La Moda Sostenible y el Auge del Emprendimiento Social: Un Camino hacia la Transformación Textil
En los últimos años, el discurso sobre el impacto que generan nuestras dinámicas de producción y consumo de productos textiles está resonando y en auge. El “fast fashion” ha dominado la industria, pero los datos evidencian que, de seguir por este camino, estaremos contribuyendo a una crisis sin precedentes en materia medioambiental y social. La cara amable de todo esto es que cada vez más personas están tomando conciencia de la importancia de invertir en ropa ética y responsable.
El Impacto Social y Medioambiental de la Moda Actual
La industria de la moda, a pesar de ser una de las más contaminantes del mundo, ofrece una gran oportunidad para adoptar prácticas sostenibles. El contexto de la industria textil expone la urgencia del cambio de modelo de producción y consumo compulsivo al que hemos estado acostumbrados en las últimas décadas. Contribuyendo a aproximadamente el 10% de la huella de carbono global y responsable del 20% de la contaminación del agua potable, el sector textil se sitúa como el segundo más contaminante después del uso de combustibles fósiles.
Los europeos consumimos casi 26 kg y desechamos 11 kg de ropa cada año, el 87% de ella es quemada o acaba en los vertederos. Además, hábitos de consumo acelerado y poco sostenibles, como el Fast Fashion, han llevado a que más de 23 millones de toneladas de ropa terminen en vertederos en todo el mundo. Ya somos conscientes de las problemáticas que esto acarrea, como el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero, la contaminación del agua potable y subterránea, y las desigualdades sociales, por mencionar algunas.
Para ponerlo en perspectiva, la producción de una camiseta de algodón requiere aproximadamente 2,700 litros de agua, suficiente para que una persona beba durante 2 años y medio. Además, el cultivo de algodón ocupa vastas extensiones de tierra, contribuyendo a la desertificación. A pesar de las advertencias de organizaciones como WWF y las Naciones Unidas sobre el impacto ambiental de la compra frecuente de ropa nueva, el sector textil ha experimentado un crecimiento significativo.
La industria de la moda sostenible tiene en cuenta todo el ciclo de vida de una prenda, desde la materia prima hasta el desecho, y busca minimizar su huella ecológica y maximizar su impacto positivo en las personas y el planeta. En esencia, la moda sostenible se trata de tomar decisiones conscientes que beneficien tanto a las personas como al planeta. La primera y más efectiva solución para reducir el impacto del sector textil es disminuir el consumo de ropa, conforme al ODS que promueve el consumo y producción sostenibles.
Tradicionalmente, las empresas de moda diseñan y venden su ropa en Europa, pero la producen en países donde los salarios son más bajos como Bangladesh, Camboya o Myanmar. Esta forma de trabajar existe desde los años 60 y se popularizó especialmente en los años 90. El objetivo: producir lo más barato posible. El derrumbe del edificio Rana Plaza en Bangladesh el 24 de abril de 2013, considerado el desastre más mortífero en la industria de la moda, dejó claro que la externalización no se trata solo de eficiencia de costes. El sistema de moda industrial se basa en la externalización con sobreproducción como estándar.
Un Nuevo Perfil de Consumidor de Moda Ética
Dentro de una perspectiva más positiva y esperanzadora, encaminada al progreso, el mercado actual de la moda en nuestro país ha visto la aparición de un nuevo perfil de consumidor que se caracteriza por estar más informado sobre el impacto que generan sus decisiones de compra. Alguien a quien le interesa actuar en consecuencia a sus niveles de preocupación. Este cambio en su comportamiento le ha llevado a valorar la transparencia de las empresas en lo que concierne a sus prácticas.
“A menudo se llama a las personas 'consumidores'. Eso mantiene un sistema en el que la moda gira en torno a la compra. Prefiero hablar de 'portador' o 'usuario'. Eso abre espacio para otras formas de lidiar con la ropa, como prestar, intercambiar o reparar. La sostenibilidad todavía suele girar en torno a la venta de nuevos productos. Pero también piense como empresario en lo que sucede después de la venta. ¿Qué hace el usuario con una prenda? ¿Puede hacer que se la reparen? Esa fase después de la compra es igual de importante.”
