La Bolsa Social y el Impulso del Emprendimiento de Impacto en España
En los últimos años, el fenómeno del emprendimiento social ha emergido en todo el mundo como una respuesta audaz que aplica herramientas empresariales innovadoras para aportar soluciones a los problemas sociales y medioambientales de una manera sostenible. Las empresas sociales se caracterizan porque, sometidas a la disciplina de la empresa, tienen como misión primordial resolver retos sociales o medioambientales y mejorar las condiciones de vida de colectivos vulnerables. Con frecuencia, estas empresas tienen muy difícil dar los primeros pasos para desarrollar sus proyectos de impacto por la falta de financiación adecuada.
En este contexto, la Bolsa Social surgió con la misión de apoyar empresas que quieren crear una economía más humana, que cuide de las personas y del planeta. Su objetivo es impulsar empresas jóvenes que buscan soluciones a los principales retos a los que nos enfrentamos como sociedad, como el cambio climático y el crecimiento de las desigualdades, conectándolas con inversores que buscan rentabilidad y que quieren que su dinero contribuya a generar un impacto positivo.
Origen y Trayectoria de La Bolsa Social
La Bolsa Social nace en 2014 como respuesta a dos grandes necesidades en España: por un lado, la escasez de opciones de financiación para empresas sociales; y por otro, la poca oferta de productos de inversión de impacto para el pequeño inversor. La idea de la Bolsa Social surgió en 2014, cuando José Moncada, Director General del Fondo Bolsa Social y fundador de la plataforma, trabajaba en París para la Autoridad Europea de Mercados y Valores (ESMA).
Moncada relata que, durante la crisis financiera de 2008, se pudieron ver con dureza las consecuencias de un mercado financiero que progresivamente había ido dejando de servir a la economía real para servirse a sí mismo exclusivamente, generando beneficios para unos pocos, pero socializando las pérdidas. En esa época, entró en contacto con emprendedores sociales e inversores de impacto europeos, que usaban la fuerza de la dinámica empresarial para generar modelos de negocio y soluciones escalables y económicamente sostenibles para los retos sociales y medioambientales.
Comprendió que era el tipo de economía por la que valía la pena trabajar, y propuso crear un espacio financiero donde se encontraran esos emprendedores y esos inversores de impacto social, es decir, una Bolsa Social. Desde el principio, la Bolsa Social tuvo muy claro que debía hacer las cosas profesionalmente. Por eso, fue la primera plataforma de financiación participativa autorizada por la CNMV en España, dedicada 100% a la inversión de impacto, con unos criterios de selección estrictos, tanto en lo financiero como en lo social. Esta propuesta fue muy innovadora; al principio, cuando se hablaba de la inversión de impacto en 2015, muy poca gente lo entendía: ¿Invertir, ganar dinero y además generar un impacto positivo en la sociedad?
¿Qué es la Inversión de Impacto?
Además del objetivo de facilitar la financiación de empresas sociales, la Bolsa Social busca promover la inversión de impacto. Esta modalidad consiste en invertir en empresas que construyen una economía más humana, empresas que sirven a las personas y al planeta, y no al revés.
Se habla de inversión de impacto cuando los inversores destinan su dinero, bien en forma de inversión en capital o en forma de préstamo, a empresas que tienen la misión de producir un impacto positivo y medible en la sociedad y en el medio ambiente, y además ofrecen una rentabilidad económica. Se distingue de la filantropía en que los inversores esperan una legítima rentabilidad, y se diferencia de otras estrategias de inversión socialmente responsable (ISR) en que la inversión contribuye directamente a causar una transformación positiva en la sociedad o el medioambiente.
Los criterios diferenciadores de la inversión de impacto frente a otras estrategias de inversión son tres:
- Intencionalidad: La inversión debe tener la misión o intención de producir un impacto positivo.
- Mensurabilidad o medición: La transformación positiva que produce la inversión debe ser cuantificable y medible.
- Rentabilidad: Aunque no se menciona explícitamente en los dos primeros puntos del borrador, el texto recalca que los inversores esperan una legítima rentabilidad económica.
