La Construcción Social del Liderazgo: De la Percepción a la Acción Transformadora
El liderazgo, lejos de ser un rasgo puramente innato o una posición jerárquica inmutable, es un fenómeno complejo y dinámico que se construye socialmente. Comprender este fenómeno es esencial para desentrañar cómo los individuos pueden ser agentes de cambio social y transformación. Tal y como afirman Peter L. Berger y Thomas Luckmann (1968) en su obra seminal "La construcción social de la realidad", la realidad se forma a través de interacciones humanas y significados compartidos, y el liderazgo no es una excepción. El liderazgo tiene que ir más allá de los líderes, de sus competencias y capacidades.
¿Qué Implica la Construcción Social del Liderazgo?
La construcción social del liderazgo se refiere a cómo la percepción, la manifestación y la eficacia del liderazgo son producto de procesos sociales, culturales y contextuales. Un estilo de liderazgo es una herramienta, no un rasgo de la personalidad. Los directivos tienen que dejar de percibirse a sí mismos como diseñadores de un conjunto de estructuras organizativas, procedimientos y reglas. En tiempos inciertos, es más necesario que nunca tener un faro que nos guíe, y este faro es co-creado por la sociedad a través de la interacción y las expectativas colectivas.
El liderazgo social es la capacidad de un individuo para influir y guiar a un grupo hacia el logro de objetivos colectivos, promoviendo el bienestar comunitario y generando un impacto positivo en la sociedad. No se limita a posiciones formales de poder, sino que también abarca acciones de personas que, desde roles informales, movilizan recursos y personas para lograr un cambio. A menudo, se manifiesta a través de acciones carismáticas y comprometidas que buscan resolver problemas sociales y mejorar el bienestar común.
Estudio de Caso: Liderazgo Político en Venezuela
La investigación se llevó a cabo con el propósito de comprender la construcción social del liderazgo político en Venezuela, enmarcándose en una metodología cualitativa y un enfoque fenomenológico. Para ello, se realizaron 5 entrevistas semi-estructuradas a informantes zulianos mayores de edad que fueron elegidos al azar. Seguidamente, se realizó un proceso de categorización de esta información de las que se obtuvieron los resultados, los cuales fueron triangulados por expertos en el tema.
Estos resultados sugieren que la construcción social del liderazgo político está comprendida por una visión mesiánica del líder, influida por factores como la emocionalidad del ciudadano, el discurso del líder y los medios de comunicación.
Características Clave del Líder Social
Los líderes sociales suelen compartir ciertas características comunes que les permiten movilizar y transformar sus comunidades:
- Empatía: Capacidad de comprender y compartir los sentimientos de otros, fundamental para conectar y motivar a las personas.
- Visión: Tener una visión clara de un futuro mejor es esencial para guiar y entusiasmar a otros en el camino hacia el cambio. Proyecta un objetivo común que resulta motivador.
- Resiliencia: Es la capacidad de afrontar la adversidad con el objetivo de fortalecer y alcanzar un estado de excelencia profesional y personal, sin perder el enfoque en los objetivos.
- Comunicación: Efectividad en la transmisión de ideas para inspirar y movilizar. Utiliza la comunicación persuasiva y la autenticidad para motivar a otros a adoptar metas colectivas de impacto positivo.
- Humildad: Es una competencia transversal, necesaria para cualquier estilo y rol de liderazgo.
Es fundamental estar conectados con los propios valores, actuar con integridad desde ellos, y reflexionar sobre la motivación para liderar. La base de esta habilidad radica en identificar los valores comunes que pueden facilitar la colaboración y la consecución de unos objetivos compartidos.
El Liderazgo Ético Clase Etica Profesional
Liderazgo en el Tercer Sector: Un Enfoque Ético y Profesional
En los inicios de su profesionalización, el sector social fue relativamente reticente a hablar de "líderes”. Pero la relevancia de este rol ha crecido exponencialmente. Para los líderes sociales su labor tiene una importante componente axiológica y una orientación ética. Su actividad cotidiana tiene sentido porque remite a una causa noble, y esta se traduce en la defensa de principios fundamentales y de valores que orientan e impregnan no solo las acciones individuales sino también a toda la organización. Cuando esto ocurre, cuando los principios y valores se convierten en el combustible que orienta la acción, el resultado puede ser formidable.
