El Hobbit: Un Viaje Inesperado - Entre la Aventura y la Decepción
Las tres entregas de ‘El Señor de los Anillos’ dirigidas por Peter Jackson se encuentran sin lugar a dudas entre los títulos más destacados de la primera década del siglo XXI, y el hecho de que el realizador de la estupenda ‘Criaturas celestiales’ regrese a la Tierra Media es un gran acontecimiento para muchos. Sin embargo, las ansias de grandeza de Jackson han acabado derivando en una innecesaria trilogía a partir de la novela de Tolkien, lo que generaba temores sobre el uso de relleno insustancial para alargar el periplo de los protagonistas más allá de lo razonable. Este es el principal punto que convierte a ‘El Hobbit: Un viaje inesperado’ en la crónica de una decepción anunciada.
La Llamada a la Aventura y su Narración
El primer acto de la película, la llamada a la aventura en la que Gandalf convence a Bilbo para que se una a ellos en su casi suicida misión, ejemplifica bastante bien lo que será finalmente la película. ‘El Hobbit: Un viaje inesperado’ es narrada de forma innecesaria como una especie de memorias que escribe Bilbo, algo que Jackson aprovecha para recuperar sin necesidad alguna a Ian Holm y Elijah Wood y así vincularla con mayor fuerza con su anterior trilogía. Otro aspecto conflictivo es que los protagonistas tardan 45 minutos en abandonar el acogedor hogar de Bilbo para empezar a hacer algo. Cierto que así hay algo más de espacio para desarrollar a los catorce protagonistas, pero lo cierto es que casi todos ellos son despachados de un plumazo, siendo Bilbo, Thorin y el ya conocido Gandalf los únicos que realmente gozan de atención a la hora de definirlos.
Martin Freeman y la Composición de Personajes
Es aquí donde sobresale por primera vez Martin Freeman, actor que Jackson estaba empeñado en contratar a toda costa, para levantar el interés de la función y conseguir mantener la atención del espectador. La sencillez de su composición de Bilbo es fascinante. No esperéis grandes cambios respecto a lo que ya sabíamos de Gandalf.
Flashbacks y la Figura de Azog
Otro rasgo clásico de la saga es la inclusión de breves flashbacks para darnos datos adicionales, cuya valía en ‘El Hobbit: Un viaje inesperado’ va más allá de lo razonable. El caso más evidente es el de Azog, una especie de primo cabreado de zumosol de los orcos, que tiene gran peso en el trágico pasado de Thorin. Esta secuencia está resuelta con el tino habitual de Peter Jackson para este tipo de momentos y realmente llama la atención, por mucho que sea una especie de islote narrativo dentro de la película.
Sin embargo, Jackson no se conforma con eso y, en una de las peores decisiones del guion escrito por el propio director junto a Fran Walsh, Philippa Boyens y Guillermo Del Toro, convierte a Azog en el gran villano de la función. Azog solo sirve para entorpecer el ritmo y alargar la duración de la película, añadiendo de paso una capa de espectacularidad que no termina de funcionar demasiado bien.
CÓMO LA AVARICIA ARRUINÓ EL HOBBIT
Tabla Comparativa: Personajes Principales y su Desarrollo
A continuación, se presenta una tabla que resume el nivel de desarrollo de los personajes principales en ‘El Hobbit: Un viaje inesperado’:
| Personaje | Nivel de Desarrollo | Comentario |
|---|---|---|
| Bilbo Bolsón | Alto | El protagonista principal, su viaje interior es central. |
| Gandalf | Medio | Conocido de la trilogía anterior, no presenta grandes cambios. |
| Thorin Escudo de Roble | Medio | Su trágico pasado y motivaciones son explorados. |
| Azog | Bajo | Introducido como antagonista principal, pero su desarrollo es superficial. |
| Dwarves (otros) | Muy bajo | Mayormente despachados de un plumazo, sin desarrollo significativo. |
La Dicotomía de la Aventura: Ligera vs. Épica
Ahí surge una de las dicotomías de la película: ¿Ser una simpática y ligera aventura o una narración épica y trascendental? Lo cierto es que Jackson, por mucho que siga echando mano de sus recursos habituales - planos aéreos para mostrar a gente caminando y la grandiosidad de los parajes naturales donde se rodó-, sabe mantener el tono dominante de la novela - aventura ligera- durante la mayor parte del metraje. Sin embargo, hay momentos en los que el subconsciente le traiciona y opta por apostar por la espectacularidad, quizá como peaje para que el público no se vuelva contra él.
Por ejemplo, la concatenación de casualidades en la huida dentro del refugio orco deja en ridículo a cualquier deus ex machina utilizado por cualquier blockbuster estrenado en 2012, y lo peor es que más tarde hay uno aún más grave.
Momentos Magistrales: Bilbo y Gollum
Sin embargo, hay una muy buena película de 90 minutos - o poco más- en ‘El Hobbit: Un viaje inesperado’, ya que no faltan grandes momentos como toda la secuencia que comparten Bilbo y Gollum. Jackson logra la perfección en dicha escena. Gollum ha mejorado notablemente en naturalidad, y Martin Freeman sigue fascinando con la sencillez de su composición de Bilbo.
Aspectos Visuales y el 3D
En lo visual, es difícilmente discutible que ‘El Hobbit: Un viaje inesperado’ brille a un gran nivel. Sin embargo, no puede decirse lo mismo de su totalmente prescindible versión en 3D - resalta algún momento puntual, pero en general no podría ser más intrascendente-, la cual se recomienda evitar siempre que sea posible. Sí hay algún fallo en el diseño de alguna criatura, no tanto en su ejecución como en el propio concepto, pero aquí no hay ningún trucaje que resulte cantoso, ni siquiera cuando un personaje llega a desviar flechas con su espada, y es que no podía faltar el momento de fantasía exagerada, algo en lo que Jackson ya incurría en la trilogía de los anillos.
En definitiva, ‘El Hobbit: Un viaje inesperado’ es un buen entretenimiento con alguna secuencia hasta magistral - el juego de las adivinanzas entre Bilbo y Gollum- y un gran trabajo de Martin Freeman, quien consigue levantar el interés de la película en varias fases en las que con un intérprete menos talentoso se hubiera ido todo a la porra.