Es fundamental destacar que todas las empresas que obtienen financiación de los inversores de la Bolsa Social son empresas de impacto social y medioambiental. No obstante, es importante estar alerta ante el crecimiento del “impact washing”, donde entidades financieras convencionales afirman ofrecer productos de inversión de impacto social que, en el mejor de los casos, son productos ASG (Ambientales, Sociales y de Gobernanza), donde el impacto real es mucho menor e indirecto. Por eso, es crucial que el inversor de impacto comprenda bien dónde pone su dinero, qué riesgos asume y qué impacto real quiere generar con su inversión.
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Funcionamiento de La Bolsa Social como Plataforma
El equipo de la Bolsa Social selecciona rigurosamente las empresas por su impacto social y su potencial de crecimiento y, en el caso de los préstamos, de repago de la deuda. Tras un análisis exhaustivo y un proceso de due diligence, los proyectos se publican en la plataforma online de la Bolsa Social. Cualquier persona registrada puede ver la información sobre la empresa y el equipo que tiene detrás, y decidir invertir directamente a través de la plataforma.
Las rondas de inversión están abiertas al público entre uno y dos meses, pero suelen cerrarse antes de ese tiempo cuando alcanzan el objetivo de inversión. Una vez cerrada la ronda, los inversores pueden seguir la evolución de la empresa a través de la plataforma con reportes periódicos y, en el caso de los préstamos, recibir el repago periódico de su inversión.
Tipos de Inversores y Modalidades de Inversión
La comunidad de la Bolsa Social es abierta y heterogénea, contando con más de 11.000 usuarios y 1.500 inversores activos, deseosos de apoyar a empresas que resuenan con sus valores. Los perfiles varían desde pequeños inversores que se inician en este mundo con una inversión de 50 euros en un préstamo sostenible, hasta inversores más experimentados en la inversión de startups.
Dependiendo del tipo de inversión, los inversores pueden optar por invertir directamente en equity (capital) o en préstamos. La inversión en capital se dirige a apoyar startups de impacto social, que son empresas jóvenes que están dando sus primeros pasos y necesitan socios para crecer. La inversión en préstamos, en cambio, está dirigida a empresas más consolidadas, con menos riesgo, cuya solvencia financiera y capacidad de repago del préstamo son analizadas, y que buscan financiación para ampliar su actividad.
En la Bolsa Social, los inversores pueden realizar préstamos a empresas sociales y, en el pasado, obtener rentabilidades de hasta un 8%, o convertirse en socio de startups de impacto social.
Comparativa: Inversión en Equity vs. Préstamos en La Bolsa Social
| Característica | Inversión en Equity (Capital) | Préstamos |
|---|---|---|
| Tipo de empresa objetivo | Startups de impacto social (jóvenes, primeros pasos, alto potencial de crecimiento) | Empresas de impacto más consolidadas (menos riesgo) |
| Objetivo de la inversión | Apoyar el crecimiento, convertirse en socio minoritario | Financiación para ampliar actividad, repago periódico de deuda |
| Riesgo asociado | Mayor (ligado al éxito y crecimiento de la startup) | Menor (solvencia financiera y capacidad de repago analizadas) |
| Rentabilidad esperada | Potencialmente alta, ligada a la revalorización del capital o venta | Rentabilidad anual (en el pasado, entre el 4% y el 7%, incluso hasta el 8%) |
| Ticket medio de inversión | Aproximadamente 4.000 euros por inversor | Aproximadamente 1.500 euros por inversor |
| Relación del inversor | Socio de la startup | Acreedor de la empresa |
Logros y Cifras Clave de La Bolsa Social
La plataforma ha crecido significativamente tanto en volumen como en tamaño de las rondas de inversión. Cientos de inversores particulares han canalizado 13 millones de euros a más de 45 empresas de impacto social positivo en áreas diversas como la agricultura sostenible, el consumo responsable, la calidad en la educación, el acceso a la cultura, la discapacidad, el acceso al agua en poblaciones desfavorecidas, el cuidado de nuestros mayores y dependientes y la sostenibilidad en la arquitectura, las ciudades y la moda. Además, una de cada cuatro empresas financiadas está dirigida por mujeres, y algunas han ofrecido rentabilidades interesantes para la inversión de impacto.