La Relevancia de los Valores y la Profesionalidad
Según los seis estilos de liderazgo definidos por Daniel Goleman, en el tercer sector no todos cobran la misma fuerza; algunos estilos pueden ser poco o no recomendables en este contexto. Sin embargo, los principios y valores se convierten en combustible para la acción cuando no están presentes solo como grandes principios orientadores de la misión social de cada entidad o grupo, sino también en la ejemplaridad de sus actores y líderes.
Esto apunta, por un lado, a la cuestión de la ejemplaridad personal y a la conciencia de los valores que configuran la misión; pero, por otro lado, también es fundamental el compartir un mismo espíritu, una manera de hacer las cosas. Más allá del compromiso moral personal y misional, hay también la posibilidad de desarrollar una ética organizativa con efectos colectivos transformadores. Porque en estas organizaciones existe siempre el riesgo de confundir la grandeza de los ideales con la excelencia de la labor realizada. El trabajo social debe guiarse por principios éticos, pero también debe estar bien hecho y, sobre todo, ser útil, tener impacto.
El Modelo de Servant Leadership
En la función del liderazgo social deben reunirse la consecución de ambos criterios: tiene que haber compromiso social, pero también talento y profesionalidad en la manera de realizar las tareas y de alcanzar los objetivos. Es en relación con ambos objetivos que se puede afirmar que, en muchos casos concretos, el liderazgo social sintoniza con una forma de liderazgo que Robert K. Greenleaf definió como Servant Leadership, es decir, un liderazgo basado en el deseo de servir a los demás y a un propósito más allá del interés personal.
Es probable que, en ningún otro sector como el sector social, este modelo de liderazgo basado en servir a las personas esté tan desarrollado. Según Greenleaf, el liderazgo servidor hace que los conceptos de poder y de autoridad sean reexaminados desde un punto de vista crítico y que la relación mutua sea menos opresiva. El liderazgo servidor pondría en juego un nuevo principio moral: la única autoridad que merece nuestro apoyo es la que es libre y conscientemente reconocida, como respuesta y en proporción directa a la evidente y clara talla del líder como servidor. Esto no niega la importancia de la profesionalidad y la competencia en la consecución de objetivos, en el desarrollo de estrategias y en la mejora continua del impacto de la acción, sino que las percibe vinculadas a la misión y puestas a su servicio.
El Proceso de Construcción del Liderazgo Social
El liderazgo social no es un punto de partida, sino el resultado final de un largo recorrido que pasa por las etapas de concienciación, implicación y compromiso cívico. La (pre)disposición personal a situarse en el mundo de manera crítica y transformadora fue una constante en buena parte de los líderes sociales. El sentido de propósito y de urgencia o el rechazo de la pasividad, por ejemplo, son elementos que forman parte de su conducta.
Conviene recordar que ningún líder social actúa como francotirador ni llega a la etapa del compromiso de manera aislada. Hay siempre un legado comunitario que se traslada a una nueva generación: una inmersión en valores vividos, la figura de un referente, la mano o el empuje de un educador, la ejemplaridad familiar, la influencia asociativa, religiosa o cultural, etc.
El liderazgo social, pues, es también en buena medida el resultado del capital cívico de un país, es decir, aquella energía con la que ejercemos responsabilidades colectivas y las sabemos transmitir y compartir con otras hasta el punto que estos acepten, cuando proceda, asumir el relevo. Si queremos invertir en la mejora futura del liderazgo social tendremos que empezar por hacerlo por la base, es decir, contribuyendo globalmente al fortalecimiento del sector social.
