tengas que hacer responsable del mantenimiento del bien que estás alquilando. Aunque no sucede en todos los casos, debes revisar bien las condiciones de cada contrato para encontrar aquel que realmente se adapte a tus expectativas.
- No ser propietario del bien: El riesgo que corres mayormente con el leasing es el de estar pagando por algo que no es tuyo. Aunque esto tiene numerosas ventajas, también puede hacerte sentir que estás perdiendo dinero.
- Incompatibilidad con algunas opciones: Existen supuestos incompatibles con la opción de arrendamiento financiero.
El leasing financiero puede constituir una alternativa interesante para financiar los bienes del activo, pero debe analizarse con cuidado. La financiación está totalmente vinculada al bien y no se puede utilizar para la adquisición de otro ni vender el primero.
En resumen, el leasing para empresas es una solución flexible, escalable y fiscalmente atractiva para acceder a activos sin comprometer el capital.
