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Comunicación

El Perfil del Emprendedor: Características Clave para el Éxito

by Admin on 23/10/2025

El emprendimiento es un camino desafiante, pero con las características adecuadas, cualquier persona puede convertir una idea en una realidad exitosa. A continuación, exploraremos las cualidades esenciales que definen a un emprendedor, tanto en el ámbito social como en el tradicional.

Características Esenciales del Emprendedor

Disponemos de los instrumentos. Ahora, solo hace falta estar dispuestos a convertir en realidad nuestra idea. Pero con las ganas no basta. A continuación, te contamos las diez características de la comunidad emprendedora que nos sacarán de dudas.

  1. Vocación y Entusiasmo: La vocación supone el leitmotiv de toda profesión. El entusiasmo ayuda a que el sacrificio que conlleva toda actividad profesional no implique padecimiento, sino deseo de superación. El amor a nuestra ocupación resulta fundamental en el emprendimiento.
  2. Inventiva e Imaginación: Montar una empresa requiere inventiva. La imaginación nos da alas para mostrarnos ambiciosos y captar oportunidades en lugares inhóspitos.
  3. Sensatez y Seriedad: Llegar el primero al puesto de trabajo y marcharse el último. Además, la toma de decisiones requiere compromiso, pues tendremos que valorar las implicaciones y las consecuencias de apostar por un camino u otro.
  4. Tolerancia a la Incertidumbre: No nos engañemos, si hay un estado continuamente presente en el emprendimiento es la incertidumbre, y resulta algo que ha llegado a convertirse en una de las características de la comunidad emprendedora. El mundo evoluciona a pasos agigantados y, aunque podemos sospechar ciertas alteraciones en el devenir de los acontecimientos, no tenemos la certeza de qué aspectos cambiarán y en qué medida.
  5. Resolución de Problemas: Encontrar las soluciones antes de que irrumpa el problema parece la situación deseable.
  6. Tenacidad y Persistencia: A Walt Disney lo echaron de su puesto de trabajo por falta de imaginación. Esta negativa a claudicar caracteriza a todo emprendedor/a, cuyas ideas se asientan en la tenacidad y el desconocimiento de la rendición. La osadía, el ímpetu, el arrojo, la persistencia y la audacia son características de la comunidad emprendedora que no deben faltar si nuestro objetivo es montar un negocio. No significa que acometamos riesgos lanzándonos por un precipicio.
  7. Planificación y Eficiencia: Para enfocar los esfuerzos hacia aquellos aspectos que sustentarán los logros de nuestra compañía tendremos que seguir una planificación. Este bosquejo de actividades estará basado en metas estratégicas. Además, en este esquema también prevalecerá la eficiencia, es decir, el desempeño de las funciones que impliquen menos costes y más rapidez. Con este método controlamos las acciones para comprobar que vamos por el buen camino.
  8. Liderazgo: Tolerar errores, establecer metas, dar ejemplo, fomentar el potencial de cada uno de los miembros de la empresa, propiciar la reflexión… Las cualidades de un líder son también las virtudes de un emprendedor/a. Estas personas reúnen a equipos altamente cualificados y establecen la armonía en su plantilla.
  9. Habilidad para Persuadir y Crear Redes: Crear un tejido de contactos nos permitirá vender más y vender mejor. Una de las características de la comunidad emprendedora es su habilidad para persuadir. Por otro lado, las redes sociales se han convertido en eficientes socios para este cometido.
  10. Formalidad y Credibilidad: Toda empresa respetable ha de proyectar una imagen seria. La formalidad implica sensatez y solvencia, dos virtudes que aportan a la compañía la credibilidad que requiere para su triunfo en el mercado. Dar al cliente aquello que se le ha garantizado ayudará a nuestra marca a labrarse un buen nombre.

El Perfil del Emprendedor en España

Varón, de unos 39 años y con formación superior. Este es el perfil tipo de una persona emprendedora en España según el Global Entrepeneurship Monitor. Desde el año 2010, la franja de edad comprendida entre los 35 y los 44 años supone un 40% del total de aquellos que desean poner en marcha su propio negocio en España. Anteriormente el grupo de edad comprendida entre los 24 y los 34 años lideraba la creación de empresas.

De cada 10 emprendedores en España, 6 son varonesEl 56% de emprendedores en España son varones, mientras que el 44% son mujeres. Estas cifras evidencian que iniciativas como el Programa de Apoyo Empresarial a las Mujeres (PAEM) de las Cámaras de Comercio son necesarias para seguir trabajando en la reducción de esa brecha de género.

