Fernando Martín: Auge y Caída de un Gigante Inmobiliario
Fernando Martín, un nombre que resonó con fuerza en el mundo empresarial español, personificó tanto el auge como la caída en el sector inmobiliario. Nacido en Trigueros del Valle (Valladolid) en 1947, su trayectoria es una historia de ambición, éxito, crisis y resurgimiento. Este castellano de familia numerosa (seis hermanos), había conseguido su primera «operación» cuando de niño convenció al alcalde de su pueblo para que hiciera un campo de fútbol a su equipo.
Iglesia de Trigueros del Valle, lugar de nacimiento de Fernando Martín
Inicios y Ascenso en el Mundo Inmobiliario
Licenciado en Químicas, comenzó trabajando en la industria remolachera, a la vez que entraba en política de la mano UCD. De ahí pasó a Madrid, a trabajar en Prehogar Servicios Inmobiliarios. Aprendió a comprar suelo y revenderlo. Luego montó su propia empresa, Martinsa, donde dio saltos cada vez más temerarios. Desarrolló promociones al norte de Madrid, a las cuales siguieron dos desarrollos colosales: Las Tablas y Montecarmelo, las Champions de la promoción. Multiplicaba los panes, los peces, los ladrillos y el dinero. Nada se le resistía. Y él pensó que Fadesa sería la culminación.
Martín era un negociador nato. «Una vez negoció hasta con al patriarca de los gitanos», dice una persona que le conoce.
La Presidencia del Real Madrid
El 27 de febrero de 2006, Florentino Pérez presentó su dimisión como presidente del Real Madrid, tras tres años sin ganar. Pérez cedía el paso a «su hombre de confianza», Fernando Martín. Así que un señor de Trigueros del Valle se convertía en presidente del club de fútbol más galáctico del mundo, y de una de las mayores inmobiliarias del país.
Fernando Martín se apretó el nudo de la corbata y se miró al espejo. A las ocho de la tarde entraría en el hall del Hotel Intercontinental de Madrid. Aquello estaría abarrotado de cámaras de televisión y de periodistas. Sería la estrella de la noche. Nada menos que el nuevo presidente del Real Madrid.
Estadio Santiago Bernabéu, la casa del Real Madrid
Las cosas empezaron a torcerse para Martín dos meses después de haber sido nombrado presidente del Real Madrid. Una mano oscura maniobró para que la junta directiva de la casa blanca le destituyera cuando estaba de vacaciones en Florida. Le acusaban de traicionar al club. Martín marcó el teléfono de Florentino Pérez, quien ni siquiera le contestó. ¿No era su hombre de confianza?
La Adquisición de Fadesa y el Desastre Inmobiliario
En 2006, Martín se convertiría en uno de los empresarios más poderosos del país al anunciar la compra en Bolsa de la inmobiliaria Fadesa por 4.000 millones de euros. Además, Martín tenía el 2,5% de Unión Fenosa, y paquetes importantes en BBVA y Santander. Pero mientras abandonaba su puesto en el Real Madrid, tenía el consuelo de que le esperaba Fadesa, una operación que estaba planeando desde hacía mucho. No sospechaba que se avecinaba un mal peor.
Esta inmobiliaria fundada por el gallego Manuel Jove poseía terrenos en toda España para levantar 14.200 viviendas, y en caja contaba con 2.300 millones de euros. O al menos eso afirmaba en sus documentos. Recordemos aquel maravilloso año de 2006: se construían más de 700.000 viviendas en España, casi igual que en todo EEUU. Los promotores compraban suelo sin pensar, desde secarrales en la costa, a huertas en serie.
