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Star Trek: Origen y Evolución de una Franquicia Icónica

by Admin on 10/11/2025

'Star Trek' ha vuelto para quedarse. 'Discovery' es un éxito indiscutible para CBS, lo que parece indicar que estamos ante una nueva edad de oro para la icónica saga de ciencia ficción creada por Gene Roddenberry.

Asociar Star Trek únicamente a Gene Roddenberry es una barbaridad comparable a afirmar que Stan Lee es el creador del Universo Marvel. No pretendo negarle ni un ápice de valor a las ideas más audaces que aportó a su creación, pero la saga hace tiempo que es una tela de araña que se va entretejiendo a través de la visión de docenas de escritores, directores y showrunners que han dado forma a este universo orgánico y en constante expansión.

Los Inicios de Star Trek

En 1965, Lucille Ball afirmó: “El público merece más creatividad por parte de la televisión”. Esa contundente opinión la emitió después de que la productora que ella encabezaba, Desilu Productions, hubiera financiado el episodio piloto de una nueva serie titulada Star Trek.

Y entonces llegó el expiloto militar y expolicía metido a guionista de televisión Eugene Wesley Roddenberry (1921-1991). En 1956 se convirtió en un profesional de la industria televisiva, escribiendo guiones para diferentes series hasta que, finalmente, presentó un proyecto propio, una “caravana por las estrellas” tal y como él mismo lo definió.

La intro de Star Trek dejaba nítidamente claro su tema central: “Estos son los viajes de la astronave Enterprise. Su misión de cinco años: explorar nuevos planetas, buscar nuevas formas de vida y civilizaciones e ir allá donde ningún hombre ha ido jamás”.

Sin embargo, el aspecto más importante de Star Trek fue la manera en la que Roddenberry y sus guionistas construyeron su trasfondo. Los personajes no estaban sencillamente vagabundeando por el espacio sin meta alguna (aunque eso pareciera en muchos episodios), sino que la nave en cuestión pertenecía a la Flota Estelar, organización al servicio de la Federación de Planetas, una especie de Naciones Unidas interplanetaria controlada por los humanos pero que acogía también a formas de vida alienígenas amistosas.

Al frente de la Enterprise se hallaba el siempre sensato capitán James Tiberius Kirk, en la ficción originario de Iowa pero interpretado por el actor canadiense William Shatner, un antiguo actor shakesperiano que había ido escalando puestos en Hollywood desde comienzos de los cincuenta. Shatner resulta hoy demasiado melodramático en su papel de macho alfa, imán para todas las féminas con las que se cruzaba en la serie, pero para la época resultó tener el carisma necesario.

En buena medida, el éxito de Spock ha de atribuírsele a la excelente interpretación de Leonard Nimoy, actor que supo utilizar su particular físico y profunda voz para darle a su personaje el carácter frío y metódico que requería. Spock fue un individuo tremendamente novedoso en el ámbito de la ciencia ficción televisiva, la fría voz de la razón y la lógica en contraposición al gruñón y emotivo doctor de la nave, “Bones” McCoy (DeForest Kelley), el tercer pilar del reparto.

Otra decisión inusual de Roddenberry fue la introducir a una mujer en un puesto de responsabilidad: la teniente de comunicaciones Uhura (Nichelle Nichols). No sólo eso, sino que se trataba de una mujer de raza negra. Y ello en una época en la que estas actrices solían acceder únicamente a papeles cómicos o de criada.

Fue el propio Martin Luther King quien la convenció de que siguiera formando parte del programa, puesto que su intervención en calidad de mujer negra con un rango de oficial servía de ejemplo e inspiración a las de su raza. Y así lo hizo.

El traductor universal se convirtió en parte del equipo estándar, como la fusión de mentes o el “toque” vulcanianos. En el caso de los poderes de Spock, éstos añadían profundidad al personaje.

Por otra parte, y eso es algo que se aprecia más hoy por contraste con lo que suele ser la norma en las series televisivas actuales, Star Trek carecía de una verdadera continuidad. Cada episodio comenzaba con los personajes y la nave frescos y listos para la acción, se desarrollaba el drama y al final del capítulo todo se resolvía sin consecuencias para los participantes.