Innovación y Emprendimiento Social en el Sector Textil
El crecimiento del emprendimiento social es, quizás, uno de los factores más trascendentales. Nuevos emprendimientos sociales nacen con el propósito de construir entornos más equitativos y conscientes, enfocados en integrar economías inclusivas, funcionales y responsables. Estos negocios se centran en hacer una contribución importante al logro de Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, mientras demuestran que es posible tener éxito económico, al mismo tiempo que se protege el medio ambiente y se mejora la calidad de vida de las personas. El desarrollo de estas iniciativas innovadoras es la hoja de ruta para los cambios estructurales que se proponen a partir de esta nueva visión colaborativa.
Como ya hemos visto, cuando hablamos de moda sostenible en España no hacemos referencia únicamente a las marcas de moda sostenible, sino al conjunto de agentes transformadores que actúan bajo el mismo ecosistema que permite que los avances del sector se hagan evidentes. Sin embargo, el poder movilizador de las marcas y diseñadores de moda sostenible se hace notar cuando echamos un vistazo al futuro.
La innovación y la diferenciación son pilares fundamentales para el éxito en el ámbito empresarial, especialmente en un entorno globalizado y altamente competitivo. Las empresas españolas han asumido el reto de adoptar tecnologías sostenibles para mejorar su eficiencia energética y reducir su huella de carbono. Esto incluye la utilización de materiales reciclados, la producción de prendas sin desperdicio, el uso de tintes naturales y la implementación de procesos de producción más eficientes.
Desde hace varios años el mundo de la moda ha asumido muchas de las tendencias sociales en favor de la sostenibilidad y el medio ambiente, y ha trabajado para crear materiales más respetuosos con nuestro entorno. En paralelo, esta apuesta ha estado acompañada de otra tendencia en favor del reciclaje, el reaprovechamiento y la reutilización de prendas, dentro del concepto de economía circular, en la que el mundo del emprendimiento ha jugado un papel fundamental. Como resultado de esta apuesta, conceptos como el fashion sharing, la slow fashion y el upcycling han empezado a ganar popularidad y a convertirse en algunas de las herramientas que el universo emprendedor ha empezado a utilizar para adentrarse en el mercado de la moda sostenible.
Modelos de Negocio en la Moda Sostenible
- Fashion sharing: Consiste en alquilar prendas a través de un sistema de suscripción durante un periodo de tiempo concreto para conseguir un mayor aprovechamiento de los recursos naturales, aumentar el ciclo de vida de la ropa y favorecer el acceso a las marcas de diferentes sectores socioeconómicos. El objetivo de esta modalidad es conseguir un “armario circular” que contribuya a dar a la ropa el mayor uso posible.
- Slow fashion: Esta tendencia suele estar protagonizada por pequeñas empresas locales que a menudo trabajan con prendas recicladas o de segunda mano, y que promueven un modelo de negocio antagónico al que desarrollan las grandes multinacionales textiles. Los diseñadores de moda sostenible apuestan por diseños atemporales, que puedan ser reutilizados, buscando materiales de alta calidad y fomentando la artesanía y la producción local y personalizada.
- Upcycling: Se trata de una técnica que utiliza materiales descartados y telas antiguas para hacer ropa nueva, y a la que ya se han sumado firmas de primera línea como Marine Serre. En el upcycling se aprovecha todo tipo de objetos para crear productos de mayor valor a través de un proceso creativo que también contribuye a alargar la vida útil de una prenda.
Ejemplos de Emprendimientos Sociales en la Moda Sostenible en España
La industria de la moda ofrece una gran oportunidad para el emprendimiento social. Aquí destacamos algunos ejemplos inspiradores:
- Brava Fabrics: Marca de moda española fundada en 2015, reconocida por producir prendas y accesorios de alta calidad utilizando materiales verdes y éticos.
