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William Carey: El Legado de "Esperad Grandes Cosas de Dios; Emprended Grandes Cosas Para Dios"

by Admin on 26/05/2026

La influencia de William Carey (1761-1834) en el mundo misionero es indiscutible. No por nada fue llamado “el padre de las misiones modernas”: él abogó por la propagación del cristianismo alrededor del mundo, tradujo la Biblia completa o fragmentos de ella a varios idiomas (más de 200), y promovió una reforma social importante en la India.

Si es usted lector de biografías inspiradoras, tal vez le suene el nombre de William Carey. William Carey no era famoso, rico ni tenía una gran educación. Era zapatero, un simple zapatero de un pueblo inglés. El viaje de hoy me ha dejado muy impresionado no tanto por los lugares que visitamos sino por el testimonio de que Dios hace proezas cuando personas se dejan ser usadas por Él a pesar de vivir en localidades pequeñas y carecer títulos o nobleza. En el pueblo de Moulton en Inglaterra se puede visitar un pequeñísimo taller de zapatos a un lado de una iglesia. La iglesia bautista lleva el nombre del artesano que trabajó en ese taller y que por un tiempo corto fue su pastor. William Carey era un hombre de pequeña estatura y ministro de una pequeña iglesia pero se convirtió en uno de los misioneros más grandes de la historia y el padre del movimiento misionero bautista.

Los Orígenes de una Vocación Misionera

Aunque su infancia transcurrió en un ambiente rural que para nada hacía presagiar grandes cosas para su vida, lo cierto es que Carey tenía una insaciable sed de conocimientos y una indomable perseverancia para lograr sus objetivos. De hecho el taller de zapatería fue para Carey su taller de preparación donde Dios lo entrenó para la obra que más tarde tenía preparada para él. Uno de los compañeros en el taller de zapatería era William Ward, perteneciente a uno de los grupos disidentes de la Iglesia anglicana. Las discusiones entre ambos muchachos eran prolongadas, defendiendo cada uno su punto de vista. Sin embargo, Carey se dio cuenta que la fe de su amigo era mucho más profunda que la suya propia y, atendiendo a una invitación a asistir a una de sus reuniones, entró en contacto con la iglesia a la que su amigo pertenecía. Allí tuvo lugar su experiencia de conversión que daría un vuelco a toda su vida.

El hecho de que estas iglesias disidentes fueran simpatizantes de la revolución americana fue otro factor añadido para que Carey se identificara con ellas, pues él mismo era de ese sentir. Tras su conversión conoció a dos destacados bautistas, John Ryland y Andrew Fuller, siendo bautizado por el primero e integrándose en una iglesia bautista. En 1781 se casó con Dorotea Placket con la cual tuvo una numerosa familia. Para ese tiempo Carey ya conocía latín, griego, hebreo, italiano, alemán y francés.

Pero la pasión de Carey eran las misiones. Varios factores influyeron en esa vocación:

  • El avivamiento que estaba sacudiendo Inglaterra bajo el ministerio de John Wesley preparó el terreno para el movimiento misionero.
  • Un tío de Carey era marinero y con un gran bagaje de experiencias en otros países, lo cual despertó en él un interés por los viajes y por conocer otras culturas.
  • También fueron a parar a sus manos los diarios de John Eliot y David Brainerd (ambos misioneros entre los indios).
  • Otro libro que influyó decisivamente en Carey fue «Los viajes del capitán Cook», en el que el descubridor inglés narra sus aventuras por las islas del Pacífico.

Carey quedó fascinado con las naciones del mundo. Como recordatorio para orar por las naciones, Carey hizo un gran mapa del mundo y lo colocó en su lugar de trabajo. Algunos relatos antiguos lo describen como un mapa dibujado sobre cuero o papel.