En lo que se refiere a su aspecto visual, Star Trek estaba a mucha distancia de cualquier otra serie de ciencia ficción de la época. Había, claro, fotografías de maquetas, pero también los llamativos efectos que acompañaban a la icónica tecnología de teletransporte, conseguidos mediante la combinación de pinturas mates y fundido de fotogramas.

Los problemas presupuestarios eran una continua losa para los responsables de diseño y efectos y, como buenos profesionales, trabajaron con los guionistas para ajustarse al dinero disponible. De esta forma, buena parte de los episodios transcurrían en la nave y, particularmente, en el puente.

La serie fue al tiempo símbolo y producto de la política progresista y liberal del presidente J.F. Kennedy, elegido gracias a sus promesas de “poner de nuevo al país en marcha” y su utópica visión de una Nueva Frontera en el espacio exterior.

Por tanto, uno de los núcleos temáticos de Star Trek, la relación entre humanos y alienígenas, fue parte esencial del mensaje liberal de la serie, dando forma al proyecto americano de multiculturalismo y educación.

Roddenberry se sirvió de lo extraterrestre para reflexionar sobre los derechos civiles o las dictaduras de una forma bastante radical para una serie supuestamente de tono ligero y familiar.

Roddenberry se enfrentó a semejantes idioteces con coraje y determinación, logrando que el personaje de Spock fuera aceptado por la Paramount, aunque con bastantes reticencias. Lejos estaban de sospechar aquellos idiotas que la serie de Roddenberry iba a convertirse en el negocio más lucrativo de la historia de los estudios, y el personaje de Leonard Nimoy en el símbolo viviente de la producción.

En el aspecto visual UN LUGAR JAMÁS VISITADO POR EL HOMBRE se aleja bastante del primer piloto y también del resto de episodios. El diseño del puente de mando, los uniformes, las armas, los comunicadores y otros objetos de atrezzo son distintos y nunca más volverían a verse.

En UN LUGAR JAMÁS VISITADO POR EL HOMBRE ya se aprecian los rasgos que caracterizarán y diferenciarán a TOS del resto de las producciones televisivas del género, haciendo de ella algo único. Lo más importante es el enfoque adulto de la historia.

Aparte de las diferencias en los decorados y objetos de atrezzo, llama la atención el maquillaje de Spock, todavía no demasiado perfilado, en el que destacan las demasiado grandes y nada estilizadas orejas y las espesas cejas. Este Spock no es todavía el frío, cerebral y aparentemente inconmovible vulcano al que acabaríamos adorando.

Entre Kirk y el doctor Pipe r no había ninguna química, y como Roddenberry quería que el oficial médico fuera un personaje importante en el conjunto de la serie, decidió sustituirle por Leonard Bones McCoy, algo mayor que Kirk, pero no tanto como para que entre ellos no se estableciera una buena amistad.

Los efectos especiales son los que caracterizarían a la serie en su conjunto, más bien pobres, predominando los decorados de cartón piedra, los dibujos y algunos trucajes fotográficos bastante logrados, a pesar de la carencia de medios, tanto técnicos como financieros, que padecería la producción de Roddenberry durante los tres años siguientes.

UN LUGAR JAMÁS VISITADO POR EL HOMBRE, sin ser un episodio genial, representa la piedra angular sobre la que se construiría el fabuloso universo futurista roddenberryano, que ha ido creciendo exponencialmente a lo largo de las décadas, convirtiéndose en un referente ineludible de la ciencia-ficción.

Reinventarse para Perdurar

Reinventarse: esa ha sido la herramienta que ha permitido a Star Trek perdurar. De hecho en la historia de la saga existen al menos tres grandes etapas que alteraban elementos de la franquicia que hasta ese momento parecían intocables:

  • 1982: Con ‘Star Trek II: The Wrath of Khan’ iniciando una serie de películas de estética naval, impregnadas con cierto espíritu Shakespeariano y en busca de una épica galáctica inspirada por el éxito de Star Wars.
  • 1987-2005: Abordaba la ciencia ficción desde una perspectiva más ambiciosa y estaba especialmente concienciada con desarrollar un canon sólido y coherente.
  • 2009: Se estrenó el ‘Star Trek’ de J. J. Abrams, volviendo al tono pulp de 'La Serie Original', pero adaptado a los resortes narrativos del megablockbuster contemporaneo.

