Asest

Asociación Española de Storytelling
  • Eventos
  • Áreas de especialización
    • Emprendimiento
    • Salud
    • Deporte
    • Nuevas tecnologías
    • Turismo
    • Diseño y moda
  • Comunicación
    • Artículos
    • Prensa
    • Testimonios
  • Story
  • Galería
  • Contacto
  • Acerca de
Inicio
|
Comunicación

El Liderazgo de Pablo Iglesias: Carisma, Estrategia y Contradicciones en la Política Española

by Admin on 24/05/2026

El hombre es un animal político, zóon politikon, como lo definió Aristóteles (ζῷον πoλίτικoν), un ser cuyos logros como especie los alcanza trabajando en sociedad, valiéndose de la acción política para transformar la realidad. El liderazgo es la fuerza que permite el surgimiento y consolidación de una nueva opción política transformadora.

En el panorama político español, la figura de Pablo Iglesias ha sido central en el surgimiento y desarrollo de Podemos, un partido que irrumpió con fuerza, desafiando las estructuras tradicionales y canalizando el descontento ciudadano tras la crisis de 2008. Su liderazgo, caracterizado por un estilo propio y una estrategia comunicativa distintiva, generó tanto adhesiones masivas como intensas controversias.

Fundamentos del Liderazgo Político y el Diseño de la Marca Podemos

Los estudiosos del liderazgo y las personas interesadas en aprender cómo los líderes pueden asistir al diseño consciente de una marca política, identifican una serie de fundamentos clave que Iglesias supo capitalizar:

  1. El ser humano es gregario: Las personas mayoritariamente somos fieles por naturaleza cuando nos vinculamos a una identidad, necesitamos sentirnos parte de un grupo, somos gregarios y nuestra base de relaciones se basa en la tribu, en el sentido de pertenencia. El desafecto y divorcio entre una persona y su marca, empresa, banco, club de fútbol, partido político u organización, se produce por lo general por un agravio continuado al individuo. El ciudadano de a pie tiene sobrados motivos para estar cabreado con las organizaciones en las que ha confiado y a las que se ha entregado. La membrana que envuelve el amor y la fidelidad se ha roto.
  2. El ser humano tiene una emocionalidad expansiva: Las marcas tienen una gran carga emocional y espiritual. Las grandes marcas perduran y se convierten en tótem para el individuo y la tribu a la que pertenecen, pasando a habitar durante largo tiempo la mente individual y colectiva. Cuando pronunciamos: refresco, fútbol, partido político… el liderazgo aprovecha esa carga emocional.
  3. Las rupturas: Los momentos de crisis y ruptura traen consigo un divorcio masivo de las personas con sus marcas (identidades). Esto fue evidente en España tras la crisis, donde los partidos mayoritarios se habían convertido en marcas devaluadas y estaban sufriendo una sangría importante.
  4. Crear un nuevo estilo como antesala de la marca: Las marcas fuertes surgen por diferenciación, vienen precedidas de un nuevo estilo y solo funcionan cuando producen una ruptura con una cierta tradición.
  5. Captar devotos: El objetivo es generar una lealtad profunda y un compromiso activo por parte de los seguidores.
  6. Tener visibilidad: Hacer presente la nueva identidad en las conversaciones de la gente a través de los medios de comunicación tradicionales y modernos, atrayendo la atención del público, refrescando los mensajes, manejando la agenda.

Iglesias encarnó estos principios, capitalizando un descontento generalizado y la necesidad de una nueva voz. Como decía un votante, estaba desconcertado: "¿Qué me había perdido del personaje? No creo en los flechazos a primera vista, y aún menos en los flechazos a tercera o cuarta vista - que suponen ya de principio una incongruencia en los términos-, pero como es a veces imposible librarnos de las incongruencias, ya sea en los términos o en los hechos, yo me terminé sumergiendo de lleno en una de ellas cuando al día siguiente de las elecciones escuché a Pablo Iglesias valorar el resultado electoral de Podemos."

