Las 22 Leyes Inmutables del Marketing: Resumen y Aplicación
Este es el resumen de un libro que me encantó y que he releído muchas veces, animo a todos a que lo lean y lo empleo como lectura, entre otras en mis formaciones. Estos dos autores llevan más de 25 años estudiando y analizando los principios del marketing, lo que les ha permitido establecer diversas conclusiones sobre el éxito o fracaso de las empresas en el mercado, sintetizándolas en un total de 22 leyes básicas.
Las Leyes del Marketing y su Importancia
Al Ries y Jack Trout, dos de las grandes voces especializadas en marketing, nos presentan en su obra clásica, "Las 22 leyes inmutables del marketing", una serie de principios que, según ellos, pueden llevar al éxito o al fracaso a una marca. A pesar del tiempo transcurrido desde su publicación, estos principios siguen siendo relevantes en el siglo XXI.
Ley 1: La Ley del Liderazgo
Ser el primero es preferible a ser el mejor. El primero es quien entra más fácil en la mente del público y consigue convencer a alguien, aunque el segundo tenga un producto mejor. Las marcas que llegan primero se hacen con la categoría, como ha sucedido con Kleenex, Aspirina o Tiritas.
Ser el primero en el mercado permite a una empresa establecerse como la marca de referencia, y a los competidores les resulta difícil alcanzarla. Una vez que una marca se ha establecido como líder, es difícil que otros la desplacen, aunque ofrezcan mejores productos o servicios. Una empresa debe esforzarse por ser la primera en el mercado, para obtener una ventaja competitiva y establecerse como marca de referencia.
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Ley 2: La Ley de la Categoría
Si no consigue ser el primero de su categoría es recomendable crear una nueva y llegar a serlo. Este fue el caso de DEC: con el éxito de IBM en computadoras surgieron miles de compañías imitadoras tratando de aprovecharse de dicho éxito; sin embargo, la única que lo consiguió fue DEC, gracias a la creación de una nueva categoría: la "minicomputadora".
La Ley de la Categoría sugiere que es mejor crear una nueva categoría en la que tu empresa pueda ser la primera, en lugar de intentar competir en una categoría existente en la que otros ya están establecidos. Al crear una nueva categoría, puedes diferenciar tu producto o servicio de la competencia y posicionarte como líder en ese nuevo espacio. Se trata de crear un nicho para ti, en el que puedas ofrecer algo único que nadie más esté proporcionando. Al hacerlo, puedes captar a un público específico y convertirte en la marca de referencia en esa categoría.
Ley 3: La Ley de la Mente
Es mejor ser el primero en la mente del público que en el punto de venta. El marketing es una batalla de percepción, no de productos. La guerra la gana quien consigue grabar una imagen en la mente del público, porque ya será imposible cambiarla.
En el competitivo mundo de los negocios, no basta con ser el mejor. Según la Ley de la Mente, no se trata sólo de lo que ofreces, sino también de cómo te perciben tus potenciales clientes que van a recibir. Para tener éxito, tienes que ser visto como el mejor en la mente de tus clientes. Para ello debes centrarte en crear una identidad de marca fuerte, desarrollar una propuesta de venta única y crear una experiencia memorable para tus clientes. Si cumples constantemente tus promesas y superas las expectativas, podrás forjarte una reputación positiva y convertirte en la opción preferida de tu público objetivo.
Ley 4: La Ley de la Percepción
En conexión con la anterior, esta ley explica que una vez creada una imagen de la marca en la mente de los públicos será difícil modificarla, para bien... y para mal: en EE. UU., Honda consiguió una gran cuota de mercado en automóviles; no fue así en Japón, donde la gente asociaba la marca con motocicletas.
La Ley de la Percepción afirma que el marketing no es una batalla de productos, sino una batalla de percepciones. La forma en que los clientes perciben un producto es más importante que sus cualidades reales. Por tanto, las empresas deben centrarse en moldear la percepción que los clientes tienen de sus productos, en lugar de limitarse a mejorar el producto en sí. Esto implica crear una imagen única para la marca que la diferencie de sus competidores y refuerce su mensaje en la mente de los clientes. La percepción suele estar influida por factores como la publicidad, el envasado y la marca.
Ley 5: La Ley del Enfoque
Las marcas de éxito son aquellas que se identifican con una palabra en la mente de los clientes. Es el caso de Volvo (seguridad) o Mercedes (ingeniería).