El cambio que ha tenido que afrontar Star Trek, una franquicia televisiva que llevaba desde 2005 en barbecho, ha sido adaptarse a una nueva era donde el audiovisual se consume de otra forma: la oferta se ha multiplicado, el acceso a material del pasado está a golpe de un par de clicks y el público busca nuevos estímulos. Por suerte Alex Kurtzman, co-creador y showrunner de ‘Star Trek Discovery’, venía con la lección aprendida de su experiencia como productor y guionista en las últimas películas.

El objetivo era volver a hacer de Star Trek un producto que le resultase fresco y atractivo a toda una nueva generación de fans. Por eso quedaba descartada la opción del revival (pan para hoy y hambre para mañana), vía que ha tomado Seth McFarlane con ‘The Orville’, su versión apócrifa de 'Star Trek The Next Generation'.

Con la serie a punto de terminar la segunda temporada, se pueden apreciar grandes diferencias con el viejo Star Trek al primer golpe de vista: Discovery tiene una estética oscura, metálica, elegante y repleta de sets, caracterizaciones y CGI del más alto nivel. Algo por otra parte nada sorprendente, quien esperase una fidelidad absoluta al estilo de La Serie Original me temo que era un ingenuo.

Otra novedad importante, es la selección de personajes, con un reparto de protagonismos cuyo motor no es la estructura jerárquica de la nave sino las dinámicas interpersonales de la tripulación.

Todos estos elementos convergen dentro de la novedad más importante: una narrativa muy serializada que rompe totalmente con el tratamiento puramente episódico (o como a mí me gusta llamarlo “la metáfora de la semana”) de todas las series anteriores.

En realidad, el canon es una farsa de la que tanto los creadores como espectadores somos cómplices: es genial que exista una coherencia y un universo compartido donde enmarcar distintas historias interconectadas, pero que un decorado low cost o un maquillaje alienígena de 1967 determinen la estética de una producción realizada en 2019 sería cosa de locos y no merece la pena darle muchas más vueltas.

Si rascamos un poco es fácil encontrar que debajo de las capas más superficiales el ADN de Star Trek es el de una serie de ciencia-ficción alegórica, moralizante y de carácter popular, con una estructura inspirada por la literatura de aventuras marinas y con un marcado mensaje de tolerancia para la posteridad.

Desde el western galáctico de ‘Star Trek: La Serie Original’ hasta la nostalgia por la era de la exploración espacial que desprendía ‘Star Trek: Enterprise’, pasando por la estilizada historia de origen que fue ‘Star Trek 2009’, todas las encarnaciones han sido aproximaciones válidas que aportaban nuevas ideas con la intención de ampliar el horizonte dramático de la saga.

Es una serie valiente que habla de los retos de nuestra era, de la necesidad plantar cara al totalitarismo, de aceptarnos tal y como somos, de ser más inclusivos y feministas... Solo necesita más tiempo para asentarse, pero si todo va bien tiene potencial para convertirse en una de las iteracciones más celebradas.

Resulta paradójico que una serie que nos invita a ser más tolerantes tenga que cargar con los "guardianes de las esencias" más insoportablemente reaccionarios de toda la cultura popular occidental.

Deep Space Nine: Un Nuevo Enfoque

‘Deep Space Nine’ tiene su característica principal en su emplazamiento de una base espacial en una posición estratégica dentro de un contexto geopolítico espacial muy complejo con alianzas y guerras en curso. Con esa idea inicial, diseñaron un contexto geopolítico complejo con otras razas y culturas y con muchos más conflictos presentes entre los miembros permanentes de la base que en las anteriores entregas.

La trama: ‘Deep Space Nine’ se planteó desde el principio como una secuela de ‘The Next Generation’ y por ello en el episodio piloto tenemos al mismísimo capitán Picard, que le transfiere el mando de esa estación espacial al comandante Sisko.