El Diseño Consciente de la Marca Podemos y el Estilo Iglesias

El diseño de la marca Podemos, fuertemente ligada a la figura de Pablo Iglesias, siguió pasos estratégicos que lo diferenciaron en el panorama político:

  1. La creación de un estilo propio como conjunto de rasgos de la marca: Iglesias encarna un estilo diferenciado por una serie de signos externos fácilmente reconocibles: peinado, vestimenta, actitud física, mensajes y forma de hablar. Pero también por otros mensajes fuerza no declarados y de carácter subliminal que van directamente al cerebro, creando un nuevo estándar que por arte de magia pasa a categoría universalmente aceptada: el ideal de candidato o candidata debe ser joven, sin bagaje, atrevido… Ese es el patrón que ha impuesto de la noche a la mañana Iglesias.
  2. La mayor fuerza del estilo reside en la diferenciación y la ruptura con las formas y poses tradicionales de los políticos: A través de un mensaje reduccionista que tan bien funciona en política, vino a decir que hay dos opciones que votar: los partidos de la casta o Podemos.
  3. El estilo funciona: La prueba de ello es que una multitud de personas dice las mismas cosas que él, e incluso sus adversarios comienzan a querer imitarle. La calidad de un estilo queda reflejada en las miradas que atrae, las conversaciones en las que se hace presente y los entusiasmos que suscita. Bastan unas declaraciones de Iglesias para desplazar de todos los medios de comunicación las medidas de Rajoy, las promesas de Madina o las intenciones de Lara. Ahora miren a Sánchez y Garzón, ¿no me digan que no se parecen un poco a Iglesias?
  4. ¿Y los mensajes? ¿La oferta política? ¿El programa?: Las buenas marcas funcionan con pocos mensajes que se puedan comprimir y retener con facilidad. La marca no se dirige al intelecto, a la parte racional, a la zona izquierda del cerebro. La marca habita las emociones. Mensajes cortos y memorables. La casta dice: ideas, ideas; programa, programa; economía, economía; Iglesias pone su acento en el estilo y la acción. Las ideas separan a las personas, la acción las convoca y las une. Iglesias sabe que cuando en el “ejército de Pancho Villa” que son los círculos de Podemos, se abra la caja de Pandora del debate de las ideas, la cohesión interna, que es tormentosa, no podrá aguantar la categoría de ciclón.
  5. Cambiar el estado de ánimo de la gente: Que Iglesias ha cambiado el tono emocional de muchas personas es indudable, en estos momentos es el político con mayor poder de influir en las emociones. Los políticos de casta saben que las elecciones se ganan cuando un líder es capaz de cambiar el estado de ánimo de la gente modificando la química de la parte derecha del cerebro.
  6. Misión final: Poner una marca en el mercado político que la gente pueda comprar compulsivamente, por diferenciación y oposición frontal al resto para canalizar todo tipo de desafectos.

Es obvio que detrás de Iglesias hay una operación de diseño de liderazgo de muchos quilates, que está apostando muy fuerte por la creación de una oferta política diferenciada. De momento solo es una moda que ha irrumpido con gran estruendo en la pasarela política por su exclusivo y atractivo estilo, pero de ahí a convertirse en una marca potente hay un largo trecho, trazas tiene. Capital intelectual, visión y expertos en liderazgo, también, suficientes para dar en estos momentos un revolcón monumental a los gurús de la casta.

Pablo Iglesias en sus inicios, con un estilo que ya denotaba diferenciación.

Pablo Iglesias: Carisma y Contradicciones

En la clasificación de los tipos de liderazgo, el caso de Iglesias puede encajar en el lugar del carisma estudiado por Max Weber. El liderazgo carismático es el ejercido por personas en estado de gracia para sus fieles. Con la particularidad de que Pablo Iglesias no solo fue el resultado de las cualidades que sus seguidores pusieron en él. También fue el resultado de las facultades malvadas que sus adversarios le atribuyeron como el populista destructor del sistema político alumbrado por la Transición. Desde el minuto uno de su aparición televisiva y electoral, Iglesias fue ensalzado sin medida por sus fieles y combatido con fiereza por el establishment político y económico.