- Hemper: Marca española con una visión de ser líderes en Europa en moda sostenible, empleando el cáñamo como herramienta de transformación social. Su historia comienza en Nepal, realizando trabajo social tras el terremoto de 2015.
- Ecodicta: Startup madrileña que promueve la moda sostenible a través de un modelo de «fashion sharing» o armario circular, permitiendo a las clientas renovar su ropa cada mes mediante una suscripción.
- Twin & Chic: Marca española de “slow fashion” que ofrece productos de moda sostenibles y dermosaludables para niños.
- Sepiia: Marca española de moda inteligente y sostenible que ha cerrado rondas de inversión exitosas para expandir su presencia, mejorar la eficiencia de sus procesos y desarrollar su reconocimiento de marca.
- Lefrik: Firma española de artículos de viaje hechos 100% con botellas de plástico PET recicladas, que busca financiación sostenible.
Emprendimientos Sociales Globales
- Alejandro Corcker: Diseñador y confeccionista venezolano que da nueva vida a prendas olvidadas, reciclando telas y materiales y trabajando a mano, demostrando que la ropa puede ser parte de una economía circular.
- Mola Lola: Movimiento internacional que promueve el desarrollo y reconocimiento de diseñadores y productores que buscan transformar la moda con un enfoque en la responsabilidad ambiental.
- Historias hechas a mano (Juan Pablo Socarrás): Marca que se centra en la creación de prendas a partir de residuos, confeccionadas por comunidades artesanas de Colombia y Panamá, con una década de experiencia en proyectos de transformación social y sostenible.
- Acontravento (Daniel Portela): Marca que nace para plasmar ideas de diseño con un pilar central en la sostenibilidad y el apego por su tierra. Utiliza algodón orgánico y poliéster reciclado, apostando por la calidad y durabilidad de las prendas.
- Stony Creeks Colors: Proyecto emprendedor que aporta valor medioambiental y comercial con sus tintes naturales para la industria del denim, demostrando la captura de CO2.
La moda del futuro, moda sostenible | Paloma Garcia | TEDxTorrelodones
Claves para Emprender en Moda Sostenible
Para conseguir tus objetivos de emprendimiento de moda, es fundamental considerar varios aspectos. El ecosistema emprendedor se caracteriza por su carácter innovador, su visión y su capacidad transformadora, aptitudes esenciales al iniciar un proyecto sostenible en el sector de la moda. Gema Gómez, Directora de Slow Fashion Next, enfatiza la importancia de reflexionar sobre nichos de mercado más allá de los productos de moda terminados, enfocándose en aspectos de la cadena de suministro que aportan valor social y medioambiental desde los orígenes, es decir, la producción.
“No tiene que cambiarlo todo de inmediato. Empiece poco a poco. Por ejemplo, participe en iniciativas que exploren otras formas de emprendimiento. Profundice en los materiales y observe su producción. ¿Qué tejidos utiliza? ¿De dónde vienen? ¿Se les paga a los creadores de manera justa? Nos dirigimos hacia una responsabilidad extendida del productor.”
Nichos de Mercado con Potencial de Impacto
- Accesorios sostenibles para prendas: Existe una gran oportunidad para crear botones, cremalleras y otros accesorios con un concepto "Cradle to Cradle".
- Packaging sostenible: Tanto para la cadena de suministro (embalajes reciclables y reutilizables) como para el consumidor final (packaging compostable o reutilizable con valor añadido, como descuentos por antigüedad).
- Servicios para diseñadores y marcas emergentes: Talleres de confección, estampación, lavanderías, etc., que incorporen tecnologías como robots de corte para optimizar costes.
- Proyectos que aporten valor regional y medioambiental: Creación de materias primas con valor comercial, como tintes naturales que capturen CO2.
- Emprendimientos focalizados en “eliminar residuos” y economía circular: Innovación tecnológica y de procesos para reciclar y reutilizar prendas, evitando que terminen en vertederos.
Para asegurar el éxito, es crucial que detrás de estos proyectos haya cifras que los hagan rentables, así como un profundo conocimiento del mercado y de las soluciones disponibles. La tecnología también juega un papel fundamental para hacer estos emprendimientos rentables.
