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Comunicación

Greta Thunberg: Liderazgo, Características e Impacto en el Movimiento Medioambiental

by Admin on 17/12/2025

Esta investigación tiene como objeto principal analizar en profundidad el liderazgo de Greta Thunberg como cabeza del movimiento medioambiental en la lucha climática. Para ello, se ha examinado la imagen de la activista como líder de opinión a través de sus principales intervenciones y discursos. De esta manera, hemos apoyado esta investigación en dos análisis de contenidos.

Por un lado, se ha llevado a cabo un análisis de contenido de nueve de los discursos pronunciados por Greta Thunberg a nivel local e internacional. Por otro lado, hemos examinado la cobertura mediática de estos discursos y otras acciones llevadas a cabo por la activista en los medios de comunicación de El Mundo y eldiario.es.

Si pedimos a diez jóvenes que mencionen un referente femenino en el mundo, hay pocas dudas. La adolescente Greta Thunberg aúna en torno a su nombre y sus acciones todo un conjunto de factores que la han convertido en un icono global, algo del todo inédito cuando el bombardeo de información en medios de comunicación y redes parece todos los días a punto de tener su propio ‘big bang’.

Mensajes sencillos y directos, un activismo a prueba de ‘fakes’ y de campañas de desprestigio, y una preocupación por el medio ambiente que crece exponencialmente entre la juventud, son solo algunos de los factores que han ido engrandeciendo la lucha de esta joven contra el cambio climático.

Greta Thunberg viene a constatar algo que ya sucedió con la Premio Nobel de la Paz Malala Yousafzai, pese a que los fines son muy diferentes: la admiración y empatía que despiertan en la gran mayoría de la sociedad las experiencias vitales de adolescentes, casi niñas, que dan una lección de moral y constancia en sus guerras contra la injusticia.

Malala lo consiguió por la fuerza con la que resurgió del intento de asesinato que sufrió y por cómo convirtió su tragedia personal en un revulsivo para la conciencia social. El caso de Greta es diferente en sus orígenes y objetivos, pero ha sido igual de efectivo: una vez escuchó lo que el cambio climático le haría a nuestro planeta y ya no pudo pensar en otra cosa.

Nacida en Estocolmo hace 17 años, convirtió en “superpoderes” su diagnóstico de Síndrome de Asperger y Trastorno Obsesivo-Compulsivo y hace tan solo dos años, tras inculcar en su familia y en su entorno un estilo de vida respetuoso con el medio ambiente, decidió manifestarte todos los viernes frente al Parlamento sueco para reclamar a los responsables políticos un compromiso firme para frenar la crisis climática.

Así nació el movimiento global ‘Fridays for Future’ (“Viernes para el futuro”). Greta, pese a multitud de dificultades, abrió sus propias fronteras y decidió viajar por el planeta para estar donde consideraba que debía estar: allí donde se toman las grandes decisiones.

Su periplo la ha llevado de la Asamblea de Naciones Unidas en Nueva York, enfrentándose al ‘escéptico’ presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hasta la última Cumbre del Clima (COP25) celebrada en Madrid. Siempre de la mano de sus coetáneos, los más jóvenes, apoyando el mensaje desde abajo y firme en su crítica a quienes solo aparentan y nada hacen.

Su mensaje, su vida, su particular carisma, han sido manipulados, falseados, burlados y denostados. Ha tenido que hacer frente también a otra lucha en ocasiones igual de despiadada: la de la igualdad. Ser mujer, como le sucedió a Malala, también ha sido un obstáculo en su misión pero al mismo tiempo la ha transformado en un un arma contra la intolerancia y el machismo. Al final, de manera inconsciente o no, Greta es también un símbolo feminista y un referente imprescindible cuando llegan días como el próximo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.

Prueba de la proyección alcanzada por la joven Thunberg es que así lo han estado analizando en estos dos años desde el ámbito de la Sociología. De ello hablamos con la socióloga de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) Natalia Simón, primera mujer decana del Colegio de Sociología y Ciencias Políticas de esta comunidad autónoma.

“Greta Thunberg ha representado el papel de futuro hecho presente con un discurso más consistente que el de muchos adultos y un coraje frente a las críticas recibidas de una juventud con ideales. Pero su importancia va más allá.

¿Qué papel está cumpliendo para adolescentes y jóvenes de todo el mundo? “La juventud ha sido vista, en los países desarrollados, predominantemente como superficial y consumista, sin intereses ni motivaciones. En este sentido, Greta supone un arquetipo muy distinto respecto de los convencionalismos dominantes, ya que define un cambio en doble dirección: intra-generacional e inter-generacional.