Pablo Iglesias, ya en pasado y sin lugar a dudas, ha sido el líder político más controvertido, polémico y odiado de las cuatro décadas de democracia. Tanto sus seguidores como sus enemigos le adornaron de capacidades que igual eran algo exageradas, habida cuenta de su fugaz liderazgo. El resultado de su paso por la política -saldado finalmente con un fracaso- demuestra que, como sostiene Howard Gardner en su obra Mentes líderes, “la elección de un líder concreto es en gran medida accidental”. Iglesias logró el éxito sin precedentes de llegar a 70 escaños en las primeras elecciones generales a las que se presentó como cabeza de lista de Podemos porque decía lo que el auditorio deseaba y necesitaba escuchar. El sistema de partidos había quebrado después de la crisis financiera de 2008 con su secuela de pobreza, desigualdad y corrupción. Los cinco millones de españoles que le votaron lo hicieron en carne viva, al grito de “a la mierda, todos”.

Las Contradicciones del Liderazgo Ideológico

Los liderazgos basados en el fuerte componente populista-ideológico acaban zozobrando por el sumidero de las contradicciones. La última contradicción del liderazgo ideológico de Pablo Iglesias pasa por el empleo de dos estilos. Sorprendente es que un político de aspecto anacrónico, con evidente interés en aparecer vestido y peinado de manera poco actual, entre con tanta fuerza en la decisión favorable del votante. Ahora que lo antiguo resulta desdeñoso, ¿cómo una persona ataviada en una imagen que parece sacada de la transición ha causado tanto impacto? Siguiendo con la contradicción ideológica, resulta poco gratificante e inentendible que un votante de Podemos acate la sentencia de poder tan inexorable como “yo o mi esposa”. Como es un dominador de la palabra lo vistió de marca de alto standing con una frase que venía a decir: “tenemos que estar en el poder porque no nos fiamos de nadie”.

La evolución de la imagen de Pablo Iglesias, desde la seriedad inicial hasta la sonrisa estratégica.

Siguiendo al profesor Gardner, los líderes ejercen su influencia de dos maneras: mediante las historias o mensajes que comunican y mediante los rasgos que encarnan. “Entre historias y encarnaciones puede producirse tensión. Muchos líderes políticos han tenido dificultades cuando los hechos de sus propias vidas parecían contradecir las historias que estaban contando”. La apreciación le cuadra como un guante a Pablo Iglesias. El chalet de Galapagar era incompatible con su relato. De 70 escaños pasó a 35.

Los estudiosos del liderazgo también señalan que por mucho carisma que se tenga, un líder en democracia debe saber también ser el jefe de un partido o encarnar una institución. Pablo Iglesias acabó yéndose definitivamente solo un año después de llegar al Gobierno. Se fue sin ser capaz de asumir el papel institucional de vicepresidente segundo, y tras movilizar el voto conservador con su candidatura improvisada en las elecciones madrileñas del 4-M. Isabel Díaz Ayuso le proporcionó la excusa que necesitaba para abandonar un Gobierno en el que ejercía como activista de presión sobre el presidente Sánchez.

El Liderazgo y el Poder: Preservación y Retirada

Por su propia naturaleza, el poder es excluyente. Los líderes no quieren a nadie de pie que les pueda hacer sombra. La sobreactuación mediática con la que Pablo Iglesias estrenó sus primeros días de diputado denunciando que a Podemos no le permitían formar cuatro grupos parlamentarios fue fruto de un cálculo. Tengo para mí que el cálculo que obliga a Pablo Iglesias a sobreactuar tiene origen en la preservación de su liderazgo en el grupo. En realidad, no le venía nada mal que a los 69 diputados de Podemos no se les permitiera fragmentarse en cuatro grupos porque de esa manera preservaba su liderazgo como cabeza visible del movimiento.

