La iniciativa emprendedora y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS): un camino hacia el crecimiento inclusivo
En el panorama empresarial actual, la pregunta de si las empresas pueden crecer en armonía con el entorno y no a costa de él cobra cada vez más relevancia. La experiencia demuestra que sí. En España, el 82 % de las compañías que ya trabajan alineadas con la estrategia de desarrollo sostenible 2030 afirman haber reforzado su resiliencia operativa. Sin embargo, no solo es una cuestión de estrategia empresarial, también lo es de compromiso social y de respeto de la normativa.
Hace relativamente poco tiempo (y todavía en algunos círculos empresariales) se pensaba que tener un modelo de negocio sostenible (o preocupado por la sostenibilidad), justo, responsable, equitativo y que cuida a sus profesionales y a sus clientes por igual, era una papeleta segura para el fracaso, iba contra el crecimiento económico o, incluso, era una utopía imposible de llevar a cabo en una sociedad basada en el sistema económico y de mercado actual. ¡Nada más lejos de la realidad! Una empresa alineada con los objetivos de desarrollo sostenible y la Agenda 2030, aparte del servicio que oferte y que tenga más o menos demanda, tiene muchas posibilidades de ser mejor aceptada y más apoyada por sus clientes y la sociedad en general.
¿Qué entendemos por sostenibilidad?
La definición de sostenibilidad se refiere a la satisfacción de las necesidades actuales sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de satisfacer las suyas, garantizando el equilibrio entre crecimiento económico, cuidado del medio ambiente y bienestar social. El desarrollo sostenible es la capacidad de satisfacer las necesidades actuales sin comprometer las de las generaciones futuras. Para muchas organizaciones, tomar este camino no es sencillo, porque requiere transformar en profundidad procesos y asumir ciertos costes. La teoría es fácil de aprender, pero la clave para abrazar con éxito el desarrollo sostenible está en la práctica, ya que son las empresas las que deben aplicar correctamente sus principios en cada una de las tres áreas que lo componen.
En consecuencia, muchos de los actuales retos a los que se enfrenta el ser humano (como la pérdida de biodiversidad, el cambio climático o la escasez de agua) solo se pueden resolver desde una perspectiva global, con acciones locales y globales, y promoviendo el desarrollo sostenible. Fijémonos en la insostenibilidad del modelo actual. Sí, insostenibilidad. Por mucho dinero que dé un modelo, si no mantiene un equilibrio entre las tres columnas del desarrollo sostenible que hemos visto (economía, medioambiente y bienestar social) es insostenible. Si no economiza sus recursos y no procura alargar su vida, si contamina mucho y no hace nada por evitarlo, si se aprovecha y promueve la precariedad de sus trabajadores, etc., es insostenible, poco responsable y, además, insolidario.
La problemática socio-ambiental que nos afecta a nivel mundial es evidente y, como personas y empresarios/as se pueden tomar dos direcciones opuestas: continuar con el modelo actual pensando únicamente en el futuro de la empresa, en el tuyo y de tu familia, o tener en cuenta también el futuro de la sociedad en la que vivimos, el medio que nos sostiene, del que tomamos recursos y al que devolvemos residuos y contaminación. Solo un negocio inteligente y sostenible verá el futuro porque, como se dijo originalmente, “o el siglo XXI es ambiental, o no será”. Aunque hay varias versiones interesantes, como “el desarrollo será sostenible, o no será”.
La Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)
El desarrollo sostenible está compuesto por 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y 169 metas específicas, concebidos con el propósito de que, a través de su cumplimiento, en 2030 podamos disfrutar de mayor prosperidad y equilibrio. Las organizaciones pueden aportar su granito de arena para la consecución de cada uno de los 17 ODS de la Agenda 2030. Sin embargo, varios de ellos se pueden considerar críticos para la actividad empresarial por estar especialmente enfocados hacia la responsabilidad social, el cuidado ambiental y la rentabilidad.
Los ODS contienen propuestas concretas que todas las personas, entidades, empresas y territorios pueden implementar para trabajar por un desarrollo ambiental, social y económico más sostenible. Estos 17 objetivos se encuentran clasificados en cinco ejes de actuación: planeta, personas, prosperidad, paz y alianzas. Y con ellos se persigue erradicar la pobreza y el hambre, luchar contra el cambio climático y construir modelos de desarrollo más justos, responsables y sostenibles. Con ello se pretende implicar a todos en el cumplimiento de estos objetivos, desde gobiernos a toda la sociedad. En España, desde el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 se promueve la consecución de estos objetivos y se anima a la participación de toda la sociedad en este compromiso de desarrollo sostenible.