El Sermón Inmortal y el Nacimiento de las Misiones Modernas

En la época de Carey (1761-1834) muchos cristianos pensaban que no era necesario predicar el evangelio ya que Dios se encargaría de salvar a sus elegidos de todas maneras. Sin embargo, Carey entendió que como cristianos todos tenemos el mandato de evangelizar y él decidió poner el ejemplo.

Cuando Carey comenzó a instar a sus compañeros ministros a enviar misioneros, muchos se resistieron. El 30 de mayo de 1792, en la reunión de la Asociación Bautista de Northampton en Nottingham, Inglaterra, William Carey, el padre de las misiones modernas, predicó un sermón titulado “Intenta grandes cosas para Dios; Espera grandes cosas de Dios”.

La reunión de la Asociación Bautista de Northampton se llevó a cabo en la Iglesia Bautista de Friar Lane, en Nottingham. Era un edificio blanco y sencillo, bien iluminado y espacioso, con capacidad para unas 230 personas. La primera reunión pública de la asamblea fue a las diez de la mañana del miércoles 30 de mayo. Sutcliff expuso el orden del día y dirigió la oración, y luego Carey subió al púlpito para predicar.

El texto que eligió para su predicación fue Isaías 54:2-3, que dice así: “Ensancha el lugar de tu tienda, extiende las cortinas de tus moradas, no escatimes; alarga tus cuerdas y refuerza tus estacas. Porque te extenderás hacia la derecha y hacia la izquierda; tu descendencia poseerá naciones, y poblarán ciudades desoladas”.

No se sabe exactamente cómo llegó Carey a elegir este texto. Iain H. Murray ha hecho eco recientemente de la sugerencia plausible de que el himno de William Cowper -titulado Jesus Where’er Thy People Meet (Jesús, donde quiera Tu pueblo se reúna)-, compuesto a finales de marzo o principios de abril de 1769, había llamado la atención de Carey sobre el texto de Isaías. Los creyentes de las Midlands llevaban cantando este himno desde 1779.

¡He aquí! Aunque no sabemos con certeza qué llevó a Carey a este pasaje, los versículos de Isaías tenían un mensaje para su época y su círculo de amigos. Debían confiar en Dios y salir a las naciones con el mensaje del evangelio, seguros de que Dios bendeciría ese mensaje y extendería Su reino.

Tampoco conocemos los detalles del sermón que Carey predicó, ya que no existe ninguna copia del mismo. Lo que sí conocemos son las dos divisiones principales de su mensaje esa mañana: “Esperemos grandes cosas” e “Intentemos grandes cosas”. Esta es la forma en que Andrew Fuller se refirió a la sustancia del sermón de Carey en la que es la primera referencia escrita sobre el mismo en una carta al bautista de Yorkshire, John Fawcett, fechada el 30 de agosto de 1793. Estas dos divisiones se embellecerían posteriormente así: “Esperemos grandes cosas de Dios” e “Intentemos grandes cosas para Dios”. Sin embargo, como ha demostrado A. Christopher Smith, su desafío original era solo “espera grandes cosas; intenta grandes cosas”.

A pesar de las reticencias de algunos de los presentes, John Ryland entre otros, el impacto del sermón fue tal, que allí dio comienzo lo que más tarde se ha dado en llamar la era de las misiones modernas. El efecto del sermón de Carey fue demoledor y notable. Un año más tarde, Fuller escribió a John Fawcett sobre el impacto continuo de lo que llegó a llamarse el “Sermón inmortal” de Carey: “Siento el impacto de su sermón hasta el día de hoy. Oremos mucho, esperemos mucho, confiemos mucho, trabajemos mucho; un peso eterno de gloria nos espera”. En aquel momento, el sermón de Carey había convencido a sus amigos de “la criminalidad de [su] tibieza en la causa de Dios”. Si toda la congregación hubiera llorado profusamente, dijo Ryland más tarde, no se hubiera sorprendido.