Además, Natalia Simón deja claro que ser mujer y joven puede haberla perjudicado, pero también beneficiado. “Refuerza sus afirmaciones con información científica produciendo un efecto cultural de revulsivo ante la apatía de los jóvenes y la superficialidad que se les atribuye.

Es a través de su juventud y su feminidad, precisamente, como genera un desafío al liderazgo de las generaciones que envejecen y se aletargan ante la evidencia de un mal que han de sufrir las generaciones futuras y se ven como problemas lejanos”. El resumen es que Greta “pone en valor la juventud”, la urgencia de ocupar un papel de “movilización y compromiso” para las generaciones más jóvenes.

¿Cuál es el lado negativo? En el Blog ‘Otras políticas’, que reflexiona sobre modelos políticos y sociales, el experto en comunicación Francisco Díaz-Andreu destaca varios factores en la repercusión de su mensaje. Entre ellos, el hecho de que la sociedad “necesita símbolos y demanda líderes que encabecen las corrientes de opinión”.

“Es una persona que se enfrenta al poder establecido. Desde el movimiento ‘Fridays for Future’ en España no hay ninguna visión negativa y enarbolan la bandera de la joven activista también de cara al Día Internacional de la Mujer: “Ha conseguido que se escuchen las voces de científicos, investigadores y expertos que fueron ignorados durante años.

Ha creado un mensaje firme y claro de lucha social por el futuro, y aunque ahora dispone de mucho respaldo, empezó desde la nada y sigue enfrentándose cada día a cientos de obstáculos. Es nuestro referente, como mujer y como activista”.

“Los y las jóvenes necesitamos referentes creíbles, no promesas políticas que no van a ningún lado. No es que sigamos al cien por cien lo que diga un líder, es que a partir de ese referente construimos un discurso, creamos debates críticos y actuamos en consecuencia. Todo eso lo ha conseguido Greta en este movimiento, que es su espejo, pero no lo dirige ni establece consignas. Hay libertad de activismo y de mensaje”, destacan.

Aunque suene peyorativo, el caso es que Greta está de moda. En los colegios, institutos y universidades se utiliza su figura y su mensaje para hablar de cambio climático. Ella misma ha patentado su nombre y ha registrado el movimiento ‘Fridays for Future’. Está en cientos de grafitis por todo el mundo. Ya tiene un documental, varias series de televisión en estudio y unos cuantos guiones de cine encima de la mesa. Más allá del sentido negativo o ‘de rebote’ que puede verse en algunas de sus acciones, la segunda década del siglo XXI no se entenderá sin ella y sin su lucha. Y eso es innegable.

Greta Thunberg se ha convertido en un símbolo del activismo medioambiental a pesar de su juventud. En 2018, con 15 años, comenzó Fridays for Future, una huelga a la escuela los viernes como protesta contra el cambio climático frente al parlamento sueco en Estocolmo.

Greta Thunberg es una mujer de convicciones fuertes, tal y como lo demuestra en sus discursos directos, que poco lugar dejan a las dudas. Domina el escenario y es capaz de hablar con rotundidad e incluso cierta agresividad ante los principales mandatarios del mundo sin pudor alguno. La coherencia es una de sus principales virtudes, así como el compromiso y la exigencia consigo misma.

En el verano de 2018, una adolescente sueca inicia una simbólica protesta frente al parlamento de su país para reclamar una mayor atención contra los riesgos que plantea el cambio climático. Desde ese momento, cada viernes y durante meses, incluso ausentándose de sus clases, mantiene una protesta que cala. Miles, millones de estudiantes de todo el mundo han seguido sus pasos a través del movimiento Fridays for future.

Pero, cuando se activa un acicate que moviliza con la fuerza con la que lo ha hecho Greta Thunberg, siempre surgen opiniones que generan debate y controversia. La aparición de Greta Thunberg ha supuesto un revulsivo para miles de jóvenes en todo el mundo.

La activación de un movimiento de estas características, creado a partir de una sola persona, corre el riesgo de quedarse en un fenómeno mediático y puramente espectacular. La polarización del nombre de Greta Thunberg erigida como protagonista del movimiento, puede eclipsar y acabar diluyendo sus auténticas demandas y reivindicaciones.

El movimiento ecologista, y especialmente la lucha contra el cambio climático, carecía, desde hace décadas, de un líder visible, carismático y público que aglutinara las demandas de una ciudadanía preocupada e indignada. La irrupción de esta adolescente sueca ha desatado un movimiento que se ha convertido en global y se ha expandido de forma rápida a través de los nuevos medios.