La Ley del Enfoque subraya la importancia de poseer una palabra en la mente del posible cliente. En el saturado mercado actual, no basta con tener un buen producto o servicio. Para tener éxito, necesitas poseer un concepto o una idea específica en la mente de tu público objetivo. Esto puede conseguirse centrándose en un nicho específico o en una propuesta de venta única que te diferencie de tus competidores. Al adueñarte de una palabra en la mente de tus posibles clientes, creas una poderosa asociación entre tu marca y ese concepto, lo que facilita que la gente te recuerde y te elija frente a tus competidores.
Ley 6: La Ley de la Exclusividad
Cada marca ha de hallar una palabra exclusiva y diferencial a la hora de penetrar en la mente del público.
La Ley de la Exclusividad afirma que es imposible que dos empresas posean la misma palabra en la mente del cliente potencial. Las empresas tienen que elegir una palabra que las diferencie de sus competidores, y luego dominar esa palabra en la mente del posible cliente. Es crucial ser el primero en poseer esa palabra, porque ser el segundo significa tener que librar una batalla perdida para ganar cuota de mercado. También es importante tener en cuenta que poseer una palabra no consiste en ser todo para todos, sino en ser algo específico para alguien.
Ley 7: La Ley de la Escalera
Cada categoría tiene una escalera de productos en la mente de los clientes, por lo que la estrategia que se debe utilizar depende del peldaño que se ocupe en la escalera. La estrategia de marketing dependerá de lo pronto que se haya penetrado en la mente y, por tanto, del peldaño que se ocupe. Este fue el caso de la compañía de alquiler de coches Avis, que carecía de éxito por no ocupar el primer peldaño. Decidieron admitir su segundo puesto diciendo "Avis, número dos en alquiler de coches. Entonces, ¿por qué trabajar con nosotros? Porque nos esforzaremos más". Así fue como incrementaron sus ventas, admitiendo su posición.
La Ley de la Escalera nos recuerda que las empresas deben adaptar sus estrategias de marketing en función de su posición en la “escalera” de su sector. Si estás en la cima, debes centrarte en mantener tu posición y reforzar la percepción de que eres el mejor. Si no estás en la cima, tienes que encontrar la forma de diferenciarte de tus competidores y ascender en la escala. Esta ley subraya la importancia de conocer tu posición en el mercado y dar los pasos adecuados para maximizar tu éxito.
Ley 8: La Ley de la Dualidad
Con el paso del tiempo el mercado se convierte en una carrera de dos participantes: al final la escalera de diversos peldaños se acorta hasta tener sólo dos. Un ejemplo, las películas fotográficas Kodak y Fuji.
La Ley de la Dualidad destaca la importancia de comprender que todo mercado acaba convirtiéndose en una carrera de dos caballos. Esto significa que, en cualquier sector, acabarán surgiendo dos marcas dominantes, y los consumidores las considerarán las únicas opciones viables. Como empresario o vendedor, es esencial reconocer esta realidad y posicionar tu marca como uno de los dos actores dominantes. Al hacerlo, podrás captar una parte significativa del mercado y mantenerte por delante de la competencia. Para conseguirlo, tienes que centrarte en construir una identidad de marca fuerte y crear una propuesta de valor única que distinga a tu marca de la competencia.
Ley 9: La Ley de lo Opuesto
En el caso de que se ocupe el segundo puesto a la sombra de un líder, es necesario descubrir la esencia del número uno y tratar de ser totalmente opuesto. No hay que intentar ser mejor que el otro, sino diferente.
La Ley de lo Opuesto es un concepto clave en el mundo del marketing. Afirma que si quieres tener éxito en un mercado, tienes que diferenciarte de la competencia. No intentes ser igual que el líder del mercado, sino hacer algo diferente. Yendo a contracorriente, puedes llamar la atención y crearte una posición única. Esta ley es especialmente importante para los que no son líderes del mercado, ya que necesitan encontrar una forma de destacar entre la multitud. Es importante recordar que tu estrategia no debe estar determinada por el líder, sino por tus propios puntos fuertes y diferenciadores.
Ley 10: La Ley de la División
Siendo líder de una categoría se procura dividirla en varias, utilizando marcas diferentes para cada una de las categorías que surjan.