La línea de préstamos para empresas de impacto social y entidades de la economía social también ha demostrado muy buenos resultados, permitiendo a cualquier persona o entidad prestar su dinero a entidades de gran impacto social, con un riesgo medido y una rentabilidad anual que va del 4 al 7%.
Actualmente, la Bolsa Social opera integrada en el Grupo Goparity, manteniendo su misión de promover un cambio positivo en la sociedad conectando empresas e inversores con valores.
El Fondo Bolsa Social Impacto FESE
En 2019, José Moncada se unió con los socios de Analistas Financieros Internacionales (Afi) para lanzar, a través de su gestora Afi Inversiones Globales, el Fondo Bolsa Social Impacto FESE. Este es un fondo de impacto independiente de la plataforma de la Bolsa Social, que cuenta con 22 millones de euros para invertir en startups de impacto social positivo en España.
Aunque colaboran y comparten la misión de impacto, la plataforma de la Bolsa Social y el Fondo Bolsa Social son dos entidades distintas y separadas, con equipos, órganos de decisión y gobernanza independientes. Son vistas como dos entidades complementarias, ya que se dirigen a diferentes grupos de inversores y empresas en fases ligeramente distintas.
Así como la Bolsa Social está dirigida a inversores particulares y business angels, el Fondo está dirigido a inversores institucionales, incluyendo entidades financieras, mutualidades, aseguradoras, planes de pensiones de empleo, family offices y fundaciones. El Fondo toma participaciones minoritarias en el capital de estas empresas con la intención de acompañarlas y apoyarles en su crecimiento durante un periodo de entre 4 y 7 años, para después desinvertir. Además de la financiación, el Fondo ayuda a las empresas a medir y gestionar su impacto, las apoya en la estrategia financiera y comercial, y las asesora estando presentes en sus consejos de administración.
El Fondo Bolsa Social Impacto FESE se beneficia de la reconocida experiencia de Afi en el análisis y valoración de empresas y proyectos de inversión en múltiples sectores, así como en la ejecución de operaciones corporativas.
Medición y Gestión del Impacto: Un Compromiso Fundamental
En las inversiones de impacto, ser capaz de medir el impacto de las empresas de forma adecuada y que el inversor conozca la transformación positiva que está ayudando a crear con su inversión, es de suma importancia. Para la Bolsa Social y su Fondo, la medición y la gestión del impacto son una pieza clave.
Los inversores buscan obtener una rentabilidad justa y que su capital contribuya a generar el mayor impacto positivo. Por eso, es fundamental medir adecuadamente el impacto de las empresas participadas y maximizarlo. El proceso de medición incluye:
- Trabajar con cada empresa su Teoría del Cambio: entender el reto social, las soluciones propuestas, los beneficiarios, la profundidad y extensión del impacto, la contribución específica de la empresa y los riesgos.
- Identificar al menos tres indicadores específicos de impacto, centrados en el resultado y procedentes de un catálogo internacionalmente admitido.
- Establecer objetivos anuales para cada indicador de impacto, monitorizándolos trimestralmente.
- Ligar una parte del salario variable de los CEOs de las participadas a la consecución de los objetivos de impacto.
- Validar el impacto generado anualmente por un tercero independiente.
- Medir y minimizar las externalidades negativas de la cartera a través del seguimiento de las Principales Incidencias Adversas en materia de Sostenibilidad (PIAS).
El Ecosistema Español de Inversión de Impacto
Aunque el sector de la inversión de impacto es reciente en España, ya existen varios actores reconocidos que pueden mostrar un track record y están creciendo. Cada vez más inversores deciden incorporar vehículos de inversión de impacto en su cartera, lo que responde a un cambio de mentalidad y a una mayor toma de conciencia de las consecuencias de las decisiones de inversión.
En este sentido, la labor de SpainNAB, como asociación representante de la inversión de impacto en España, es crucial. La asociación ha publicado importantes documentos sobre la definición de la inversión de impacto y la adicionalidad.
