José Luis Manzano: Biografía de un Ícono del Cine Quinqui Español
José Luis Manzano, con solo seis películas, se convirtió en el James Dean español, un símbolo de la juventud desfavorecida durante la Transición. Su vida, marcada por el éxito en el cine quinqui y una trágica adicción, sigue siendo objeto de fascinación y estudio.
José Luis Manzano en una escena de la película "El Pico"
Primeros Años y Descubrimiento
José Luis Manzano nació el 20 de diciembre de 1962 en Madrid y creció en la UVA de Vallecas. Su infancia estuvo marcada por la falta de educación primaria y un temprano inicio laboral en unas bodegas, donde sufrió una lesión que le dejó secuelas de por vida. Eloy de la Iglesia conoció a José Luis Manzano en una de sus salidas para buscar chicos por el centro de Madrid. Criado en la UVA de Vallecas, Manzano solía coger el autobús y acercarse a la Puerta del Sol. Allí, como otros jóvenes, llegaba hasta el cercano pasaje Matheu y a la puerta de los Billares Victoria.
Una noche de 1978, en las puertas de los Billares Victoria, cambió la vida de un joven de Vallecas para siempre. Raro era el día que no se acercase alguien que le propusiera a ese muchacho rubio y aniñado mantener relaciones sexuales a cambio de algo de dinero en una pensión, en los probadores de unos grandes almacenes cercanos o en los servicios de un bar. Un día, esa propuesta le llegó de la mano de Eloy de la Iglesia, que le invitó a ir a su casa. Manzano tenía dieciséis años. Un año después, el director regresaría a ese mismo lugar para proponerle interpretar el papel de El Jaro en Navajeros y llevárselo a vivir con él.
Ascenso a la Fama y Cine Quinqui
De la misma manera que De La Iglesia quería ser director de cine y lo consiguió sin haber conseguido nunca ingresar en una escuela de cine o similar, él quiso que José Luis Manzano fuese actor sin estudiar arte dramático. Manzano iba a cumplir 18 años y apenas sabía leer y escribir: necesitó ayuda para memorizar y comprender los guiones. Pero rebosaba verdad y autenticidad. Sería uno de los papeles de su vida, “El Jaro”: la vida de un delincuente que parece inalcanzable para la Policía, un bandolero de la ciudad.
José Luis Manzano en "Navajeros"
Violenta y con pocos escrúpulos, esta primera incursión de Eloy de la Iglesia en el cine quinqui fue todo un éxito en taquilla con buenas dosis de acción, sexo y drogas. En La estanquera de Vallecas, encarnó no al hijo que muchas madres querrían tener sino al que efectivamente tenían: un muchacho enganchado a la heroína que daba pequeños palos para poder costearse la droga.
El actor, que fue un icono en los 80, pasó por la cárcel y la desintoxicación tras realizar seis películas que plasmaron la realidad de España en aquella época. En “El Pico”, José Luis Manzano es a la vez Apolo y Dioniso. Es James Dean y es Lou Reed a un tiempo. El actor da vida al hijo de un guardia civil que se engancha a la heroína porque a finales de los 70 es lo más fácil del mundo, es algo que sucede en todas las periferias de las grandes ciudades. Ya por entonces se empieza a conocer las consecuencias pero no tan claramente como unos años después.
Manzano da vida, en la película de Eloy de la Iglesia, a Paco, que hace lo que sea necesario para sacarse unas perras que costeen la dosis diaria, de la que no se puede escapar. Su imagen, la de un efebo de cabello rizado, rebosa vida pero busca una “pequeña muerte”. Cada día muere un poco más. José Luis Manzano, criado en la calle, dio vida a ese ángel caído y ni siquiera la moraleja de la película (de esa y de otras que le convirtieron en actor fetiche del cine quinqui) le previno de terminar en la droga, sino que le atrajo más hacia ella. No había cumplido 30 años cuando murió en 1992.
A continuación llegan “Colegas”, El pico", “El pico 2” y, sobre todo, “La estanquera de Vallecas” para configurar una panorámica y mito de la realidad española junto a José Antonio de la Loma y sus “Perros callejeros”.
Fuembuena define Lejos de aquí como un libro moral, que no moralista ni con moralina. Para el autor, su trabajo nace de la admiración a los personajes, del respeto. Por eso, su mayor preocupación era la de ser veraz en los hechos y “no sólo hacer el menor daño, sino que, si es posible, hacer el bien”.
Relación con Eloy de la Iglesia
A José Luis Manzano le descubrió Eloy de la Iglesia, quien sería más que su director fetiche, su mentor. Cuenta Fuembuena que se conocieron en unos billares donde los jóvenes del lumpen ofrecían sus favores a homosexuales. Empezaron a vivir juntos, el realizador se encargó de que aquel chaval fuera alfabetizado y le convirtió en el protagonista de su seminal Navajeros.