Podemos imaginar la sorpresa de Carey cuando, a pesar del impacto que su sermón había causado el día anterior, la asamblea se iba a despedir sin que se tomara ninguna medida decisiva con respecto a las misiones en el extranjero. Según John Clark Marshman, hijo de Joshua Marshman, apreciado colega de Carey en Serampore, un Carey profundamente afligido se dirigió a Fuller, le cogió de la mano y le preguntó si iban a dispersarse una vez más sin hacer nada. Cualquier duda que pudiera tener Fuller, o, para el caso, Sutcliff y Ryland, fue eliminada de una vez por todas en este “momento catalítico en la historia de la iglesia”. Estos tres hombres sabían que no podían posponer a Carey por más tiempo.

La Frase Clave: "Esperad Grandes Cosas de Dios; Emprended Grandes Cosas Para Dios"

La frase que resume el ministerio de William Carey es “espera grandes de cosas de Dios e intenta hacer grandes cosas por Dios” (expect great things from God, attempt great things for God). Carey entendió que nuestro Dios es majestuoso y que desea lo mejor de nosotros. Pero es importante recordar que es Dios el que hace las obras y no nosotros por nuestras fuerzas.

El famoso misionero y escritor William Carey dijo: “Espera grandes cosas de Dios y emprende grandes cosas para Dios”. ¿Qué esperamos de Dios? ¿Cuál es la proporción y la medida de nuestra fe? ¿Qué emprendemos en el servicio a Dios? Muchas veces aunque digamos que esperamos cosas grandes de parte de Dios, no las creemos. Dudamos que Él verdaderamente pueda obrar a nuestro favor. Dudamos que si emprendemos algo por Él y de acuerdo a Su voluntad, podremos impresionarnos de los resultados. No se trata del tamaño de nuestra fe, sino de la grandeza del Dios en el cual depositamos nuestra fe. En este caso es Jesús el Hijo de Dios, quien resucitó de los muertos y quien está sentado a la diestra del Padre. Él tiene todo el poder para hacer cosas grandes “en y a través” de nosotros. ¿Qué esperas? Confía en las promesas de Dios y emprende las cosas que Él ha puesto en tu corazón.

En ocasiones somos nosotros los que le ponemos límites al soberano Dios del universo. Debemos siempre recordar que Dios siempre está con nosotros y que para Él no hay imposibles. No existe ningún problema o circunstancia más grande que nuestro Dios. Recordar esta verdad nos da tranquilidad de saber que al estar en las manos de Dios estamos en buenas manos. También debemos estar conscientes que Dios merece nuestro servicio con excelencia. Esto nos debe animar a ser visionarios aún en medio de la oposición.

La Obra Misionera en la India

Al año siguiente de su sermón, este zapatero que oraba sobre un mapa del mundo zarpó hacia la India. La extensión del cristianismo en la India estaba reducida prácticamente a los europeos que allí vivían por intereses comerciales.

Por seis años Carey estuvo trabajando en una plantación de índigo al norte de Calcuta. Allí aprendió el bengalí y tradujo el Nuevo Testamento a dicha lengua, además de preparar una gramática y un diccionario de la misma. La facilidad para los idiomas que tenía llegó a convertirse en un medio de bendición para su tarea.

En 1800 Carey se traslada a Serampore donde permanecería por treinta y nueve años. Allí se le unieron dos misioneros más que permanecerían con él hasta el fin, y que serían conocidos como «el trío de Serampore». Uno de ellos era William Ward, especialista en imprenta, y el otro Joshua Marshman, especialista en lingüística. A estas alturas Carey ya dominaba el bengalí, el sánscrito y otros idiomas de la región y entre sus prioridades estratégicas estaba la traducción de la Biblia a la lengua materna de aquellos pueblos. Además, tradujeron el Nuevo Testamento a veintitrés lenguas y porciones escogidas de las Escrituras a otras más.

