El Enigmático Caso del Agua con Gas en Vigo: Historia de un Empresario y los Peligros Ocultos
El incidente que sufrió Pablo González, un empresario de Vigo, ha puesto de manifiesto los peligros ocultos que pueden encontrarse en algo tan cotidiano como una botella de agua con gas. Su historia, junto con otros casos similares ocurridos en España, nos invita a reflexionar sobre la seguridad alimentaria y la responsabilidad de los establecimientos hosteleros.
Una botella de agua con gas similar a la que consumió Pablo González en Vigo.
Un Trago que Cambió una Vida
Pablo González, un fabricante de rótulos de 42 años, se encontraba disfrutando de una comida con amigos en una tapería de la zona de Pizarro, en Vigo. Mientras decidían qué comer, pidió un agua con gas.
«Me sirvieron el agua con gas en una botella de cristal con rosca. La abrí, la eché en un vaso con hielo y limón, bebí un trago y noté que no sabía a agua. Me empezó a quemar la boca y lo primero que hice fue beber de la Coca-Cola de un amigo. Tenía muchísimo dolor al notar bajar aquello por la garganta», relató González.
Tras ese "dolor insoportable" fue al baño a beber agua del grifo, pero notaba que "se estaba quemando vivo por dentro", por lo que pidió a sus acompañantes que lo llevasen al servicio de urgencias del punto de atención continuada (PAC) y, posteriormente, fue trasladado al Hospital Ribera Povisa.
El LADO OCULTO del CLORO: de GAS MORTAL a BOTELLA COMERCIAL
Allí le dijeron que no era recomendable vomitar, pese a que el dolor fue durante horas «muy intenso». «Estuve retorciéndome de dolor en la camilla varias horas. No soportaba el dolor de estómago», explicó González, para añadir que tras una gastroscopia los médicos le dijeron que tenía el estómago «totalmente negro, chamuscado», así como la parte baja del esófago.
Desde entonces, según sus propias declaraciones estuvo más de 15 días hospitalizado, estando la mayoría de ellos sin poder ingerir ni sólidos ni líquidos vía oral, solo alimentándose de forma parenteral (por vena). Afortunadamente, tras más de 15 días en el Hospital Ribera Povisa, González recibió el alta este pasado lunes.
La Policía Nacional continúa investigando lo ocurrido. En el hospital sospechan que la botella pudiera contener sosa caustica o algo similar. Era una botella de cristal cerrada con rosca que abrió en el momento y a los segundos de echar un trago notó que el agua era demasiado sosa y empezó a quemarse la garganta. Una vez en el hospital quiso recuperar la botella que ya estaba vacía. La recogieron igualmente para analizarla.
«Lo que más me inquieta es saber qué pasó exactamente y quién es responsable. No por buscar culpables, sino para que no se repita. A mí me ha pasado por un pequeño sorbo… si le llega a pasar a un niño, no sé cómo habría acabado esto», reflexionó González.
Un Recorrido por la Historia del Baño en Vigo
Aunque el caso de Pablo González es reciente, la historia de Vigo está ligada al agua desde tiempos ancestrales. Los antiguos pobladores de O Castro ya frecuentaban las playas antes de la llegada de los romanos. Sin embargo, bañarse y tomar el sol es una costumbre más reciente.
En 1860, Norberto Velázquez Moreno, el hombre más rico de Vigo después del marqués de Valladares, creó la primera casa de baños en la ribera del Berbés. A esta le siguió la que Clemente Soto abrió al pie de la antigua muralla, cerca de la calle Real.
Los bañistas de la época podían elegir entre bañeras de mármol con agua caliente, con sales o sulfurosos, o bañarse en la playa utilizando casetas móviles que se desplazaban hasta la orilla. La playa estaba dividida por una maroma que separaba a hombres de mujeres. Tras La Iniciadora llegaron nuevas casas de baños. La siguiente la fundó el empresario Serafín Torrado en la playa de San Sebastián.
La aparición del tranvía permitió a Vigo encontrar sus arenales definitivos en la zona de Samil y Canido. Los sucesivos rellenos fueron alejando los arenales del centro de la ciudad.
La playa de Samil, uno de los arenales más emblemáticos de Vigo.
Casos Similares en España: Una Alerta Constante
Desafortunadamente, el caso de Pablo González no es único. En las últimas décadas, se han registrado en España casos similares de intoxicaciones por sosa cáustica u otras sustancias corrosivas en bebidas servidas en establecimientos hosteleros. Muchos de estos casos han terminado en los tribunales y con condenas.
En la gran mayoría de estas sentencias se determinó que la sustancia causante de las lesiones fue el hidróxido de sodio, comúnmente conocido como sosa cáustica, bien por negligencia del establecimiento donde se sirvió la consumición que resultó estar contaminada o, en algunas intoxicaciones, de la planta embotelladora de la que salió el producto: agua, pero también, según la literalidad de estas resoluciones, mosto, vino o cerveza.
Ejemplos de casos similares:
- Murcia (1998): Un hombre bebió agua con sosa cáustica en un restaurante. El dueño y su aseguradora fueron condenados a pagar una indemnización.