Esta mayor serielización les permitió crear enemigos de largo recorrido como los cardasianos y en especial su lider Gal Dukat ( Marc Alaimo, foto superior), que fue una constante en la serie desde el inicio hasta el final de la misma como el antagonista principal de Sisko.

Cuando los productores se decidieron por un protagonista negro, Avery Brooks fue de las primeras personas que tuvieron en mente, ganándose el puesto fácilmente tras la primera audición y ganándose por merito propio un puesto de honor entre los grandes capitanes de ‘Star Trek’ .

Armin Shimerman es otro gran secundario con grandes personajes como el director Snyder en ‘Buffy’ o Pascal en ‘La Bella y la Bestia’ encasillado en papeles mezquinos y poco fiables como este Quark que le ha proporcionado su mayor popularidad, a pesar de estar irreconocible tras el maquillaje ferengi.

El actor británico de origen sudanés Alexander Siddig fue una elección directa del creador Rick Berman tras verlo en un papel importante de la secuela de Lawrence de Arabia, tanto es así que cambió el origen hispano del doctor de la base, al musulmán para acomodar mejor la elección del actor.

Influencia en la Televisión y la Sociedad

En la década de los sesenta del pasado siglo, las cadenas de televisión norteamericanas intentaron de atraer nuevos espectadores mediante programas diseñados para determinados grupos demográficos y sociológicos al tiempo que mantenían la audiencia familiar ya fidelizada con formatos de comedias ligeras (sitcom) de corte conservador.

Los temas de actualidad inspirados en los noticiarios empezaron a filtrarse en esas nuevas series, traspasando al terreno de la ficción las diferentes revoluciones sociales que tuvieron lugar en aquella década: el movimiento por los derechos civiles, el auge del orgullo racial negro, la liberación de la mujer, el descontento juvenil, la oposición a la guerra de Vietnam, etc.

Aumentar la producción de programas para diferentes audiencias significaba que las cadenas debían crear espacios que reflejaran la diversidad social, racial y étnica de la nación.

Una de las formas mediante las que la contracultura encontró su propio espacio en la televisión mainstream de los sesenta fue la de trasplantar lo contemporáneo a marcos futuristas, como fue el caso de Star Trek.

El Canon de Star Trek

Star Trek presenta conceptos tecnológicos visionarios en su momento, como los comunicadores similares a los teléfonos móviles y los dispositivos de traducción instantánea. Estas ideas influyeron en la percepción pública de cómo podría ser el futuro tecnológico.

Sin duda, la tecnología más icónica de la serie es el concepto de velocidad de curvatura. En el universo de “Star Trek” es un concepto central de propulsión espacial que permite a las naves espaciales viajar más rápido que la velocidad de la luz. Esto se logra mediante el uso de motores de curvatura (también conocidos como motores warp), que distorsionan el espacio-tiempo alrededor de una nave, permitiéndole por encima de la velocidad de la luz.

Relacionado con lo anterior es el concepto de primer contacto, momento crucial en el que los seres humanos o miembros de la Federación Unida de Planetas (y, en ocasiones, otras especies) establecen el primer contacto directo con una civilización alienígena que previamente era desconocida para ellos.

En la serie y las películas de “Star Trek”, a menudo se exploran situaciones en la que se desarrolla esta evaluación, y los personajes se enfrentan a dilemas éticos al tomar decisiones sobre cuándo y cómo realizar el Primer Contacto.

En todo caso, la Primera Directiva o Directriz Principal es una guía fundamental en estas situaciones y refleja el compromiso de la Federación con la diplomacia y el respeto por otras civilizaciones.

La Primera Directiva es uno de los pilares éticos y filosóficos más importantes en el universo de “Star Trek”. Es una regla fundamental que rige las acciones de la Federación Unida de Planetas, incluyendo a sus naves y tripulaciones, cuando se trata de la interacción con civilizaciones alienígenas. Su objetivo principal es preservar la no interferencia en el desarrollo natural de las culturas y sociedades alienígenas.