A pesar de las graves dificultades, entre ellas la pobreza, la enfermedad, la muerte de un hijo y un incendio en 1812 que destruyó años de trabajo de traducción de la Biblia, Carey perseveró. Durante más de cuatro décadas en la India, él y sus colegas tradujeron las Escrituras a más de 30 idiomas y dialectos, fundaron escuelas, promovieron la alfabetización y abogaron por reformas sociales.

Carey, a pesar de carecer de educación formal avanzada, aprendió por sí mismo griego y hebreo y tradujo la Biblia a muchos idiomas en la India.

Un día en la vida de William Carey

Su dedicación a la traducción y el estudio de idiomas era incansable. Un pasaje de su propia vida describe su día:

  • Mientras preparaban el té leí un poco en persa con un manshi y antes de almorzar hice lo mismo pero en indostánico.
  • Cuando acabé de almorzar me puse a trabajar con un pandit en la traducción desde el sánscrito del Ramayana.
  • Vuelto a casa examiné una prueba de la traducción de Jeremías al bengalí, lo que me llevó hasta la comida.
  • Después de las seis me senté con un pandit telingi para aprender este idioma.
  • A las siete empecé a reunir unos pocos pensamientos en la forma de un sermón y prediqué hasta las siete y media.

La Importancia del Compañerismo Misionero

Sin embargo, aunque suene muy contradictorio, él no tuvo relevancia alguna como individuo. En su libro Para cambiar el mundo, el sociólogo James Davison Hunter afirma que la visión de que hay un “gran hombre de la historia” o que “la historia del mundo no es más que la biografía de los grandes hombres” es errónea. Así, la gran influencia del “padre de las misiones” no es otra que el resultado de los esfuerzos conjuntos de él y sus amigos.

Tal es la tesis principal del libro El compañerismo misionero de William Carey, del Dr. Michael A. G. Haykin. Todo su recorrido investigativo lo llevó a la conclusión de que, aunque “La elevación de Carey a un estatus de respetada celebridad lo ha descrito como una especie de pionero solitario”, él era en realidad un “jugador de equipo”. En su famoso Sermón inmortal, William Carey dijo las famosas palabras que han impactado a generaciones enteras: “Esperemos grandes cosas; Intentemos grandes cosas”. Sin embargo, si no hubiera sido por sus amigos, este no habría sido más que un hermoso discurso. Sus amigos cercanos -Sutcliff, Fuller y Ryland- estaban preparados para “esperar grandes cosas” de la mano de Dios. Como revelan los sermones que Sutcliff y Fuller expusieron en abril de 1791 en Clipston, también estaban dispuestos a hablar de intentar “grandes cosas” para la gloria de Dios. Pero Carey sabía que las Escrituras (por ejemplo, Santiago 1:22) les harían pasar de las palabras a la acción.

El libro de Haykin ha sido incluido en la serie “Un gran legado de héroes de la fe”, publicada por Poiema, bajo la edición general de Steven J. Lawson.

Dios es un Dios Misionero

Desde las primeras páginas de las Escrituras hasta los últimos capítulos del Apocalipsis, una verdad brilla con claridad: Dios es un Dios misionero. Después de que Adán y Eva pecaran, leemos que Dios caminaba por el jardín al atardecer y les llamaba diciendo: “¿Dónde estás tú?” (Génesis 3:9). Esa pregunta no se hizo porque Él no supiera dónde estaban o qué habían hecho. Agar fue una sierva egipcia, maltratada y expulsada al desierto. Sin embargo, las Escrituras dicen: “Y la halló el ángel de Jehová” (Génesis 16:7). En respuesta, ella le dio un nombre notable: “Tú eres Dios que me ve” (v. 13). Cuando Dios llamó a Moisés, Israel se encontraba bajo la esclavitud en Egipto. Dios declaró: “Bien he visto la aflicción de mi pueblo… y he oído su clamor… pues he conocido sus angustias, y he descendido para librarlos…” (Éxodo 3:7, 8). Luego le dijo a Moisés: “Ven, por tanto, ahora, y te enviaré a Faraón” (v. 10). Más tarde, Jesús comisionó a Sus discípulos, diciéndoles: “Como me envió el Padre, así también yo os envío” (Juan 20:21).