La Ley de la División destaca la importancia de reconocer y adaptarse a los cambios del mercado. Toda categoría acaba dividiéndose en dos o más categorías, y no reconocerlo puede hacer que se pierdan oportunidades. A medida que las empresas crecen y los mercados evolucionan, es importante estar atento a estos cambios y ajustar las estrategias en consecuencia. Esta ley subraya la necesidad de que las empresas sean proactivas y previsoras en su enfoque del marketing. Al anticiparse a los cambios del mercado y adaptarse a las nuevas categorías, las empresas pueden posicionarse para el éxito a largo plazo.
Ley 11: La Ley de la Perspectiva
Los efectos del marketing difieren según el plazo: en numerosas ocasiones, los efectos a corto son muy diferentes a los que se pueden dar a largo. Un caso claro es el de las rebajas, que a corto plazo consiguen aumentar el nivel negocio, pero a largo plazo lo disminuyen porque educan a los clientes a comprar a precios inferiores.
La Ley de la Perspectiva destaca la importancia de comprender que los efectos del marketing se producen a lo largo de un período de tiempo prolongado. En un mundo en el que a menudo se busca la gratificación instantánea, esta ley nos recuerda que construir una marca y una reputación de éxito requiere paciencia y persistencia. Los profesionales del marketing no deben esperar resultados inmediatos de sus esfuerzos, sino centrarse en crear una estrategia a largo plazo que comunique coherentemente su mensaje y sus valores a su público objetivo. Construyendo y manteniendo una marca fuerte a lo largo del tiempo, los profesionales del marketing pueden lograr un éxito duradero y obtener una ventaja competitiva.
Ley 12: La Ley de la Extensión de Línea
El hecho de tomar el nombre de un producto con éxito y aplicarlo a un producto que se desea lanzar suele ser un fracaso, tal y como se explica por la Ley de la Percepción.
La Ley de la Extensión de Línea advierte de que existe una inclinación natural a diluir el poder de una marca extendiéndola más allá de su categoría original. Aunque pueda parecer lógico aprovechar el valor de la marca y entrar en mercados relacionados, esta estrategia puede resultar contraproducente al debilitar el significado central de la marca y confundir a los consumidores. Las extensiones de marca requieren una cuidadosa consideración de la adecuación de la nueva categoría a los valores, beneficios y posicionamiento de la marca. Las empresas deben preguntarse si la ampliación mejora o disminuye la identidad de la marca y si aumenta o disminuye el valor global de la marca.
Ley 13: La Ley del Sacrificio
Siempre hay que renunciar a tres cosas para conseguir algo: la línea de productos (deberá reducirse la gama a la mínima imprescindible), mercado objetivo (hay que olvidar la idea de que hay que atraer a todo el mundo) y el cambio constante (es un error que cada año sea necesario modificar los objetivos).
La Ley del Sacrificio afirma que, para tener éxito, debes estar dispuesto a hacer sacrificios. Esto significa renunciar a algo para ganar otra cosa. Esto es especialmente cierto en el mundo del marketing, donde las empresas deben tomar decisiones difíciles sobre en qué centrarse y qué dejar pasar. Es importante elegir sabiamente tus batallas y no intentar ser todo para todos. En su lugar, las empresas deben centrarse en sus puntos fuertes y hacer sacrificios en las áreas en las que puedan ser más débiles.
Ley 14: La Ley de los Atributos
Cada empresa ha de encontrar, además de su propia palabra, su propio atributo. Hay que tener en cuenta que para cada atributo hay otro opuesto igual de efectivo. Por ejemplo, Coca Cola, la original, era la elección de la gente mayor. Por el contrario, Pepsi, la posterior, se posicionó con éxito como alternativa para la generación de jóvenes.
La Ley de los Atributos afirma que por cada atributo positivo de un producto o servicio, existe un atributo opuesto que puede ser igual de eficaz. Por ejemplo, si un coche se comercializa por su lujo, existe un mercado igualmente eficaz para un coche que se comercialice por su asequibilidad. Esta ley subraya la importancia de conocer a tu competencia y diferenciarte de un modo que te distinga. En lugar de intentar competir frontalmente, las empresas deben centrarse en encontrar su propuesta de venta única y hacer hincapié en los atributos que las diferencian.