Se puede resumir en los siguientes puntos clave:

  • No interferencia
  • No imponer creencias
  • No violencia
  • El consentimiento
  • Observación encubierta

La Primera Directiva es un tema recurrente en las series y películas, y a menudo genera dilemas éticos cuando los personajes se encuentran en situaciones donde el cumplimiento de la regla entra en conflicto con la moralidad o la necesidad de ayudar a otras civilizaciones en crisis.

Principales Razas y Civilizaciones

“Star Trek” presenta una amplia variedad de razas y civilizaciones alienígenas a lo largo de sus diferentes series y películas. Algunas de las principales razas y civilizaciones incluyen:

  • Humanos
  • Vulcanos
  • Klingons
  • Romulanos
  • Bajoranos
  • Cardassianos
  • Borg
  • Ferengi
  • Andorianos
  • Trill
  • Q

El klingon, es una lengua construida desarrollada por el lingüista Marc Okrand para la franquicia de “Star Trek”. Fue creado específicamente para darle autenticidad a los diálogos de los klingon en las películas y series de “Star Trek”.

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La Serie Original y sus Personajes

La primera serie de Star Trek, la serie original, se estrenó en septiembre de 1966 y se convirtió rápidamente en un fenómeno a nivel global.

Volviendo a la serie, se desarrolla en el siglo XXIII, en un futuro en el que la humanidad ha superado las diferencias y conflictos del pasado y ha unido sus fuerzas en una organización llamada la “Federación Unida de Planetas”. La Federación se dedica a la exploración pacífica del espacio y a la búsqueda de nuevos mundos y civilizaciones.

La nave protagonista de la serie es la USS Enterprise NCC-1701, bajo el mando del carismático Capitán James T. Kirk, interpretado por William Shatner. La USS Enterprise es una nave de clase Constitution y está en una misión de cinco años para explorar el espacio y hacer contacto con nuevas formas de vida.

Los personajes más destacados de esta serie son:

  • Capitán James T. Kirk
  • Sr. Spock
  • Dr. Leonard McCoy
  • Teniente Nyota Uhura
  • Sr. Hikaru Sulu
  • Sr. Pavel Chekov

Episodios Destacados de la Serie Original

Algunos de los episodios más destacados y populares de la serie original de “Star Trek” según la opinión general de la comunidad de fans son:

  • La ciudad al borde de la eternidad
  • El equilibrio del terror

El Legado de Star Trek

Star Trek: The Original Series (TOS) es un clásico de la ciencia ficción que marcó un antes y un después en la cultura popular. TOS introdujo conceptos visionarios como exploración espacial, diversidad cultural, y dilemas éticos en un futuro utópico.

La serie plantea preguntas éticas complejas. Aunque progresista, la serie refleja los 60: las mujeres suelen tener roles secundarios, y los uniformes femeninos (minifaldas) son producto de su tiempo.

Star Trek: The Original Series vale la pena por su visión, personajes y temas atemporales, aunque requiere paciencia con sus efectos especiales y sensibilidades de los 60. Su encanto radica en la imaginación y el corazón que trascienden las limitaciones técnicas. Si te gusta la ciencia ficción con sustancia o quieres entender un pilar de la cultura pop, es una experiencia enriquecedora. ¡Prepárate para explorar "la última frontera"!

A continuación, se presenta una tabla con las diferentes series de Star Trek en orden cronológico interno:

Serie Año de Lanzamiento Período de Tiempo en la Narración
Star Trek: Enterprise 2001-2005 Siglo XXII
Star Trek: Discovery 2017-Presente Siglo XXIII (principalmente)
Star Trek: Strange New Worlds 2022-Presente Siglo XXIII (aproximadamente 10 años antes de TOS)
Star Trek: The Original Series (TOS) 1966-1969 Siglo XXIII
Star Trek: The Next Generation (TNG) 1987-1994 Siglo XXIV
Star Trek: Deep Space Nine (DS9) 1993-1999 Siglo XXIV (simultáneo con TNG y Voyager)
Star Trek: Voyager 1995-2001 Siglo XXIV (simultáneo con DS9)
Star Trek: Picard 2020-Presente Finales del Siglo XXIV
Star Trek: Lower Decks 2020-Presente Siglo XXIV (simultáneo con Picard)
Star Trek: Prodigy 2021-Presente Siglo XXIV (posterior a Voyager)

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