Las 21 Leyes Irrefutables del Liderazgo: Un Resumen Detallado
Tu límite de crecimiento como persona, en tu trabajo o negocio está determinado por tu nivel de liderazgo. Las 21 leyes irrefutables del liderazgo de John C. Maxwell es una colección de principios que el autor cree que son esenciales para ser un líder eficaz. El libro “21 leyes irrefutables del liderazgo”, de John C. Maxwell, es una guía para lograr ser mejor todos los días y convertirse en un gran líder.
Estas leyes fortalecen la visión de los objetivos, además despierta la curiosidad por aprender más sobre el liderazgo y el camino que se debe recorrer para alcanzar las metas.
John C. John Maxwell es uno de los orientadores y escritores que más han investigado y escrito sobre el tema del liderazgo. A lo largo de su carrera, ha publicado un total de 80 obras, centradas principalmente en esta capacidad. Quizás por el hecho mismo de ser el autor de muchos libros como éste, su redacción es clara y adecuada para el propósito de educar e inspirar a otros, en particular a los que comparten su fe cristiana.
A continuación, exploraremos cada una de estas leyes en detalle:
1. La Ley del Tope
“La ley del techo” - Todos fijan un límite - un techo - para su desempeño. La pregunta es si su techo está hecho de piedra o si usted puede levantarlo. Para algunos, el techo es un límite mental autoimpuesto. Quizás no se les ocurra a estas personas que pueden hacer más. Otros le temen a los riesgos que implica mover los límites actuales más allá. En esta ley se entiende el valor del liderazgo en si mismo, no hay límite para un líder. La primera de estas 21 leyes irrefutables del liderazgo de Maxwell no podría ser más estimulante: tu capacidad para ejercer el liderazgo establecerá los límites de tu carrera profesional.
2. La Ley de la Influencia
2- La Ley de la Influencia: La verdadera medida de tu liderazgo es la influencia. El verdadero liderazgo no puede ser transmitido, necesita ser ganado. Un ejemplo claro es el del príncipe Carlos y Lady Diana. Él tenía riqueza, privilegios, prestigio y un título real, pero fue ella en cambio la que se ganó el afecto y el cariño del mundo entero. Un líder debe influir sobre otros de forma positiva. Siempre por el interés del equipo y para lograr las metas conjuntas. El valor de un líder viene determinado por el número de personas sobre las que es capaz de influir de manera decisiva.
El verdadero liderazgo depende de la influencia. Aquel a quien escuchan es el verdadero líder del grupo. Los líderes influyen en las personas mientras que los gerentes manejan operaciones con excelencia. La influencia aumenta con el respeto, la experiencia, la disciplina, la visión, la comunicación, la empatía, la gestión emocional o el trato con las personas.
3. La Ley del Proceso
El liderazgo requiere maduración. El liderazgo se forja de forma constante, día a día. Se trata de un proceso continuado. El liderazgo más exitoso nunca llega de manera repentina. Es el resultado de un proceso relativamente largo durante el cual el líder ha “madurado” sus habilidades y competencias. No es casual que un porcentaje muy significativo de los grandes líderes se encuentren en una fase bastante avanzada de su carrera profesional.
4. La Ley de la Navegación
Un líder necesita tener visión de futuro y ser capaz de planificar y de ejecutar lo planeado. Cualquier persona puede estar al mando del barco, pero necesita un líder que les trace una ruta. Además, los líderes deben ser capaces de ver más allá de lo que tienen justo delante de ellos.
5. La Ley de E. F. Hutton
5- La ley de E.F. La persona con el título o la que maneja la reunión, puede que no sea el verdadero líder. Una persona puede tener asignado el papel de líder en cualquier organización, pero eso no quiere decir que lo sea. En ocasiones es otro el que desempeña ese papel por sus años de experiencia en un lugar, por su acogida entre los demás, por su trayectoria o recorrido o por la confianza que el resto tiene en él. “Cuando el verdadero líder habla, las personas escuchan”. La frase no es de Maxwell sino de E. F. Hutton, un financiero estadounidense del s. XX, pero no necesita excesivas aclaraciones. El liderazgo es conocido y respetado por todos, de ahí que se preste atención a cualquier intervención de quien lo detenta.