Los ODS clave para la actividad empresarial incluyen:
- ODS 8: Trabajo decente y crecimiento económico.
- ODS 12: Producción y consumo responsables.
- ODS 13: Acción por el clima.
- ODS 9: Industria, innovación e infraestructura.
- ODS 5: Igualdad de género.
- ODS 7: Energía asequible y no contaminante.
- ODS 17: Alianzas para lograr los objetivos.
Ventajas de alinear un proyecto con los ODS
La Agenda 2030 nos permite acercarnos de manera organizada y sencilla a los grandes retos mundiales que aún se encuentran sin resolver y, sobre todo, nos invita a explorarlos en nuestro entorno próximo. De esta manera, podremos detectar las necesidades que existen a nuestro alrededor. Podemos consultar las metas que se esconden detrás de cada ODS y evaluar cuánto camino queda por recorrer para que estos desafíos se alcancen donde queremos actuar. Esto nos da una enorme fuente de ideas sobre las necesidades que nuestro proyecto podría ayudar a paliar, mejorar o resolver.
Conocer los ODS nos ayuda a descubrir que vivimos en un mundo donde todo está interrelacionado, veremos que todos los desafíos globales y locales están conectados y que sus soluciones necesitan de un pensamiento más holístico. Solo de esta manera podremos comprender cómo se desencadenan y cómo se resuelven esos retos.
Cada vez existe más apoyo para el desarrollo de proyectos alineados con los ODS, tanto financiación como recursos, que permiten acelerar su implementación y medir su impacto. De esta manera se construye un tejido empresarial y de emprendimiento más coherente con los valores de la sostenibilidad en todas sus dimensiones que, además, nos ayudará a encontrar nuevos mercados que se sitúan, y se situarán, en el centro del motor económico.
Cualquier proyecto comprometido con los ODS formará parte de una alianza global. Todos los sectores económicos se están sumando a esta alianza, no solo para generar riqueza, ser más competitivos y mejorar su reputación, sino para aportar valor, confianza y contribuir a un modelo económico que respete los límites del planeta y garantice el bienestar social. Según datos de Pacto Mundial de la ONU en base a una encuesta a más de 2.300 empresas españolas, 7 de cada 10 compañías del país ya disponen de una estrategia o plan de sostenibilidad, de las cuales el 44 % aseguran estar alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Beneficios concretos de la alineación con los ODS:
- Mejorar su reputación y confianza: en España, el 93 % de las personas consumidoras aseguran preferir la compra de productos sostenibles.
- Atracción del talento y de la inversión: se estima que el 87 % de las personas trabajadoras tienen en cuenta el compromiso ecológico de una empresa a la hora de valorar unirse a ella.
El último informe de Naciones Unidas alerta de los estragos producidos por la triple crisis planetaria e invita a aumentar la ambición. «Nos estamos alejando de nuestros objetivos. Tenemos los conocimientos, la ciencia, la tecnología y los recursos. Lo que necesitamos es unidad de propósito, un liderazgo eficaz de todos los sectores y una acción urgente y ambiciosa». Es por ello que, desde el Pacto Mundial de la ONU España, alentamos a las empresas españolas a ser más ambiciosas en sus planes de sostenibilidad e incluir proyectos que tengan un impacto mayor.
Pasos para la integración de los ODS en la iniciativa emprendedora
Integrar el desarrollo sostenible en tu estrategia empresarial es un paso indispensable para competir en un entorno regulatorio, social y económico cada vez más exigente. Si eres o quieres ser emprendedor o emprendedora, o si tu empresa ya está en funcionamiento, este es un momento inmejorable para cuestionarte qué huella quieres dejar con tu proyecto. Si consideras que quieres mejorar el mundo presente y/o ayudar a dejar un mundo mejor a las generaciones futuras, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 pueden ser una buenísima herramienta.