«No te metas en ese follón», advirtió María Jesús del Agua, la esposa de Fernando Martín. Sus hijos Fernando y Javier, ambos con carreras en McKinsey y en hedge funds, insistieron: «Papá deja eso». Fernando Martín no les hizo caso: compró Fadesa por 4.000 millones de euros pidiendo prestado a los bancos. «Fue un inmenso error», reconoce hoy Martín a su círculo de confianza. Poco después de haber pagado esa inmensidad, el precio de las acciones y de sus viviendas fue cayendo en picado porque los españoles compraban menos pisos. Vino la crisis, aquella crisis que casi nadie previó, ni siquiera Martín: «A nadie le oías decir: "¡cuidado!" Todos decían que esto iba a seguir creciendo», suele excusarse Martín.
El 14 de julio de 2008 -dos años después de anunciar la compra de Fadesa-, presentaba la mayor suspensión de pagos (concurso de acreedores) de la historia de España. Martinsa-Fadesa: 7.000 millones de euros en deudas. Se cumplen ahora 10 años de aquella noticia que precedió a la mayor crisis financiera moderna de la historia de España...
El 14 de julio de 2008, Martín solicitó la suspensión de pagos. Quería ganar tiempo para pagar sus deudas. Rescatar la empresa, vamos. La verdad era que la buena suerte de Fernando Martín se había acabado. No pudo rescatar a Martinsa-Fadesa. En cuestión de meses, los 900 trabajadores se fueron a la calle.
Y el valor de la empresa tampoco sería el mismo. En 2008, Martinsa-Fadesa valoraba sus terrenos y viviendas en cerca de 6.000 millones de euros. En 2015, no llegaba a 1.309 millones de euros, la cuarta parte. Todo se había depreciado.
Pero las deudas de 7.000 millones de euros seguían ahí, en el balance de la compañía: bancos, proveedores, seguridad social, clientes... Todos haciendo cola esperando que Martín reflotara la empresa. Pero a pesar de sus intentos, aquello nunca llegó. Los mismos bancos dijeron basta ya y le negaron el perdón.
Una vez la empresa empezó a ser liquidada en 2015, todas esas deudas se irían a pique con la empresa. «Cuando llevas una compañía a liquidación los únicos que ganan son los liquidadores. Es un desastre», decía con tristeza Martín por aquellas fechas.
Fernando Martín junto a su mujer, María Jesús del Agua
Para proteger su propio patrimonio, Fernando Martín tuvo que presentar ya en 2008 un concurso personal de acreedores, su propia suspensión de pagos. Quería salvar sus empresas patrimoniales, con deudas de 60 millones, según los cálculos de la prensa especializada.
El Caso Gürtel
El constructor Fernando Martín, quien fuera presidente de la promotora Martinsa y del Real Madrid, ha admitido que coordinó y participó en el pago de una comisión de 25 millones de euros a la trama Gürtel, encabezada por el empresario Francisco Correa, para asegurarse la adjudicación de un pelotazo inmobiliario en Arganda del Rey (Madrid) entre 2004 y 2006, cuando el PP gobernaba en dicho municipio.
Dos décadas después, Fernando Martín ha enviado un escrito firmado a la Audiencia Nacional para confesar su implicación en la red de corrupción y ofrecer detalles de la operación. En el escrito remitido al tribunal, fechado este 3 de febrero y al que ha tenido acceso EL PAÍS, Martín describe cómo Correa contactó con él entre finales de 2003 y principios de 2004 para “ofrecerle su intermediación ante las autoridades políticas de Arganda”, en manos del PP (partido en el que la trama había anidado).
Explica cómo se vieron después en el hotel Fénix Gran Meliá de Madrid para cerrar los pormenores del amaño; y cómo, tras esa cita, tuvieron más conversaciones para convenir el tamaño de la mordida. “Se acordó que, a cambio de garantizar la adjudicación a favor de Martinsa, Francisco Correa cobraría de Fernando Martín una dádiva de 25 millones de euros, acordando que 12 millones se abonarían cuando el Ayuntamiento adjudicara las parcelas a Martinsa y el resto conforme avanzara la ejecución, en el bien entendido de que desde el Ayuntamiento no se pondrían trabas”, recuerda sobre el mayor pelotazo de la red corrupta.