6. La Ley del Terreno Firme
El liderazgo tiene como cimiento la confianza. Los trabajadores ven en los líderes una suerte de punto de referencia al que pueden acudir siempre que lo necesiten. Es necesario, por tanto, que el líder sea cercano y que genere confianza entre los empleados. El liderazgo mal ejercido puede llevar a que las decisiones tomadas no sean aceptadas o sean malinterpretadas por el resto y generen desconfianza. La confianza de tus seguidores es tu activo más valioso. Claro que esto no siempre es fácil de conseguir, por lo que los líderes deben ser cuidadosos a la hora de conservar la confianza de sus subordinados.
7. La Ley del Respeto
Las personas siguen a los líderes por ser más fuertes que ellos. Ser respetado no equivale a ser temido. Los líderes que generan temor entre los equipos que están a su cargo no ejercen su rol de manera efectiva, puesto que someten a los empleados a altos niveles de tensión y esto puede impactar negativamente en los resultados. La gente sigue a aquellos cuyo liderazgo se respeta. Los que tienen menos habilidades siguen a los que tienen más.
8. La Ley de la Intuición
La pasión del liderazgo hace que los líderes puedan evaluar todas las cosas. Por definición, la intuición no puede aprenderse ni imitarse. Sin embargo, se trata de una de las cualidades más valoradas en cualquier líder. Los verdaderos líderes tienen fortaleza en su carácter, construyen buenas relaciones y saben sobre su trabajo. El liderazgo requiere de preparación y de una buena estrategia a largo plazo. Con todo, muchos de estos planes acabarán resolviéndose de manera exitosa gracias a la intuición de los líderes.
9. La Ley del Magnetismo
Tu atraes lo que eres. ¡Se líder, y atraerás líderes!. El líder no necesita convencer a los demás para que realicen una determinada tarea o para que se embarquen con él en un nuevo proyecto. Sencillamente, comunica sus planes y el resto de los profesionales se suman a su iniciativa por puro magnetismo. Generalmente tú vas a atraer a personas que tienen cualidades similares a las tuyas.
10. La Ley de la Conexión
Los líderes son capaces de tocar el corazón antes de pedir una mano. Los líderes no pueden ocuparse solamente de las cuestiones económicas o laborales, también deben establecer una conexión con sus empleados a nivel emocional. Para poder comunicar efectivamente tu mensaje, es imperativo conectar con las personas a un nivel emocional. Identificar correctamente el estado de ánimo de los trabajadores y pulsar las teclas correctas para maximizar su rendimiento es fundamental en el liderazgo del s. Entre los miembros existe lealtad y ética de trabajo. La visión del líder se convierte en la aspiración de las personas.
11. La Ley del Círculo Íntimo
El potencial de un líder se mide por las personas que lo rodean. Para hacer una organización más efectiva necesitas buscar líderes fuertes y colocarlos en tu círculo interno. Los líderes trabajan mejor cuando se rodean por un círculo muy cercano y no necesariamente numeroso de colaboradores. Estos trabajadores coinciden plenamente con el criterio del líder y saben cómo responder a sus estímulos.
12. La Ley del Otorgamiento de Poderes
Un líder verdadero es capaz de otorgar poder a otra persona. Cualquier profesional que haya desempeñado cargos de especial responsabilidad sabe lo difícil que puede llegar a ser la delegación de parte de sus tareas. Por consiguiente, deben escoger cuidadosamente a sus colaboradores y confiar en su valía.
13. La Ley de la Reproducción
Un líder crea a otro líder. Muchos líderes no ven el valor en generar otros líderes, y muchos inclusive empujan a otros hacia abajo para mantenerse arriba. Una de las conductas negativas más comunes entre los líderes es el recelo ante la posibilidad de que surja un liderazgo más potente en su entorno de trabajo y que implique, finalmente, su sustitución. Construir nuevos líderes es esencial para el desarrollo de la organización.