Las empresas deben tomar una serie de pasos como guía para avanzar en la implementación y consecución de los ODS:
- El primer paso es entender la importancia de alinear la estrategia empresarial con las necesidades del mundo actual. Lo primero que tenemos que hacer es conocer bien los ODS. Te recomiendo profundizar en la Agenda 2030 entrando en la web de Naciones Unidas, donde te explican todo lo relacionado con cada objetivo. En ellos encontrarás inspiración y herramientas para alinear tu proyecto de emprendimiento con la sostenibilidad.
- No se trata de abordar los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, sino de elegir los que tienen mayor relación con la actividad que lleva a cabo la empresa. Una vez conocidos, elegiremos los objetivos de desarrollo sostenible en los que va a impactar positivamente nuestro proyecto y estableceremos metas concretas para que podamos medir el alcance de nuestras acciones.
- Las grandes transformaciones no se producen de la noche a la mañana.
- Ninguna empresa puede implicarse de manera efectiva en el desarrollo sostenible que promueven los ODS de la Agenda 2030 si cada persona de su plantilla no asume su parte de responsabilidad.
- Como se suele decir, la unión hace la fuerza. En muchas ocasiones, alcanzar las metas será más sencillo si se colabora con otras entidades sociales, como empresas, ONGs, gobiernos y comunidades. Otro paso importante será unirnos a redes de emprendedores sostenibles, crear comunidad y aliarnos con agentes clave, con los que crear sinergias positivas para crecer en el objetivo común de contribuir a un desarrollo más sostenible desde el emprendimiento.
- Finalmente, hay que decirle al mundo qué acciones se están realizando y los resultados obtenidos. La mejor manera de comunicar es elaborar informes públicos sobre las acciones emprendidas y su impacto en los ODS de la Agenda 2030, preferiblemente según estándares internacionales como el Global Reporting Initiative (GRI). Comunica, comunica y sigue comunicando. La comunicación es esencial para que la sociedad conozca lo que hacemos y cómo lo hacemos, así como para dar personalidad a la empresa y mostrar los valores de la misma. Recuerda que cada vez más personas compran en empresas que tienen que ver con sus valores personales.
Emprendimiento sostenible: configurando oportunidades
La expresión crecimiento inclusivo señala con claridad una dirección y camino a recorrer. El desarrollo del management de la empresa como ciencia tiene por objeto ayudar a su prosperidad y a la de todos. En este sentido, la situación que vivimos a causa de la pandemia del Covid ha puesto de manifiesto la urgencia de progresar en la empresa y como sociedad más allá de los aspectos técnicos y económicos. Las consecuencias de los confinamientos han evidenciado la importancia del trabajo de las personas y de sus contribuciones. Sin las personas no hay creación de valor, son las personas las que crean valor, solo ellas pueden tener iniciativa emprendedora.
La empresa es una comunidad de personas que genera valor para sus clientes con productos y servicios. Para sus empleados que en ella crecen y se forman además de percibir un sueldo, para los accionistas e inversores que obtienen un beneficio. Para los proveedores que se desarrollan proporcionando empleos, para las comunidades en las que opera, para la sociedad en general, y para la misma empresa de modo que pueda proseguir desempeñando su misión. En resumen, la empresa vive de satisfacer necesidades y genera valor para todos, y mucho valor.
El crecimiento inclusivo nos habla de configurar oportunidades para que cada vez más personas puedan ejercitar su acción emprendedora. Además, nos invita a hablar de la empresa en términos positivos introduciéndola sin ambages en la senda del crecimiento y de la abundancia para todos. Ciertamente exige un esfuerzo compartido por todos, pero lo hace sin restar, al contrario, multiplica y hace a todos beneficiarios de este crecimiento. Porque las personas todas aportan siempre valor que es creativo y nuevo para los demás.
El crecimiento inclusivo en la actividad empresarial, y en particular en la iniciativa emprendedora, no es una concesión hacia los menos favorecidos, sino es una necesidad para la supervivencia futura de una empresa. Una empresa, con un emprendimiento que no tenga en cuenta a todos los actores que directa o indirectamente intervienen en ella, lo que incluye a la sociedad en general, irá perdiendo su legitimidad y su derecho a operar, precisamente por el daño que estará infligiendo a estos actores que deja de lado.