Durante este trayecto de configuración personal, el compromiso orientado al servicio de algunos activistas sociales va enriqueciéndose gracias a la asunción de responsabilidades y el desarrollo de diversas capacidades: la construcción de puentes y consensos, el impulso de iniciativas, la habilidad organizativa, la ampliación del círculo de relaciones y la creación de redes, el fortalecimiento de la voluntad moral, la comprensión del entorno y la visión estratégica, la forja de valores y creencias compartidas, etc.
Cuando decimos que el liderazgo no es un cargo, sino un proceso, no solo lo decimos en relación a la ordenación jerárquica (a menudo confundimos líder y jefe), sino que también lo decimos en relación con la misma construcción de la identidad personal y la asunción de roles de los líderes. El liderazgo, pues, es el resultado, no siempre querido ni previsto, de una aventura exterior ‒con la comunidad‒ pero también interior ‒con uno mismo‒ que, además de contribuir a transformar la sociedad, transforma el sujeto y da un sentido nuevo a su labor y a su vida.
Es esa tarea de exploración interior, que acompaña el camino del compromiso cívico de los líderes, la que les permite también llegar a tener una visión clara de la misión, los ideales y los objetivos que les mueven y trasladarlos luego a sus organizaciones y a su sociedad. Quizás uno de los problemas que tenemos hoy no es simplemente la calidad de los liderazgos, sino que pensamos y promovemos el liderazgo a partir de unos perfiles muy restringidos.
Confianza y Comunicación: Pilares del Liderazgo en las Organizaciones Modernas
En un escenario en el que las relaciones de confianza fortalecen la asociación empleado-empleador, la figura del líder emerge como un vínculo esencial para esta construcción. Cuando un empleado confía en la empresa para la cual trabaja, es más probable que este la defienda en sus círculos sociales, con 28 puntos porcentuales más que aquellos que no tienen esta confianza, según datos de Brasil.
Es común que veamos las compañías buscando implementar canales enfocados en el liderazgo, lo que es una preocupación legítima. Sin embargo, muchas pasan por alto la importancia de las interacciones personales, que son mucho más efectivas que un correo electrónico. El escenario es aún más complicado entre los equipos corporativos que trabajan en la oficina.
La Relevancia del Diálogo Líder-Colaborador
Los datos del Great Place to Work (GPTW) confirman la relevancia del diálogo líder-colaborador. La consultoría afirma que cuanto mayor sea el número de retroalimentaciones a los empleados, mayor será el índice de confianza en la organización. Entre las 150 mejores empresas para trabajar en Brasil, el 78% tiene prácticas para hacer que la comunicación sea más participativa y abierta. Y esto se refleja en los resultados.
Otra consultoría, la Gallup, también refuerza el papel del liderazgo en la mejora de la experiencia de los empleados. Un estudio reciente señaló que la interacción con el gerente directo es uno de los factores más importantes para el éxito del recorrido del empleado. Al mismo tiempo, el estudio tiene una provocación: un líder solo puede alentar el compromiso si él mismo está comprometido. Suena obvio, pero tal vez no lo sea.
Tabla: Confianza en el Empleador (Edelman Trust Barometer 2019)
| Categoría de Confianza | Confianza Global (0-100) | Confianza en Brasil (0-100) |
|---|---|---|
| Mi Empleador | 75 | 77 |
| Empresas (general) | N/A | N/A |
| ONGs | N/A | N/A |
| Gobierno | N/A | N/A |
| Medios de Comunicación | N/A | N/A |
El Edelman Trust Barometer muestra que entre las cuatro instituciones estudiadas, las empresas se han convertido en las más confiables en 2019 - haciendo frente a las ONGs, el gobierno y los medios. Visto desde la perspectiva de "mi empleador", el índice de confianza aumenta aún más. En este contexto, también es importante destacar que, en contraste, los empleadores no están cumpliendo con su parte. Solo el 38% de los encuestados a nivel mundial han respondido que sus empleadores se habían comunicado efectivamente sobre los cambios organizativos, mientras que solo el 36% de ellos han dicho que las empresas fueron honestas sobre cómo estos cambios afectarían a los equipos. En los procesos de transformación, la tasa es aún más baja.