Las nuevas personas emprendedoras cuentan con mayor formación que los empresarios/as ya consolidados: entre los primeros, un 40% posee formación superior frente a un 30% entre los segundos. Por otra parte, desciende la cifra de personas emprendedoras sin estudios o con formación básica que decide iniciar una aventura empresarial.

El informe GEM España 2015 concluye reconociendo la mayor relevancia que está tomando el llamado “ecosistema emprendedor”, invitando a la colaboración de los diferentes actores (empresas, Gobierno, agentes sociales) para asegurar y mantener este crecimiento.

Según los datos de la Ventanilla Única Empresarial de 2015, la persona emprendedora de las Cámaras es mayoritariamente varón, de entre 25 y 35 años, con formación universitaria y con menos de un año de situación de desempleo.

No obstante, la brecha entre sexos es únicamente de un 4% (los varones suponen un 52% del total mientras que las mujeres son un 48%), gracias a iniciativas como el PAEM (Programa de Apoyo Empresarial a las Mujeres). Otro dato destacable es que los emprendedores y emprendedoras de entre 35 y 45 años suponen el 32% del total, y los menores de 25 representan un 22% de quienes crean su empresa gracias a los servicios de la Ventanilla Única Empresarial.

El 42% de los emprendedores y emprendedoras que pasan por las Cámaras de Comercio cuentan con formación universitaria, el 30% con licenciaturas y el 12% con diplomaturas.

La mayoría de las personas emprendedoras de las Cámaras son desempleados, con menos de un año de situación de desempleo (37%) y entre uno y dos años (16%).

Financiación y Modelo de Negocio

El proyecto GEM afirma que las personas emprendedoras suelen iniciar sus proyectos gracias a fuentes de financiación internas (propias o sin recurrir a terceras personas que inviertan en sus negocios). Esto se debe, en parte, a que en esa fase inicial no han detallado completamente el Modelo de Negocio, por lo que la captación de inversores se complica.

Según este informe, el montante del capital semilla promedio necesario para poner en marcha una nueva empresa oscila entre los 300 euros y los dos millones de euros. No obstante, la cantidad más habitual requerida para iniciar un proyecto empresarial ha sido de unos 20.000 euros.

Respecto a inversores privados, sólo un 3% de la población española de entre 18 y 64 años decide invertir en iniciativas empresariales ajenas.

Por Comunidades Autónomas, Canarias, Castilla y León y la Comunidad de Madrid son las que más empresas crean a través de la Ventanilla Única Empresarial, gracias, entre otros factores, a las ayudas a empresas de diferentes organismos y al asesoramiento recibido desde las Cámaras de Comercio.

¿Cómo hacer un plan de negocio? [Ejemplo Práctico]

El Emprendedor Social: Características y Motivaciones

El emprendimiento social es una manera de generar valor social resolviendo problemas que afectan a las personas o al medioambiente, una forma de poner la innovación y la capacidad laboral al servicio del cambio social esperado.

Una persona emprendedora social es aquella que persigue emprender con el objetivo de resolver algún problema social. Según la Comisión Europea, la empresa social es "un operador de la economía social cuyo objetivo principal es generar un impacto social, en vez de obtener beneficios para sus propietarios o accionistas; que dispone de la mayor parte de esos beneficios para conseguir sus objetivos sociales, y que se gestiona de forma responsable, transparente e innovadora, involucrando a sus trabajadores, a los clientes y a los accionistas implicados en su actividad empresarial".

Así, el emprendedor social es la persona que impulsa una de estas empresas que se caracterizan especialmente por sus objetivos no económicos, es decir, por su afán por provocar un impacto social determinado.

El objetivo primordial de una empresa suele ser de índole económica, por ejemplo, alcanzar un determinado beneficio en el futuro. Sin embargo, el emprendedor social tiene como meta principal el bienestar social. En su caso, el beneficio económico es una meta secundaria que le permitirá llevar a cabo la primera. Es decir, una palanca para el cambio.

De esta forma, el emprendedor social no solo se esfuerza por obtener beneficios económicos, sino que también busca promover el progreso y la mejora de la calidad de vida en la sociedad. De hecho, con frecuencia los beneficios económicos generados por el emprendedor social a través de su proyecto acaban en manos de algún colectivo desfavorecido o proyecto. Es bastante habitual que las empresas sociales donen capital a diversas causas o formen parte de proyectos más amplios que actúan como paraguas para sectores sociales. También lo es que establezcan relaciones de ayuda mutua.

La emprendedora o el emprendedor social suelen ser personas inconformistas, rebeldes y motivadas, que sienten la responsabilidad social como suya y que necesitan hacer del mundo un lugar mejor. Es frecuente que sean activistas en diferentes ámbitos y que sientan cierta urgencia por llevar a cabo algunos proyectos que supongan mejoras para la gente.