De otra manera, la cohesión del grupo podría resentirse porque no todos los diputados que han entrado en el Congreso bajo la bandera de Podemos militan en el mismo partido. A Iglesias le conviene ser la "voz" de la izquierda. La única. No una más en los debates. Que estuviera pidiendo lo contrario -la formación de cuatro grupos- no dejaba de ser una estrategia. Quedaba bien con sus socios, pero sabía que la reclamación no prosperaría. Iglesias sobreactúa porque también sabe que hacerse la víctima es rentable.

El político Pablo Iglesias ha perecido a manos de la persona que lleva el mismo nombre. Muchas veces las mujeres se cortan el pelo para cerrar un capítulo de su vida y abrir otro. Pablo Iglesias hizo lo propio. Desapareció como líder político al cortarse la coleta, después de siete años de protagonismo absoluto, sin bajarse de las primeras páginas de los diarios y de las cabeceras de los noticiarios de radios y televisiones.

Iglesias empezó a irse cuando rompió con su número dos, Íñigo Errejón. Siguió retirándose cuando purgó a los fundadores de Podemos porque no le obedecían ciegamente. Continuó su fuga al perder más de un millón de votos en seis meses en la repetición electoral de 2016 tras negarse a investir a Pedro Sánchez. Una vez que se le escapó la posibilidad de ser presidente del Gobierno, consumó su abandono de la realidad mudándose desde Vallecas a un ostentoso chalet en Galapagar. Ahí fue donde Pablo Iglesias dejó de ser Pablo Iglesias.

Hitos en el liderazgo de Pablo Iglesias Impacto en Podemos y su figura
Surgimiento tras crisis de 2008 Canaliza descontento, ascenso meteórico de Podemos
Creación de un estilo propio Diferenciación de la "casta", atracción de nuevos votantes
Mensajes cortos y emocionales Conexión con el electorado más allá de los programas
Contradicción "Vallecas-Galapagar" Pérdida de credibilidad y apoyo electoral
Negativa a investir a Pedro Sánchez (2016) Pérdida de más de un millón de votos
Entrada en el Gobierno como Vicepresidente Dificultad para asumir el rol institucional y cumplir promesas
Retirada de la política Deja a Podemos sin su principal voz mediática

Aún era vicepresidente cuando manifestó que no podía cumplir los compromisos adquiridos con sus votantes porque el verdadero poder no está en el Gobierno. Algunos dirigentes ya le advirtieron de que entrar en el Ejecutivo con el PSOE igual no era la mejor idea, y que se exponía a decepcionar porque la política económica nacional no tiene autonomía para tomar decisiones que afecten al funcionamiento del libre mercado. Al retirarse, Iglesias se ha librado de explicar cómo es posible que gobernando Podemos, el precio de la luz esté por las nubes y el Gobierno de izquierdas no sea capaz de bajarlo. A pesar de que esta formación se comprometió a plantar cara a las eléctricas, no ha podido ser. Esto es solo un ejemplo, pero ayuda a entender por qué Pablo Iglesias ya no quiere ser Pablo Iglesias.

Controversias en Torno al Liderazgo y el Feminismo

La figura de Pablo Iglesias también ha estado envuelta en controversias, particularmente en relación con su comportamiento y opiniones sobre el feminismo y el papel de las mujeres en la política. Varias expertas han analizado la conducta del ex-líder de Podemos, cuestionando su "storytelling" frente a su "storydoing".

Análisis de Expertas

  • En lo político, “las compañeras que ascienden, lo hacen en función de cómo se lleven con él”.
  • En el aspecto feminista “se comporta como un tirano machirulo”.
  • Desde el prisma psicológico “muestra conductas de macho alfa”.

