¿Por qué las PYMEs tienen mayor necesidad de liderazgo que grandes empresas?
En el vibrante y dinámico mundo de los negocios, ser un líder no es una tarea fácil. Y cuando hablamos de pequeñas y medianas empresas (PYMEs), los desafíos se multiplican. En esencia, la función del líder tanto en una gran corporación como en un emprendimiento de dimensiones más austeras es el mismo: influir de manera efectiva en el comportamiento de los colaboradores para lograr los objetivos.
Sin embargo, es evidente que los resultados del liderazgo en las grandes empresas tienden a ser percibidos en términos de presencia en el mercado. En una PYME el impacto del trabajo de un directivo se ve rápidamente en la cuenta de resultados para bien y para mal, no hay recovecos en la estructura organizativa donde esconderse, por ello la responsabilidad se tiene frecuentemente sobre procesos completos. Ciertamente, la estructura organizativa de las PYMEs permite comprobar los efectos del liderazgo de manera más directa.
El papel del líder como eje del crecimiento
Tener un buen líder es lo mejor que le puede pasar a una PYME, puesto que colaboradores mejor dirigidos producen mejores resultados. La importancia del liderazgo en estas organizaciones está fundamentado en la capacidad del directivo para constituirse en ejemplo a seguir por sus colaboradores.
| Aspecto | Impacto en PYMEs |
|---|---|
| Comunicación | Más cercana y fluida, evita rumores y alinea propósitos. |
| Delegación | Vital para evitar la microgestión y permitir el crecimiento. |
| Cultura | Permite una mayor flexibilidad y capacidad de innovación. |
En este sentido, una condición del liderazgo en PYMEs es la capacidad para plantearse objetivos reales, relevantes, específicos, medibles y logrables en plazos razonables. De esta manera, es mucho más fácil motivar al equipo de trabajo para que ponga sus conocimientos y esfuerzos en función de esas metas.
Secretos del liderazgo efectivo por José Luis Zavala
Errores comunes y la importancia de la delegación
En otro extremo, existe un fenómeno común en empresas familiares y en compañías con pocos empleados: el exceso de confianza y la falta de disciplina. Muchos líderes de PYMEs partieron desde cero, están acostumbrados a ser hombres orquesta y a conducir equipos de hombres orquesta. Esta dificultad para delegar es un obstáculo para el crecimiento que hace que muchos líderes no logren fortalecer una segunda línea de líderes.
El primer secreto para superar esto es cultivar emociones pertinentes, mientras que el segundo es cultivar conversaciones relevantes. Debemos ser competentes en este tipo de conversaciones para tener capacidad de producir resultados. Por otra parte, la respuesta es la delegación inteligente: contratar talento clave y delegar responsabilidad puede ser en ocasiones un lujo para estas empresas pero es una auténtica necesidad.
Claves para la gestión del talento y la innovación
Atraer y retener talento en una PYME es otro desafío significativo. Las PYMEs pueden ofrecer flexibilidad, oportunidades de crecimiento y un ambiente más cercano que las grandes corporaciones no pueden igualar. El proceso de onboarding es crucial para integrar a los nuevos colaboradores en el equipo, superando la formalidad de las presentaciones de rigor.
- Fomentar el protagonismo: pasar del foco de la víctima al foco del protagonista.
- Cuidar la identidad de los mandos medios: apuntalar su poder y evitar "bypassear" sus directivas.
- Innovación continua: fomentar un ambiente donde la experimentación sea parte del ADN de la empresa.
El liderazgo conlleva una enorme responsabilidad. No solo se espera que el directivo realice su propio trabajo, sino que también ayude a mejorar a sus subordinados directos. Por último, quizás el secreto mejor guardado es que el liderazgo es una habilidad que debemos cultivar con dedicación. Desarrollar habilidades de liderazgo implica leer, capacitarse, buscar feedback y aceptar errores, ya que el liderazgo es una práctica que se perfecciona con la experiencia.
