La Historia del Pescador y el Empresario: Una Reflexión sobre la Vida
La Parábola del Pescador es muy popular, y este sencillo cuento contiene una gran sabiduría. A veces hacemos difícil lo fácil, ya que los seres humanos tenemos un don para complicarnos la vida.
El cuento del pescador es una reflexión muy interesante en la que un hombre que está tranquilamente pescando es sorprendido por un rico empresario, que le recomienda que invierta más tiempo de su sosegada vida, para así hacer más dinero, lo que a su vez le llevará a tener una sosegada vida.
Absurdo, ¿verdad? Pero es una ilusión, algo que el mundo capitalista en el que vivimos nos ha hecho pensar que es lo correcto. Disfrutemos de nuestro tiempo, no olvides que es finito.
El Encuentro en la Costa
Un día un empresario estaba de vacaciones en un pequeño pueblo costero del mar Mediterráneo cuando vio llegar un pequeño bote con un solo pescador a bordo. Una pequeña barca con un único pescador acababa de atracar. Dentro había varios atunes de aleta amarilla de gran tamaño.
Un hombre rico, empresario, bien vestido, ropas caras y talante derrochador, iba paseando por el puerto, cuando se encuentra con un modesto pescador. El pescador trabajaba en sus redes y en su pequeña barca y tenía un cubo lleno de un montón de peces recién pescados.
El empresario elogió al pescador por la calidad del pescado y le preguntó cuánto tiempo le había tomado pescarlos. Fascinado por la calidad de la pesca, el banquero le preguntó cuánto tiempo le había llevado capturarlos.
El Diálogo Revelador
El rico empresario le preguntó: "Óiga, ¡usted tiene mucha maña! ¡Parece un pescador muy bueno! Usted solo y con esta pequeña barca ha pescado muchos peces. ¿Cuánto tiempo dedica a la pesca?".
El pescador respondió: “Pues mire usted, yo la verdad es que nunca me levanto antes de las 8:30. Desayuno con mis hijos y mi mujer, acompaño a mis hijos al cole y al trabajo, luego voy tranquilamente leyendo el periódico hasta el puerto, donde cojo mi barca para ir a pescar. Estoy una hora u hora y media, como mucho, y vuelvo con los peces que necesito, ni más ni menos. Luego, voy a preparar la comida a casa, y paso la tarde tranquilo, hasta que vienen mis hijos y mi mujer y disfrutamos haciendo juntos los deberes, paseando, jugando. Algunas tardes las paso con mis amigos tocando la guitarra”.
El pescador le dijo que tenía lo suficiente para satisfacer las necesidades inmediatas de su familia. El pescador dijo, ”duermo hasta tarde, pesco un poco, juego con mis hijos, hago siestas con mi esposa María, me voy todas las noches al pueblo donde tomo ron y toco guitarra con mis amigos“.
El empresario replicó: “Yo soy un MBA de Harvard y podría ayudarte. Deberías gastar más tiempo en la pesca y con los ingresos comprar un bote más grande, con los ingresos del bote más grande podrías comprar varios botes, eventualmente tendrías una flota de botes pesqueros.
“Deberías controlar la producción, el procesamiento y la distribución. Le explicó que con el tiempo podría abrir su propia fábrica de conservas y controlar todo el proceso de producción y distribución.
Intrigado, el banquero le sugirió que pasara más tiempo pescando para ganar más dinero, comprar un barco más grande y eventualmente tener una flota de barcos.
- ¿Entonces me dice que en solo una hora ha pescado todos estos peces? ¡Entonces usted es un pescador extraordinario! ¿Ha pensado en dedicar más horas al día a la pesca?
- ¿Para qué?
- Pues porque si invierte más tiempo en pescar, 8 horas, por ejemplo, usted tendría 8 veces más capturas, y ¡así más dinero!
- ¿Para qué?
- Pues con más dinero usted podría reinvertir en una barca más grande, o incluso contratar a pescadores para que salgan a faenar con usted, y así tener más capturas.
- ¿Para qué?
- Pues con este incremento de facturación, ¡su beneficio neto sería seguro envidiable! Su cash flow sería el propicio para llegar a tener una pequeña flota de barcos, y así, hacer crecer una empresa de pesqueros que le harían a usted muy muy rico.
- ¿Para qué?
El pescador, curioso, le preguntó cuánto tiempo llevaría todo eso. -Quince o veinte años.