Los beneficios son una consecuencia de satisfacer bien las necesidades de las personas. Perseguir la maximización de beneficios para solamente el ámbito inversor es una estrategia incompleta. La centralidad de la persona abarca tanto clientes como proveedores, empleados, accionistas y toda la sociedad. Entramos en la época del crecimiento inclusivo, y las empresas que no lo abracen se verán en dificultades. Las que lo abracen solo por motivos de imagen también tendrán dificultades, pues no estarán haciendo todo lo que la sociedad está empezando a pedir a las empresas, exigencia, por otro lado, que es responsabilidad de las empresas.
El emprendimiento sostenible se caracteriza por su forma de integrar en la actividad empresarial aspectos sociales, humanos y económicos. Su finalidad es la de realizar iniciativas que satisfagan las necesidades de la colectividad y de las comunidades locales. Por eso, estas actividades intentan responder a la creciente demanda de productos y servicios que muestren una especial atención al respeto por el medioambiente, a la valorización de las personas y a la innovación. Por ello los proyectos de emprendimiento sostenible generan más beneficios en el territorio y a la población.
Hoy en día muchas start-ups nacen con esta actitud y proporcionando ideas innovadoras y sostenibles para solucionar problemas actuales y futuros. El principio del emprendimiento sostenible es la promoción de un modelo empresarial que no solo sea sostenible económicamente, pero que genere también un impacto positivo desde el punto de vista medioambiental, social y de innovación.
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Casos de éxito y herramientas para el emprendimiento sostenible
En este sentido, somos conscientes de que los recursos de algunas empresas son limitados, no solo los económicos o humanos, quizá también los que tienen que ver con el conocimiento y la experiencia en ciertos campos. Elegir el ámbito/ODS al que la empresa quiere contribuir puede resultar obvio, pero es necesario tener claro este paso para poder elegir al partner idóneo. Este tipo de alianzas son las más comunes a la hora de emprender proyectos que impacten en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente en los de carácter más social.
Tu empresa no tiene que recorrer sola este camino hacia el desarrollo sostenible. Los Servicios Empresariales de la Cámara de Comercio de Madrid están preparados para acompañarla a través del Programa Madrid Empresa Sostenible. Así, está dirigido a personas autónomas y organizaciones que operan en la capital, con el fin de ayudarles a realizar un autodiagnóstico de sostenibilidad, acceder a formación especializada y disfrutar de visibilidad como empresas comprometidas con la sociedad, la ciudad y el planeta. Si quieres acelerar este camino y asegurar que tu empresa avanza con un enfoque sólido, medible y alineado con los estándares globales, la Cámara de Comercio de Madrid puede acompañarte.
ODSemprende es una herramienta de autodiagnóstico para determinar si tu empresa ya constituida o la futura puesta en marcha de tu idea de emprendimiento se encuentra alineada con el respeto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030. En ella se vinculan las fases del plan de empresa con los ODS volcando una batería de preguntas a modo de test. De los 17 objetivos, desde esta entidad se han trabajado 13, priorizando aquellos con mayor aplicabilidad en las pymes. De los mismos, 6 presentan preguntas y ejemplos de medidas y 7 ejemplos de medidas.
Ejemplos de alianzas para la sostenibilidad:
Nuestro socio Pfizer, por ejemplo, colabora con la organización sin ánimo de lucro Rise Against Hunger, una organización internacional de ayuda contra el hambre que distribuye alimentos y ayuda a cambiar la vida a los más vulnerables del mundo, movilizando los recursos necesarios para acabar con el hambre en el año 2030 (ODS 2). Gracias a esta colaboración, 350 profesionales de Pfizer España empaquetaron más de 120.000 raciones de comida, que fueron distribuidas en Zimbabue por The Joseph Foundation. Estas raciones de comida han supuesto que 400 niños y niñas sin recursos tengan acceso a alimentos durante un año.
Las pymes también pueden realizar este tipo de alianzas. De hecho, nuestro socio La Buena Huella colaboró en 2021 con la Fundación Luz Solidaria para destinar el 5 % de los beneficios de la Buena Huella generados ese año al programa de Ayuda Social contra la Pobreza Energética (ODS 7) de la fundación.
Dentro de la cadena de suministro de la empresa también se pueden encontrar grandes aliados. Es el caso del Grupo Antolín que, junto a su proveedor Textil Santanderina, ha desarrollado el primer y único tejido de composición de bambú del mercado que garantiza la sostenibilidad ambiental durante todo el ciclo de producción: eBú.
