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Comunicación

Franquicia Super Rugby Melbourne: Un Análisis Detallado

by Admin on 18/10/2025

El Super Rugby, una competición que reúne a franquicias de Nueva Zelanda, Australia, Sudáfrica, Argentina y Japón, ha sido un escenario de grandes emociones y desafíos. Sin embargo, en Sudáfrica y Australia, suenan tambores de guerra.

El sistema de conferencias no engancha a los aficionados, mientras que el aumento de equipos ha dispersado el talento por un lado y, por el otro, ha estirado el chicle del presupuesto. Allí también hay voces discordantes sobre lo que hacer.

La SANZAR pretende una reducción de equipos para elevar el nivel de la competición mientras que los dirigentes locales, aun a sabiendas de que es una recomendación cabal, se resisten a ello. Western Force o Melbourne Rebeles en Australia y Sothern Kings y Cheetahs en Sudáfrica, cuentan los días antes de pasar por el cadalso.

Una curiosidad: la filial australiana Ebury del banco santander patrocinaba la franquicia de los Melbourne Rebels en el Super Rugby. Una lastima se ha caído esta temporada.

En este contexto, la franquicia de los Melbourne Rebels merece un análisis detallado, considerando tanto sus éxitos como sus dificultades.

El Impacto de Jugadores Clave

El Getxo Rugby, buscando fortalecer su plantilla, llegó a un acuerdo con el jugador de origen sudafricano S’bura Sithole para incorporarse hasta final de temporada. S’bura Sithole juega tanto en la posición de centro como la de ala, y tiene una amplia experiencia en el rugby profesional.

Las últimas tres campañas ha jugado la Liga Celta con Southern Kings donde participó en 18 encuentros. El nuevo jugador getxotarra tiene una amplia experiencia en la Carrie Cup donde jugó 46 partidos con Natal Sharks. Además cuenta con 35 apariciones en el Super Rugby con la franquicia sudafricana de Sharks durante las temporadas 2015-2016 y 2016-2017.

Gavidi, de 30 años, 110 kilogramos y 188 centímetros de estatura, procede del North Brisbane Rugby Club australiano (2009-2012), club en el que ha militado varias temporadas y con el que ha acaparado varios premios a título individual de la Queensland Premier Rugby.

Se encuentra en el mejor momento de su carrera al haber sido seleccionado para formar parte de la WTS "Wider Training Squad" de Melbourne Rebels en la última edición del Super XV. Antes de recalar en Australia, Gavidi actuó entre 2006 y 2008 en los Waimea Old Boys, de Nueva Zelanda, club amateur que guarda una estrecha relación con Tasman, de la ITM Cup (NPC neocelandesa), la competición nacional de Nueva Zelanda. Gavidi consiguió formar parte de un seleccionado de esta región.

Gavidi se caracteriza por su velocidad y su destreza para avanzar metros con el oval, así como por su capacidad de liderazgo y su fortaleza defensiva.

Otro ejemplo de superación es la historia de Christian Lealiifano. Ha sido una de las imágenes más virales del Mundial de rugby que se está celebrando en Japón. Las lágrimas de Christian Lealiifano cayendo por su rostro mientras abrazaba a su hijo al final del encuentro en el que su selección, Australia, quedaba apeada en cuartos al caer frente a Inglaterra (40-16).

El significado del emotivo y sentido abrazo tiene detrás una historia de superación del apertura de los Wallabies difícil de olvidar para cualquier aficionado de este deporte.

Allí, tras una carrera exitosa en las categorías inferiores en el rugby local de Melbourne, en 2007 ficha por la franquicia que representa la región de Canberra (Australia) en el Super Rugby del hemisferio sur, los Brumbies, siendo el club donde desarrollará la mayor parte de su carrera.

No llegó ni a un año después del 'palo' de quedarse fuera del Mundial de 2015, cuando Lealiifano se somete a un análisis de sangre rutinario en verano de 2016 y el diagnóstico cae como un jarro de agua fría en la vida del jugador australiano y de sus personas queridas. Christian tenía leucemia (cáncer de sangre y médula ósea) y debía someterse a una operación de transplante de médula ósea.

Tras superar la leucemia con operación y ciclos de quimioterapia incluidos, la mayoría de sus doctores le dijeron que nunca podría volver a jugar al rugby. Pero el espíritu de sacrificio y de superación de este jugador dio la vuelta a los primeros diagnósticos de los doctores y le hicieron volver a un terreno de juego en 2017 con los Brumbies.

Tras jugar el que posiblemente haya sido su último partido en un Mundial (4 en total, 3 de inicio en los que ha sumado 23 puntos), estuvo durante medio minuto abrazado a su pequeño, para asombro del niño y de los asistentes que no conocían su historia ni la fuerza que le había transmitido el pequeño para alcanzar su sueño.

Estas historias de jugadores no solo enriquecen el deporte, sino que también inspiran a futuras generaciones de rugbiers.


Christian Lealiifano

Desafíos Financieros y Estructurales

En los últimos años Grenoble, Montauban y Burgoin fueron obligados a descender por motivos económicos. El tope salarial en Francia es de 10 millones de euros -similar al de la Premiership inglesa, que son 7 millones pero en lo suyo- pero tales cantidades están reservadas para fichar talentos del Sur y no para promover jugadores franceses.