Las reivindicaciones de este movimiento se presentan de forma novedosa por el protagonismo de las generaciones jóvenes. El proceso que se desarrolla desde su gestación parte de la ciudadanía, desde abajo, que inicia sus protestas delante del parlamento de Estocolmo cada viernes y contagia paulatinamente al resto de estudiantes, en Europa y en todo el mundo.

Según el diario británico The Times, detrás de Greta Thunberg se encuentran los lobbies de la energía sueca a través de una ex ministra, que estarían aprovechando el tirón de la adolescente para su “ecologización” y la obtención de contratos gubernamentales históricos.

Reducir la estela del movimiento contra el cambio climático a los efectos de una sola plataforma es olvidarse de las miles de personas y organizaciones que llevan trabajando desde hace décadas por el cuidado y la protección del planeta. La novedad y la fuerza con las que ha nacido este movimiento no tienen precedentes y ha conseguido generar un hilo de esperanza en medio de la denominada “ecoangustia” global.

Hay pocos que no conozcan ya con nombre y apellido a la adolescente sueca Greta Thunberg. Esta actitud mediática nos lleva a reflexionar sobre el día a día, a aterrizar el tema en lo cotidiano y en cómo tratamos a la gente que nos rodea: casi siempre acabamos emitiendo un juicio. Un juicio que puede alabar cuanto hace bien o centrarse en lo que hace mal para acabar en una crítica negativa.

Esto mismo sucede en el mundo empresarial. ¿Qué beneficios ofrece una y otra forma de juzgar? Podemos alabar las capacidades o criticar las discapacidades. Las empresas siguen con prejuicios alejados de la realidad del trabajo concreto y leen la discapacidad como un elemento distorsionador, cuando en realidad deberían contratar por lo que un trabajador puede hacer.

En Grupo SIFU hemos visto los resultados de contratar e integrar en el mundo laboral a personas con discapacidad… pero llenas de capacidades: no sólo realizan las tareas de forma altamente competitiva, sino que su «diferencia» es un valor añadido para una empresa que quiere diversidad y talento.

El rápido ascenso de Greta Thunberg como líder del movimiento social ecologista no es casual. El carisma, en las sociedades mediatizadas, se manufactura mediante de técnicas extraídas de la publicidad y del marketing y a través de estrategias y medios de comunicación (Giner, 2003). Este storytelling es esencial en la construcción del liderazgo carismático para crear un referente discursivo sólido en el que el público potencial pueda apoyarse. En este caso, los problemas de salud de Greta Thunberg y las trabas familiares narradas conforman ese relato que hace posible empatizar.

E. M. Se dice de ellos que dan por sentado el estado del bienestar, la paz y el progreso de las naciones. Hasta se les acusa de ser en parte responsables del 'sí' al Brexit. Sin embargo, Europa y el mundo han sido testigos de masivas huelgas estudiantiles cada viernes contra el cambio climático, del aumento de la participación electoral para frenar a las fuerzas populistas en la UE, de un movimiento feminista sin precedentes y del buen resultado de los Verdes en las europeas. Los 'millennial' 'los Z' están preocupados por el mundo que heredarán y son una generación comprometida de la que Greta Thunberg es sólo la punta del iceberg.

Si Greta ha sido elegida líder de manera espontánea por los jóvenes de su generación, Yasmine Ouirhrane lo ha sido por los adultos: es la 'Joven Europea 2019'. "Estamos viviendo nuestro momento. Somos la generación más poderosa de jóvenes que nunca haya habitado esta tierra. Somos la más grande, tenemos una manera increíble de comunicarnos a través de las redes sociales, derribamos muros y cruzamos los límites para que los cambios ocurran", describe orgullosa a EL MUNDO.

La 'Joven Europea 2019', Yasmine Ouirhrane, participa de las Jornadas Europeas de Desarrollo.E. M.Esta joven marroquí-italiana admira "el trabajo increíble" que está haciendo la estudiante y activista sueca de 16 años.

"Ella es parte de la población comprometida con los problemas reales del mundo. Nuestra labor es concienciar a la otra parte de los jóvenes que no lo está, porque es nuestro futuro y no estamos siendo parte del proceso de toma de decisiones que nos conciernen y del que debemos formar parte", advierte.

A sus 23 años, Yasmine lanza un mensaje contundente a los líderes globales. "Que aseguren políticas inclusivas para las minorías. Que inviertan en personas como yo: mujer, joven e inmigrante".

Val Amiel Vestil es -junto con Yasmine y el resto de jóvenes que hablan en este reportaje- uno de los 15 líderes mundiales menores de 30 años elegidos por la Comisión Europea que participaron en las Jornadas Europeas de Desarrollocelebradas en junio en Bruselas.Este filipino, que considera el auge de los Verdes en Europa "un soplo de aire fresco", descubrió en la universidad el poco espacio que reservaban los medios de comunicación a las noticias de contenido medioambiental, algo que vio como "un riesgo por negligencia".