- Tarifa (1992): Un niño de 2 años sufrió quemaduras esofágicas tras beber de una botella que contenía una sustancia cáustica de limpieza. La condena fue penal y la indemnización ascendió a 24 millones de pesetas.
- Elche (1994): Tres menores sufrieron quemaduras internas tras beber agua contaminada con sosa cáustica en una pizzería. La condena civil se dirigió contra la fábrica embotelladora y el restaurante.
- Vizcaia: Un menor resultó intoxicado al beber mosto contaminado. La condena fue al fabricante y al bar.
- Valladolid: Una joven bebió un producto de limpieza de una botella de agua en una discoteca.
Estos casos, entre otros, demuestran la importancia de extremar las precauciones en los establecimientos hosteleros para evitar que productos de limpieza u otras sustancias peligrosas entren en contacto con los alimentos y bebidas que se sirven a los clientes.
La seguridad primero: un principio fundamental en la hostelería.
José Pastor Horta: Un Empresario Gallego con Visión de Futuro
José Pastor Horta fue un empresario de la segunda generación de una familia de comerciantes y banqueros que logró que su actividad económica traspasase las fronteras del siglo XX. Puede tomarse como un ejemplo de la evolución experimentada por un amplio grupo de empresarios españoles que iniciaron su actividad económica en Cuba durante la primera mitad del siglo XIX y que, a su regreso a la Península Ibérica, desarrollaron actividades como comerciantes-banqueros o banqueros.
José Pastor Horta nació en A Coruña en 1820, y murió en Vichy (Francia) a consecuencia de una enfermedad en 1877. Sus progenitores eran de origen catalán, aunque su madre, Gertrudis Horta Galcerán (1801-186), había nacido en Miño y residía en A Coruña desde 1807. Su padre, José Pastor Taxonera (1789-1853), se había afincado en la ciudad en 1813.
Podría destacarse de la saga Pastor el particular énfasis en la educación y de nuestro personaje cabría señalar, además, la posición favorable al acceso a la educación de la mujer que puso de manifiesto en sus escritos, haciendo explícito su deseo de que su herencia sirviese de auxilio a cualquier asociación que facilitase a la mujer “carreras literarias, científicas y profesionales y la obtención de títulos académicos y universitarios”.
José Pastor Horta comenzó su escolarización muy temprano. Su instrucción se continuó con profesores particulares en francés, latín y dibujo. Una vez completado su ciclo de educación formal, con dieciséis años, partió a finales de 1836 hacia la Habana para trabajar en la casa comercial Nicolás Galcerán.
Antes de establecerse por cuenta propia, José decidió dar perspectiva a su nueva etapa realizando un gran viaje por América y Europa de un año de duración. A lo largo de este largo periplo, conoció diferentes procesos de producción textil (el americano y el inglés), así como las fundiciones inglesas.
En la Habana, en 1849, instaló su escritorio en una céntrica calle, e invirtió en la comercialización del tabaco, azúcar, cacao, aguardiente de caña y su exportación, bien por cuenta propia bien en comisión. Sus rutas principales además de las de cabotaje en la Isla de Cuba, eran Puerto Rico y A Coruña. En 1853, después del regreso de su hermano Francisco de su aprendizaje neoyorquino, ambos hermanos constituyeron en la Habana José Pastor y Compañía.
En agosto de 1858 José y Francisco decidieron retornar definitivamente a A Coruña, pero antes contribuyeron a la constitución en la Habana de Rigal, Dardet y Cª, sociedad a la que encomendaron la liquidación de sus negocios. Además del capital procedente de los beneficios de sus negocios cubanos, los hermanos Pastor llevarían consigo A Coruña numerosos contactos e información sobre la economía americana que les sería muy útil para consolidar su posición en la economía gallega en los años posteriores.
Los negocios que su padre, José Pastor Taxonera, dejó al morir, habían permanecido gestionados por Juan Ventura, hermano mayor de nuestro personaje, pero una vez que los recién retornados se instalaron en la ciudad, entre los tres hermanos varones decidieron constituir a finales de 1860 una sociedad mercantil regular colectiva bajo la denominación de Pastor Hermanos.
Dos de los hermanos murieron entre 1866-1868, y José Pastor Horta, que continuaba viudo en 1868, constituyó la sociedad regular mercantil colectiva José Pastor y Compañía, incorporando a su hermana Gertrudis como comanditaria, y a su sobrino Pedro. A la muerte de José Pastor Horta en 1877, su sobrino Pedro quedó como su heredero universal e único socio de José Pastor y Cia.
Pedro Barrié Pastor constituyó, en diciembre de 1889, en unión con su primo Ricardo Rodríguez Pastor, la sociedad mercantil colectiva Sobrinos de José Pastor.
Tabla Resumen de Casos Similares
| Lugar | Año | Sustancia | Víctima | Resultado |
|---|---|---|---|---|
| Murcia | 1998 | Sosa Cáustica | Adulto | Condena al dueño del restaurante |
| Tarifa | 1992 | Sustancia Cáustica de Limpieza | Niño de 2 años | Condena penal y alta indemnización |
| Elche | 1994 | Sosa Cáustica | Menores | Condena a la fábrica y al restaurante |
| Vizcaya | - | Desconocida | Menor | Condena al fabricante y al bar |
| Valladolid | - | Producto de limpieza | Joven | - |