Por otro lado, también se puede buscar sinergias con empresas externas que satisfagan las necesidades del proyecto. En este caso, nuestro socio Repsol se ha aliado con SUEZ Recycling & Recovery Spain y la canadiense Enerkem para llevar a cabo la iniciativa Ecoplanta. Esta nueva planta procesará unas 400.000 toneladas de residuos sólidos urbanos no reciclables y producirá alrededor de 220.000 toneladas de metanol anualmente. Este metanol se utilizará como materia prima para producir materiales circulares o biocombustibles avanzados, evitando la emisión de unas 200.000 toneladas de CO2 cada año y reduciendo los residuos que, de otro modo, acabarían en vertedero. Con ello impacta tanto en el ODS 12 como en el 13.
En esta categoría encontramos una buena práctica de nuestro socio LUXEAPERS que realizó una alianza en 2021 con otras organizaciones como el Ayuntamiento del Ejido, empresas como Carrefour y P&G y asociaciones de educación ambiental para contribuir al ODS 14. ¿Cómo? Trasladando el 21 de octubre de ese año el centro de trabajo de toda su plantilla a Punta Entinas-Sabinar, el paraje natural situado entre los términos municipales de El Ejido y Roquetas de Mar, una de las pocas playas vírgenes que aún persisten en Almería con el objetivo de proceder a su limpieza. En total unas 150 personas recogieron 3 toneladas de residuos.
Por su parte, Freixenet en colaboración con la FEV y Ecovidrio participó en 2021 en la redacción de una guía de Ecodiseño para los envases del sector del vino y el cava, contribuyendo al trabajo en el ODS 12. Esta guía recoge distintos tipos de medidas de ecodiseño y las clasifica en medidas de eliminación de elementos de envasado, medidas de reducción del peso unitario, mejoras de optimización de formatos, medidas de mejora de la reciclabilidad, medidas de reducción de la huella ambiental y medidas de acompañamiento.
Todas estas buenas prácticas están recogidas en el informe “Contribución de las empresas españolas a la Agenda 2030: Resultados de la Consulta empresarial de desarrollo sostenible”.
La importancia de la conciencia y la acción
La Agenda 2030 solo hay una y ODS hay 17, pero son los mismos objetivos para todo el mundo. Otra cosa es cómo trabajamos para alcanzarlos en los distintos niveles administrativos en los que nos movemos o en los distintos ambientes donde trabajamos. Uno de los conceptos que define a la Agenda 2030 es la de las responsabilidades compartidas pero diferenciadas y en cada ámbito tenemos cosas diferentes para poder alcanzar los objetivos de la Agenda. No le podemos pedir a una persona de a pie que haga grandes reducciones de efecto invernadero porque esto es algo que es competencia de las empresas.
Cuando tratas de aplicar una estrategia o un plan puedes hacerlo de dos maneras: decir “qué es lo que puedo hacer yo y qué es lo que tengo que cambiar de mi organización, de mi empresa, de mi administración o de mi vida para conseguir esos objetivos”, o puedo decir “bueno, con lo que ya estoy haciendo… ¿cómo digo que estoy cumpliendo ya con esos objetivos?”. Hay entidades que están utilizando el símbolo de los ODS como una “marquita” para decir que están en los temas de actualidad o “a la moda” y lo que se hace es un poco intentar lavar algunas conductas que están teniendo.
El rol fundamental de los emprendedores es que tienen que ser capaces de conjugar el fin del mundo con el fin de mes. En este sentido tenemos un montón de noticias que nos hablan de cómo está la situación mundial, la pérdida de biodiversidad, la aceleración del calentamiento global, la profundización de las desigualdades… y por otra parte somos conscientes de que tenemos que llegar a fin de mes para poder tener una vida digna y poder pagar las cosas mínimas. Necesitamos conseguir que las empresas del futuro, desde la más pequeña hasta la más grande, respeten los recursos de la Tierra. Somos interdependientes, lo ha demostrado la pandemia, pero además somos profundamente ecodependientes.
El planeta no es nuestro, es un préstamo de nuestros hijos. La gente que viene detrás, que tiene que pensar en qué es lo que va a hacer con su vida, hacia donde va a orientar sus estudios, qué empresa va a montar, tiene que pensar que tiene que tratar de dejar el planeta lo mejor posible o incluso mejor que lo ha encontrado para las personas que vengan después.