Más. Hace apenas dos semanas, la Unión de Rugby de País de Gales tomó el control total de la franquicia Newport Gwent Dragons -de la que ya era accionista- para poder operar en la reforma de su estadio. Ellos solos no podían asumir el coste de un equipo profesional.

Cardiff Blues se puso a la cola y ya ha comenzado las negociaciones con el ente federativo para cederle, bien temporal, bien permanentemente, la propiedad de la franquicia a la propia federación con la reforma de Arms Park en el horizonte.

Las otras dos franquicias, Ospreys y Scarlets, también quieren parte del pastel porque el ritmo de fichajes de sus rivales en las competiciones continentales es insostenible.

En Escocia, pese a que incomprensiblemente sólo uno de sus jugadores de élite, Stuart Hogg, está convocado para la gira de los British and Irish Lions por Nueva Zelanda del próximo mes, también pasan cosas, pero al revés.

La SRU se muestra reluctante a vender los derechos de los Test Matches de noviembre a BT, a la sazón su principal sponsor, a costa de perder dinero. La BBC retransmite los encuentros en abierto y, dicen, eso es una manera de ir ganando terreno al fútbol. Con todo, corren riesgo de quedarse sin TV que programe sus partidos.

Si se une la línea de puntos, aparecen tres asuntos fundamentales a resolver y una World Rugby como parachoques de todos los problemas. Primero, un calendario demencial entre competiciones de clubes y selecciones que acaba por repercutir en el segundo ítem: la seguridad de los jugadores y el aumento de las lesiones. En tercer lugar, el éxodo de talento de países sin el potencial económico de Francia e Inglaterra.

Asimismo, no se puede frenar la progresión de los países del Tier 2 y 3 (Tonga, Samoa, Fiji, EE.UU., Canadá, Uruguay, Japón, Georgia, Rumanía…España) porque como se ha visto en el caso de Italia la línea que separa la mediocridad con la élite es muy fina y se dibuja de fracaso en fracaso.

Antes de la asamblea anual la World Rugby aprobó un calendario armonizado que entrará en vigor en 2020 y llegará hasta 2032 para prever ventanas de amistosos en verano y otoño donde no se corten competiciones como el Super Rugby y tanto el Rugby Championship como el Seis Naciones encuentren acomodo con las ligas locales. También el Mundial y las giras de los Lions.

Además, se garantizan Test Matches de países del Tier 1 a las Islas del Pacífico, Japón, Canadá, Estados Unidos, Georgia y Rumania.

En la asamblea de la semana pasada, asimismo, se puso cerco a la norma 8 del reglamento. Aquella que determina la elegibilidad de jugadores foráneos por motivos de residencia. De 36 meses se ha pasado a 60 y las federaciones ya no podrán nombrar al equipo sub 20 como representativo.

Así, los jugadores que, por ejemplo, jugaban el mundial juvenil con Inglaterra y acababan representando a Gales en categoría senior, se acabarán. La reforma de la norma entrará en vigor en 2021 pero los mimbres para proteger, sobre todo, a las naciones del Pacífico, están puestos.

Si bien esto no afecta directamente a los clubes de chequera alegre, sí que supone un freno a la hora de dar transfers y permite a las federaciones margen de maniobra a la hora de contratar a los jugadores. Algo que ya hace Gales con sus piezas clave para que permanezcan en sus franquicias o la propia Nueva Zelanda con sus proyectos de Mundial a Mundial.

Estos desafíos financieros y estructurales no son exclusivos de los Melbourne Rebels, sino que afectan a muchas franquicias en el Super Rugby y otras competiciones a nivel global. La gestión económica y la adaptación a los cambios en el panorama del rugby son cruciales para la supervivencia y el éxito de estos equipos.

El Rugby en España

La noticia de que San Mamés albergará las finales de la Champions y la Challenge Cups en 2018 fue recibida con alborozo. La EPCR, regente del rugby europeo de clubes tras el fiasco de la Heineken Cup, busca nuevos mercados y Bilbao y la FER lo supieron ver a tiempo.

Si a eso le juntamos los buenos resultados de las selecciones de sevens, la esperanzadora temporada del XV de Santiago Santos de cara a Japón 2019 y los éxitos en las organizaciones de los campeonatos de cantera, el cuadro que podría resultar parece esperanzador. A un tris de ser algo más que ese deporte de universitarios licenciosos.

Pero no. El vodevil a costa de las retransmisiones de las semifinales de la División de Honor de este fin de semana entre VRAC Quesos Entrepinares y Sanitas Alcobendas y Silverstom El Salvador y U.E. Santboiana han vuelto a poner al rugby español en la tesitura del quiero y no puedo.

Y aunque en las últimas horas se ha sabido que Eurosport cumplirá su contrato con la FER a la hora de retransmitir semifinales y final de liga y en el horario que determina el reglamento de la competición, el ridículo ha sido mayúsculo. Por la falta de diligencia de unos y la cerrazón de otros o viceversa.

Cuando el problema del rugby español no es la TV ni si se juega una final de Copa ante 5.000 o 26.000 espectadores. Lo dijo Santiago Santos, el seleccionador, en una entrevista al diario Marca hace poco tiempo. Es la pérdida de talento.

Algunos dirigentes no tienen ninguno.

Super Rugby Rd 13: Chiefs v Melbourne Rebels

tags: #franquicia #super #rugby #melbourne

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