- ¿Pero no lo entiende? Con este pequeño imperio de pesca, usted solo se tendría que preocupar de gestionarlo todo. Usted tendría todo el tiempo del mundo para hacer lo que le venga en gana. No tendría que madrugar nunca más, podría desayunar cada día con su familia, podría acompañar a los niños al cole, jugar con ellos por la tarde, tocar la guitarra con sus amigos…”-¿Y no es eso lo que estoy haciendo ahora mismo? -concluyó el pescador.
La Pregunta Final
Para el pescador toda la historia fantástica que el hombre de negocios le relataba sobre en la que podría convertir su vida si seguía sus consejos, no era más que lo que ya estaba disfrutando en el presente.
El empresario replicó: “Yo soy un MBA de Harvard y podría ayudarte. Deberías gastar más tiempo en la pesca y con los ingresos comprar un bote más grande, con los ingresos del bote más grande podrías comprar varios botes, eventualmente tendrías una flota de botes pesqueros. “Cuando llegue la hora deberías anunciar un I. P.O. Dijo el Empresario: ”Luego te puedes retirar.
“Entonces ahí es donde se pone interesante”, respondió el empresario, riendo. “¿Millones? ¿Y qué tiene esto que ver con un blog sobre libros de economía?
El empresario le preguntó al pescador: “¿Cuánto ha tardado en cogerlos? -¿Por qué no se queda más tiempo y pesca más? -Me levanto tarde, pesco un poco, juego con mis hijos, me hecho la siesta con mi mujer, Julia, y voy al pueblo todas las noches dando un paseo, donde bebo vino y toco la guitarra con mis amigos.
-Señor, soy licenciado en administración de empresas por Harvard y puedo ayudarle. Debería pasar más tiempo pescando y , con las ganancias, comprar una barca más grande. En poco tiempo, podría comprar otras barcas al ser mayor la redada. Con el tiempo tendría una flota de barcos de pesca. En lugar de vender lo que faene a un intermediario, lo vendería directamente al consumidor, hasta abrir su propia enlatadora. Entonces tanto la adquisición del producto, como el procesamiento y la distribución estarían en sus manos.
“Cuando llegue la hora deberías anunciar un I. P.O. Dijo el Empresario: ”Luego te puedes retirar.
“Entonces ahí es donde se pone interesante”, respondió el empresario, riendo. “¿Millones? ¿Y qué tiene esto que ver con un blog sobre libros de economía?
La moraleja de esta historia es clara: a menudo complicamos nuestras vidas persiguiendo metas que, al final, nos llevan de vuelta al punto de partida. En el mundo empresarial, es fácil perder de vista lo que realmente importa. Nos enfocamos en el crecimiento, la expansión y el éxito financiero, pero ¿a qué costo?
7 CONSEJOS PARA EQUILIBRAR EL TRABAJO Y LA VIDA PERSONAL
Reflexiones Finales
Como profesionales, es esencial encontrar un equilibrio entre nuestras ambiciones y nuestra vida personal. El humilde pescador de esta historia del pescador y el empresario nos da una gran lección, y es que es muy importante no dejarse llevar por la ambición y tener muy claro siempre el límite que nos separa del bienestar y la felicidad.
A veces no se trata de trabajar más, sino de desear menos. Pero no es fácil, cierto… la sociedad nos lanza de cabeza a un mundo que nos incita a consumir y a competir con el resto. ¿Cómo frenar?
Reflexiona sobre qué buscas y qué quieres: Si tu objetivo es tener más tiempo para ti y la gente que te rodea, tal vez no necesites ser rico. Si para ti es prioritario sin embargo tener una casa de lujo, un coche de lujo y poder visitar los hoteles más caros del planeta, está claro que aspiras a tener más dinero y por lo tanto, seguramente tengas que sacrificar tu tiempo y dedicarlo al trabajo.
Un tercer caso que no está contemplado en este cuento: Puede que pienses que no todo es blanco o negro, ¿verdad? Ni tan sencillo… A veces hay que trabajar mucho por conseguir poco, lo mínimo para sobrevivir. Ese caso no está contemplado en este cuento.
Porque es cierto que el pescador de esta historia conseguía lo que necesitaba en un par de horas. Pero, seguramente habrá quien tenga que dedicar todo el día a pescar lo mínimo para comer. Sin embargo, esta historia se centra en aquellos casos en los que caemos en un bucle de querer más y más sin saber frenar, y aún teniendo lo necesario, buscamos más gastos, más ‘necesidades superfluas’, que al final nos arranca lo que de verdad importa: el tiempo para disfrutar de la vida.