Lidia Falcón, feminista, asegura: “Lo que hay detrás de su liderazgo es una arrogancia e ignorancia absoluta sobre lo que es feminismo. Desde que se montó Podemos, las mujeres han sido siempre un adlátere. Iglesias está destrozando todo el trabajo de las que llevamos años luchando en la igualdad. Él, directamente, es un tirano con las mujeres que despuntan en el partido”. Falcón saca a colación aquel comentario que realizó sobre la periodista Mariló Montero en una conversación de Telegram donde afirmaba que “habría que azotarla hasta que sangrase”. “Él se siente muy cómodo en el papel del patriarca. Una actitud que se ha vuelto a poner de manifiesto en su propuesta de dejar de lado a Mónica García. Se cree un salvador”, añade Falcón.

Verónica Fumanal, experta en comunicación política, ahonda en la idea del “macho alfa” y sus conductas cuestionables respecto a las mujeres: “Existe una correlación directa entre lo bien que te llevas con él y lo alto que estás en la estructura orgánica del partido. Lleva las relaciones personales hasta el extremo”. Para ella, este patrón de conducta “hace que las mujeres que eran importantes hasta un momento dado, de repente queden descabalgadas. Cuando dejaron de ser amigas han sido apartadas. Éste no es un elemento menor porque de alguna manera quita la seriedad debe tener un partido político a la hora de elegir sus élites”.

La analista política apunta de igual modo que “Pablo Iglesias peca en muchas ocasiones de ejercer esos micromachismos que están tan imbricados en la cultura y la socialización de una persona y que no son claramente identificables”. Para argumentar su exposición compara la oferta de Iglesias para apartar a Mónica García con lo que hizo Carles Puigdemont al asegurar que él ayudaría a Laura Borrás a ganar las elecciones en Cataluña: “Eso se interpreta como una afirmación de que ellas por sí solas no pueden hacerlo. No he visto políticas que hagan esto con hombres de su partido, qué casualidad que pase solo con las mujeres. Es algo que conviene subrayar, más aun en un partido que se define como feminista”.

Otro ejemplo que demostraría esta conducta machista que analizan las expertas sería aquel famoso regreso del líder morado tras su baja paternal el 23 de marzo de 2019, donde se le presentaba como “el salvador”: “Se considera el macho alfa de Podemos: No deja de ser cínico que en un partido que se llama Unidas Podemos las mujeres siempre estén relegadas”. Para Fumanal, “existe una clara incoherencia entre lo que Iglesias hace y lo que dice”.

La "coleta cortada" de Pablo Iglesias, un símbolo de su retirada de la política activa.

Impacto en el Voto Femenino

Allende Martín, experta en comunicación política e institucional, se suma a la idea de desconexión entre el “storytelling” y el “storydoing”: “Su actitud no responde tanto a un paternalismo sino a su necesidad de demostrar que está por encima de ellas, algo que choca frontalmente con las políticas feministas que defiende su partido”. No hay duda de que las mujeres están más que capacitadas para ejercer la labor de liderazgo, “pero lo que es importante es que se les dé la oportunidad de demostrarlo” y, quizá, ahí es donde falla Iglesias: “Su comportamiento es errático y puede que le pase factura con el voto femenino en las elecciones de mayo”, apunta Martín.

Desde el punto de vista psicológico, Valvanuz Sánchez de Amoraga, psicóloga, asevera: “Cuando hablamos de un macho alfa, nos estamos refiriendo a una personalidad agresiva, impositiva, que suele utilizar un lenguaje intelectual como híper-compensación a su conducta inmadura. Utiliza la descalificación como argumentación, e intenta ser controlador y agresivo ejerciendo un tipo de liderazgo autoritario. Muchas de las conductas de Pablo Iglesias se pueden identificar con estos rasgos de personalidad. Un verdadero líder no necesita imponerse, permite la elección y las personas que le rodean deciden seguirle”.

tags: #Pablo #Iglesias #liderazgo #opiniones

Publicaciones populares:

  • De la teoría a la práctica: aprende a crear tu negocio
  • Conoce la gestión administrativa de la Escuela de Posgrado
  • Innovación en Modelos de Negocio: Herramientas Clave
  • Encuentra tu mentor de inglés ideal
  • Explora El Mapa del Emprendimiento y sus claves para el éxito.
Asest © 2025. Privacy Policy