14. La Ley del Apoyo
Primero se apoya al líder, luego la visión que tiene. Muchas personas creen que la visión viene primero, pero no es así. ¿Qué sucede primero? ¿Los empleados siguen al líder porque acierta o porque están convencidos de que va a acertar? Sin embargo, para llegar a este estadio es necesario haber desarrollado plenamente una imagen de seguridad y efectividad que “convenza” al resto del equipo.
15. La Ley de la Victoria
El líder encuentra la forma de lograr victorias para su equipo. La búsqueda del triunfo es consustancial al liderazgo. Todas las estrategias del líder van encaminadas a alcanzar los objetivos previstos y, si cabe, a mejorarlos. Paralelamente, los líderes se preocupan por la mejora de sus equipos, lo cual contribuye a una mayor realización de los empleados a su cargo. Creo que los verdaderos líderes comparten una incapacidad para aceptar la derrota. Los líderes encuentran la forma de que su equipo tenga éxito.
16. La Ley del Gran Impulso
Un líder sabe que su mejor amigo es el impulso. Para llegar a cualquier parte, necesitas estar en movimiento. Poner en marcha un nuevo proyecto o tomar las riendas de un equipo de profesionales recién formado no es precisamente sencillo. Eso sí, cuando el proyecto está en marcha, conviene evitar que aminore el ritmo de trabajo o que se pierda la ambición y/o la motivación de los empleados. Lograr que un equipo pase de un estado de reposo a movimiento es un trabajo difícil, pero al comenzar a moverse es difícil detenerlo. Cuando no existe la inercia, incluso las tareas más fáciles pueden parecer problemas insuperables, pero cuando se tiene inercia de tu lado, el futuro luce brillante, los obstáculos parecen pequeños y los problemas se ven como algo pasajero.
Cómo Tener un EQUIPO COMPROMETIDO y Ser un LÍDER de GRAN INFLUENCIA
17. La Ley de las Prioridades
La actividad no es realización, prioriza y vencerás. No todas las actividades que se realizan en una empresa son igualmente prioritarias en un momento dado. El líder debe jerarquizar las tareas a completar en función de su relevancia para el proyecto. Las personas pueden estar ocupadas todo el día y dedicar toda su energía, talento y tiempo a actividades que no te llevarán a dónde quieres ir.
18. La Ley del Sacrificio
Todo líder debe ceder para poder subir. Muchas veces el líder necesita estar dispuesto a perder algo para luego ganar algo mejor. Dar a veces un paso atrás para luego poder dar dos para adelante. Quizá deban encajar una pérdida de responsabilidades o el empeoramiento de sus condiciones laborales. El sacrificio es constante en el liderazgo. Es un proceso continuo, no un pago único.
19. La Ley del Momento Oportuno
Un líder es tan importante como qué hacer y dónde ir. ¿Existen las casualidades? Más bien, existe la posibilidad de estar en el sitio adecuado en el momento oportuno. Los líderes entienden que deben actuar en el momento correcto. Los líderes están obligados a aprovechar las oportunidades cuando estas se presenten. Por lo tanto, los líderes han de tomar la decisión correcta cuando se den las circunstancias más apropiadas. Lógicamente, en más de una ocasión fallarán los tiempos o la decisión no será tan acertada como se había pensado.
20. La Ley del Crecimiento Explosivo
Si quieres crecer dirige seguidores, si quieres multiplicarte entonces dirige líderes. Para sumar al crecimiento, hay que conducir a seguidores. Esta ley es, en realidad, la segunda parte de la ley número 13 (“Ley de la reproducción”). Los líderes que desarrollan seguidores hacen crecer su organización una persona a la vez.
21. La Ley del Legado
El valor del liderazgo se mide por su sucesión. Para concluir, resulta imposible no pensar en cuál será el legado que dejará el líder tras su paso por la empresa. El desarrollo del liderazgo no es un proceso rápido. Usted no será juzgado por lo que logró personalmente, o por lo que hizo cuando usted estaba al mando. Será entonces cuando se compruebe si su legado es una empresa mejor, igual o peor que la que recibió. Usted será juzgado por lo bien que se desempeñe la organización y su personal una vez que usted se vaya.