Los líderes están a la vanguardia y hacen la conexión entre la visión de la compañía y la realidad de la operación. Por lo tanto, es imperativo que el liderazgo, una audiencia prioritaria, reciba la atención adecuada para cumplir su papel de comunicador y agente de fomento de la confianza. Este debe tener acceso a entrenamientos, apoyo para desarrollar sus habilidades y tener información relevante y oportuna para desempeñar su rol diario.
Liderazgo Socialmente Responsable en la Alta Dirección
Los líderes empresariales de hoy enfrentan un panorama donde los desafíos van mucho más allá del balance final. Existe una constante y, a menudo, contradictoria presión: obtener resultados financieros inmediatos mientras la sociedad exige un propósito más profundo y un compromiso ético visible. Se trata de un enfoque que se ha consolidado en las organizaciones modernas como la forma más efectiva de generar impacto positivo y sostenible.
Como líderes, es imperativo que veamos la empresa como un actor activo y responsable dentro del ecosistema social. Un líder socialmente responsable posee rasgos muy definidos que lo distinguen. Estos directivos inspiran a través del ejemplo y la coherencia, no solo de la autoridad jerárquica. Utiliza la comunicación persuasiva y la autenticidad para motivar a otros a adoptar metas colectivas de impacto positivo. El liderazgo social comprende que la ética es el pilar innegociable de toda actividad empresarial. Por lo tanto, una organización transparente es vista como confiable, lo cual facilita enormemente la gestión del cambio.
Liderazgo Tradicional vs. Liderazgo Socialmente Responsable
El liderazgo tradicional se ha centrado, históricamente, en la estructura jerárquica y el resultado financiero inmediato. Su motor principal es la maximización de la ganancia para los accionistas. Mientras que el líder tradicional dirige en función de la posición, el líder social inspira con base en el propósito. En resumen, la diferencia esencial radica en la fuente de poder: el liderazgo tradicional se basa en el cargo. Adoptar este liderazgo no es un costo, sino una inversión estratégica. Las organizaciones que lo practican logran atraer y retener mejor talento y consiguen una mayor fidelización de sus clientes y participantes.
Implementación Estratégica del Liderazgo Social
Implementar el liderazgo social requiere un compromiso que debe permear cada nivel de la organización. Los programas de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) deben ser vehículos formales del compromiso social. Además, es crucial que trabajen en el empoderamiento de comunidades. Por ejemplo, una empresa de tecnología puede enfocar su RSC en la reducción de la brecha digital. Esto nos permite desarrollar programas que realmente satisfagan una necesidad de la comunidad y no solo una necesidad de relaciones públicas. Este liderazgo se construye en red, no puede ser una responsabilidad exclusiva de la dirección. El futuro de los negocios pasa ineludiblemente por la sostenibilidad. Este liderazgo es el motor principal de esta reorientación estratégica.
Teorías Fundamentales del Liderazgo Social
En el estudio de la sociología, las teorías del liderazgo social nos ayudan a entender cómo ciertos individuos son capaces de movilizar a grupos y comunidades hacia objetivos compartidos. Estas teorías exploran las características y habilidades que hacen a un líder efectivo en contextos sociales.
Teoría de los Rasgos de Liderazgo
La Teoría de los Rasgos sostiene que los líderes efectivos poseen ciertos rasgos innatos que los diferencian de los no-líderes. Según esta teoría, el liderazgo se considera en gran medida una cualidad inherente.
- Empatía
- Decisión
- Confianza
Teoría del Liderazgo Situacional
La Teoría del Liderazgo Situacional sugiere que no hay un estilo único de liderazgo que sea efectivo en todas las situaciones. Los líderes deben adaptar su enfoque en función de las circunstancias y las necesidades del grupo. Esta teoría propone que la flexibilidad es la clave del liderazgo efectivo.
- Directivo: Cuando es necesario tomar control y dar instrucciones claras.
- Apoyo: En situaciones que requieren motivar y escuchar al grupo.
- Participativo: Involucrar al equipo en la toma de decisiones es crucial.