Ley 15: La Ley del Candor
Toda declaración negativa que haga sobre sí mismo será interpretada como una verdad; mientras, las declaraciones positivas se considerarán dudosas. Esta ley debe utilizarse con cuidado y habilidad, el punto negativo debe percibirse ampliamente como tal y cambiar rápidamente hacia lo positivo: no hay que pedir disculpas, sino provocar una aceptación instantánea en la mente del cliente potencial.
La Ley del Candor sugiere que admitir un aspecto negativo de tu producto o servicio puede jugar a tu favor. Cuando las empresas son francas sobre sus debilidades o limitaciones, crean una sensación de autenticidad y generan confianza entre los consumidores. También permite a las empresas pivotar y centrarse en los atributos positivos de su producto o servicio, en lugar de intentar ocultar o encubrir los aspectos negativos. Al reconocer y abordar las preocupaciones de frente, las empresas pueden diferenciarse de sus competidores que no son tan transparentes.
Ley 16: La Ley de la Singularidad
La historia demuestra que lo único que funciona en marketing es un golpe audaz y único, es decir, sólo una jugada producirá resultados sustanciales. Coca Cola está presente con Classic y New Coke: la primera se ha fortalecido, mientras que la segunda apenas sobrevive.
La Ley de la Singularidad subraya la importancia de centrarse en el movimiento de mayor impacto que generará resultados significativos en una situación determinada. Esta ley subraya la necesidad de que las empresas prioricen e identifiquen el elemento más esencial que diferenciará su marca de la competencia en el mercado. En el abarrotado y competitivo entorno empresarial actual, es fundamental identificar y poner en práctica una propuesta de venta única que destaque del resto de la manada.
Ley 17: La Ley de lo Impredecible
Aunque no se pueda predecir el futuro, sí se puede echar mano de las tendencias y aprovechar los cambios. Un ejemplo claro, la orientación creciente hacia lo sano y lo natural.
La Ley de la Imprevisibilidad afirma que es imposible predecir el futuro en el mercado. Incluso con la investigación y el análisis más exhaustivos, es difícil saber qué harán a continuación tus competidores. El mercado cambia constantemente, y no puedes confiar en los éxitos pasados para garantizar los resultados futuros. Esto significa que debes ser ágil y adaptable para ir por delante. En lugar de intentar predecir lo que harán tus competidores, céntrate en lo que puedes controlar: tu propia estrategia y tus acciones.
Ley 18: La Ley del Éxito
La arrogancia, que suele acompañar al éxito, es el enemigo número uno del marketing. Se corre el peligro de perder el contacto con la realidad.
La Ley del Éxito hace hincapié en la importancia de mantener la humildad y evitar la arrogancia, incluso ante el éxito. Los autores argumentan que cuando las empresas alcanzan el éxito, pueden volverse demasiado confiadas y no reconocer los cambios en el mercado o en la competencia. Advierten que las empresas deben esforzarse siempre por mantener los pies en la tierra y la humildad para seguir en la cima. En el vertiginoso mundo del marketing, es importante estar siempre atento a los cambios del panorama y no acomodarse nunca demasiado en el propio éxito.
Ley 19: La Ley del Fracaso
El fracaso debe ser aceptado y esperado, para analizar los errores y llevar a cabo los cambios necesarios.
La Ley del Fracaso nos recuerda que el fracaso no sólo es inevitable, sino también necesario para el crecimiento y el éxito. Las empresas deben aceptar el fracaso como una oportunidad de aprendizaje, en lugar de como un motivo de vergüenza o culpa. El fracaso ayuda a las empresas a comprender lo que funciona y lo que no, y les permite corregir el rumbo e innovar. De hecho, muchas empresas de éxito han experimentado el fracaso en algún momento de su trayectoria. Aceptar el fracaso como parte natural del proceso puede ayudar a las empresas a desarrollar resiliencia y una mentalidad de crecimiento.
Ley 20: La Ley del Bombo
En marketing las auténticas revoluciones llegan sin anunciarse. Hay que tener en cuenta que a menudo la situación es contraria a como se publica en la prensa y que no es lo mismo acaparar la imaginación del público que revolucionar el mercado.
