La Familia Empresaria Manuel Bermejo: Historia, Desafíos y Legado
Ser el máximo ejecutivo de una empresa (CEO) no es tarea fácil, especialmente si se trata de una empresa familiar. El CEO, ya sea miembro de la familia o no, enfrenta la inmensa responsabilidad de gestionar un legado, una historia, unos valores y un patrimonio. En el caso de un CEO no familiar, la desconfianza inicial puede ser un desafío adicional.
En una compañía madura, el CEO recibe mandatos tanto del Consejo de Administración como del Consejo de Familia. El Consejo de Administración espera la ejecución del programa estratégico, mientras que el Consejo de Familia exige la preservación de los valores y los intereses familiares. Este complejo equilibrio requiere una gran inteligencia emocional y empatía para crear consensos.
La vida en las empresas familiares suele ser más compleja, y el clima de los negocios se ha sofisticado enormemente. Globalización, transformación digital, reputación y diplomacia corporativa, competitividad, diversidad, innovación, atracción y retención de talento, ciberseguridad, gestión de stakeholders, creación de valor... Los CEO de empresas familiares deben combinar valores tradicionales con la necesaria innovación adaptativa.
Marianella Ubilla, CEO de Agzulasa: Claves del éxito en una empresa familiar | CEO Talks
El CEO debe dotar a la organización de una visión clara y contundente. La construcción de esta visión implica ampliar el perímetro de análisis debido a un entorno poliédrico y dinámico. Son múltiples los factores que hoy inciden en la gestión empresarial.
El CEO debe ser un gran transformador. Las empresas familiares deben salir de la endogamia y tomar conciencia de la necesidad de profundas evoluciones. Integrar lo digital en la estrategia de negocio es crucial, pero debe ser parte de una gestión de la transformación con visión holística.
Todo esto requiere un fuerte liderazgo por parte del CEO, que debe rodearse de un equipo que le ayude a permear el mensaje de cambio y transformación en toda la organización. Esta sociedad del cambio demanda un CEO con liderazgo emprendedor, visión clara, orientación al cliente y resultados, y preocupación por la creación de valor compartido para todos los stakeholders.
En Élite Murcia, se entrevistó a Manuel Bermejo Sánchez, experto en la empresa familiar en España. Bermejo proviene de una familia empresaria y tiene una especial sensibilidad hacia los retos de este tipo de organizaciones. Ha dedicado mucho tiempo a la docencia e investigación en IE Business School desde 1994.
Bermejo fundó The Family Advisory Board (TFAB) con el propósito de ofrecer apoyo para construir un ecosistema fuerte de empresas familiares. Considera que el modelo de la empresa familiar, con sus sólidos valores y compromiso, es el más recomendable para construir un tejido empresarial comprometido con el desarrollo sostenible e inclusivo.
Desafíos y Oportunidades en la Empresa Familiar
Desarrollar un negocio sostenible en el tiempo no es fácil, sea o no familiar. En los negocios familiares, las singularidades deben ser tratadas con cuidado, ya que se entremezclan lo emocional y lo racional. El principal desafío es alinear a los integrantes de la familia en torno a una hoja de ruta, valores y un propósito compartido, especialmente cuando la brecha generacional es muy abrupta.
En el ámbito corporativo, hay un reto brutal de adaptación a la sociedad del cambio. Si la propiedad de la empresa desea que sus descendientes le den continuidad, deben empezar por enamorarlos del proyecto, mostrando lo apasionante que es crear, fluir e influir.
En el ecosistema de una familia empresaria concurren muchos roles. En negocios pequeños, estos roles se confunden, pero cuando las empresas crecen, aparecen diferentes necesidades que cubrir a nivel de gestión, gobierno o filantropía.
La tesis central del libro de Manuel Bermejo, “La Familia Empresaria: 21 consejos para la continuidad de la empresa familiar”, es que la transición generacional demanda una mentalidad de creación de valor a lo largo de las generaciones y no solo centrarse en la mera supervivencia del negocio.
Esto significa que la propiedad debe dedicar tiempo y recursos a trabajar la cohesión familiar, organizar los procesos sucesorios, formar a las generaciones continuadoras, trabajar la competitividad empresarial, impulsar el espíritu emprendedor, y cuidar la reputación. La mejor forma de asegurar que se trabajan estas palancas de la agenda estratégica es organizar buenos órganos de gobierno corporativos y de familia.
Bermejo se muestra optimista con la empresa familiar, ya que su modelo encaja perfectamente con las demandas de un desarrollo sostenible e inclusivo. Murcia se ha caracterizado por tener un potente tejido de empresas familiares que son la base de la economía murciana.
21 Consejos para la Continuidad de la Empresa Familiar
La continuidad es el gran desafío de las familias empresarias. Las estadísticas muestran que solo un pequeño porcentaje de los negocios familiares llega a la tercera o cuarta generación. Muchos casos de mortandad en las empresas son causados por conflictos entre integrantes de la familia propietaria.
Las familias empresarias deben abordar su tarea en un contexto complejo y dinámico, con transformaciones rápidas debido a la digitalización y la globalización. Estos cambios dificultan la sostenibilidad de los negocios y acrecientan la brecha generacional.
En su libro, Manuel Bermejo ofrece 21 consejos para que las familias empresarias trabajen con el propósito de facilitar la entrega de su legado a la siguiente generación. El libro está lleno de ejemplos y casos prácticos para ayudar al lector a aplicar con éxito los consejos.
El Liderazgo en la Empresa Familiar
En un mundo de cambio constante, el liderazgo en la empresa familiar debe ser emprendedor, con una visión clara y una gran orientación al cliente y a los resultados. El CEO debe ser una inspiración y un ejemplo para sus equipos, más allá de llevar el apellido de la familia fundadora.
Las familias empresarias deben revisar paradigmas y evolucionar para abordar con éxito los retos de esta nueva sociedad del cambio. Es crucial contribuir al impacto positivo en la sociedad y desarrollar una cultura emprendedora que trascienda la generación fundadora.
La comunicación entre los accionistas de una empresa familiar es fundamental. Trabajar por el legado familiar es una tarea colosal, y las familias deben actuar más desde la razón que desde la pasión mal entendida.
Es importante que las familias empresarias vivan sus "momentos napoleónicos" para parar, pensar y elaborar sus programas estratégicos familiares, consensuando y revisando el proyecto y los valores en torno a los cuales pretenden continuar cohesionados.
En resumen, la familia empresaria Manuel Bermejo, como muchas otras, enfrenta desafíos únicos en un mundo en constante cambio. Sin embargo, con un liderazgo adecuado, una visión clara y un compromiso con la innovación y los valores familiares, pueden asegurar la continuidad y el éxito de su legado a través de las generaciones.