"La raíz del problema es la falta de periodistas especializados en la nueva 'ola verde' que integran millones de jóvenes de su generación", opina. El activista medioambiental Val Amiel, en el centro de la imagen.E. M.Convencido de que el cambio climático copará titulares en el futuro, Val ha creado la Asociación de Jóvenes Periodistas Medioambientales, una red de reporteros especializados para concienciar y educar a la sociedad civil en esta materia; la primera en todo Filipinas.

"La era digital, en la que la información nunca ha sido tan accesible, nos capacita para formarnos mejores opiniones, tomar mejores decisiones y luchar por lo que realmente creemos. Es una generación que no puede ser subestimada por más tiempo".

Val siente tanta pasión por la causa climática como su colega Thunberg. "Hemos llegado a un punto de no retorno y haremos lo que sea por elevar la conversación y pedir justicia. Si los líderes mundiales no escuchan a una adolescente que ha expuesto la cruda realidad y ha generado un movimiento global, entonces el futuro es malo para todos", sentencia.

De la lucha por el cambio climático, al empoderamiento de la mujer en África que predica a sus 21 años Sandra Ajaja. La diferencia de oportunidades respecto a los hombres en su Lagos natal (Nigeria) le tocó muy de cerca. "Estaba estudiando Ingeniería Eléctrica. No sólo era una de las únicas cuatro mujeres en una clase de 100 hombres, sino que tenía que caminar largas distancias a diario para asistir al centro educativo o a la biblioteca. Además, algunas de las instalaciones estaban reservadas a mis compañeros varones. Estas desventajas me hicieron extremadamente difícil estudiar y competir", recuerda Sandra.

De ese momento de rabia y frustración nació FemPower África. Una iniciativa social que lleva dos años dedicada a la formación de mujeres africanas en el ámbito de la tecnología, el liderazgo y el emprendimiento. "Las mujeres se han convertido en las mayores conductoras del cambio en África, pero tienen muy pocas oportunidades por falta de formación y habilidades que son necesarias para competir. Además, reciben un 50% menos de ayuda para emprender que los hombres", explica Sandra.

Las mujeres que emprenden sólo enfrentan trabas. Además de la falta de ayudas y recursos, tienen que compaginar su negocio con el trabajo doméstico y los cuidados de sus hijos, por lo que quedan confinadas al sector servicios o al comercio al por menor, sin más margen de superación. Sandra sabe muy bien que la tecnología es un campo de juego igualitario y una herramienta de cambio positivo a la que todo el mundo merece tener acceso, especialmente las mujeres.

Judicaelle Irakoze, de 23 años, es una activista feminista y defensora de los derechos de los refugiados y del impacto positivo de la migración en la sociedad y la economía de las comunidades de acogida. "Yo misma soy inmigrante y refugiada", comenta. Judicaelle defiende que los jóvenes no pertenecen al mundo de mañana, sino al de hoy: "Mi generación ya ha heredado un mundo desastroso, es crucial que nos posicionemos en el proceso de toma de decisiones. Somos la 'generación sin miedo' y estamos dispuestos a desmantelar cualquier sistema opresor", asevera.

Rejoice Namale de 23 años es la impulsora de Youth Arise Network, una red de jóvenes voluntarios -sin colaboración de donantes- que ayudan a otros miembros de su generación menos privilegiados y a mujeres a mejorar su empleabilidad. "He formado a unos 300 voluntarios que sacrifican sus recursos y su tiempo para la creación de proyectos por todo Malawi", cuenta Rejoice.

Su proyecto, como el de todos los Jóvenes Líderes, no podría materializarse sin contar con las filas de un 'ejército' de comprometidos. "Motivados, determinados y apasionados", así definen a los millones de iguales que capitanean.

Analizamos su trayectoria y su relevancia desde el punto de vista sociológico y feminista.

Greta Thunberg en una manifestación por el clima en Hamburgo

Características del Liderazgo de Greta Thunberg

  • Autenticidad y Coherencia: Thunberg es percibida como auténtica y coherente en su mensaje y acciones.
  • Convicción y Determinación: Sus discursos directos y su capacidad para hablar con rotundidad demuestran su fuerte convicción y determinación.
  • Compromiso y Exigencia: Se muestra comprometida con la causa y exigente consigo misma y con los demás.
  • Inspiración Juvenil: Su juventud y feminidad desafían el liderazgo tradicional y movilizan a las generaciones más jóvenes.

Greta Thunberg, la voz contra el cambio climático

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