Además, existe una gran oportunidad para impulsar el sector con los nuevos recursos públicos procedentes del Fondo de Recuperación, Transformación y Resiliencia destinados a apoyar el desarrollo de la inversión de impacto.
La Iniciativa de Impacto Social creada a través de Fond-ICO Pyme de AXIS, la sociedad de capital riesgo del ICO, ha sido pionera y ha supuesto un enorme impulso para el sector. El equipo de Fond-ICO ha demostrado gran compromiso y profesionalidad, manteniendo una línea exigente de apoyo a la inversión de impacto y apostando con acierto por los principales actores del sector, vigilando la calidad e integridad de los vehículos de inversión.
Casos de Éxito: Transformando la Sociedad
Visualfy: Accesibilidad Acústica Universal
Visualfy, una empresa española de tecnología accesible, ya opera en 96 edificios de clientes como Renfe, CaixaBank o FC Barcelona con soluciones de inteligencia artificial que detectan más de 50 tipos de sonidos críticos en tiempo real y emiten alertas visuales, táctiles y móviles, sin necesidad de obras. Esta empresa responde a una necesidad urgente: el 20% de la población mundial tiene algún grado de pérdida auditiva, y se prevé que esta cifra se duplique para 2050. Bolsa Social ha colaborado con Visualfy para comprender cómo están redefiniendo la accesibilidad acústica.
Visualfy va mucho más allá de una app: convierte el sonido en alertas visuales y táctiles, a través de lámparas inteligentes, notificaciones móviles, wearables y transcripción en tiempo real, todo desde una sola plataforma. La compañía cuenta con 11 millones de euros en cartera de proyectos y 1,6 millones de euros en contratos firmados el último año, con clientes de la talla de Renfe, FC Barcelona y Real Madrid. Su tecnología está patentada en 31 países y posee el Sello PYME Innovadora del Ministerio de Industria.
Si la tecnología debe funcionar para todos, Visualfy ofrece una oportunidad de ser parte del cambio.
Naria: Digitalización de la Ayuda Social
Naria nació con una idea clara: mejorar, desde la tecnología, la forma en que se gestiona la ayuda social. Desde 2019, Naria es la empresa pionera en la digitalización del tercer sector en España, demostrando el valor de su modelo y tecnología. El contexto actual -regulatorio, social y empresarial- confirma que la digitalización del sistema de ayuda social es un paso necesario. Naria se encuentra en un momento decisivo para avanzar: hacer crecer el proyecto, fortalecer el producto y llegar a nuevos territorios.
La empresa ha demostrado cómo la tecnología puede garantizar que cada donación llegue exactamente a quien más la necesita. Naria está cerrando una ampliación de capital con expansión ya en marcha en Guatemala, México y Europa, impulsada por la nueva Ley contra el Desperdicio Alimentario. Esto significa más eficiencia para las ONG y más transparencia para las empresas.
El Equipo Detrás del Impacto
El éxito de La Bolsa Social y el Fondo Bolsa Social se sustenta en un equipo profesional y comprometido.
- José Moncada (Pamplona, 1976) es el Director General del Fondo Bolsa Social y fundador de la Bolsa Social en 2015, la primera plataforma de financiación participativa autorizada por la CNMV en España. En 2019, lanzó el Fondo Bolsa Social junto con Afi, un fondo de impacto de 22 millones de euros que dirige. Es profesor de Finanzas Sostenibles en la Universidad de La Sorbona de París y miembro de la Junta Directiva de SpainNAB.
- Laura Colina (Madrid, 1987) es Analista - Responsable de Impacto del Fondo Bolsa Social, aportando 7 años de experiencia tanto en el sector financiero como en el social, y una formación especializada en Cooperación Internacional al Desarrollo.
- Juan Maiso Pablos (León, 1998) es graduado en Ingeniería Aeroespacial y aporta su trayectoria profesional en consultoría de business intelligence al equipo.
Este equipo, junto a otros profesionales, trabaja para que la inversión de impacto siga creciendo y transformando la sociedad y el medio ambiente.