En cuanto a la motivación para poner en marcha una empresa social, algunas investigaciones apuntan a una serie de factores, como el desarrollo social a través del cambio, ayudar a sectores marginados de la sociedad, dar cobertura a alguna necesidad detectada en la sociedad o la sostenibilidad.

En lo referente a las características individuales de los emprendedores sociales, junto con las ya citadas, encontraríamos algunas como la proactividad y también la capacidad a la hora de afrontar riesgos. La creatividad y la responsabilidad son también rasgos que suelen compartir los emprendedores sociales. Actitudes emocionales como el altruismo, la compasión o la empatía también suelen ser habituales en estos perfiles.

Otros trabajos recogen como características de los emprendedores sociales su elevado grado de compromiso, su resiliencia para superar las adversidades o su capacidad para generar confianza en otras personas. También suelen compartir algunos rasgos de personalidad con los emprendedores clásicos, como el carisma o la autoexigencia en el trabajo.

Datos Relevantes sobre el Emprendimiento Social en España

Uno de los informes más recientes sobre el emprendimiento social en España es European Social Enterprise Monitor 2021-2022, de ESADE, Euclid Network y la Comisión Europea. Algunos de los datos más interesantes son:

  • Casi todo el tejido empresarial social son pymes (84,9 %).
  • No hay una fórmula jurídica única, sino un amplio abanico, aunque destacan la SL (30 %), la asociación (30 %), la fundación (22,5 %) y la cooperativa (12,5 %).
  • Las mujeres representan el 42 % del equipo fundador, el 50,5 % de los consejos o patronatos, el 52,1 % de los equipos de dirección y el 63,1 % de la plantilla.
  • En el sector se respira optimismo y, aunque nadie sabe qué ocurrirá en el futuro, más del 60 % de las empresas sociales piensan que crecerán.

Superando los Desafíos del Emprendimiento

La vida del emprendedor no es fácil. Estadísticas impactantes, como las pérdidas inesperadas en el último trimestre, pueden hacer que optemos por reducir costes de manera instintiva cuando un posterior análisis y el pensamiento creativo podrían cerrar mejor la brecha buscando nuevas fuentes de ingresos. El optimismo es esencial para el éxito a largo plazo, pero puede retrasar o nublar decisiones a corto plazo.

Es razonable pensar que la forma en que hemos aprendido a hacer las cosas es la mejor manera y que otras formas no funcionarán tan bien. Pero eso nos impide aprender cosas nuevas. A veces el grupo se rige por un líder dominante o representa la asimilación del mínimo denominador común. Además, la gente tiende a ser obediente antes que buscar el conflicto. En este entorno, las ideas creativas son como un verso suelto, que tienden a ser eliminadas antes que evaluados.

Tendemos a hacer aquello que se recompensa. Si se premia un comportamiento acertado primero es lógico que se comentan menos errores pero también que se tengan menos oportunidad de probar cosas nuevas. Los errores tempranos tienden a oscilar las decisiones posteriores en la dirección contraria.

La gente suele abordar los retos con la premisa de ‘o esto o lo otro’ en lugar de abordarla de una forma más creativa que implique ‘ambos/y’. Cuánto más crítico se convierte un problema, tendemos a ser menos creativos en nuestras decisiones. La concentración, el pensamiento lógico y el juicio se ven muy afectados por el estrés y solemos comunicarnos peor. Entonces dejamos de recopilar datos y es posible que tomemos decisiones rápidas, impulsivas y a corto plazo.

Toda decisión necesita ser revisada, analizada y evaluada (feedback) para validarla o corregirla. La única constante hoy en el mundo de los negocio es el cambio. Incluso las decisiones acertadas requieren ajustes ante el cambio del entorno y de los clientes. La experiencia es inevitable, pero no siempre hay aprendizaje. Revisar y medir los resultados facilitan que aprendamos de lo hecho. La creatividad sin aprendizaje es pasajera e ineficiente.

“Es hora de dejar atrás el mito sobre la creatividad. Las personas creativas no tienen porqué tener personalidades excéntricas, trabajar en el mundo del arte o de manera aislada.

Estas características de la comunidad emprendedora resultan básicas y claves para potenciar tu negocio. ¿Ya las aplicas? ¿Necesitas asesoramiento para emprender? La foto resultante es que el emprendedor españoles es mayoritariamente hombre, de unos 35 años, con experiencia previa y con una perspectiva de futuro de entre 15 y 30 años.

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