Principios para un Negocio de Moda Sostenible
Si tienes un negocio de moda y quieres encaminarte al mundo sostenible, es interesante que, antes de iniciar cualquier cambio, evalúes dónde hay margen de mejora.
- Reordenar tus ideas: Darte cuenta de lo que sabes y lo que no, para empezar con éxito este camino.
- Conocerte mejor: Sacar lo mejor de ti, ver cuáles son las áreas donde tienes que mejorar y crear la actitud y mentalidad de emprendedor, así como qué valores son importantes para ti y deben estar presentes en tu empresa.
- Desarrollar tu propio modelo de negocio: Con una buena base para empezar a hacerlo funcionar en todas las áreas: propuesta de valor, mercado y clientes, comunicación, comercialización, materiales, talleres, etc.
Además, es esencial tener en cuenta:
- Transparencia en la cadena de suministro: Evaluar el origen y la producción de los materiales, y buscar proveedores que prioricen las prácticas sostenibles. Un ERP puede ayudar a conseguir la visibilidad completa.
- Revisar los métodos de producción: Reducir residuos, minimizar el impacto ambiental e implementar prácticas laborales éticas.
- Eco-diseño: Pensar desde el principio en el final de la vida útil de las prendas, considerando que cuanto más sencilla sea una prenda, más fácil será de reciclar.
- Identidad e imagen de marca: Asentarse en valores inequívocos de respeto al medio ambiente y a sistemas productivos sostenibles.
- Proximidad también es sostenibilidad: Un producto kilómetro cero provoca una menor contaminación ambiental. Sin embargo, una empresa puede ser sostenible fabricando a muchos kilómetros, siempre que las fábricas estén controladas y garanticen condiciones laborales dignas.
- Política de precios adecuada: Evitar la tentación de reducir márgenes hasta hacer inviable el negocio.
Herramientas y Certificaciones para la Moda Sostenible
Para garantizar la sostenibilidad y la transparencia, existen diversas herramientas y certificaciones:
- Índice de Sostenibilidad de Materiales de Higg: Herramienta gratuita para evaluar el ciclo de vida de tejidos y procesos de producción, comparando el impacto medioambiental.
- Calculadora de huella de carbono 2020 Calculator (Doconomy): Útil para evaluar el impacto de zapatos, bolsos y moda en general.
- Índice de Transparencia de Fashion Revolution: Clasifica a las marcas según el impacto ambiental y social de sus cadenas de producción y distribución.
- Asociación de Moda Sostenible de España (AMSE): Apoya a las marcas que cumplen requisitos como el uso de tejido certificado orgánico o reciclado, y una producción ética y local.
- Certificaciones:
- GOTS (Global Organic Textile Standard): Asegura el respeto al medio ambiente y el trabajo digno en todo el proceso de producción.
- Fairtrade: Certifica el compromiso con condiciones de comercio justas.
- Fair Wear Foundation: Lucha por mejorar las condiciones de los trabajadores.
- Child Labor Free: Combate el trabajo infantil.
- Ecolabel: Etiqueta ecológica de la Unión Europea que reconoce la “excelencia medioambiental” y promueve la economía circular.
El emprendimiento social y la inversión de impacto, los ODS y los criterios ESG son como una bola de nieve gigante, que se mueve apisonando antiguos modelos de producción cuyo único propósito fuera el beneficio económico y la satisfacción de unos accionistas centrados en la rentabilidad, para dar paso a modelos de producción donde son las personas y su bienestar los factores del éxito.
Desde luego serán las grandes empresas las que tendrán que liderar por convicción o por obligación este cambio apoyado, eso sí, por gobiernos, organizaciones internacionales, instituciones financieras y fundaciones que están brindando un mayor apoyo al emprendimiento social a través de programas de financiación, incentivos fiscales, incubadoras de negocios y políticas que fomentan la innovación social. Tampoco hay que olvidar el papel de los consumidores, que a través de un consumo responsable y la elección de empresas socialmente comprometidas, pueden imponer el cambio.