La Ley del Bombo advierte a los profesionales del marketing que no se crean todo el bombo generado por la prensa o los medios de comunicación sobre sus productos o servicios. El autor afirma que la situación suele ser la contraria de lo que aparece en la prensa, y las empresas deben tener cuidado de no exagerar sus ofertas para evitar decepcionar a los clientes. Hace hincapié en la importancia de gestionar las expectativas y cumplir las promesas hechas a los clientes. El autor sugiere que las empresas se centren en crear valor real y establecer relaciones sólidas con los clientes, en lugar de basarse en el bombo publicitario para vender sus productos o servicios.
Ley 21: La Ley de la Aceleración
Los programas que triunfan son aquellos que se construyen sobre tendencias y no sobre novedades. Una manera de mantener la demanda a largo plazo para su producto es no satisfacerla jamás del todo.
La Ley de la Aceleración sugiere que los programas de marketing de éxito no se basan en modas pasajeras, sino en tendencias duraderas. Esta ley implica que las empresas deben centrarse en comprender los patrones y cambios subyacentes en su sector y las preferencias de los clientes, en lugar de distraerse con modas pasajeras o trucos. Identificando y aprovechando estas tendencias, las empresas pueden adelantarse a la competencia y posicionarse como líderes en sus respectivos mercados.
Ley 22: La Ley de los Recursos
Las ideas sólo despegan del suelo con los recursos adecuados: sólo con el dinero apropiado se conseguirá hacerlas andar.
La Ley de los Recursos afirma que, por genial que sea una idea, no despegará sin financiación suficiente. En marketing, disponer de los recursos adecuados es crucial para el éxito. Sin los fondos necesarios, una empresa no podrá desarrollar y aplicar estrategias de marketing eficaces, lo que puede conducir al fracaso. Es importante asignar los recursos estratégicamente y priorizar las inversiones en las áreas que tengan más probabilidades de generar un rendimiento positivo. La falta de recursos puede ser un gran obstáculo para las pequeñas empresas, pero las soluciones creativas pueden ayudar a superar este reto.
Tabla Resumen de las 22 Leyes Inmutables del Marketing
A continuación, se presenta una tabla resumen de las 22 leyes inmutables del marketing para facilitar su comprensión y aplicación:
| Ley | Descripción |
|---|---|
| 1. Del Liderazgo | Es mejor ser el primero que ser el mejor. |
| 2. De la Categoría | Si no puedes ser el primero en una categoría, crea una nueva. |
| 3. De la Mente | Es mejor ser el primero en la mente que en el punto de venta. |
| 4. De la Percepción | El marketing no es una batalla de productos, sino de percepciones. |
| 5. Del Enfoque | El concepto más poderoso en marketing es apropiarse de una palabra en la mente del cliente. |
| 6. De la Exclusividad | Dos empresas no pueden poseer la misma palabra en la mente del cliente. |
| 7. De la Escalera | La estrategia a utilizar depende del escalón que se ocupe en la escalera. |
| 8. De la Dualidad | A la larga, cada mercado se convierte en una carrera de dos participantes. |
| 9. De lo Opuesto | Si escoges el segundo puesto, tu estrategia estará determinada por lo que haga el líder. |
| 10. De la División | Con el tiempo, una categoría se dividirá para convertirse en dos o más categorías. |
| 11. De la Perspectiva | Los efectos del marketing son a largo plazo. |
| 12. De la Extensión de Línea | Existe una presión irresistible para extender el valor de la marca. |
| 13. Del Sacrificio | Tienes que renunciar a algo para conseguir algo. |
| 14. De los Atributos | Por cada atributo, hay otro contrario igual de efectivo. |
| 15. De la Sinceridad | Cuando admitas algo negativo, el consumidor te reconocerá algo positivo. |
| 16. De la Singularidad | En cada situación, solo una acción producirá resultados sustanciales. |
| 17. De lo Impredecible | Salvo que escribas los planes de tus competidores, no podrás predecir el futuro. |
| 18. Del Éxito | El éxito suele llevar a la arrogancia y la arrogancia al fracaso. |
| 19. Del Fracaso | El fracaso es parte de nuestra vida y debemos aceptarlo. |
| 20. Del Bombo | En muchas ocasiones la situación es lo contrario de lo que aparece en la prensa. |
| 21. De la Aceleración | Los programas que triunfan no se construyen sobre caprichos, sino sobre tendencias. |
| 22. De los Recursos | Sin los fondos adecuados, una idea no despegará del suelo. |