Eloy de la Iglesia no sólo utilizaba a Manzano como actor. Le tenía para hacer cosas tan cotidianas como hablar con el camello, ir a la bodega, encargarse de atender a la persona que limpiaba en su casa… Todo para que él viviera de manera confortable. Manzano se desvivió por atender a Eloy, para que tuviera todo resuelto incluso antes de que lo pidiera. Pero poco a poco el director empezó a perder el deseo hacia él, en buena parte a consecuencia de la heroína, uno de cuyos efectos es la pérdida de la libido sexual.
Sin embargo, a partir del rodaje de Colegas, en el que Manzano compartía planos con Rosario y ** Antonio Flores,** Eloy de la Iglesia comenzó a perder interés por el actor. Tanto es así, que se llegó a plantear que no sería tan mala idea que el muchacho aceptase otros trabajos fuera de su lado.
Manzano no tenía la formación de Eloy de la Iglesia quien, además, impuso un férreo bloqueo para que el chaval no pudiera actuar en otras películas que no fueran las suyas. Ningún director amigo se atrevía a pedirle a su novio-actor para una de sus producciones y eso hizo que Manzano perdiera muchas oportunidades.
Declive y Trágica Muerte
A finales del año 82 y principios del 83, José Luis Manzano tenía varios proyectos a la vista. Entre ellos, una película en Estados Unidos y una serie de televisión, a las que se sumaba el rodaje de El pico 2. Sin embargo, Eloy de la Iglesia decidió que era hora de que hiciera el servicio militar, una obligación que llevaba demorando varios meses con sucesivas prórrogas.
Aunque Manzano consiguió rodar El pico 2 gracias a los permisos que le daban en el cuartel, ese año de servicio militar hizo que perdiera todas las demás oportunidades. Además, el hecho de estar enganchado a la heroína provocó que muchos directores desconfiasen de él. Para rematarlo, empezaron a surgir verdaderos sosias de José Luis Manzano que participaban en películas similares a El pico o Colegas y lo apartaban de esos papeles.
Las dificultades para trabajar y sacar adelante nuevos proyectos cinematográficos tuvo como consecuencia que De la Iglesia y Manzano se sumergieran aún más en su adicción a la heroína. El realizador llegó incluso a falsificar recetas médicas y carnés de identidad para conseguir drogas legales en las farmacias. Nunca le detuvieron. Manzano, sin embargo, tuvo la mala suerte de ser detenido por un robo menor.
Ahora mismo no recuerdo si fueron ciento ochenta pesetas o trescientas. En todo caso, fue una cantidad ridícula. A pesar de ello, fue juzgado y enviado a prisión. Allí su adicción aumentó. Un mes después de cumplir la condena y salir en libertad, Manzano falleció en el piso de Eloy de la Iglesia.
En 1991, Manzano fue acusado de atracar a un peatón en la Gran Vía. Es detenido y condenado a ocho meses de prisión, a pesar de no tener antecedentes penales. El ambiente de la prisión es el que menos le conviene. En Carabanchel es respetado por sus papeles en el cine y su pedrigrí callejero, pero convive con drogadictos y enfermos de sida. Cuando accede al régimen de semilibertad, concede una entrevista a “Interviú” para dar a conocer su situación.
El 20 de febrero de 1992, fue hallado sin vida en el piso de Eloy de la Iglesia. La autopsia reveló que su muerte fue de naturaleza violenta, habiéndose encontrado los principios de la heroína y otros tóxicos en su sangre, orina y órganos vitales.
Ahora, la editorial malagueña Applehead Team relanza Lejos de aquí, el completísimo libro que Eduardo Fuembuena dedicó a Manzano, un libro que cubre uno de tantos huecos bibliográficos de nuestro país.
EL CINE QUINQUI, un resumen ilustrado
Filmografía de José Luis Manzano
| Año | Título | Director | Papel |
|---|---|---|---|
| 1980 | Navajeros | Eloy de la Iglesia | El Jaro |
| 1981 | Barcelona Sur | Jordi Cadena | Breve aparición |
| 1982 | Colegas | Eloy de la Iglesia | Antonio |
| 1983 | El Pico | Eloy de la Iglesia | Paco |
| 1984 | Los Pazos de Ulloa (Serie de TV) | Gonzalo Suárez | Papel secundario |
| 1984 | El Pico 2 | Eloy de la Iglesia | Paco |
| 1986 | La Estanquera de Vallecas | Eloy de la Iglesia | Leopoldo |
El cine quinqui, ese subgénero patrio en eterna reivindicación, tuvo en José Luis Manzano a su particular James Dean: una figura trágica, de una tristeza magnética. Como el rebelde sin causa, el protagonista de El Pico y Navajeros se despeñó entre adicciones y desórdenes (aunque sin accidente automovilístico de por medio) y murió de forma prematura.