Liderazgo Comunitario: Un Enfoque en Cerro Navia, Chile
La presente investigación se concibe como una aportación al conocimiento del liderazgo en sectores populares urbanos en Chile, en su asociación implícita y explícita al capital social. La propuesta trata de visibilizar las voces minoritarias de esas comunidades a través de sus líderes sociales, aproximación no desarrollada hasta el momento.
A través de un estudio de carácter exploratorio-descriptivo, nos acercamos a la experiencia de ocho líderes comunitarios (4 hombres y 4 mujeres) que han desarrollado su trabajo por más de 20 años en Cerro Navia, uno de los sectores más pobres de la ciudad de Santiago. Adoptando una perspectiva de investigación cualitativa, recurrimos al relato de vida o relato biográfico como vía fundamental de indagación, específicamente recogiendo los aportes de la corriente denominada “historias de vida en formación” para dar sentido a una reconstrucción de las historias personales de cada entrevistado desde una óptica autorreflexiva.
La investigación en terreno fue realizada progresivamente durante tres períodos: entre Marzo y Abril de 2009, entre Marzo y Mayo de 2010 y entre Febrero y Marzo de 2011. Se efectuaron un total de veintiún entrevistas, las que fueron registradas en audio digital y posteriormente transcritas de manera textual por la investigadora principal con el objeto de mantener la relación entre la literalidad del audio y del texto escrito. Todas ellas fueron realizadas en un lugar escogido por los informantes y su duración fluctuó entre 90 minutos y tres horas cronológicas.
En el presente documento se da cuenta de los resultados de esta investigación, construidos a partir de narraciones de un pasado que ha sido interpretado a la luz de los marcos conceptuales vinculados a las nociones de liderazgo comunitario y capital social, procurando operar desde una ética que respeta el trabajo reflexivo que han realizado sus propios protagonistas.
La investigación consta de siete apartados o capítulos. En los tres primeros se exponen los antecedentes teórico-contextuales desde donde se construyó el objeto de estudio. Se inicia este recorrido con los temas de pobreza -cuya superación hasta hoy es un tema pendiente y prioritario- y el capital social, que se ha constituido en una línea de trabajo importante para explicar y potenciar los recursos de las comunidades. A continuación se aborda el tema del liderazgo en general, profundizando en las teorías que lo explican e introduciendo como perspectivas relevantes el liderazgo femenino y el liderazgo comunitario.
El tercer capítulo contextualiza al lector en la propia historia y características de la comunidad en la que se desarrollan y crecen los líderes entrevistados: la comuna de Cerro Navia. Se hace una descripción sociopolítica de la misma y se proporciona un encuadre general de su historia que también sirve de “pre-texto” para abordar la realidad de Santiago en particular y del devenir del país, en general. En el cuarto capítulo se detallan los procedimientos metodológicos implicados en el proceso de investigación para, tras ellos, concretar, en los capítulos 5 y 6, la exposición de los resultados y hallazgos del estudio.
Beneficios del Liderazgo Comunitario
El principio del liderazgo comunitario debe ser el empoderamiento de las personas que le rodean, así como también impulsar la sustentabilidad y autosuficiencia de las localidades. Uno de los principales beneficios del liderazgo comunitario es conocer plenamente el contexto. Ayuda a coordinar esfuerzos para enfrentar desafíos sociales. Fomenta la cohesión comunitaria al unir a individuos con propósitos comunes. Promueve la equidad y la justicia, llevándolas al foco de la atención pública. Los líderes sociales son a menudo catalizadores de cambio que abogan por políticas inclusivas y prácticas sostenibles. Estos líderes pueden transformar los desafíos en oportunidades al empoderar a las comunidades para actuar y generar cambios duraderos.
El liderazgo social es crucial por varias razones: refuerza las capacidades individuales y colectivas, ayuda a coordinar esfuerzos para enfrentar desafíos sociales, fomenta la cohesión comunitaria al unir a individuos con propósitos comunes, promueve la equidad y la justicia, llevándolas al foco de la atención pública. En resumen, los líderes sociales juegan un papel crucial en la promoción de cambios significativos y sostenibles.