En su escrito, Fernando Martín admite cinco delitos: uno de prevaricación, uno de fraude a las administraciones públicas; uno de cohecho; y dos contra la Hacienda Pública. Por ellos, tras alcanzar un acuerdo con el ministerio público, su defensa acepta que se le impongan tres años de inhabilitación; tres años y cuatro meses de prisión por el total de delitos (aunque ninguna de las penas por separado para cada uno de ellos supera los dos años); y el pago de una multa de más de 270.000 euros.
La defensa también pide que se le apliquen los atenuantes de confesión, dilaciones indebidas y reparación del daño (en octubre de 2024 procedió a “abonar directa e íntegramente” a la Agencia Tributaria más de medio millón de euros por “la responsabilidad civil ―principal e intereses― derivada de los delitos fiscales”). A su vez, solicita que se suspenda su entrada en la cárcel al “concurrir” los requisitos excepcionales previstos en el Código Penal (ninguna de las penas por separado supera los dos años de reclusión).
El llamado proyecto UE-124 (Unidad de Ejecución 124), “una pieza estratégica de desarrollo urbano” de Arganda, donde “el Ayuntamiento tenía la propiedad mayoritaria del suelo”, en palabras del propio exalcalde Ginés López. Según cuenta el constructor, Correa contactó con él a sabiendas de que su promotora tenía especial interés en hacerse con ese plan de desarrollo urbanístico desde finales de los noventa, y le prometió que podía intervenir ante las “autoridades políticas” del municipio para “garantizarle la adjudicación del concurso”.
| Fecha | Importe | Destino |
|---|---|---|
| Noviembre de 2004 | 12 millones de euros | Cuenta de empresa de Correa en el extranjero |
| Junio de 2006 | Casi 13 millones de euros | Cuenta Soleado de Arturo Fasana en Suiza |
Resurgimiento Empresarial
Pero Martín no está hundido. Desde sus nuevas empresas, donde trabaja con uno de sus hijos, promueve proyectos en Andalucía y Madrid. Cuando los amigos le preguntan qué tal le va, él responde: «Extraordinariamente bien». ¿Un farol?
Sus allegados afirman que ya factura 100 millones de euros, cosa de la que él no se quiere pavonear porque, si ha resurgido, es porque algunos acreedores le han perdonado el 68% de las deudas hasta el 2021. No quiere dar la impresión de que tiene dinero. Su propio márketing personal ha cambiado. Hace 10 años,pensaba, «cuanto más gente me conozca, mejor: eso me abre el campo de juego». Ahora, después de haber sido el foco de adulación como presidente del Real Madrid, o cabeza de un gigante inmobiliario, Martín reconoce que ha entrado en una etapa de humildad. «Ahora mi política es no aparecer en ningún sitio», dice cuando le llaman los periodistas. «No quiero hablar de lo que hago».
Aparte de los negocios, hay tres cosas ahora que le preocupan, según revela una persona que le conoce. La primera es la mala imagen de los políticos. «Cree que hay una profunda crisis de confianza en la clase política». Lo cual ha desembocado en un Gobierno inestable que no va a durar. «Piensa que hay que convocar elecciones anticipadas». Sobre todo porque hay que resolver el segundo problema que más le preocupa a Fernando Martín: Cataluña. «Cree que Cataluña es parte del territorio y de la unidad de España. Si hubiera independencia, al día siguiente lo pediría el País Vasco, y luego, quién sabe...». Para resolver este drama, Martín apela a una frase que leyó una vez: «Las dos cualidades más importantes son el sentido común y aportar soluciones». Y en tercer lugar, a Martín le preocupa la parálisis inmobiliaria «demencial» en Madrid. «No cree que haya burbuja, sino que el Ayuntamiento no hace nada», afirma la persona que le conoce. «Dice que es por culpa del sectarismo de los partidos, pues no representan a los ciudadanos de Madrid, sino a una parte».
Martín espera que algún día se reactiven los grandes proyectos inmobiliarios de Madrid. Entonces, volverá a ser reconocido, pero con menos ambiciones.
Ayuntamiento de Madrid