La Relevancia Hoy

El Centro para el Estudio del Cristianismo Global, Lifeway Research y el Grupo Barna afirman que menos de uno de cada diez creyentes comparte regularmente su fe, y solo uno de cada diez ha participado alguna vez en un viaje misionero de corta duración.

Al elevar el nivel de las metas para 2025 a metas de hacer discípulos del tamaño de Dios, mi esperanza es que nos motivemos a establecer metas realistas que honren a Dios. Después de todo, los negocios del Reino son eternos y tienen consecuencias de vida o muerte. Después de la motivación de dar gloria a Dios, el objetivo de la iglesia debe ser hacer discípulos. Estoy convencido de que las iglesias basadas en grupos pequeños hacen un trabajo mejor y más bíblico de hacer discípulos que cualquier otra estrategia. En Lyngate Vida (Lynwood, California), donde sirvo como parte del equipo pastoral, creemos que Dios nos ayudará a multiplicar los grupos en 2025. Desde el COVID-19, muchos pastores han recalibrado su ministerio celular y han lanzado nuevas metas. ¿Y usted? ¿Cómo puedes hacer discípulos más eficazmente en 2025?

Recomendaciones para el 2025

  1. Del 12 al 18 de enero: La renovación de Dios y su deseo de avivamiento. Sabemos que Jesús quiere hacer más y mejores discípulos en 2025.
  2. 19-25 de enero: ¿Cómo esos cambios harán más y mejores discípulos en 2025? ¿Entrenando? ¿Entrenamiento?
  3. Del 26 de enero al 1 de febrero: ¿Qué pasos debes dar para realizar esos cambios en 2025?

Abolición de la Esclavitud

La reunión de la mañana siguiente se celebró a las seis, no mucho después del amanecer. Después se celebró la reunión de negocios de la asamblea. Se decidió dar cinco guineas a quienes trataran de conseguir “la abolición del inhumano e impío comercio de personas”. Cabe señalar que, junto con unas trescientas mil personas en Gran Bretaña, Carey renunció al azúcar por esta época, ya que se obtenía del trabajo de los esclavos en las Indias Occidentales. Así, en sus palabras, limpió sus “manos de sangre”. Además, durante todo el tiempo que estuvo en la India, desde 1793 hasta su muerte, más de cuarenta años después, suplicó regularmente a Dios en sus oraciones por la destrucción de la esclavitud. Ninguna cuestión pública le interesó más.

William Carey no vivió en un palacio o en una ciudad grande como Londres pero dejó una profunda huella en el reino de Dios con su ministerio. Muchas personas escucharon el evangelio y otros decidieron imitar su ejemplo. Carey era solamente un zapatero pero Dios lo usó de una gran manera. Su frase “espera grandes de cosas de Dios e intenta hacer grandes cosas por Dios” me ha motivado y espero a usted también a recordar que para Dios no hay imposibles cuando dejamos que Él obre a través de nosotros.

Comparación de datos misioneros (hipotéticos)
Año Misioneros Bautistas (Global) Traducciones de la Biblia (Carey) Porcentaje de Creyentes que Comparten la Fe (Estimado)
1792 Pocos 0 Desconocido
1834 Cientos >30 Desconocido
Actual Miles Miles <10%

[William Carey] desmintió la idea de que el calvinismo y las misiones no son compatibles. Lejos de mantener una visión de la soberanía de Dios que no ve lugar para las misiones y la evangelización, Carey estaba apasionado por el poder de Dios para convertir pecadores tal y como se revela en el evangelio.

tags: #esperad #grandes #cosas #de #dios #emprended

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